43a. Reunion -
30a. Sesion ORDINARIA
11/11/2006

Presidencia de los señores diputados Alberto Edgardo Balestrini, Patricia Vaca Narvaja y Fortunato Rafael Cambareri
Secretarios: Enrique Roberto Hidalgo, Alberto Mario Suárez y Jorge Armando Ocampos
Prosecretarios: Marta Alicia Luchetta, Silvia Beatriz Márquez e Eduardo Santín

Lista de asistencia

SUMARIO
1 - Asuntos entrados. Resolución respecto de los asuntos que requieren pronunciamiento inmediato del cuerpo.
2 - Minuto de silencio en homenaje a la memoria del ex diputado nacional don Saúl Edolver Ubaldini.
3 - Plan de labor de la Honorable Cámara.
4 - Consideración de los dictámenes sin disidencias ni observaciones por los que se aconseja la aprobación de proyectos de resolución o de declaración.
Dictamen de la Comisión de Industria en el proyecto de resolución del señor diputado Martínez por el que se declara de interés de la Honorable Cámara el Curso de Introducción a la Norma ISO 22001:2005 para la Seguridad en la Cadena Alimentaria a realizarse el 10 de octubre de 2006 en Buenos Aires (5853-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1259

Dictamen de la Comisión de Agricultura y Ganadería en el proyecto de resolución del señor diputado Ferrigno y de la señora diputada Méndez de Ferreyra por el que se declara de interés de la Honorable Cámara la XII Edición de la Fiesta Provincial del Agro, a realizarse los días 11 y 12 de noviembre de 2006, en la localidad de Intendente Alvear, provincia de La Pampa (6053-d-2006). Se sanciona.
Orden del dia 1260

Dictamen de la Comisión de Legislación Penal en el proyecto de resolución del señor diputado Rossi por el que se declara de interés de la Honorable Cámara la realización del II Congreso Internacional de Lucha contra la Mafia y I Congreso Argentino de Lucha contra la Mafia y la Corrupción organizado por la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario y el Ateneo de Estudios del Proceso Civil de Rosario (2626-d-2006). Se sanciona.
Orden del dia 1262

Dictamen de la Comisión de Prevención de Adicciones y Control del Narcotráfico en el proyecto de resolución de la señora diputada Garín de Tula por el que se declara de interés de la Honorable Cámara la Jornada de Prevención de Adicciones a realizarse el 9 de noviembre de 2006 en la ciudad de Rosario (5921-d-2006). Se sanciona.
Orden del dia 1264

Dictamen de la Comisión de Prevención de Adicciones y Control del Narcotráfico en el proyecto de resolución de la señora diputada Chiacchio por el que se declara de interés parlamentario la I Jornada de Prevención de las Adicciones en el Deporte a realizarse en la ciudad de Tandil en el Instituto Superior de Educación Física de la referida y destinado a los alumnos (5991-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1265

Dictamen de la Comisión de Vivienda y Ordenamiento Urbano en el proyecto de declaración del señor diputado Gorbacz y otros por el que se solicita al Poder Ejecutivo disponga en el marco del Plan Federal de Viviendas la construcción de residencias estudiantiles en los centros universitarios del país (6073-d-2006). Se sanciona un proyecto de declaración.
Orden del dia 1266

Dictamen de la Comisión de Comercio en el proyecto de resolución del señor diputado Bonacorsi por el que se expresa beneplácito por el éxito alcanzado en la organización de la IV Exposición Comercial, Productiva, Industrial y Artesanal "General Pinto 2006" realizada del 1º al 3 de septiembre de 2006 (5400-d-2006). Se sanciona.
Orden del dia 1268

Dictamen de la Comisión de Agricultura y Ganadería en el proyecto de resolución del señor diputado Rossi por el que se declara de interés de esta Honorable Cámara la I Fiesta del Tractor a realizarse los días 21 y 22 de octubre de 2006 en la comuna de López, provincia de Santa Fe (4969-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1270

Dictamen de la Comisión de Agricultura y Ganadería en el proyecto de resolución de la señora diputada Alarcón por el que se expresa beneplácito por la realización de la III Edición de la Feria Regional de la Integración Alimentaria -FERIAL 2006- "Del campo a la mesa" (5357-d-2006). Se sanciona.
Orden del dia 1271

Dictamen de la Comisión de Agricultura y Ganadería en el proyecto de declaración de la señora diputada Berraute por el que se declara de interés de esta Honorable Cámara la VI Fiesta Provincial de la Miel y VIII Jornada Expo Apícola del Nordeste a realizarse los días 27 y 28 de octubre de 2006 (5480-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1272

Dictamen de la Comisión de Agricultura y Ganadería en el proyecto de declaración del señor diputado Accastello por el que se solicita al Poder Ejecutivo disponga las medidas necesarias para cumplir el convenio suscripto entre la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos y la Fueza Aérea Argentina con el objetivo de utilizar Hercules C130 como aviones hidrantes (5646-d-2006). Se sanciona un proyecto de declaración.
Orden del dia 1273

Dictamen de la Comisión de Agricultura y Ganadería en el proyecto de resolución del señor diputado Martínez por el que se declara de interés de esta Honorable Cámara el Curso de Actualización de Perito Recibidores de Granos a realizarse los días 6 y 7 de octubre y 3 y 4 de noviembre de 2006 en Rosario (5823-d-2006). Se sanciona.
Orden del dia 1274

Dictamen de la Comisión de Agricultura y Ganadería en el proyecto de resolución del señor diputado Martínez por el que se declara de interés de esta Honorable Cámara el Curso de Inseminación Artificial de Vacunos que se dictará del 18 de octubre al 6 de diciembre de 2006 (5999-d-2006). Se sanciona.
Orden del dia 1275

Dictamen de la Comisión de Agricultura y Ganadería en el proyecto de resolución del señor diputado Alonso por el que se declara de interés de esta Honorable Cámara la LI Fiesta Nacional del Maní a realizarse entre el 2 y el 5 de noviembre de 2006 en la localidad de Hernando, provincia de Córdoba (6044-d-2006). Se sanciona.
Orden del dia 1276

Dictamen de la Comisión de Justicia en el proyecto de declaración de la señora diputada Hernández y otros por el que se solicita al Poder Ejecutivo la continuidad del Programa "Casas de Justicia" (3813-d-2006). Se sanciona.
Orden del dia 1277

Dictamen de la Comisión de Cultura en el proyecto de resolución del señor diputado Storero y otros por el que se declara de interés de la Honorable Cámara el Encuentro de Música Contemporánea a realizarse el 2 de diciembre de 2006 en la ciudad de Rosario (3988-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1278

Dictamen de la Comisión de Cultura en el proyecto de declaración del señor diputado Atanasof por el que se declara de interés legislativo la publicación del Libro/agenda del sentimiento (Editorial 2010/Bicentenario 2005) de los autores Pesatti y Poinsot (4343-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1279

Dictamen de la Comisión de Cultura en el proyecto de declaración del señor diputado Baigorri por el que se declara de interés legislativo la obra literaria Cuando te vi caer , del escritor argentino Sebastián Basualdo (4406-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1280

Dictamen de la Comisión de Cultura en el proyecto de declaración del señor diputado Thomas y de la señora diputada Fadel por el que se solicita al Poder Ejecutivo disponga declarar patrimonio histórico y cultural de la Nación a la capilla Villa 25 de Mayo, del departamento de San Rafael, provincia de Mendoza (4410-d-2006). Se sanciona un proyecto de declaración.
Orden del dia 1281

Dictamen de la Comisión de Cultura en el proyecto de resolución del señor diputado Coscia por el que se declara de interés cultural el VIII Festival Nacional de Cine de Derechos Humanos, a realizarse en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (4645-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1282

Dictamen de la Comisión de Cultura en el proyecto de resolución de la señora diputada Álvarez por el que se declara de interés cultural la obra del artista plástico argentino Néstor Sarmiento (4674-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1283

Dictamen de la Comisión de Acción Social y Salud Pública en los proyectos de declaración de los señores diputados Sartori (4702-d-2006) y De la Barrera y otros (5027-d-2006) y de resolución del señor diputado Moisés (4733-d-2006) y de la señora diputada Mansur (5202-d-2006) por los que se declara beneplácito por la designación del doctor Pedro Cahn como presidente de la Sociedad Internacional de Sida -IAS. Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1284

Dictamen de la Comisión de Cultura en el proyecto de declaración del señor diputado Atanasof por el que se adhiere al homenaje a realizarse con motivo de celebrarse el cumpleaños número 89 del autor Arturo Peña Lillo (4782-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1285

Dictamen de la Comisión de Cultura en el proyecto de resolución del señor diputado Canevarolo y otros por el que se declara de interés de la Honorable Cámara la VII Edición del Encuentro Cultural Internacional "El mundo en la cuenca", a realizarse en Río Turbio, provincia de Santa Cruz (4894-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1287

Dictamen de la Comisión de Cultura en el proyecto de resolución de la señora diputada García (M. T.) y del señor diputado Costa por el que se declara de interés de la Honorable Cámara el acto central por la conmemoración de los 300 años de la fundación de San Isidro, a realizarse en el Hipódromo de San Isidro, provincia de Buenos Aires (5100-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1288

Dictamen de la Comisión de Acción Social y Salud Pública en el proyecto de resolución del señor diputado De Bernardi por el que se solicita al Poder Ejecutivo disponga la difusión de una dieta sana basada en frutas y verduras (5310-d-2006). Se sanciona un proyecto de declaración.
Orden del dia 1289

Dictamen de la Comisión de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia en el proyecto de resolución de la señora diputada Bianco, por el que se expresa beneplácito por la ejecución en Puerto Iguazú, provincia de Misiones, del Programa "Luz de Infancia", para la Prevención y Erradicación de la Explotación Sexual Comercial Infantil, coordinado por la Organización Internacional del Trabajo -OIT- (4116-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1291

Dictamen de la Comisión de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia en el proyecto de declaración de la señora diputada Monti por el que se expresa beneplácito por la firma del acta acuerdo de transferencia de servicios de atención directa y protección de derechos de niños, niñas y adolescentes del ámbito de la Nación al Ministerio de Derechos Humanos y Sociales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (5432-d-2006). Se sanciona.
Orden del dia 1292

Dictamen de la Comisión de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia en el proyecto de declaración del señor diputado Urtubey por el que se declara de interés de la Honorable Cámara el II Congreso Nacional sobre Violencia Familiar y Suicidio: "Abordaje de las problemáticas psicosociales desde los medios de comunicación", a realizarse en la provincia de Salta (5790-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1293

Dictamen de la Comisión de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia en el proyecto de resolución del señor diputado Sartori por el que se solicita al Poder Ejecutivo disponga las medidas necesarias para que las empresas de servicios públicos publiquen fotos de niños y niñas considerados desaparecidos, en sus facturas o envases de productos (5975-d-2006). Se sanciona.
Orden del dia 1294

Dictamen de la Comisión de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia en el proyecto de resolución de la señora diputada Camaño por el que se declara de interés de la Honorable Cámara el Encuentro Nacional de la Red de Mujeres de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores -UATRE-, realizado en octubre de 2006, en Necochea, provincia de Buenos Aires (6100-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1295

Dictamen de la Comisión de Asuntos Municipales en el proyecto de resolución del señor diputado Binner y otros por el que se expresa adhesión a las actividades y festejos del 125º aniversario de la ciudad de Rafaela, provincia de Santa Fe, a celebrarse el 24 de octubre de 2006 (6112-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1297

Dictamen de las comisiones de Prevención de las Adicciones y Control del Narcotráfico y de Relaciones Exteriores y Culto en el proyecto de declaración de los señores diputados Accastello y Heredia por el que se expresa beneplácito por la inauguración el 26 de febrero de 2006 de la Fazenda de la Esperanza en el predio de Las Canteras, sito en la localidad cordobesa de Deán Funes (0202-d-2006). Se sanciona un proyecto de declaración.
Orden del dia 1298

Dictamen de la Comisión de Intereses Marítimos, Fluviales, Pesqueros y Portuarios en el proyecto de declaración de la señora diputada Baragiola y otros por el que se solicita al Poder Ejecutivo que disponga las medidas necesarias para agilizar la operatoria de la agencia pesquera de Mar del Plata, provincia de Buenos Aires, en relación con los embarques pesqueros destinados a la exportación (6.089 y 6259-d-2006). Se sanciona un proyecto de declaración.
Orden del dia 1300

Dictamen de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto en el proyecto de resolución del señor diputado Sartori por el que se solicita al Poder Ejecutivo instrumente con la República Federativa del Brasil un acuerdo efectivo para el uso del agua en las represas ubicadas en territorio brasileño en el área de las cataratas del Iguazú (3807-d-2006). Se sanciona un proyecto de declaración.
Orden del dia 1305

Dictamen de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto en el proyecto de declaración del señor diputado Macchi por el que se expresa beneplácito al celebrarse el 50° aniversario de la creación de Cáritas Argentinas (3890-d-2006). Se sanciona.
Orden del dia 1306

Dictamen de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto en el proyecto de declaración del señor diputado Ilarregui por el que se expresa beneplácito por la presentación del gobierno argentino como parte afectada ante los tribunales europeos, para rechazar el embargo de cargamento de soja transgénica dispuesto por la empresa Monsanto en reclamo del pago de regalías (4714-d-2006). Se sanciona un proyecto de declaración.
Orden del dia 1307

Dictamen de la Comisión de Acción Social y Salud Pública en el proyecto de resolución del señor diputado Genem y otros por el que se solicita al Poder Ejecutivo implemente campañas para difundir los riesgos para la salud de adquirir alimentos y medicamentos vía Internet (3262-d-2006).Se sanciona un proyecto de declaración.
Orden del dia 1360

Dictamen de la Comisión de Acción Social y Salud Pública en el proyecto de resolución del señor diputado Genem y otros por el que se solicita al Poder Ejecutivo disponga las medidas conducentes a ejercer el control en tiendas y kioscos escolares ante el expendio de productos impropios para la sana alimentación (4635-d-2006). Se sanciona.
Orden del dia 1363

Dictamen de la Comisión de Transportes en el proyecto de declaración de la señora diputada Genem y otros por el que se declara de interés de la Honorable Cámara la construcción de cobertizos en el Paso Internacional Cristo Redentor (4445-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1419

Dictamen de la Comisión de Transportes en el proyecto de resolución de la señora diputada Genem y otros por el que se solicita al Poder Ejecutivo establezca rutas aéreas de interconexión ágil en distintas regiones turísticas y comerciales del país (4636-d-2006). Se sanciona un proyecto de declaración.
Orden del dia 1427

Dictamen de la Comisión de Transportes en los proyectos de declaración del señor diputado Pastoriza (4887-d-2006) y de las señoras diputadas Lemos (5000-d-2006) y Bösch de Sartori y otros (5245-d-2006) y de resolución de la señora diputada Genem y otros (5061-d-2006) y de los señores diputados Iturrieta (5274-d-2006) y De Bernardi (5.312 y 5426-d-2006) por los que se solicita al Poder Ejecutivo la realización de diversas obras viales en las provincias de La Rioja, Catamarca, Mendoza, San Juan, Corrientes, Misiones y Chubut. Se sanciona un proyecto de declaración.
Orden del dia 1432

Dictamen de la Comisión de Transportes en el proyecto de declaración de la señora diputada Genem y otros por el que se declara de interés de la Honorable Cámara el proyecto "Marco regulatorio institucional y operativo del transporte terrestre del Mercosur" (5063-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1434

Dictamen de la Comisión de Transportes en el proyecto de declaración de la señora diputada Genem y otros por el que se declara de interés de la Honorable Cámara la construcción de una doble vía en la ruta nacional 40 Norte entre las provincias de San Juan y Mendoza (5064-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1435

Dictamen de la Comisión de Juicio Político en los pedidos de juicio político formulados por el señor García Leone, Bernardo E., contra el señor presidente de la Nación, doctor Néstor Kirchner y los señores ministros de Defensa Nacional, doctora Nilda Garré; del Interior, doctor Aníbal Fernández y de Desarrollo Social, doctora Alicia Kirchner (91, 109, 168, 198, 199, 234, 250, 251, 252 y 0253-p-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1500

Dictamen de las comisiones de Deportes y de Peticiones, Poderes y Reglamento en el proyecto de resolución del señor diputado Ilarregui por el que se crea en el ámbito de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación una comisión Especial Investigadora para el Análisis, Evaluación e Investigación de la Violencia en el Fútbol (6164-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1566

Dictamen de la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento en los proyectos de resolución de la señora diputada Bertol y otros (6048-d-2006) y de los señores diputados Lamberto (6046-d-2006) y Giacomino y otros (6085-d-2006) por el que se dispone la prohibición de fumar en las dependencias de la Honorable Cámara de Diputados. Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1577

Dictamen de la Comisión de Turismo en el proyecto de resolución del señor diputado Fabris y otros por el que se declara de interés de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación la colección Guías de las reservas naturales de la Argentina de Editorial Albatros (5980-d-2006). Se sanciona.
Orden del dia 1611

Dictamen de la Comisión de Comunicaciones e Informática en el proyecto de resolución del señor diputados Coscia y otros por el que se expresa beneplácito por la inclusión en la programación de LS 82 TV Canal Siete Argentina, de "Tele Sur", la nueva televisión del sur (6012-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1638

Dictamen de la Comisión de Legislación del Trabajo en el proyecto de declaración del señor diputado Carlotto y otros por el que se solicita al Poder Ejecutivo disponga la reincorporación de varios funcionarios de la AFIP a sus respectivos puestos de trabajo (6771-d-2006). Se sanciona.
Orden del dia 1651

Dictamen de las comisiones de Cultura y de Relaciones Exteriores y Culto en el proyecto de declaración de la señora diputada Comelli y otros por el que se declara de interés cultural la obra Vía Christi de Junín de los Andes, provincia de Neuquén (0082-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1671

Dictamen de la Comisión de Cultura en el proyecto de declaración de la señora diputada Comelli y otros por el que se declara de interés de la Honorable Cámara el libro Neuquén, el paraíso encontrado de la escritora Mercedes Lucero (5764-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.
Orden del dia 1684

Dictamen de las comisiones de Educación y de Transportes en el proyecto de resolución de la señora diputada Monti por el que se declara de interés de la Honorable Cámara la comedia musical infantil Pasó en mi ciudad, del autor Mario Poggi. Campaña masiva de educación vial (0549-d-2006). Se sanciona un proyecto de resolución.

Pronunciamiento de la Honorable Cámara sobre los asuntos a los que se refieren los números 4.I a 4.LIII de este sumario. Se sancionan.
5 - Consideración de los dictámenes de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Legislación del Trabajo en el proyecto de ley del señor diputado Recalde y otros por el que se excluyen los conceptos contemplados en los artículos 34 y 39 de la convención colectiva de trabajo 396/04, de la base imponible a los efectos de la determinación del impuesto a las ganancias (6921-d-2006). Se sanciona.
6 - Consideración de los dictámenes de la Comisión de Presupuesto y Hacienda en los proyectos de ley de presupuesto general de la administración nacional para el ejercicio fiscal 2007 (0009-jgm-2006) y modificatorio del presupuesto 2007 (0069-pe-2006). Se inicia la consideración en general.
-- En Buenos Aires, a los veintidós días del mes de noviembre de 2006, a la hora 17 y 3:

1
ASUNTOS ENTRADOS

sra. presidenta vaca narvaja.- Con la presencia de 194 señores diputados, queda abierta la sesión.
Corresponde dar cuenta de los asuntos incluidos en el Boletín de Asuntos Entrados N° 37, que obra en poder de los señores diputados.
Corresponde que la Honorable Cámara pase a resolver respecto de los asuntos que requieren pronunciamiento inmediato del cuerpo. Atento a que los puntos sobre tablas son en su mayoría retiro de proyectos, si la Cámara está de acuerdo se realizará una sola votación para aprobarlos.
-- Asentimiento.


sra. presidenta vaca narvaja.- Se va a votar si se accede a las peticiones solicitadas.

-- Resulta afirmativa.


sra. presidenta vaca narvaja.- Se procederá en consecuencia.
Tiene la palabra la señora diputada por Buenos Aires.


sra. CAMAÑO, GRACIELA.- Señora presidenta: en la reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria nuestro bloque había solicitado que al inicio de esta sesión se guardara un minuto de silencio en memoria de nuestro ex colega Saúl Ubaldini.


sra. presidenta vaca narvaja.- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. RECALDE, HECTOR PEDRO.- Señora presidenta: nuestro bloque también había solicitado proceder en la forma indicada por la señora diputada preopinante.


sra. presidenta vaca narvaja.- Una vez que terminemos el asunto que la Cámara está tratando guardaremos el minuto de silencio.
Se va a votar si se conceden las licencias solicitadas por los señores diputados.

-- Resulta afirmativa.


sra. presidenta vaca narvaja.- Quedan acordadas las licencias solicitadas.





2
minuto de silencio

sra. presidenta vaca narvaja.- Invito a la Honorable Cámara y al público presente a guardar un minuto de silencio en homenaje a la memoria del ex diputado nacional don Saúl Edolver Ubaldini.

-- Puestos de pie los señores diputados y el público asistente a las galerías, guardan un minuto de silencio. (Aplausos.)

-- Ocupa la Presidencia el señor presidente de la Honorable Cámara, doctor Alberto Edgardo Balestrini.



3
plan de labor
6921-d-2006 - 0009-jgm-2006 - 2843-d-2006 - 0549-d-2006 - 6164-d-2006 -
sr. presidente balestrini.- Corresponde pasar al término reglamentario destinado a la consideración del plan de labor de la Honorable Cámara.
Por Secretaría se dará lectura del plan de labor propuesto por la Comisión de Labor Parlamentaria.


sr. secretario (hidalgo).- El plan de labor acordado por la Comisión de Labor Parlamentaria es el siguiente:
Tratamiento sobre tablas:
- de ley. Base imponible a los efectos de la determinación del impuesto a las ganancias de los trabajadores amparados por la convención colectiva de trabajo Nº 396/04. Exclusión de la misma de los conceptos comprendidos en los artículos 34, 39, 60, 80 y 81 de la mencionada convención (Orden del Día Nº 1665; expediente 6921-d-2006).
Proyectos que tienen acordada preferencia con despacho de comisión:
- Proyecto de ley de presupuesto general de la administración nacional para el ejercicio fiscal correspondiente al año 2007 (expediente 0009-jgm-2006). Hay un despacho de mayoría y cuatro de minoría.
- de ley. Régimen de Presupuestos Mínimos Ambientales para la Protección de los Bosques Nativos (Orden del Día Nº 1479; expediente 2843-d-2006).
Proyectos de resolución o declaración sin disidencias ni observaciones: son cincuenta y un órdenes del día de resolución o declaración: 1259, 1260 y 1262; de 1264 a 1266; 1268; de 1270 a 1285; de 1287 a 1289; de 1291 a 1295; 1297, 1298 y 1300; de 1305 a 1307; 1360, 1363, 1419, 1427, 1432, 1434, 1435, 1500, 1577, 1611, 1638, 1651, 1671 y 1684. Además los órdenes del día 1019 (expediente 0549-d-2006) y 1566 (expediente 6164-d-2006) en tanto se trata de órdenes del día que tienen acordada preferencia.


sr. presidente balestrini.- En consideración el plan de labor propuesto por la Comisión de Labor Parlamentaria.
Se va a votar.
-- Resulta afirmativa.


sr. presidente balestrini.- Queda aprobado el plan de labor.




4
dictámenes sin disidencias ni observaciones

sr. presidente balestrini.- Corresponde a continuación que la Honorable Cámara se pronuncie sobre los dictámenes sin disidencias ni observaciones que oportunamente fueron enunciados por Secretaría.
Si no se formulan objeciones, la Honorable Cámara se expedirá sobre dichos dictámenes mediante una sola votación, en el entendimiento de que el pronunciamiento afirmativo del cuerpo importará resolver respecto de cada uno de ellos, quedando por consiguiente facultada la Presidencia para efectuar las comunicaciones pertinentes.
-- No se formulan objeciones.


sr. presidente balestrini.- Se procederá en consecuencia.

Pronunciamiento

sr. presidente balestrini.- Se va a votar si se aprueban los asuntos cuya consideración conjunta ha dispuesto la Honorable Cámara.
-- Resulta afirmativa.


sr. presidente balestrini.- Quedan sancionados los respectivos proyectos de resolución y de declaración.
Se harán las comunicaciones pertinentes.




5
trabajadores amparados por la convención colectiva de trabajo nº 396/04
6921-d-2006 - 6921-d-2066 -
sr. presidente balestrini.- Corresponde considerar los dictámenes de la Comisión de Presupuesto y Hacienda y otras
recaídos en el proyecto de ley por el que se excluye de la base imponible a los efectos de la determinación del impuesto a las ganancias de los trabajadores amparados por la convención colectiva de trabajo N° 396/04 los conceptos comprendidos en los artículos 34, 39, 60, 80 y 81 de la mencionada convención (expediente 6921-d-2006).
A los efectos de la habilitación del tema, se requieren las dos terceras partes de los votos que se emitan.
Tiene la palabra la señora diputada por la Capital.


sra. RODRIGUEZ, MARCELA VIRGINIA.- Señor presidente: dado que cada vez que se necesitan dos tercios corresponde votar nominalmente, solicito que el cuerpo se pronuncie de esa manera.


sr. presidente balestrini.- Si hay asentimiento, se procederá en la forma requerida por la señora diputada por la Capital.
-- Asentimiento.


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. MACALUSE, EDUARDO GABRIEL.- Señor presidente: quiero fundamentar por qué nosotros no vamos a habilitar el tratamiento de este tema.
Creemos que los trabajadores petroleros tienen razón en la demanda que hacen, aunque pensamos que debió haberse dado curso a esa demanda mucho antes de que se encontraran frente a la necesidad de generar un plan de lucha.
No hay que resolver sólo el problema de un grupo de trabajadores, a quienes les asiste la razón; debemos solucionar la problemática del conjunto de los trabajadores sobre los que recae un impuesto que por definición es progresivo pero que se convierte en regresivo al tener que ser pagado por los sectores de ingresos fijos.
Por otro lado, en la reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria hemos señalado que tradicionalmente en la sesión en que se considera el proyecto de ley de presupuesto no se incluyen otros asuntos; por ello, expresamos la necesidad de rever esa situación, pero el oficialismo se ha negado a nuestro pedido.
Creemos que no corresponde habilitar el tratamiento del proyecto de ley que ha sido enunciado. Estamos en desacuerdo con esa iniciativa porque establece diferencias que estimamos son inconstitucionales.


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por Chubut.


sr. CAMBARERI, FORTUNATO RAFAEL.- Señor presidente: el 6 de abril del corriente año propusimos un proyecto alternativo porque entendíamos que podíamos hacer un aporte para que todos los trabajadores del país estuvieran en igualdad de condiciones.
Entendemos que dentro del salario existen conceptos -como el relativo a las zonas- que no deberían ser tenidos en cuenta para el impuesto a las ganancias. No es lo mismo un trabajador de la Capital Federal que uno de Chubut o de Santa Cruz. Por ejemplo, en Chubut se aplica un 40 por ciento, y en Santa Cruz, un 60 por ciento. Entonces, habría una desigualdad en relación con el resto de los trabajadores de la Argentina. En Jujuy, Salta y otras provincias, seguramente también deberán tener estas diferencias por zonas.
Nosotros pensábamos que aquel proyecto iba a ser tratado, pero no fue así; entonces, hemos presentado un dictamen de minoría que, a nuestro juicio, debe ser tenido en cuenta. A modo de ejemplo, observen el caso de un trabajador...


sr. presidente balestrini.- La Presidencia solicita al orador que tenga en cuenta que primero debe votarse la habilitación del tema para luego sí dedicarse a la consideración del asunto.


sr. CAMBARERI, FORTUNATO RAFAEL.- Así es, señor presidente. Sólo quiero agregar que no puedo dejar de acompañar el dictamen de mayoría porque reconozco el esfuerzo que ha hecho el gremio de petroleros privados. Como decía anteriormente, reitero que es un acto total de injusticia y nosotros, los diputados nacionales, tendríamos que ver la manera de solucionar este problema.
Como hombre de la Patagonia, que conoce el esfuerzo de los petroleros, voy a votar favorablemente porque mi bloque me ha dado libertad para hacerlo.


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra la señora diputada por el Neuquén.


sra. COMELLI, ALICIA MARCELA.- Señor presidente: comparto los argumentos que se dieron recién, entendiendo que se debe dar el debate y ampliarlo a otros sectores que están en la misma situación.
Por eso adelantamos el voto positivo para que se habilite el tema, a fin de explayarnos después.


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por Santa Cruz.


sr. ARNOLD, EDUARDO ARIEL.- Señor presidente: sobre el proyecto que se va a tratar tengo serias disidencias...


sr. presidente balestrini.- La Presidencia recuerda al orador que en primer término debe habilitarse el tema para poder discutirlo después. De lo contrario, estaremos hablando de un asunto antes de que se habilite su tratamiento.
Continúa en el uso de la palabra el señor diputado por Santa Cruz.


sr. ARNOLD, EDUARDO ARIEL.- Señor presidente: voy a pedir que el proyecto vuelva a comisión para que sea considerado junto con un proyecto de mi autoría, el cual ni siquiera ha sido tenido en cuenta por la comisión, aunque resuelve definitivamente el problema. No es una "engaña pichanga" como el que estamos por tratar.


sr. presidente balestrini.- La Presidencia reitera que primero debe ser habilitado el tema.
Se va a votar nominalmente el tratamiento sobre tablas de los dictámenes recaídos en el proyecto de ley contenido en el expediente 6921-d-2066 (Orden del Día Nª 1665). Se requieren las dos terceras partes de los votos que se emitan.

-- Se practica la votación nominal.
VER LISTADO DE LA VOTACION

-- Conforme al tablero electrónico, sobre 205 señores diputados presentes, 144 han votado por la afirmativa y 56 por la negativa, registrándose una abstención. No se han computado los votos de 3 señores diputados.


sr. secretario (hidalgo).- Han votado 144 señores diputados por la afirmativa y 56 por la negativa.

sr. presidente balestrini.- Se deja constancia de que han votado por la afirmativa los señores diputados César, Wilder, Méndez de Ferreyra y De Brasi.
Queda aprobada la moción. En consecuencia, corresponde pasar a considerar el asunto cuyo tratamiento sobre tablas acaba de ser aprobado.
En consideración en general los dictámenes recaídos en el proyecto de ley sobre exclusión de los conceptos comprendidos en los artículos 34, 39, 60, 80 y 81 de la Convención Colectiva de Trabajo 396/04, de la base imponible a los efectos de la determinación del impuesto a las ganancias (Orden del Día Nº 1665).
Orden del dia 1665

sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sra. RODRIGUEZ, MARCELA VIRGINIA.- Lamento tener que hacer estas aclaraciones, pero hubo un señor diputado -ni siquiera sé quién es- que hizo una moción de orden...


sr. presidente balestrini.- Tiene que volver a plantearla ahora, cuando habilitemos el tema.


sra. RODRIGUEZ, MARCELA VIRGINIA.- De eso se trata precisamente, señor presidente; es decir, antes que ninguna otra cuestión debe considerarse la moción planteada.


sr. presidente balestrini.- Se le dará la palabra en el momento en que lo haga, señora diputada.
Continúa en el uso de la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. RECALDE, HECTOR PEDRO.- Señor presidente: compartimos las opiniones de algunos señores diputados que quieren extender este beneficio a todos los trabajadores del país. ¿Cómo podemos estar en desacuerdo con ello? Por suerte, fue posible destrabar el conflicto que se dio en el ámbito de los trabajadores petroleros de nuestra Patagonia.
Quiero brindar tranquilidad a algunos señores diputados que plantearon que esta iniciativa podría llegar a ser inconstitucional. No se me ocurre cuál puede ser el interés legítimo de alguien que señale que esta iniciativa es inconstitucional, dado que mejora la situación de un sector de trabajadores. En este sentido, podemos avanzar con la tranquilidad de que este proyecto se adecua a la Constitución Nacional.


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por Santa Cruz.


sr. ARNOLD, EDUARDO ARIEL.- Señor presidente: presenté un proyecto respecto de este tema -me refiero al mínimo no imponible- el 7 de noviembre pasado. Evidentemente no ha sido tenido en cuenta, puesto que los firmantes somos el diputado por Caleta Olivia, Acuña Kunz, y quien les habla.
Para resolver definitivamente el tema planteamos incorporar al inciso a) del artículo 23 de la ley 20.628, de impuesto a las ganancias, el siguiente texto: "Los trabajadores en relación de dependencia, conforme a su lugar de residencia, podrán deducir en concepto de ganancia no imponible los montos equivalentes a: 1°) Ocho salarios mínimos, vitales y móviles a aquellos cuya residencia se encuentre en la región Patagónica; 2°) Seis salarios mínimos, vitales y móviles a aquellos cuya residencia se encuentre en la región de Cuyo o Centro; 3°) Siete salarios mínimos, vitales y móviles a aquellos cuya residencia se encuentre en la región NEA y NOA; 4°) Cinco salarios mínimos, vitales y móviles a los residentes en el resto del país."
Creo que con esta redacción resolveríamos definitivamente el problema de los petroleros privados que siguen en conflicto. Tanto es así que para el aniversario 105 de Caleta Olivia tuvieron que esconder literalmente al señor presidente de la Nación en el puerto a fin de que pudiera pronunciar su discurso con la presencia de gente que había llegado en colectivos desde Río Gallegos, Comodoro Rivadavia y algunas otras localidades. Esta situación impidió que el pueblo de Caleta Olivia pudiera compartir los actos conmemorativos de su aniversario con el señor presidente, así como la muy importante inauguración de la obra del puerto Caleta Paula.
Todo esto se vincula con la historia de dicho puerto, desde que pusimos la piedra fundamental con la presencia de muchísimas personas en un acto multitudinario, hasta su inauguración con más de veinte mil personas en una fiesta popular inigualable en nuestra zona norte provincial.
Lamentablemente, en esta otra oportunidad tuvieron que llevar al señor presidente en un helicóptero hasta el puerto a fin de pronunciar el discurso frente a gente que muchas veces es llevada en colectivos y ni siquiera sabe para qué va a los actos. El señor presidente bajó de un avión de Eurnekian en Comodoro Rivadavia y se subió a un helicóptero de la Fuerza Aérea que lo trasladó al puerto, donde habló alrededor de diez minutos, durante los cuales hizo alguna alusión al gobernador saliente Acevedo y no pudimos ver mucho más.
Gracias a la movilización de esos trabajadores, y en general de todos los sectores gremiales de nuestra provincia que ese día estaban de paro en Caleta Olivia, hoy vamos a sancionar esta norma sobre las viandas, las horas de viaje y demás que están arreglando con el sector petrolero que está en conflicto. Lamentablemente es una "engaña pichanga", porque mañana o pasado los empresarios petroleros pueden modificar las reglas de juego y los trabajadores van a volver a estar en la calle.
Por lo tanto, adelanto mi voto negativo a esta iniciativa pues creo que no resuelve el problema. Lamentablemente no han tenido en cuenta nuestra humilde inquietud, que hubiese resuelto definitivamente el problema del mínimo no imponible para los trabajadores.


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por Jujuy.


sr. GIUBERGIA, MIGUEL ANGEL.- Señor presidente: aclaro que vamos a compartir el tiempo con el señor diputado Cambareri.
Cuando el miércoles pasado tratamos en este recinto la prórroga de distintos impuestos dijimos que hubiese sido importante poder tratar durante este año 2006 una reforma tributaria que sirva al conjunto de los argentinos a fin de que los impuestos no tengan el carácter regresivo que hoy tienen.
Decimos que tienen carácter regresivo porque hoy en la Argentina más de 700 mil trabajadores -esto según datos oficiales, pero los datos de la realidad nos están hablando de más de un millón de trabajadores- tienen que pagar el impuesto a las ganancias. Nosotros consideramos que esto no se puede tolerar.
Cuando el año pasado tratamos el presupuesto advertimos lo que iba a ocurrir, pero no se nos escuchó y después tuvimos que lamentar los hechos desgraciados de Santa Cruz.
Hoy venimos nuevamente de apuro. El día jueves pasado se nos citó a los miembros de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda para tratar en forma urgente un tema que era importante porque se había producido una huelga. Resulta que los trabajadores del sector de hidrocarburos, fundamentalmente los petroleros, habían comenzado a tomar conciencia de que no era aceptable que de sus salarios se detraigan impuestos cuando todos conocemos las tremendas exenciones impositivas que tienen las grandes empresas.
Todos sabemos que los sectores concentrados de poder son quienes tienen la mayor capacidad de llevar adelante procesos en virtud de los cuales son exceptuados del pago de impuestos, mientras que los pobres trabajadores que ponen su esfuerzo para generar la riqueza del país tienen que afrontar condiciones de labor sumamente difíciles y encima se les aplica el impuesto a las ganancias.
Por allí se nos dice que el sistema tributario en la Argentina está cambiando porque se está incrementando el número de los que pagan el impuesto a las ganancias. Pero ocurre que quienes están pagando este impuesto no son aquellos sectores concentrados de poder sino fundamentalmente los sectores de menores ingresos, es decir, los trabajadores.
Nosotros decíamos que en este Congreso, fundamentalmente en esta Cámara de Diputados, existen infinidad de proyectos para tratar de dar una solución definitiva a este tema. En esa oportunidad nosotros decíamos que varios diputados habían presentado distintas iniciativas para que al menos se los tuviera en cuenta. Así es como pudimos rescatar el proyecto del señor diputado Cambareri, que establece la exención de pagar impuesto a las ganancias por zona desfavorable.
Por eso dijimos que vamos a compartir el artículo 1º que propone el oficialismo porque entendemos que se debe dar una solución urgente. Pero también necesitamos darle una solución al conjunto de los trabajadores de la República Argentina y fundamentalmente en lo que se relaciona con el adicional por zona desfavorable, que no guarda ninguna vinculación con la materia laboral. Ese es un monto que perciben por las condiciones desfavorables en las que desarrollan sus trabajos. Sin embargo, aquí se establece que por ese adicional un trabajador tiene que pagar ganancias.
Por ese motivo, en nuestro dictamen de minoría proponemos incorporar como artículo 2° la propuesta oportunamente realizada por el señor diputado Cambareri, a efectos de contemplar la situación del conjunto de los trabajadores argentinos.
Es necesario que nos pongamos a trabajar para solucionar el problema impositivo que existe en nuestro país. No es posible que los que menos tienen sean los que más pagan. Este año la presión impositiva se ha incrementado -esto ha sido reconocido por los propios integrantes del Poder Ejecutivo nacional- en un 0,8 por ciento, con lo cual hoy está superando el 30 por ciento. El problema es que esta presión no recae sobre las grandes empresas y tampoco sobre aquellas que se han visto beneficiadas con la sanción del proyecto de ley remitido por el Poder Ejecutivo vinculado con la exploración y explotación de hidrocarburos.
No es verdad que con esta medida vamos a solucionar el problema de esos trabajadores; simplemente estamos aplicando un parche. La solución definitiva consiste en que los trabajadores no paguen impuesto a las ganancias por su trabajo.
Por todas estas razones sostenemos nuestro dictamen de minoría. (Aplausos.)


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por Chubut.


sr. CAMBARERI, FORTUNATO RAFAEL.- Señor presidente: mientras trabajábamos en la posibilidad de elevar el mínimo no imponible, nuestro bloque presentó una propuesta allá por abril de 2006. En aquella oportunidad señalamos que el desequilibrio que se iba a dar entre los distintos trabajadores del país sería muy grande.
En ese sentido, podemos tomar en cuenta la situación de las personas que trabajan en los juzgados federales de todo el país. Estas personas, cuanto más lejos están de la Capital Federal reciben mayor adicional por zona desfavorable. A partir de ese momento el trabajador comienza a pagar este impuesto de carácter distorsivo. Evidentemente, tenemos que encontrarle una solución a este problema.
Además, esas diferencias no las encontramos solo cuando comparamos la situación de las provincias con la de la Capital Federal, sino también dentro de una misma provincia. Digo esto porque no es lo mismo trabajar en la capital de una provincia del Sur de nuestro país que hacerlo en un pueblito de 500 habitantes, en el que por supuesto la persona percibe un adicional mayor por zona desfavorable. Sin embargo, cuando el trabajador de ese pueblito de 500 habitantes quiere comprar un par de zapatos tiene que viajar a la capital. Por eso decimos que los desequilibrios son muy grandes.
De aceptarse nuestra propuesta, la recaudación no se verá muy afectada, porque la disminución va a ser mínima. Esto es lo que estamos planteando. Hace unos días escuchaba por radio al propio presidente de la Comisión de Legislación del Trabajo de esta Cámara, quien decía que tampoco compartía esta ley, y que poco a poco había que ir eliminándola.
Dentro de este contexto, en el que todos sabemos que no es tan importante la caída de la recaudación, ¿cómo no vamos a mantener el equilibrio para todos los trabajadores del país? En nuestra propia provincia se presenta un desequilibrio.
Por ello, proponemos una modificación al proyecto contenido en el dictamen de mayoría agregándole el artículo 2° de nuestro dictamen de minoría.


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. SARGHINI, JORGE EMILIO.- Señor presidente: nuestro bloque no va a acompañar este proyecto.
Estamos absolutamente convencidos de que los conceptos vianda y horas de viaje no deben integrar la base imponible del impuesto a las ganancias. Claro que estamos convencidos; pero también estamos convencidos de que estos rubros integran el ingreso de muchos otros trabajadores y no sólo de aquellos que están comprendidos en la convención colectiva 396, es decir, de los trabajadores de los yacimientos de la industria petrolera privada en el continente y fuera de la costa.
También estamos absolutamente convencidos de que, por haber otros trabajadores que cobran estos mismos conceptos, si apoyamos este proyecto daremos un tratamiento desigual a trabajadores que están en las mismas condiciones.
Es cierto que a los fines impositivos se puede hacer una clasificación por categoría, pero ello exige razonabilidad, porque de lo contrario violamos el principio de igualdad ante la ley, salvo que consideremos categorías razonables a los que aprietan versus los que no lo hacen. Esa no es una forma válida de categorizar a la hora de determinar de qué manera hay que hacer reformas en materia tributaria.
Estamos convencidos de que hay que avanzar en la legislación impositiva para mejorar la distribución del ingreso, pero también estamos convencidos de que no se hace de esta manera porque cuando procedemos de esta forma, violando el principio de igualdad ante la ley, lo que generamos es una enorme catarata de juicios, y en ese caso no son los trabajadores los que salen beneficiados.


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por Entre Ríos.


sr. GODOY, JUAN CARLOS LUCIO.- Señor presidente: prácticamente sobre el inicio de esta sesión tomamos conocimiento de ese proyecto que, evidentemente, se vincula con un privilegio para un sector de la sociedad argentina.
Es cierto lo que decía un señor diputado hace un momento en cuanto a que debemos alegrarnos cuando hay soluciones para los trabajadores. Debo decir que no soy un asesor gremial ni un diputado que conozca a la perfección esa materia, pero sí me siento un diputado de la Nación Argentina y en consecuencia obligado a pensar por el conjunto nacional y no solamente por un sector.
Además, hay algo que no corresponde. Me refiero a que estamos tratando este proyecto de ley cuando hay preferencias acordadas sobre iniciativas vinculadas en su totalidad con el impuesto a las ganancias. Una de esas iniciativas me pertenece. La preferencia acordada para su tratamiento figura en el boletín que corresponde al 19 de septiembre de este año.
Mientras existen proyectos ingresados en la Comisión de Presupuesto y Hacienda que contemplan todos los problemas del pueblo argentino vinculados con el impuesto a las ganancias, aquí nos encontramos con que los diputados de la Nación solamente estamos resolviendo el problema de un subsector de la economía argentina. Creo que todo esto menoscaba nuestra tarea. No debería ser así, por lo que insto a mis colegas a que hoy podamos realizar un debate que corrija al conjunto y no solamente a una de las partes.
Voy a reproducir una estadística que proviene del INDEC, y que fue efectuada por la EPH (Encuesta Permanente de Hogares) a 10.868.000 personas, que perciben ingresos sujetos a contribuciones. El 99,8 por ciento gana menos de 40 mil pesos al año. Esto significa 3.500 pesos por mes aproximadamente. Solamente el 0,13 por ciento de esa población encuestada -son 14 mil personas-, reciben más de 40 mil pesos por año.
Eso quiere decir que quienes sustentan el presupuesto de la Nación argentina son las personas de menores recursos. Esto lo dice el INDEC y la Encuesta Permanente de Hogares.
Deseo realizar una comparación que quizás no sea feliz, pero pertenece al mundo en que vivimos nosotros. En los Estados Unidos de América una persona para no ser pobre tiene que ganar más de 13 mil dólares por mes, lo que equivale a 40 mil pesos. Es decir que si extrapoláramos o traspoláramos a la Argentina ese dato -insisto que estamos hablando de países absolutamente diferentes y no comparables-, nos vamos a dar cuenta de que los pobres son los que están sufragando los gastos del Estado nacional. Lo que he dicho es absolutamente cierto.
Por la coyuntura un bloque podrá hacerle caso al pedido presidencial, pero en honor a la verdad no estamos ante una cuestión de carácter sólo constitucional o laboral de un gremio. Se trata de una cuestión política que tiene que ver con el conjunto de la sociedad.
Desde mi punto de vista también resulta inaceptable que como diputados de la Nación sigamos viviendo en un país en el que aprobamos normas para que los pobres sean los que paguen los gastos del Estado. Es algo vergonzoso para un legislador, como para quienes dirigen un país que asienten sus bases tributarias en las personas que menos ganan.
Lamentablemente, mientras todo eso sucede, los que tienen rentas financieras o realizan compraventa de títulos y valores mobiliarios están exentos del pago del impuesto a las ganancias. Es decir que en un país capitalista, a pesar de que el símbolo del capitalismo sea el dinero, nos encontramos con que cuando el dinero gana más dinero no se encuentra gravado por el impuesto a las ganancias. Y cuando el trabajador gana un salario, está gravado con ese impuesto. Se trata de una contradicción flagrante que no puedo aceptar. (Aplausos.)


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. TONELLI, PABLO GABRIEL.- Señor presidente: el proyecto de ley que estamos tratando nació a las apuradas. Fue redactado a las apuradas y, como suele suceder con las cosas que se hacen de esa manera, el resultado será malo.
Estamos ante un proyecto malo porque es inconstitucional. Recuerdo en este sentido que el artículo 16 de la Constitución Nacional no sólo consagra la igualdad ante la ley de todos los habitantes de la Nación, sino que concreta y específicamente dice que la igualdad es la base del impuesto y de las cargas públicas. De manera tal que es exactamente aplicable a la situación que estamos analizando y considerando.
Nada justifica este tratamiento dispar a favor de un reducido grupo de trabajadores, beneficiarios de un nuevo convenio colectivo que está mencionado en el proyecto de ley.
La Corte Suprema de Justicia al interpretar el concepto de igualdad ante la ley y la igualdad como base del impuesto y de las cargas públicas, ha dicho con toda claridad que este principio consagra el derecho de todos a que no se establezcan excepciones o privilegios que excluyan a unos de lo que se concede a otros en iguales circunstancias. Desde la página 118 del tomo XVI de Fallos hasta aquí, hay miles de casos en los que la Corte ha resuelto esto, porque lo que estamos consagrando es un privilegio y no una exención.
Les recuerdo que dichos privilegios constituyeron la causa de la Revolución Francesa, cuya primera medida fue su eliminación. Precisamente con la Revolución Francesa nacieron las normas de derecho público que consagran la igualdad frente a las cargas públicas y a los impuestos.
Por supuesto que esto no excluye la creación de categorías, porque así como no corresponde tratar de distinta manera a quienes están en igualdad de condiciones, tampoco corresponde tratar de igual manera a quienes se encuentran en diferentes condiciones.
Las categorías deben ser razonables y responder a criterios objetivos de diferenciación. Y aquí no estamos frente a ningún criterio objetivo de diferenciación, porque más allá de los trabajadores incluidos en el convenio colectivo de trabajo 396 del año 2004, hay muchísimos otros que también perciben ingresos por los mismos rubros: viandas, transporte, horas extras, etcétera, que son aquellos a quienes vamos a eximir.
De manera tal que, insisto, el proyecto de ley no sólo es inconstitucional sino que es intrínsecamente injusto y discriminatorio para con muchísimos trabajadores que perciben parte de su remuneración por los mismos conceptos y no van a ser beneficiados con este privilegio -insisto en que no se trata de una exención sino de un privilegio- y que seguramente van a iniciar cientos o miles de juicios reclamando que se les conceda el mismo privilegio que se está otorgando a otros. Y aunque los trabajadores perjudicados no iniciaran juicios, el criterio que la Cámara debería aplicar a la hora de determinar la constitucionalidad o no de una ley no es el de la probabilidad mayor o menor de que existan juicios contra esa ley, sino el carácter intrínsecamente constitucional o no del proyecto, es decir, si es compatible o no con la Constitución.
Nosotros no podemos sancionar una norma que sabemos que es inconstitucional amparados en el argumento de que después nadie va a poder iniciar un juicio, porque si así lo hiciéramos estaríamos violando nuestro propio mandato que nos obliga a legislar conforme a la Constitución.
Por lo tanto, reitero que este proyecto de ley no consagra una exención sino un privilegio que el artículo 16 de la Constitución Nacional se preocupó de erradicar de una vez y para siempre en la República Argentina.
Por este motivo, nuestro interbloque va a votar en contra de este proyecto de ley.


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por la Capital.


sr. BULLRICH, ESTEBAN JOSE.- Señor presidente: en realidad, casi me da un poco de pena hablar luego de la clara exposición del señor diputado Tonelli respecto de la inconstitucionalidad del proyecto.
Sin embargo, quisiera aportar una visión que considero importante dado que se está repitiendo un comportamiento por parte del gobierno que consiste en confundir la legitimidad del reclamo con la del método de protesta.
Al reaccionar ante el corte de gas producido por los empleados que reclamaban legítimamente mejores condiciones, al actuar siguiendo ese reclamo que dejó sin gas a habitantes del Sur del país y que provocó que muchas empresas tuvieran que detener sus maquinarias y apagar sus hornos, con el peligro de que sufrieran alguna quebradura y quedaran inutilizados para siempre, inclusive en el cortar la exportación de gas a nuestro vecino país de Chile, al reaccionar -decía- frente a este tipo de acciones, las estamos validando.
Y validar esas acciones, así como validar el hecho de que aquellos que creyendo ostentar un derecho o defenderlo violan el derecho de los demás, no es la forma en que debe actuar un gobierno.
El gobierno debería hacer respetar los derechos de todos, más allá de la legitimidad de cualquier reclamo. La función de cualquier gobierno es garantizar el derecho de todos los ciudadanos, y ningún reclamo, por legítimo que sea, puede violar esos derechos en forma impune.
Es por eso que quería agregar esta visión. Este proyecto, este mal proyecto, es una reacción ante un reclamo ilegítimo por la forma del reclamo. Es una reacción ante una protesta que fue hecha en forma equivocada y que perjudicó a muchísimos ciudadanos de este país.
Además, esta reacción intempestiva ha generado un proyecto que -como ya han dicho otros diputados y no lo voy a repetir- es una injusticia mayor.
Creo que es hora de que este gobierno se dé cuenta de que la filosofía del dejar hacer provoca los problemas en la Universidad de Buenos Aires, los inconvenientes que hay todos los días en las calles de Buenos Aires, y también está provocando que a los pocos días de la reacción y protesta de los empleados del gas surgiera la protesta de los empleados petroleros, y esta línea va a ser interminable.
Es hora de que el Poder Ejecutivo entienda que el derecho de huelga, el derecho a protestar, no está por encima de ningún otro derecho; no está por encima del derecho de libre tránsito, a tener una calidad de vida determinada y por supuesto que tampoco está por encima del derecho a tener gas, que ha sido violado con esta protesta.


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. MACALUSE, EDUARDO GABRIEL.- Señor presidente: de las puertas de este recinto para afuera todos reconocemos por qué se está tratando este tema hoy improvisadamente y a las apuradas. Dentro de este recinto, de acuerdo con el lugar en que cada uno está sentado, se defenderán diferentes posiciones. Pero todos sabemos, los que están dentro y fuera de acá, que en realidad se está tratando este proyecto de ley porque el presidente quería hacer un acto en su provincia y no lo podía hacer porque todavía sostenía, a pesar de sus propias promesas, un impuesto que es confiscatorio para buena parte de los trabajadores, no sólo del Sur de nuestro país sino de la totalidad de nuestro país.
Eso contrasta fuertemente, y de ahí la bronca de muchos de los trabajadores petroleros, con las exenciones impositivas que recibía su propia patronal. Porque en un país que decimos que debe ser serio no puede ser que las empresas petroleras estén exentas de los impuestos y sus propios trabajadores tengan injustamente la carga de un impuesto.
Por eso no es un privilegio lo que consiguen los trabajadores petroleros. No puede ser un privilegio que se les quite la carga de un impuesto que es injusto, regresivo y confiscatorio. Lo que es injusto, y desigual ante la ley, es que esa carga no sea quitada del conjunto de los trabajadores, cuyas remuneraciones no debieran estar afectadas por el impuesto a las ganancias. Porque se ha logrado el milagro de convertir en regresivo e injusto un impuesto que es progresivo por definición, así como también es redistributivo.
¿Por qué se hace esto? ¿Por qué no se discute ordenadamente? ¿Por qué no se ordena el sistema impositivo? Exhiben razones presupuestarias. No podría hacerse sin un enorme costo para el Estado, es decir, habría un costo fiscal enorme para el Estado si se relevara al conjunto de los trabajadores de esta carga que es injusta. Esto no se plantea cuando se exime de impuestos a los sectores de la renta financiera, a las empresas petroleas o a los grandes grupos económicos. Hay más de 15 mil millones de pesos en subsidios a las grandes empresas, muchas de las cuales generan muy pocos puestos de trabajo; y la mayoría de esos subsidios ni siquiera son justificables desde el punto de vista del mercado, y mucho menos, desde la justicia social. Eso es lo que nosotros cuestionamos.
¿Por qué si el presidente de la Nación quiere hacer un acto sin que lo chiflen nosotros tenemos que venir a votar una iniciativa que rompe el principio de igualdad ante la ley? ¿Por qué tenemos que votar esto? ¿Por qué debemos hacerlo a las apuradas? ¿Por qué no podemos sentarnos a discutir la cuestión y emitir un proyecto por consenso y como política de Estado relativo al reordenamiento del sistema tributario, estableciendo cargas de acuerdo con las posibilidades de cada sector? Ello, para que los que más tienen tributen más, y los que menos tienen no tributen o tributen menos.
¿Por qué no podemos rediscutir el IVA? ¿Por qué por lo menos no debatimos en torno del impuesto a las ganancias acotando allí el universo de la discusión? ¿Por qué hay eximidos del impuesto a las ganancias -los que se llevan la parte del león, como la renta financiera-, mientras tienen que pagar ese gravamen los trabajadores, sean petroleros o de cualquier otra actividad, del Sur del país o del conjunto del territorio nacional?
¿Acaso tendremos que esperar a que el presidente participe de actos en distintos lugares de la Argentina para hacer lo que desde hace tiempo todos sabemos que deberíamos haber hecho en un país con un excedente de más de 22 mil millones de pesos, que tiene reservas por más de 30 mil millones de dólares? Es decir que en el momento de las "vacas gordas" no distribuimos ni los ingresos ni la riqueza. Esto es lo grave.
Nosotros no estamos dispuestos a votar la iniciativa en debate no porque no lo merezcan los trabajadores petroleros -lo merecen porque se lo han ganado-, sino porque el conjunto de los trabajadores es merecedor de una ley que los iguale y que les quite el peso de una carga que es confiscatoria. (Aplausos.)

sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra la señora diputada por Córdoba.


sra. SESMA, LAURA JUDITH.- Señor presidente: sintéticamente voy a fundamentar el voto negativo de nuestro bloque al proyecto en tratamiento pues los argumentos expuestos en particular por los señores diputados Godoy y Macaluse coinciden absolutamente con lo que nosotros venimos planteando en cuanto a la necesidad de una reforma integral que apunte a que paguen los que más tienen.
Además, como se ha dicho, si bien creemos que los trabajadores merecen en principio que el proyecto de ley en discusión sea sancionado, de solucionar el problema de este sector sin tener en cuenta la realidad de los miles de trabajadores argentinos estaríamos violando más que el principio de igualdad el de equidad, pues trataríamos de distinta manera a pares y a iguales.
Por las razones expuestas, y por entender además que el proyecto es inconstitucional, votaremos negativamente.


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por la Capital.


sr. LOZANO, CLAUDIO.- Señor presidente: retomando algunos de los conceptos vertidos aquí, intentaré sintetizar nuestra postura.
En este tema se juegan por lo menos tres cuestiones. En primer lugar, la voracidad casi sin límites de las empresas petroleras. Estamos hablando de empresas que en realidad representan el 20 por ciento del total de las ventas de la cúpula empresarial de nuestro país y al mismo tiempo perciben el 80 por ciento de las utilidades totales.
Asimismo, estamos hablando de un sector controlado prácticamente en un 80 por ciento por apenas cinco empresas. Estamos hablando de empresas que tienen tasas de rentabilidad que cuadruplican o quintuplican las rentabilidades de las principales empresas de la Argentina.
Estamos hablando de empresas sobre las cuales ha habido mano blanda, sin activar los mecanismos que permitirían recuperar concesiones respecto de las cuales no cumplieron con las más elementales de las inversiones, y empresas a las que incluso se les otorgó un tratamiento impositivo diferencial a partir del proyecto de ley que en función de supuestas ventajas para explorar se votó en esta Cámara.
Es en este contexto donde me parece que los planteos que tienden a ubicar a los trabajadores como inductores del conflicto, en lugar de colocar en ese sitio a las empresas, ciertamente invierten la consideración objetiva del cuadro y de la realidad que, en todo caso, estamos evaluando.
Por lo tanto, la primera responsabilidad que sería bueno identificar en este tema es el comportamiento de las empresas petroleras, que debieran resolver esto con una compensación equivalente al pago de ganancias que los empleados, en todo caso, deben hacer.
Por otra parte, ciertamente hay imprevisión oficial. Es obvio que si tenemos una situación donde los precios suben, y los salarios también crecen en relación con los precios, si mantenemos un mínimo no imponible de ganancias de carácter fijo, en algún punto los asalariados mejor retribuidos o aquellos que perciben un plus diferencial -por ejemplo aquellos que están en zonas desfavorables como el Sur del país-, rápidamente ingresarán por encima del mínimo no imponible y comenzarán a pagar ganancias.
Evidentemente, era previsible que esto ocurriese, porque aquí hubo imprevisión oficial para hacerse cargo de la cuestión.
Otro elemento que se juega acá es la decisión del gobierno, por cierto lamentable -que se ratifica en la discusión que vamos a tener luego cuando consideremos el presupuesto nacional- de finalizar su mandato sin acometer la tarea de poner en marcha una reforma impositiva. Es más; ni siquiera aprovechar las señales de alerta que suponen tanto el conflicto de Las Heras, que se dio hace un año, como el conflicto actual, para por lo menos plantear una reforma integral del impuesto a las ganancias.
Una reforma de ese orden obligaría a considerar la evolución del mínimo no imponible en relación con la evolución del precio de la canasta familiar.
También obligaría a reactualizar las deducciones que se consideran como cómputo para el cálculo de ganancias. Es sencillamente absurdo que estemos discutiendo que pagos que perciben trabajadores por viandas o traslados se incluyan como parte del cálculo del impuesto.
Asimismo, es absurdo que aquellos que son trabajadores y pagan alquiler no puedan deducirlo del cálculo de ganancias. Es necesario actualizar los conceptos sujetos a deducción que se consideran para este tipo de cuestiones.
Es indispensable eliminar las exenciones vigentes en este impuesto. No puede ocurrir que estemos discutiendo esto y que por lo pronto el bono que cobran los ejecutivos de las principales empresas -vinculado a los dividendos que pagan las acciones de las empresas- no forme parte del cálculo de ganancias.
Si elimináramos las exenciones ni siquiera estaríamos discutiendo, como se lo hace hoy, la reducción de la recaudación fiscal por el hecho de que estemos tomando decisiones de esta naturaleza ya que con sólo eliminar esas exenciones estaríamos expandiendo recaudación y financiando mejor al sector público.
Por lo tanto, en este sentido estamos viviendo una señal muy concreta del grado de regresividad que tiene el sistema impositivo. Es bueno tomar nota cuando se dice que efectivamente ha mejorado la progresividad del sistema y se pone como ejemplo la mayor participación de impuestos como ganancias o bienes personales, donde una parte de esa mayor participación tiene que ver con que hay franjas de ingresos medios y bajos que están pagando y no deberían hacerlo.
Entonces, hemos llegado al colmo de transformar parte de los impuestos en regresivos cuando deberían ser tributos que acompañan la posibilidad de capturar rentas y riquezas que hoy están concentradas en la Argentina.
En este contexto señalo que encarar esta situación a través de parches nos lleva directamente al ridículo. ¿Por qué razón tenemos que decir que la vianda de los patagónicos o de los petroleros no debe computarse para el cálculo y sí para los trabajadores del sector del plástico, del caucho o los ferroviarios? Esto es un verdadero disparate. Es una barbaridad que estemos discutiendo esta cuestión.
En realidad, si se quisiera hacer algo específico en relación con el Sur del país, el único tema que tendríamos que abordar es el de la zona desfavorable; pero realmente ni eso resolvería el problema.
Es necesario asumir el debate de un replanteo integral del impuesto a las ganancias y de una reforma impositiva.
Por estas razones, no voy a acompañar el dictamen de mayoría y sí lo haré respecto del de minoría.


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por la Capital.


sr. TINNIRELLO, CARLOS ALBERTO.- Señor presidente: quiero plantear la postura de nuestro bloque. Vemos con desagrado la forma en que se trata un problema tan acuciante como el que se está discutiendo hoy en este recinto.
El año pasado se planteó la misma discusión cuando muchos trabajadores que tenían un sueldo alto para la media del país -no para sus regiones- se vieron afectados por el pago del impuesto a las ganancias. En este caso se vuelve a plantear la misma situación. Por ello, durante estos días tuvieron lugar luchas para reclamar que se los exima de esos impuestos. Me da la impresión, escuchando las distintas intervenciones de los señores diputados, que tenemos diversas formas de ver las cosas; inclusive los que estamos en contra de la modalidad del proyecto que presenta el Poder Ejecutivo a través del señor presidente de la Comisión de Legislación del Trabajo, diputado Recalde.
Algunos plantean que esta iniciativa está hecha por presión y que es el resultado de una actitud que no debería ser escuchada, pues se sugiere que no se puede gobernar en función de esos reclamos. Todo lo contrario, estimo que uno debe escuchar los reclamos de la población, esencialmente de los trabajadores, esos que salen a la calle por necesidad a pelear por sus derechos. A nadie le gusta estar permanentemente en acciones de lucha, algunas de las cuales son extremadamente largas en el tiempo porque tienden a desgastar. A nadie le gusta eso; se hace por necesidad, por obligación y porque históricamente ha sido uno de los mecanismos de defensa de los derechos de los trabajadores salir a la lucha por esos derechos.
Por eso, quiero reivindicar la lucha de los trabajadores petroleros así como las luchas de todos los trabajadores del país que reclaman justamente por lo que deben reclamar.
En este marco de situación, creo que este proyecto es absolutamente injusto, porque no se puede hacer a medida, ya no de los trabajadores petroleros sino del presidente de la Nación, de las campañas políticas.
Me parece que debemos cuestionarnos -y creo que el presidente de la Comisión de Legislación del Trabajo lo ha planteado en algún momento- si es correcto que se cobre un impuesto al trabajo. En mi opinión, es injusto que se cobre un impuesto al sueldo del trabajador. Encima del esfuerzo que hace el trabajador, la mínima parte de las ganancias de la empresa que consigue llevar a su casa para mantener a su familia está sujeta a impuestos.
Teniendo en cuenta los sueldos de los trabajadores, creo que el impuesto al sueldo, como es el impuesto a las ganancias, debería ser inexistente. También debería desaparecer el impuesto al valor agregado, que es otro mecanismo perverso de recaudación. ¿Por qué? Porque en el momento del cobro de su salario, al trabajador -que no puede ahorrar ya que lo que gana lo debe consumir para mantener a su familia- se le saca el 20 por ciento. Es decir que el trabajador que percibe un sueldo de dos mil pesos, cifra que no alcanza a cubrir la canasta familiar, en realidad no está ganando esa cantidad sino un poco menos de mil seiscientos pesos, y con eso tiene que "parar la olla".
Esos impuestos son injustos, porque la política impositiva está orientada a beneficiar a las grandes multinacionales y a los grandes capitales. A modo de ejemplo -esto lo dijimos la semana pasada-, hace dos meses se eximió de impuestos a las empresas petroleras, que son las que más ganancias obtienen por año.
Entonces, evidentemente hay una política impositiva perversa. Además, se deberían aumentar los impuestos a las rentas financieras , a los dividendos, a las grandes fortunas; es decir, se deberían cobrar impuestos a las grandes empresas, que están acumulando unas ganancias perversas y que junto con las decisiones políticas que se toman aquí y desde el Poder Ejecutivo son las responsables de la situación de crisis que todavía padecen una gran cantidad de ciudadanos en nuestro país.
Por eso, creo que tenemos que replantearnos si en vez de eximir del impuesto a las ganancias a las empresas petroleras no deberían estar eximidos de dicho impuesto los sueldos de los trabajadores. Tenemos que replantearnos si además de aumentar los impuestos a las grandes empresas no deberíamos empezar a plantear la discusión sobre qué tipo de país queremos; esto seguramente lo vamos a conversar cuando analicemos el presupuesto.
Deberíamos empezar a plantearnos no solamente que aumenten los aportes las grandes empresas sino que vuelva a manos públicas -es decir, a manos del Estado- la explotación de los recursos naturales que nos pertenecen a todos los habitantes de nuestro suelo y sobre los cuales basan sus ganancias esas empresas. Sería bueno que fueran los trabajadores quienes administren dichos recursos para que definitivamente las ganancias de la explotación de nuestros recursos estén a disposición del conjunto de la sociedad en lugar de seguir acrecentando las arcas de las multinacionales y de las empresas privadas nacionales que están produciendo un saqueo perverso en desmedro de la mayoría de los habitantes de nuestro país.


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. GUTIERREZ, FRANCISCO VIRGILIO.- Señor presidente: en primer lugar, debo señalar que voy a apoyar el proyecto en tratamiento.
En segundo término, no quiero dejar pasar por alto esta oportunidad sin hacer un planteo de índole general. En este sentido, comprendo la necesidad de avanzar en la eximición del impuesto a las ganancias a los trabajadores en relación de dependencia, especialmente a los que desempeñan sus tareas en la Patagonia. Sabemos que esa es una zona inhóspita y que los trabajadores que están bajo la protección legal de los convenios colectivos de trabajo perciben coeficientes superiores a los de otras zonas del país. Por ese motivo, sus salarios nominales son mayores a los de otras regiones de la Argentina. Esta es la razón por la que en la mayoría de los casos se encuentran alcanzados por el impuesto a las ganancias.
Sin embargo, resulta injusto que los trabajadores de esas zonas, que son reconocidos por la ley y por los convenios colectivos de trabajo con un salario diferenciado, tengan que pagar impuesto a las ganancias.
Sin duda es importante el paso que se está dando en beneficio de los compañeros petroleros, pero es injusto -esto es lo que estamos planteando- que este beneficio no contemple la situación de las otras actividades que se desarrollan en la zona patagónica, que enfrentan los mismos problemas y que hasta hace pocos días se encontraban en conflicto con medidas de paro y movilización.
Muchos trabajadores metalúrgicos y de la industria electrónica nos plantean los mismos problemas. Espero que en esta Cámara no debamos atender en forma cotidiana planteos de eximición del impuesto a las ganancias por parte de los trabajadores comprendidos en los distintos convenios colectivos de trabajo. Por eso nos parece oportuno dar este paso, pero al mismo tiempo tendríamos que analizar la situación que se presenta en el resto de las actividades.
Este tema ya fue discutido el año pasado, cuando se incluyó en el presupuesto un artículo mediante el cual se aumentó el mínimo no imponible. El problema es que a partir de las distintas negociaciones que se dieron en el marco de las convenciones colectivas de trabajo se acordaron aumentos que hoy nos ponen frente al mismo problema. Es muy probable que en los próximos meses recibamos planteos de otros gremios que representan a los compañeros de las diferentes actividades. Por lo tanto, sería conveniente que entre los integrantes de las distintas bancadas acordemos una modificación a fin de evitar situaciones conflictivas.
Además de ser diputado represento a los trabajadores de la actividad metalúrgica, y en ese carácter debo señalar que no queremos profundizar las medidas de lucha, porque consideramos que esto tiene que ser razonablemente discutido y analizado, a efectos de arribar a una propuesta que signifique una solución de fondo y definitiva al reclamo de todos los trabajadores argentinos.


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por Santa Cruz.


sr. CORDOBA, JOSE MANUEL.- Señor presidente: estamos discutiendo un impuesto que es distorsivo, y en eso estamos de acuerdo.
Haciendo un poco de historia de nuestro país, podemos decir que este es un impuesto que se aplica desde el año 1932. Y no fue el gobierno de Néstor Kirchner el que aumentó este gravamen en contra de los trabajadores. Hubo otros gobiernos que tendrán que hacerse cargo; y sumo en este punto a los diputados que acompañen hoy con su voto esta iniciativa. Fundamentalmente, debemos respetar los derechos -como muchas veces se ha manifestado aquí- de los trabajadores y de sus organizaciones gremiales.
Ahora bien, que yo sepa, en Caleta Olivia, en el acto en el que estuvo el señor presidente escondido -como se dijo acá- estaban los dirigentes de los sindicatos de las provincias de Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz, que participaron en el reclamo. Creo que son lo suficientemente capaces como para saber reconocer e impulsar algunas medidas.
Recordemos lo que ocurrió el año anterior, cuando por su dureza el artículo 24 no era considerado como modelo; sin embargo, fue aprobado y se tomó en cuenta para la negociación de ciento veinte días. Tal vez pueda ocurrir también en esta discusión.
Más tarde fue tomado también para poder llevar adelante todo un trabajo que vienen haciendo metódicamente aquellos que pregonan tener historia en la política y durante más de veinte años se ocuparon solamente de lo personal.
Creo que también es necesario decir con claridad que si el presidente no estuvo en el centro de la ciudad o en el estadio de fútbol, como hubiera pensado el intendente y su gente -fueron dos de las tres alternativas que se manejaron junto con la del puerto- fue porque no se podía arrastrar la playa de tanques de TERMAP para poder depositarla, con una inversión de más de quince millones de dólares, en el centro de la ciudad.
Espero que en el 2007 no se nos acuse de esconder al presidente nuevamente en el puerto cuando tengamos que inaugurar la ampliación del sistema de Syncrolift de reparación y mantenimiento de buques al Sur del paralelo 42° y hasta las islas Malvinas en relación con todas las operaciones comerciales que se realicen.
Por eso, creo que aquellos que hablan de esa manera tal vez no tengan los argumentos necesarios, porque hace rato que no viven entre nosotros.
Es la forma de reconocer en los trabajadores y sus dirigentes, como dijo el diputado Gutiérrez, que tal vez un artículo como el 24, del año anterior, en este período nos dé la posibilidad de que el presidente de la Nación tenga en sus manos la herramienta para poder dar más de lo que hasta ahora se pudo hacer en la economía de nuestro país, con todas las dificultades por las que atravesamos.
Además, no sólo se debe considerar a los trabajadores petroleros ni pensar en la zona como una cuestión exclusiva de la Patagonia, o para ser aplicada solamente en Buenos Aires, Córdoba y parte de Santa Fe. Deben quedar comprendidos todos los trabajadores incluidos en convenios colectivos.
Esto es lo que hay que revisar en profundidad, y son los dirigentes gremiales primero, con su gente, y luego nosotros, en la Cámara de Diputados, los que debemos dar el curso necesario a estas inciativas para poder ayudar al gobierno nacional. (Aplausos.)


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por la Capital.


sr. GALVALISI, LUIS ALBERTO.- Señor presidente: mi intervención será muy breve y de carácter técnico.
No podemos avalar un proyecto de este tipo porque estamos diciendo que hay trabajadores de primera y de segunda y -ya se ha dicho- todos somos iguales ante la ley.
La conclusión final sería: no importa si vive en el Sur, en el monte chaqueño o si es de Jujuy. Son todos trabajadores argentinos y todos tienen el mismo derecho ante la ley.
Se está violando un principio clave, que es el de la igualdad de sacrificio en relación con la remuneración.
Con este proyecto de ley no sólo se consagra una desigualdad tributaria sino que también se genera la posibilidad de que el día de mañana las empresas vuelvan a pagar con vales, Luncheon tiques o viáticos para evitar pagar impuesto a las ganancias. En su momento esta Cámara votó en contra de esta exención. Teóricamente se daban aumentos encubiertos, en negro, a los trabajadores para no pagar.
Todos estamos de acuerdo en que el impuesto a las ganancias en la cuarta categoría es regresivo. Es un impuesto al consumo, como dijeron los señores diputados Lozano, Macaluse y Tonelli. En la cuarta categoría se paga impuesto a las ganancias por un alquiler, por lo que se come, por lo que se viste, por los remedios. Se trata de un impuesto al consumo.
Estamos avalando en este recinto una norma en la que se establece una diferencia entre los trabajadores. Si estamos tratando de lograr igualdad en la distribución de la riqueza, tomémonos un tiempo para producir una verdadera reforma en este aspecto de la cuarta categoría, para después ponernos a trabajar en serio en relación con una reforma tributaria global, con el fin de que exista un sistema equitativo con seguridad jurídica.
No he escuchado ningún informe técnico en relación con uno de los factores que perjudica al trabajador que es el artículo agregado a continuación del artículo 23 del impuesto a las ganancias: la reducción de la escala de las deducciones conforme los montos que va cobrando cada uno de los trabajadores.
Ese es el gran problema que tenemos, y no podemos seguir poniendo parches tributarios para tapar situaciones que se van produciendo en el país en cualquier momento. Tenemos que trabajar en serio. (Aplausos.)


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra la señora diputada por Buenos Aires.


sra. CAMAÑO, GRACIELA.- Señor presidente: cuando en el presupuesto nacional el año pasado se trató la prórroga del impuesto a las ganancias, debemos confesar desde nuestro bloque que éramos hombres y mujeres de poca fe. Recuerdo que desde el bloque oficialista se nos dijo enfáticamente que el tema se iba a resolver en ciento veinte días.
Hoy debemos decir que se cumplió con aquella premisa: efectivamente en ciento veinte días el Poder Ejecutivo envió el proyecto para transformar en ley la posibilidad de que menos trabajadores se vean inmersos en el pago del impuesto.
Ahora advertimos más o menos la misma situación. Pero también observamos, de acuerdo con la redacción del dictamen del presupuesto, que el bloque oficialista nos ha traído una propuesta superadora en relación con este tema.
En el presupuesto del año pasado solamente figuraban los ciento veinte días con los que se habían comprometido los diputados del oficialismo. En cambio, en el artículo 28 del proyecto de presupuesto figura hasta una previsión de fondos para resolver este tema recurrente: que la movilidad salarial que se está produciendo tenga alguna referencia en relación con el impuesto a las ganancias.
Lo que he comentado de alguna manera nos da la posibilidad de creer que el año próximo vamos a tener resuelto el problema de los trabajadores en relación con sus salarios y el impuesto a las ganancias.
En este proyecto que ha presentado el señor diputado Recalde, lo que estamos tratando en realidad tiene relación exclusivamente con los viáticos y con los tiques alimentarios. Es bueno que sepamos que existen muchos gremios en la República Argentina que no pagan el impuesto a las ganancias en concepto de viáticos. Cuando el viático no está integrado al salario, el trabajador no paga el impuesto a las ganancias. O sea que hay muchos trabajadores en la Argentina que hoy no pagan el impuesto a las ganancias por los viáticos que perciben.
Lo que estamos intentando resolver con este proyecto de ley tiene que ver con un problema concreto de los trabajadores patagónicos en relación con los viáticos y los alimentos. De ninguna manera estamos generando un privilegio. En este punto es conveniente analizar algunas cuestiones novedosas de este gobierno sobre la resolución de muchos otros conflictos que vimos pasar a lo largo de estos tres años. Nos dimos cuenta de que de manera novedosa, sin las recetas del exterior o de los iluminados, se fueron solucionando.
De hecho recuerdo que todo el mundo predecía que íbamos a tener una inflación espantosa con el mecanismo de control de precios que estableció el gobierno nacional. Muchos gurúes de la city suponen que la única forma de contener la inflación es mediante la restricción del consumo.
De hecho la realidad indica que los salarios de los trabajadores vienen acompañando el proceso de inflación, obteniendo su recuperación. Existe consumo y recuperación salarial. Se trata de recetas novedosas. También existe movilidad salarial en los jubilados, por lo que creemos que estamos ante una receta novedosa para resolver un problema concreto. Además, esto no es necesario que lo digamos en nuestros discursos. Es harto evidente que lo que estamos haciendo es resolver un conflicto. No existe absolutamente ningún impedimento para que nosotros nos comprometamos en la resolución de los conflictos del país. (Aplausos.)


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aies.


sr. RECALDE, HECTOR PEDRO.- Señor presidente: como suelo ser breve, voy a pedir permiso para hacer una inserción. Sólo mencionaré algunas cuestiones puntuales porque realmente el debate que ha originado este proyecto ha sido muy rico. Si tuviera que tributar impuesto a la riqueza, lo recaudado sería cuantioso.
Hemos escuchado argumentos en contra encontrados y algunas afirmaciones que, con todo respeto, me parece que vale la pena aclarar. Se ha hablado mucho de privilegios. En realidad, para uno que está acostumbrado a presenciar luchas obreras y a analizar legislación referente al derecho del trabajo, resulta un tanto irritante que se hable de privilegios.
Recuerdo que una ley de la dictadura militar derogó normas de convenios colectivos de trabajo porque establecían, por ejemplo, quince días de vacaciones como mínimo en lugar de catorce. A esa ley por la cual en su lucha los trabajadores consiguieron un día más en su convenio colectivo, la dictadura la denominó "ley de los privilegios".
Cuando un grupo de trabajadores, un gremio o un sindicato pelean por sus derechos en cualquier instancia, es decir, ante la patronal, el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo o quien sea, lo que obtienen en todo caso no es un privilegio sino una conquista. La historia del derecho del trabajo y de las luchas obreras consiste en igualar para arriba.
Es cierto que hemos logrado reducir el coeficiente Gini, porque se acerca más al cero y se aleja del uno, lo que demuestra mayor igualdad. Es verdad que en el país hay mayor igualdad, pero es absolutamente insuficiente.
¡Cómo no vamos a coincidir con que hay que dar una discusión de fondo en torno de la política tributaria, porque es el eje para resolver la distribución de la riqueza nacional! Por supuesto que hay que darla. He tenido discusiones acerca de si la remuneración es ganancia o no...


sr. TONELLI, PABLO GABRIEL.- ¿Me permite una interrupción, señor diputado, con el permiso de la Presidencia?


sr. RECALDE, HECTOR PEDRO.- Sí, señor diputado.


sr. presidente balestrini.- Para una interrupción tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. TONELLI, PABLO GABRIEL.- Señor presidente: coincido en esencia con lo señalado por el señor diputado, pero yo también quiero hacer una breve aclaración. Existe conquista cuando la obtienen todos los trabajadores; cuando la logra un reducidísimo grupo, es un privilegio. A eso apunté yo.


sr. presidente balestrini.- Continúa en el uso de la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. RECALDE, HECTOR PEDRO.- Señor presidente: estoy de acuerdo en que cuantitativamente una conquista no tiene que ser de todo el movimiento obrero. Basta que diez personas que trabajan en una sección consigan una mejora para que sea una conquista, pero no tiene importancia. Es una cuestión semántica en la que no voy a entrar.
Por supuesto que la reforma de la política tributaria que hubo en el año 2000, por la cual se modificaron las alícuotas y el mínimo no imponible, gravó mucho más a los trabajadores de lo que correspondía. Lo que merece una discusión de fondo es si la remuneración que tienen los trabajadores es ganancia o no. Decía que hay especialistas, tributaristas, economistas del campo popular, como por ejemplo, de la agrupación CENDA, que son muchachos que salieron de la agrupación TNT de Ciencias Económicas, que hace dos meses explicaron por qué la remuneración también tenía que tributar impuesto a las ganancias en determinados niveles. Por supuesto que esta es una discusión de fondo que habrá que dar más adelante.
Al principio decía que no estaba de acuerdo con que esta ley fuera tildada de inconstitucional porque el interés legítimo es la medida de las acciones. No quiero hacer futurismo, pero dentro de tres o cuatro meses me gustaría ver si hubo una sola demanda de inconstitucionalidad que pida la derogación de esta norma por ser injusta. En todo caso, abrirá la puerta a otros reclamos, como bien decía el señor diputado Gutiérrez. Estamos abriendo la puerta a una discusión.
Ahora bien, en cuanto a las interpretaciones subjetivas de por qué los trabajadores petroleros reclamaban la modificación del mínimo no imponible, si era para que el presidente Kirchner fuera a Caleta Olivia o no, las dejo en la cabeza de aquellos señores diputados que quieran tener una interpretación subjetiva. Lo real y concreto es que una de las reivindicaciones planteadas por los trabajadores en conflicto era esta.
Me parece que estas son algunas cuestiones que uno tiene que dejar planteadas. El resto las voy a insertar en el Diario de Sesiones para no extenderme demasiado.
Respecto del derecho de huelga, no creo que todos los derechos constitucionales estén en un mismo pie de igualdad, en la misma paridad. Además, no creo que la política tributaria tenga que tener una igualdad abstracta y oscura; la igualdad es una igualdad de condiciones y en igualdad de circunstancias; no es algo abstracto. El derecho de huelga es un derecho humano fundamental a la luz de la evolución de la historia del movimiento obrero y de la civilización. (Aplausos.)


sr. ARNOLD, EDUARDO ARIEL.- Pido la palabra por haber sido aludido elípticamente, ya que si bien no he sido nombrado se referían a mi persona.


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por Santa Cruz.

sr. ARNOLD, EDUARDO ARIEL.- Señor presidente: sólo quiero decir que me alegra sobremanera que el señor diputado Córdoba recupere el coraje y la dignidad, aunque sea enojándose de esta manera, cosa que no hacía cuando el gobernador frente a todo su pueblo le decía que se escondía debajo de los escritorios y atendía detrás de la puerta.
También es una barbaridad y una falacia decir que yo no vivo en Santa Cruz. No sé dónde vivirá el, pero yo vivo en Santa Cruz. Tengo mis cosas en Santa Cruz, mi familia en Santa Cruz, tengo todo en Santa Cruz. Así que no sé de donde saca eso de "tantos años" o lo de más.
Lo que si tengo bien en claro es que nunca un hijo mío salió a decir barbaridades de mí o de su padre diez días antes de las elecciones ni me tuve que mandar a guardar porque no podía salir a la calle y perder en mi pueblo por escándalo como le pasó a el.


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por Santa Cruz.

sr. CORDOBA, JOSE MANUEL.- Señor presidente: en ningún momento hice ninguna alusión personal al diputado que se ha sentido aludido, pero creo que las cosas a veces pasan de un tono bastante claroscuro a uno demasiado negro.
La mención a la cuestión personal, que es lo único que quiero salvar, requeriría muchas horas de debate y nos llevaría a un tema absolutamente personal y familiar, el cual el diputado Acuña Kunz conoce perfectamente y tal vez mejor que yo, y no es de nuestro partido.
Creo que esto no es lo que vinimos a tratar a este recinto. Por eso pido reserva de este tema, simplemente por respeto a mis hijos, porque se trata nada más ni nada menos que del fallecimiento de su madre en situaciones no muy claras, lo cual está en una cuestión judicial.
Creo que el señor diputado Arnold tiene muy poco apego a estas cosas, por lo cual no me llama la atención que opine de esta manera.


sr. presidente balestrini.- Se va a votar la moción planteada por el señor diputado Arnold para que el proyecto en tratamiento vuelva a comisión.
La Presidencia desea saber si el cuerpo apoya que esta votación se realice en forma nominal.

-- Asentimiento.


sr. presidente balestrini.- Se va a votar en forma nominal.

-- Se practica la votación nominal.
VER LISTADO DE LA VOTACION

-- Conforme al tablero electrónico, sobre 202 señores diputados presentes, 68 han votado por la afirmativa y 126 por la negativa, registrándose además 7 abstenciones.


sr. secretario (hidalgo).- Se han registrado 68 votos por la afirmativa y 126 por la negativa.


sr. presidente balestrini.- Queda rechazada la moción.
Se va a votar nominalmente en general el dictamen de mayoría.
-- Se practica la votación nominal.
VER LISTADO DE LA VOTACION

-- Conforme al tablero electrónico, sobre 201 señores diputados presentes, 132 han votado por la afirmativa y 61 por la negativa, registrándose además 7 abstenciones.


sr. secretario (hidalgo).- Se han registrado 132 votos por la afirmativa y 61 por la negativa. (Aplausos.)


sr. presidente balestrini.- Los señores diputados Osuna y Cantero Gutiérrez informan que han votado por la afirmativa.
Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. RECALDE, HECTOR PEDRO.- Señor presidente: en razón de que los trabajadores petroleros están esperando la sanción de este proyecto, solicito que hoy mismo se efectúe la correspondiente comunicación al Honorable Senado.


sr. presidente balestrini.- Así se hará, señor diputado.
En consideración en particular el artículo 1°.
Se va a votar.
-- Resulta afirmativa.


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por Jujuy.


sr. GIUBERGIA, MIGUEL ANGEL.- Señor presidente: solicito que, como artículo 2°, se agregue el siguiente: "Incorpórase como último párrafo del inciso i) del artículo 20 de la ley 20.628 de impuesto a las ganancias (texto ordenado decreto N° 649/97) el siguiente texto: 'Se encuentran exentas las sumas que perciba el personal en relación de dependencia en concepto de adicional por zona desfavorable y/o cualquier otra retribución que tenga como objeto la compensación de diferencias regionales, establecidas en los convenios colectivos de trabajo de cada actividad o en una norma legal.'"


sr. presidente balestrini.- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. RECALDE, HECTOR PEDRO.- Señor presidente: la comisión no acepta la incorporación del artículo 2° que acaba de leer el señor diputado por Jujuy.


sr. presidente balestrini.- La comisión no ha aceptado la propuesta formulada.
El artículo 2º es de forma.
Queda sancionado el proyecto de ley.
Se comunicará al Honorable Senado.
Tiene la palabra el señor diputado por Santa Fe.


sr. ROSSI, AGUSTIN OSCAR.- Señor presidente: no sé si el término es "clarificar", pero sí quiero decir que la posición de nuestro bloque estuvo excelentemente representada por el señor diputado José Córdoba, quien cuenta con toda la solidaridad de nuestro bloque ante las agresiones personales que sufrió en el discurso que anteriormente escuchamos. (Aplausos.)



6
presupuesto de la administración nacional para el ejercicio 2007
0009-jgm-2006 - 0069-pe-2006 - 0009-jgm-2006 - 0069-pe-2006 -
sr. presidente balestrini.- Corresponde considerar los dictámenes de la Comisión de Presupuesto y Hacienda recaídos en el proyecto de ley de presupuesto general de la administración nacional para el ejercicio fiscal 2007 (expediente 0009-jgm-2006) y en el proyecto modificatorio del presupuesto 2007 (expediente 0069-pe-2006).
-aquí dictamenes de la comision de presupuesto y hacienda (


sr. presidente balestrini.- En consideración en general.
Tiene la palabra el señor diputado por Jujuy.


sr. SNOPEK, CARLOS DANIEL.- Señor presidente: en algunas ocasiones he sido nominado como el que siempre habla de los animalitos en este recinto.

-- Varios señores diputados hablan a la vez.


sr. presidente balestrini.- La Presidencia informa que de acuerdo con lo convenido y acordado en la Comisión de Labor Parlamentaria, como el tratamiento del tema en consideración comenzó a las 18 y 46, la lista de oradores se cerrará a las 21 y 46.
Continúa en el uso de la palabra el señor diputado por Jujuy.


sr. SNOPEK, CARLOS DANIEL.- Señor presidente: decía que en algunas ocasiones fui acusado de hablar de animalitos. Vamos a aprovechar, como todos los señores diputados se van a ir a descansar después de esta sesión, para hablar de animalitos.

-- Ocupa la Presidencia la señora vicepresidenta 1ª de la Honorable Cámara, doña Patricia Vaca Narvaja.


sr. SNOPEK, CARLOS DANIEL.- En este caso vamos a hablar de la cacatúa, que es un animalito muy chico de la familia de los papagayos, que habla y habla y nadie lo entiende, pero habla y habla siempre de la misma cosa. No tiene un léxico extendido y yo veo que efectivamente hay algunos que hablan y hablan siempre de la misma cosa.
Entonces, vamos a empezar por repasar muy brevemente de qué se acusa a este bloque y a nuestro Poder Ejecutivo en materia de presupuesto, porque no nos vamos a alejar de la temática que hoy estamos considerando.
Se dice que los fondos fiduciarios no tienen control. ¿De dónde sacan semejante cosa? Los fondos fiduciarios están incluidos en la ley 24.156 como cualquier otro recurso, y desde el año pasado, afortunadamente por iniciativa de este Parlamento, los tenemos otra vez dentro de la ley de presupuesto.
¿De qué hablamos con esto de los fondos fiduciarios? Acabamos de recibir del último trimestre -todos saben que el año se divide en cuatro, o sea que la información es bastante reciente- el detalle de las erogaciones de cada fondo fiduciario y de los recursos que se incorporaron, además de lo que se ha hecho con cada fondo fiduciario.
Esta información ha sido circularizada a todos los miembros de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, de manera que pueden y debieran no ser ajenos a esta información, que deberían considerar los presidentes de los bloques y todos los señores diputados.
La Auditoría General de la Nación audita todos los recursos de todos los fondos fiduciarios, y si no lo hace, esta Cámara de Diputados tiene resortes, y quiero recordar que la Auditoría General de la Nación depende del Congreso de la Nación.
Se nos acusa de otras cosas, como digo, siempre como lo hace la cacatúa de la familia de los papagayos.
Si hablamos de los decretos de necesidad y urgencia, debemos decir que este es el único gobierno que no hizo oídos sordos a la reforma constitucional de 1994 y que sacó del letargo y el sueño eterno que parecía tener la disposición transitoria con el mandato de reglamentar dichos decretos.
No sólo eso, señora presidenta. Además, debemos recordar que la comisión que estudia el tema de los decretos de necesidad y urgencia ya se ha conformado y está en pleno funcionamiento. Sin embargo, seguimos hablando de lo mismo. Parecemos de la familia de los papagayos.
También se sigue sosteniendo que se modifica el presupuesto mediante los mal llamados superpoderes. Debo recordar que este fue el único gobierno de los últimos tiempos que se adaptó a la ley de administración financiera y a la reforma de la Constitución de 1994, y sin perder la elasticidad que en esta materia tienen todos los presupuestos envió a este Congreso una ampliación que fue votada hace pocos días en este Parlamento por primera vez en mucho tiempo. En ese momento se argumentó que era tarde, que faltaba poco tiempo, que no había motivos para enviar la iniciativa, que ya estaba ejecutado el gasto, etcétera.
¿Saben cuánto tiempo se demora para armar un esquema de ampliación de presupuesto, que es muy parecido al nivel de desagregación del propio presupuesto nacional? Tres o cuatro meses. ¿Saben cuándo se empezó a armar este esquema? A mediados de año. Esto lo sabe cualquiera que está en la administración. Lógicamente, aquellos que jamás participaron del gobierno o que ni siquiera sueñan con ello no saben de qué estamos hablando. Sin embargo, algunos colegas en este recinto sí lo saben, y si lo desconocen deberían saberlo.
¿De qué otra cosa se nos acusa, señora presidenta? De contravenir las disposiciones de la ley 24.156. En este punto quiero hacer una brevísima reseña repasando la historia de las finanzas públicas en la Argentina.
Hubo un momento en que no teníamos contabilidad pública ni fuente de información para la toma de decisiones o a los efectos de proyectar el futuro. Tampoco teníamos un sistema presupuestario como el que tenemos ahora; no teníamos organización y teníamos desagregado un estado de cuentas de más de doscientos cincuenta entes y organismos de la administración. Existían una atomización en el manejo de los fondos del Tesoro y más de mil doscientas cuentas bancarias.
Esto sucedía en la Argentina no hace mucho tiempo. Era un verdadero desastre administrativo y financiero. Entonces, un grupo de técnicos, algunos de ellos pertenecientes a partidos políticos de la Argentina y otros no, pergeñó la ley 24.156, que vino a poner orden, método y organización en momentos en que no los teníamos.
A veces hay que acordarse de estas cosas para no hacer como la cacatúa, de la familia de los papagayos. Es un ave bonita, verde, con un plumaje hermoso, pero siempre recita el mismo verso.
Además, todo lo que acabo de relatar se daba en un marco de continuos déficit primarios y financieros de la administración; en un contexto en que existían hiperinflaciones y un descontrol acerca de la legalidad del gasto, así como también de la legitimidad.
No hablemos de lo que hoy tenemos. Hoy estamos comenzando a transitar por un camino que a todas luces necesita la Argentina. Me refiero concretamente no sólo al control del papelerío sino también al de la efectividad de cada programa en términos de indicadores.
No voy a relatar aquí cada uno de los programas que empiezan a tener indicadores claros, precisos y determinados para evaluar con qué grado de eficiencia se está llevando a cabo cada uno. Esto es un avance sustantivo en cualquier país del mundo; algunos ya lo tienen, pero en nuestro caso, con más razón resulta necesario.
No voy a hacer el detalle de esa información, pero sí quiero decir con toda claridad que no podemos olvidarnos de la historia; no podemos hablar de los superpoderes como si ellos fueran el fin de la República. Al contrario, la República está más sana que nunca, está avanzando, progresando y mejorando la distribución del ingreso de sus habitantes. Esta es la realidad incontrastable de los días que estamos viviendo.
Quise hacer esta breve introducción para decir con toda claridad lo siguiente: dejemos de hacer lo de la cacatúa, repitiendo siempre el mismo verso, y comencemos a pensar en serio en una República que necesita que quienes gobiernan hagan las cosas y que quienes están en la oposición colaboren aportando sus ideas e inquietudes y no diciendo en todos los medios que la República se viene abajo porque entregamos no sé qué superpoderes a no sé quién, cuando en realidad solamente modificamos dos de los treinta y dos clasificadores que tiene un presupuesto.
A nuestro juicio, y seguramente la historia nos dará la razón, esta no es manera de analizar un presupuesto, señora presidenta.
Pasemos ahora a un tema que nos parece de máxima importancia o significación. ¿Por qué este presupuesto? ¿Qué significa? ¿De dónde viene y a dónde va? Se parte de un determinado superávit primario y se fija el nivel de ingresos que todos conocemos -no me voy a poner a dar cifras porque no vale la pena-, es decir, se hace este procedimiento del superávit primario que estamos intentando llevar a la sustentabilidad en el tiempo, que no es lo mismo que tener uno transitorio en algún momento de la historia. A partir de esa evaluación del nivel de ingresos habrá algunas erogaciones y gastos -y por qué no también inversiones- que van a sobrepasar el promedio general de lo que hayan aumentado los ingresos, es decir, que los van a superar, y otras erogaciones y gastos que estarán por debajo de ese promedio.
Esto es lo que en definitiva termina definiendo cómo el Ejecutivo valorizó, con la manda constitucional que tiene para hacerlo, sus planes, programas y proyectos. Cabe aclarar que en última instancia el presupuesto es la valorización de los planes, programas y proyectos que manda el Ejecutivo y que nosotros debemos aprobar o rechazar.
¡Pobre país nuestro si, como he escuchado en algún corrillo, hay algunos que piensan que hay que rechazar el presupuesto! ¡Dios nos libre de semejante mal en un mundo que nos está mirando a los argentinos para ver qué estamos haciendo y para saber si estamos dispuestos a sostener estas políticas que estamos aplicando y que son el asombro en muchos países!
Decía que cuando uno analiza cuáles son los gastos que superan el promedio y cuáles son las cosas que se priorizan en los planes y programas del Ejecutivo va descubriendo cuál es el perfil, la dirección o el camino que se intenta recorrer.
El promedio oscila en alrededor del 12 y pico por ciento. Aclaro esto porque por ahí se hablaba del 14,5 por ciento, pero esto era contrastando el proyecto del año 2006 con el del año 2007. En rigor de verdad, si al proyecto del año 2006 le agregamos lo que hemos aprobado hace pocos días más algunas decisiones anteriores que hubo, la suma interanual es un poco menor: ligeramente superior al 12 por ciento. En consecuencia, hablemos del 12 por ciento de crecimiento interanual y contrastémoslo con algunos de los rubros que suben más que esa cifra.
¿Dónde están esos rubros? ¿Cuáles son las finalidades y funciones que crecen más? ¿Sabe cuál es la función extraordinaria que crece más, señora presidenta? Nada menos que la finalidad y la función de carácter social. ¿Dónde están esos recursos del pueblo argentino? Están en educación, en salud, en vivienda, en obras de agua potable y saneamiento -en materia de inversiones-, en las universidades. ¿Sabe dónde más? En las mejoras que por primera vez en muchos años vienen recibiendo nuestros mayores. Seguramente me dirán que no alcanzan, y es cierto. No vamos a decir que estamos conformes, porque el conformismo implicaría quietud y algunos podrían manifestar: "No nos movemos de acá". Por lo tanto, no voy a decir que estamos conformes; por el contrario, seguiremos avanzando en el camino de la distribución del ingreso de los argentinos con equidad y justicia.
Todo eso lo debemos demostrar en el presupuesto nacional. Creo que lo estamos haciendo, desde el momento que las erogaciones de carácter social son las que más aumentan. Estamos hablando de un porcentaje cercano al 30 por ciento, que es casi el doble de las erogaciones generales.
Entonces, ¿de qué estamos hablando? Escuché decir por ahí que esto era una copia de lo anterior. ¿A qué se refieren? ¿A lo que teníamos antes del sobrevuelo de un helicóptero por encima de la Casa Rosada? ¿A lo que ocurría hace diez o veinte años? ¿A cuál de todos esos presupuestos se refieren? Si se refieren al presupuesto del año pasado, la respuesta es afirmativa, porque éste va en la misma dirección.
Por otra parte, en los minutos que afortunadamente aún me quedan no puedo dejar de tocar un tema en el que han hecho hasta el cansancio lo de la cacatúa. Me refiero a la cuestión de los recursos federales. Les voy a leer los datos porque no quiero equivocarme en una coma ni en un decimal, para que después no me digan que el dato no era correcto. Para el 2007 se proyectan 46.225 millones de pesos de recursos que serán distribuidos en las distintas jurisdicciones por todo concepto; un 24,7 por ciento de aumento, frente al 12 por ciento en el que se incrementan los gastos totales. Entonces, ¿de qué estamos hablando? ¿Por qué se reiteran conceptos que no tienen ningún sustento objetivo ni real? Estas son cosas que escucho todos los días, como lo que se dijo hoy por televisión, en el sentido de que alguien no llegó porque le faltaba el pasaje.
No quiero cansar al auditorio con otras cosas que tendría para decir, a pesar de la sonrisa de mi querido colega y paisano de las tierras del Norte. Parece que ya está cansado, pero yo, a pesar de que tengo más años que él, todavía sigo andando, y lo seguiré haciendo.
Con toda sinceridad debo señalar que en un presupuesto que ronda los 140 mil millones de pesos -incluyendo la administración central y los entes descentralizados-, es todo un suceso distribuir 43 mil millones a lo largo y ancho de este país tan extenso y contrastante, en el que todavía coexisten sectores pintados de blanco y sectores pintados de negro. Esto no ha ocurrido en los últimos años.
Por otra parte, creo que muchos hablan de la boca para afuera, porque cuando hay que meter la mano en el bolsillo para respaldar lo que se dice, pareciera que tienen un cocodrilo. Digo esto por lo que ocurre en el área de Educación. Todos se llenan la boca hablando de las inversiones que hay que hacer en educación. He escuchado discursos en los que tuve ganas de aplaudir, pero cuando llegaba el momento de poner la plata nadie lo hizo como este gobierno. Durante esta gestión se han registrado los mayores importes en términos del producto, tomando en cuenta la historia reciente de la Argentina. Estamos apostando a la educación, la ciencia y la tecnología como nunca se lo ha hecho. Este es el futuro del país que queremos construir. Esta es la dirección que estamos siguiendo. Por eso digo que es parecido al del año pasado y al del año anterior. Y es cierto también que vamos a seguir avanzando en esta dirección, les guste o no les guste a algunos.
Lamento sinceramente que a veces sigamos haciendo como la cacatúa -de la familia de los papagayos-, en lugar de hacer como algunos otros animales que agachan la cabeza, agachan el lomo, y ayudan a cinchar del carro y a tirar del arado para hacer de este un país que merezca ser vivido. (Aplausos.)


sra. presidenta vaca narvaja.- Tiene la palabra el señor diputado por Jujuy, que va a compartir su tiempo con el señor diputado Bullrich.


sr. GIUBERGIA, MIGUEL ANGEL.- Señor presidente: nosotros, los radicales, que venimos de muchas historias y conocemos lo que ocurrió en nuestro país cuando a un presidente se le negó el presupuesto, queríamos concurrir a esta Cámara como hacíamos hace dos o tres años, para votar una norma en general y otorgar la posibilidad de que el gobierno contara con una ley de presupuesto, en la que -ejerciendo su facultad pura y exclusiva- el Poder Ejecutivo fijara su política.
Sin embargo, al ver estos avances que comenzaron en la República Argentina con los superpoderes, con los DNU, avances sobre las instituciones de la República, nos vimos obligados a salir a militar con otras fuerzas políticas para lograr un despacho de la oposición. Nos han acompañado en este objetivo el justicialismo nacional y el PRO.
De eso se trata cuando planteamos la necesidad de que la oposición se una para dar señales a la sociedad de que existe otra posibilidad y de que estamos dispuestos fundamentalmente a defender la institucionalidad, a darle calidad institucional a la República.
Ese es el motivo de este despacho que elaboramos en forma unificada. Quizá en otras oportunidades podamos lograr construir mayores consensos.
Buscamos consensos que no son fáciles dentro de la oposición para enfrentar esta metodología de trabajo, este ejercicio abusivo del poder y de conducir el país y por ende el futuro mediato e inmediato de los argentinos.
Debemos incorporar al debate como una realidad la ley 26.124, conocida como la ley de superpoderes. Cuando hablamos de las amplias facultades de que dispone el Poder Ejecutivo para introducir modificaciones al presupuesto sin la aprobación del Congreso, hacemos referencia a cuatro factores principales relacionados entre sí que tienen como consecuencia directa una excesiva concentración de poder en manos del Ejecutivo durante el proceso presupuestario.
En primer lugar, debo señalar la reciente reforma del artículo 37 de la ley 24.196, de administración financiera, que permite al señor jefe de Gabinete de Ministros modificar el destino y la finalidad del gasto público. En segundo lugar, la gradual importancia que han ido tomando los fondos fiduciarios dentro del total presupuestado. El tercer factor principal tiene relación con el carácter falaz de las proyecciones macroeconómicas que esgrime el Poder Ejecutivo al presentar el proyecto de ley de presupuesto. El último factor principal tiene que ver con el uso cada vez más frecuente de los decretos de necesidad y urgencia. Todo esto significa que el Poder Ejecutivo prepara el presupuesto que consta de varias partidas, cuya finalidad va a modificar libremente durante la etapa de ejecución.
Sin pretender ofender a nadie, diría que este proyecto de presupuesto que se nos ha enviado para el año próximo podría constar de tres artículos. El 1° diría: "Fíjase en la suma de equis pesos los gastos corrientes y de capital"; el 2°: "Estímase en la suma de equis pesos el cálculo de recursos corrientes y de capital."; y el artículo 3°: "Comuníquese al Poder Ejecutivo."
Eso es lo que estamos haciendo al tratar esta iniciativa, avalando los superpoderes.
El Poder Ejecutivo además podrá asignar una buena parte del gasto: 4.800 millones de pesos previstos para 2007 mediante la utilización de los fondos fiduciarios que funcionan como herramientas parapresupuestarias, es decir que no cumplen con todos los requisitos de control y seguimiento estipulados para el resto de las partidas presupuestarias. También podrá asignar, de acuerdo a sus propios intereses, el nada despreciable sobrante de recursos derivados de la subestimación del crecimiento económico, mediante la aplicación de los DNU.
Observamos que el exceso de recursos disponibles por sobre lo presupuestado para 2004 y 2005 dio como resultado que la Administración Nacional recaudara 7.500 millones de pesos por encima de lo presupuestado y gastara nada menos que 11 mil millones, más de lo fijado en la ley presupuestaria anual.
En 2006 el presupuesto se aumentó en 3.100 millones de pesos. Acabamos de aprobar días pasados una ampliación por otros 11 mil millones de pesos. Entonces uno se pregunta si realmente existe planificación y presupuesto. O en realidad, el plan consiste en que no haya plan. Esto es lo que nosotros queremos saber y lo que venimos a desentrañar del presupuesto.
Las consecuencias institucionales de esta deliberada subestimación del crecimiento económico han llevado a algunos analistas del gobierno nacional a decir que el Poder Ejecutivo dispondrá de 15 mil millones de pesos en concepto de ingresos tributarios adicionales, que podrá gastar discrecionalmente en un año electoral.
No se puede dejar de mencionar que el Poder Ejecutivo envió nuevamente el proyecto de ley de prórroga de la emergencia económica. Por eso cuando habló el señor diputado Snopek quise interrumpirlo para que nos explicara qué significa esta cuestión de la emergencia económica en un país que crece a más del ocho por ciento anual.
En relación con las proyecciones macroeconómicas, puedo decir que en el presupuesto para 2006 se habla de que el crecimiento del PBI será del seis por ciento, pero la realidad ha demostrado que se trata de una total y absoluta falacia, ya que ese crecimiento está por encima del ocho por ciento. ¿Qué se pretende con todo esto? Incluso para 2007 nos dicen que la proyección de crecimiento será de un cuatro por ciento anual. Pero si tomamos las estimaciones del relevamiento de expectativas efectuado en el mercado por el Banco Central de la República Argentina se proyecta para este año un crecimiento del PBI de un 8,4 por ciento, muy superior al estimado y pautado por el Poder Ejecutivo.
La subestimación es una estrategia recurrente para minimizar la proyección de recursos y contar luego con ingresos excedentes para ser distribuidos de manera discrecional por el señor jefe de Gabinete de Ministros, como consecuencias de los superpoderes que se le han otorgado.
Nuestras proyecciones arrojan un valor cercano a 15 mil millones de pesos de subestimación de ingresos tributarios, que resultan de proyectar un crecimiento del producto bruto interno real del siete por ciento, frente al cuatro por ciento estimado por el gobierno, y suponiendo un incremento en el nivel general de precios superior al diez por ciento.
Al comenzar esta sesión hemos considerado a las apuradas una exención al impuesto a las ganancias. Sin embargo, en este presupuesto no se prevé ninguna modificación de la estructura tributaria, según lo mencionado por el señor diputado Recalde y alguna otra señora diputada.
Por el contrario, se plantea el incremento de la presión tributaria para 2007. Por supuesto que la subestimación de recursos deja un amplio margen para la discrecionalidad en su asignación, que no pasará por la aprobación del Parlamento.
Para los años 2005 y 2006 se proyectó una reducción anual de la presión tributaria del 0,2 por ciento del producto bruto interno, y para 2007 se advierte un sinceramiento del gobierno nacional, ya que prevé un incremento de la presión impositiva del 0,8 por ciento del producto bruto interno, respaldada en la creciente recaudación de la Nación.
Entonces, nos preguntamos por qué esta presión tributaria debe ser cargada en los hombros de los trabajadores y de los que menos tienen. Nosotros no lo podemos aceptar, sobre todo cuando los funcionarios del Ministerio de Economía concurrieron a la Comisión de Presupuesto y Hacienda y nos señalaron que la presión tributaria total en la Argentina -sumada la nacional, provincial y municipal- superaba el 30 por ciento. Esto no es tolerable.
Por el lado de las erogaciones se prevé gastar 121.303 millones de pesos, destinándose el 88 por ciento a gasto corriente y el resto -14.997 millones de pesos-, a gasto de capital. Esto representa un incremento interanual del 14,7 por ciento.
Resulta importante hacer notar que frente a un crecimiento del producto bruto interno nominal del 10,5 por ciento, el gasto primario corriente -sin incluir intereses de la deuda- aumentaría un 18,7 por ciento, incumpliéndose de esta forma el artículo 10 de la ley de responsabilidad fiscal.
El gasto primario en términos de producto bruto interno se encontrará en torno al 15 por ciento, incrementándose un 1,4 por ciento en relación con el año 2006.
Tampoco quiero dejar de señalar, porque es importante, un aspecto relacionado con el gasto tributario. En este presupuesto se lo contempla en 11.349 millones de pesos -según lo establecido en las leyes de los respectivos impuestos- y en 3.543 millones de pesos otorgados como beneficio por los diversos regímenes de promoción económica. Hoy se nos dice que los trabajadores deben tributar. Sin embargo, obsérvese lo que está entregando el Estado nacional.
Puede agregarse que los fondos fiduciarios pasarán a ser 5.260 millones de pesos. Entonces, nos preguntamos cómo van a ser utilizados para solucionar los problemas de los argentinos.
Por estos motivos y por otros a los que harán referencia nuestros colegas que firmaron el dictamen de minoría, creemos que en estas circunstancias no podemos aprobar este proyecto de presupuesto porque fundamentalmente queremos recobrar las instituciones y facultades que constitucional y legalmente corresponden a este Congreso Nacional.
Por estas razones vamos a votar en forma negativa este proyecto de presupuesto. (Aplausos.)


sra. presidenta vaca narvaja.- Tiene la palabra el señor diputado por la Capital.
La Presidencia recuerda al señor diputado que le quedan seis minutos para hacer uso de la palabra.


sr. BULLRICH, ESTEBAN JOSE.- Señor presidente: voy a tratar de ceñirme a ese tiempo.
Ratifico lo manifestado por el señor diputado Giubergia en el sentido de que mi bloque está acompañando este dictamen que hemos elaborado en conjunto el bloque de la Unión Cívica Radical, el Peronismo Nacional y el Interbloque Propuesta Federal, que representa a varios partidos provinciales, entre ellos, el Movimiento Popular Neuquino, el Partido Demócrata de Mendoza, Fuerza Republicana de Tucumán, y obviamente Recrear y Compromiso para el Cambio. Lo hacemos porque no coincidimos con la visión expuesta por el miembro informante de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, alias "la cacatúa", respecto de que lo que anda bien es la República.
Los índices económicos de un país no son la República; el PBI no refleja la calidad de las instituciones de una República ni su calidad de vida. La cifra de crecimiento del PBI incluye las rejas que los vecinos deben colocar en sus casas para protegerse de la inseguridad que reina en el país. El PBI no refleja la calidad de la cultura de una República ni la calidad de vida que están teniendo muchos pueblos que lamentablemente no están siendo atendidos y se encuentran en situación de emergencia.
El PBI es solamente una cifra económica, y lamentamos que el señor miembro informante crea que el hecho de que crezca este índice significa que la República anda bien. La República no anda bien, y es por eso que nos hemos unido en un gesto que no es menor -a pesar de que algunos integrantes del bloque de la primera minoría han querido minimizarlo-, que consiste en elaborar un dictamen en común. Para nosotros esto es muy importante.
Cuando se sancionó la ley por la que se modificó el artículo 37 de la ley de administración financiera, dije en este recinto que desde ese día en esta Cámara iba a haber un hedor que no permitiría respirar, dado que se estaba violentando la representación de las minorías, que en una República también son parte del gobierno por medio de sus representantes en este Congreso.
Al anularse la posibilidad de que esas minorías participen activamente en la elaboración del presupuesto se está violando su representación en la ley de leyes. Los superpoderes, cuya existencia parecería que el bloque de la primera minoría tiende a negar, hacen que esta ley de leyes sea una "leicita".
Debemos trabajar y continuar esta construcción para que cada vez más bloques coincidan en la idea de que los superpoderes no le hacen bien a la República. Tampoco le hacen bien a las minorías ni al Poder Ejecutivo.
El funcionamiento del sistema de control que establece la Constitución Nacional es claro y también le sirve al gobierno, al Poder Ejecutivo, para poder trabajar con mayor firmeza. Si las políticas que se implementan son apoyadas por todos los bloques, tendrán otra validez.
Voy a referirme a una política en particular: la educativa. Hace menos de un año sancionamos en esta Cámara la ley de financiamiento educativo, que establece un progresivo crecimiento de la inversión en educación que nos va a llevar a que en el año 2010 se invierta en esa área el seis por ciento del PBI. Ahora bien, con este proyecto de presupuesto que nos envían, que determina un aumento del PBI del cuatro por ciento, cuando cualquier otra estimación da como mínimo el siete por ciento, si tomamos la diferencia entre esas apreciaciones de crecimiento del PBI nos damos cuenta de que estamos dejando fuera de la inversión educativa más de mil millones de pesos.
Siendo que el mismo gobierno ha informado que el costo de una escuela es en promedio 1.483.000 pesos, llegamos a la conclusión de que ese subgasto, esa subejecución en educación nos está impidiendo construir 683 escuelas. Esta es la cantidad de escuelas que se podrían construir si se informara correctamente cuál va a ser el crecimiento del PBI. Como estamos subestimando el crecimiento del PBI, estamos subestimando también la inversión en educación.
Estas son las cosas que a nosotros nos llevan a plantear que no estamos de acuerdo con acompañar este proyecto de presupuesto, a pesar de que nuestro bloque siempre ha acompañado los presupuestos porque son las herramientas de la gente que está en el Poder Ejecutivo. Por eso siempre hemos acompañado el plan de gobierno.
Pero el plan de este gobierno, correctamente y lo apoyamos, es invertir en educación. Entonces, no entendemos por qué se subestima el gasto en educación en más de mil millones de pesos. Creo que tenemos que ser muy claros en esto.
No estamos en contra de los proyectos que presenta el Ejecutivo. Hemos acompañado el proyecto de ley de financiamiento educativo, pero necesitamos también que el Ejecutivo sincere sus planes aquí, en este recinto, posibilitando que nosotros podamos participar activamente en el diseño y control del presupuesto, y esto no lo podemos hacer si siguen existiendo los superpoderes.
Es por eso que vamos a votar en contra de este proyecto. Simplemente por esa razón. Lamentamos realmente que tengamos que proceder de esta forma, porque nos sentimos menos parte del gobierno de una República que funciona. Votamos en contra justamente porque la República está funcionando mal. (Aplausos.)


sra. presidenta vaca narvaja.- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. PEREZ, ADRIAN.- Señora presidenta: desde el bloque del ARI hemos presentado un dictamen en el que ponemos en evidencia las principales observaciones respecto del proyecto del oficialismo, y por lo tanto nos manifestamos en su contra.
Tengo pocas oportunidades de coincidir con el señor diputado Snopek, y lo único con lo que coincido en lo que él dijo es que efectivamente este presupuesto marca una clara continuidad respecto de los presupuestos anteriores, de 2004, de 2005 y de 2006. Y esto es sensatamente así.
Es el camino que ha elegido este gobierno, es la motivación por la cual nosotros reiteramos -mal que le pese al diputado- muchos de los conceptos año tras año, que tienen que ver con una visión que tenemos desde el ARI, distinta, opuesta, diferente a la visión del modelo económico que impulsa el oficialismo.
Ese modelo tiene una prioridad en materia de asignación de recursos y la deja plasmada en cada presupuesto. El oficialismo tiene una insistencia en el crecimiento de fondos oscuros, mal que le pese al diputado Snopek, como son los fondos fiduciarios y las obligaciones a cargo del Tesoro, que han dado lugar a múltiples irregularidades en los últimos tiempos.
Fundamentalmente, tenemos una visión diametralmente opuesta a la que tiene el gobierno en materia de cuál debe ser el órgano competente, el único, para asignar y reasignar los recursos; es el Parlamento nacional.
Por eso insistimos con muchos conceptos, y lo hacemos porque pensamos absolutamente distinto. De manera tal que siendo coherentes vamos a argumentar en sentido similar al que lo hemos hecho años anteriores.
Para ser sincero, me cuesta entender la oposición de algunos legisladores tan cercanos al ex ministro Lavagna, que están horrorizados por los superpoderes y por la subestimación presupuestaria. Nada cambió: superpoderes había entre 2004 y 2006. Antes parecían no tan horrorizados y los acompañaban, y antes parecían no tan horrorizados con la subestimación económica que apareció en los primeros proyectos diseñados por el ex ministro.
Es cierto que el primer punto que nos distancia fuertemente está dado por la existencia -hoy mucho más consolidada- de los superpoderes, pues ya no se trata de una delegación de facultades al Poder Ejecutivo plasmada en una cláusula del presupuesto, sino de una modificación a perpetuidad de la ley de administración financiera para que el jefe de Gabinete maneje discrecionalmente todos los recursos públicos.
No coincido con la visión casi irrisoria que tiene el miembro informante de la mayoría en cuanto a que en realidad estamos ante una adecuación de la reforma de 1994. Esta nueva interpretación, que contradice absolutamente toda la doctrina constitucional, de que la atribución del jefe de Gabinete se encuentra implícita en la facultad relativa a la administración general del país dada por el artículo 100 de la Constitución, no es cierta. La facultad que hoy existe en cabeza del jefe de Gabinete es la misma que antes recaía en el presidente de la Nación, y a nadie en la Argentina se le ocurrió decir que éste tenía la facultad de reasignar los recursos que el Parlamento determinaba mediante la ley de presupuesto. Tanto es así que siempre se trató de una delegación expresa por parte del Parlamento, mediante el presupuesto.
Es claro que esta cuestión central nos marca que no podemos seguir tratando un presupuesto con estas características, porque queda de lado la voluntad primaria del legislador y la voluntad más importante pasa a ser la del jefe de Gabinete, que a discreción, sin límite, puede modificar el presupuesto cambiando gastos corrientes por gastos de capital, finalidades, etcétera.
Es por tal razón que, como condición para el tratamiento de este presupuesto, requerimos la derogación de la última modificación del artículo 37 de la ley de administración financiera.
Una segunda cuestión también obedece a la insistencia por parte del gobierno respecto de un criterio que fuera expuesto en este Congreso por el ex ministro Lavagna. He tenido la oportunidad de asistir a algunas de las presentaciones del presupuesto realizadas por el ex ministro, y recuerdo que nos decía que se trataba de una metodología para la conformación presupuestaria a partir de pautas absolutamente moderadas.
Nosotros le decíamos que no se trataba de pautas moderadas sino de pautas engañosas, mentirosas; que no podía dar esos índices de crecimiento ya que sabía que la economía iba a crecer mucho más. De todas formas, esto no es lo peor; lo peor es que el excedente presupuestario luego es manejado discrecionalmente por el Poder Ejecutivo.
Se trata de una metodología utilizada en los años 2004, 2005 y 2006, que se repite en el presupuesto de 2007. Se estima un crecimiento del PBI del orden del 4 por ciento, mientras todas las proyecciones privadas indican que será superior al 7 por ciento. Al respecto debemos leer el propio informe sobre Relevamiento de Expectativas del Mercado, elaborado por el Banco Central, que prevé un crecimiento en el año 2007 superior al 7 por ciento y una inflación cercana al 10 por ciento; ambos porcentajes, muy por encima de los determinados en el proyecto de presupuesto.
El hecho de que la recaudación siempre es muy superior a la prevista presupuestariamente, siempre da lugar a excedentes altísimos. ¿Qué es lo más grave de esto? ¿Cuál es la etapa de mayor gravedad? Que los excedentes presupuestarios de los años 2004 a 2006, que fueron superiores a 37.000 millones de pesos, han sido manejados a discreción por el Poder Ejecutivo mediante decretos de necesidad y urgencia: 16.000 millones en 2004, 10.000 millones en 2005 y 11.000 millones en 2006.
El miembro informante dijo que este año el Parlamento aprobó -yo diría, "ratificó"- muchas de las decisiones ya tomadas por el Poder Ejecutivo respecto de recursos ya asignados -e inclusive, ya devengados- mediante decretos. De hecho, en noviembre, cuando ya estaba finalizando el año, existió una aprobación de muchos gastos -insisto- ya devengados. Esto nos distanció del gobierno y nos sigue distanciando en lo que respecta a este presupuesto.
Otra cuestión tiene que ver con lo que nos decía el entonces ministro Lavagna en el sentido de que tenemos que establecer básicamente tres variables: el sostenimiento de un tipo de cambio competitivo, el mantenimiento del superávit fiscal y del superávit comercial, y el proceso de desendeudamiento público. Manteniendo esto, tendremos garantizado el crecimiento económico y a partir de ahí vendrá por derrame el mejoramiento de los indicadores sociales.
Este análisis tiene algunas falencias. En primer lugar, la recuperación de los indicadores sociales ha sido mucho más lenta que la recuperación de los índices económicos. En segundo término, los índices se han desacelerado fuertemente en los últimos tiempos. En tercer lugar, hay que considerar en forma especial algunos de los índices, como por ejemplo el mejoramiento del empleo, que debe analizarse y ser matizado con el tipo de empleo que se está creando, que tiene importantes rasgos de precariedad y de no registración.
Lo que está claro y estuvo claro en los presupuestos anteriores, es que no hay voluntad por parte del gobierno nacional de afrontar un proceso de redistribución del ingreso o de trocar hacia políticas redistributivas. No hay una sola manifestación de voluntad, -porque no existe- de que se vayan a cambiar los actuales programas focalizados que han dado lugar a la prebenda y al clientelismo por programas o políticas universales de sostenimiento del ingreso que construyan y garanticen ciudadanía.
Se siguen manteniendo las mismas políticas en un contexto donde es impensado que sigamos teniendo los actuales niveles de pobreza e indigencia. Es cierto que estos niveles, como también el indicador Gini -como lo ha dicho el señor diputado Recalde- han experimentado mejoras, pero también es cierto, como queda expresado en este presupuesto, que las mejoras han estado casi exclusivamente vinculadas al crecimiento económico y no a la implementación de nuevas políticas que busquen un shock redistributivo.
Eso no existe en este presupuesto ni existió en los años anteriores. Por lo tanto, insisto, para mantener la coherencia de nuestra visión, manifestamos nuestra oposición también en este punto.
Otra cuestión que nos ha distanciado y nos distancia hoy -yo diría que incluso en esto nosotros tenemos hasta casi un retraso- es el tema del esquema tributario. Se prevé un leve aumento de la presión tributaria que alcanzaría al 24 por ciento del producto, pero lo cierto es que la suba estimada en la recaudación nominal se explica únicamente por los incrementos en la actividad económica, en los precios y en las remuneraciones, de modo tal que no hay ninguna pretensión manifiesta en el mensaje del Poder Ejecutivo de ir hacia una modificación que dote al actual esquema tributario de mayor equidad.
En esto también hay un retroceso, porque por lo menos en los años anteriores el oficialismo manifestaba la voluntad de ir hacia una reforma que estableciera un sistema tributario más progresivo y equitativo.
El actual mensaje del Poder Ejecutivo es mucho más claro, porque dice que eso se terminó y que lo único que se quiere es reducir la brecha existente entre el sistema tributario potencial y el sistema tributario real. El Poder Ejecutivo viene a decirnos que lo único que le preocupa es terminar con la evasión, pero en el mensaje no hay una sola línea que ponga en evidencia la voluntad de producir en los próximos tiempos una reforma tributaria hacia un sistema mucho más progresivo. No la hay porque no existe. Está claro y reconocido por los propios diputados del oficialismo que estamos ante un esquema absolutamente regresivo.
Sin ir más lejos, podríamos comparar la carga con la de otros países que tienen una presión tributaria similar a la nuestra. Por ejemplo, en los Estados Unidos, tienen una presión de 26, igual que la Argentina, los impuestos directos representan el 15 por ciento mientras que en la Argentina el 8 por ciento. En Brasil representan el 10 por ciento y en la Unión Europea, el 16 por ciento.
Entonces, está claro que si nos comparamos con los países más avanzados del mundo tenemos un sistema absolutamente regresivo con una carga muy fuerte sobre los impuestos indirectos y muy leve sobre los impuestos directos.
Otra cuestión que nos distancia del gobierno nacional se vincula con los gastos tributarios. Durante este gobierno se han implementado regímenes de promoción que, tal cual lo preveíamos en su tratamiento, redundaron en un beneficio desmedido de las empresas de capital más concentrado de la Argentina.
Siempre sostuvimos que había que implementar con mucho cuidado estos regímenes porque dotaban de una importante opacidad al sistema tributario. Además, había que analizar la metodología para saber cuánto se dejaba de recaudar y quiénes eran los beneficiarios, para entender si realmente se cumplían los objetivos expresados en cada uno de estos proyectos.
En los últimos regímenes de promoción aprobados por esta Cámara -inversión de bienes de capital, para obras de infraestructura, regulación y promoción de biocombustibles o desarrollo de la tecnología- el único objetivo perseguido fue ayudar y beneficiar a los grupos más concentrados.
Voy a señalar la información 2005/2006 respecto del régimen de inversión de bienes de capital. En el año 2005 los diez primeros proyectos absorbieron el 96 por ciento del total del monto fiscal. Un proyecto vinculado con la ampliación de la capacidad productiva de ALUAR -una de las más grandes empresas de la Argentina- se llevó el 62 por ciento de los subsidios fiscales.
Las diez primeras empresas que absorbieron casi el ciento por ciento de los fondos públicos de este régimen de promoción se han ido ubicando en posiciones encumbradas dentro del ranking de las principales firmas exportadoras. Es decir que las firmas que hoy tienen mayor rentabilidad por la situación del mercado internacional y por los precios relativos son beneficiadas por este tipo de regímenes aprobados hace muy poco tiempo por el Parlamento nacional.
Podemos repetir las estadísticas del año 2006. Por ejemplo, en el régimen de promoción de bienes de capital, sobre veintidós proyectos de inversión aprobados por resolución de ministerio, seis empresas concentran casi el 90 por ciento de los beneficios: Siderar, Molinos, Acindar, Celulosa, Cargill e YPF. Entonces, el capital más concentrado es el beneficiado por este tipo de regímenes.
A esto hay que agregar un agravante, que el gobierno ha decidido quitar del proyecto de presupuesto para el año 2007 el tratamiento metodológico de este tipo de datos tributarios. Es decir, todos aquellos que confieren diferimiento de pago de impuestos o amortización acelerada han sido quitados de la estimación presupuestaria por entender que son recursos que pueden ser eventualmente recuperados en ejercicios futuros. Lo cierto es que son recursos perdidos en el actual presupuesto y por lo tanto deberían ser computados o exteriorizados tal cual lo eran anteriormente, como en los presupuestos de los países más serios del mundo.
Hay dos cuestiones que han estado ausentes del debate en este recinto durante estos años, y también lo estarán en los próximos tiempos. Celebramos el incremento que se hizo del gasto social, fundamentalmente en materia previsional, cuestión que se vincula con los aumentos realizados desde junio de 2006 y con las tres decisiones tomadas durante este año y algunas que comenzarán a regir a partir de enero.
Pero lo que nos parece una cuestión central y está ausente de este debate es afrontar una reforma previsional que ponga en tela de juicio el actual sistema. A esta altura, el sistema previsional ya ha demostrado sus múltiples falencias y también puso en descubierto una gran cantidad de pasivos, fundamentalmente a partir del incremento de la pobreza en los mayores adultos que se ha dado en los últimos tiempos. Sin embargo, esta cuestión no está prevista de ninguna forma en este presupuesto. En realidad, no hay voluntad por parte del gobierno de afrontar lo que para nosotros es una cuestión central, que es la reforma previsional.
Del mismo modo, no se modifican los programas sociales sino que se mantienen con el mismo criterio, que es mantener los programas focalizados de asistencia que han dado lugar a las más vastas prácticas de clientelismo y de prebenda.
Insisto en que a pesar del crecimiento de la recaudación, de los excedentes presupuestarios y de los múltiples recursos que se suman año tras año, no hay voluntad por parte del gobierno de ir hacia programas universales que generen y creen verdaderamente ciudadanía.
Para nosotros estas cuestiones no son menores sino centrales, y aun cuando algunos consideren que estamos repitiendo conceptos, debemos hacerlo porque es lo que pensábamos y lo que pensamos.
Otra cuestión que queremos plantear es la increíble irregularidad que se da en materia de obra pública. La planilla del artículo 12 del dictamen de comisión tenía un total de 261 proyectos, por 13.000 millones de pesos. Esto es lo que trató la comisión. Pero resulta que sin mediar debate de comisión nos encontramos luego con una ampliación del número de proyectos de inversión: se pasó de 261 proyectos a 638, y de 13.000 millones de pesos a 26.300 millones. Asimismo, de 342 millones para ser ejecutados en el año 2007 pasamos a 2.500 a ser ejecutados en el próximo año. Todo esto, reitero, sin discutirse en la Comisión de Presupuesto y Hacienda. Obviamente, estos proyectos no tienen el trámite que indica el Sistema Nacional de Inversión Pública en cuanto a los estándares de evaluación.
Otra cuestión que hemos señalado es que esos proyectos de inversión se cambian permanentemente porque hubo una delegación de facultades al jefe de Gabinete para que pueda cambiarlos.
Para el año 2007, el 36 por ciento de los proyectos de inversión tienen una ejecución absolutamente marginal: inferior al 2 por ciento. Esto quiere decir que el año próximo será un año de anuncios, ya que la mayoría de esos proyectos van a aparecer pero prácticamente no se van a ejecutar; en realidad van a empezar a ejecutarse a partir de 2009.
Las dos últimas cuestiones que queremos señalar se refieren al incremento sustantivo de fondos fiduciarios, pero no me puedo extender sobre ellas porque se está por agotar mi tiempo.
Insisto en que tal vez aparezcamos como reiterativos, pero lo somos porque estamos convencidos de que el rumbo que debe tomar la Argentina en lo económico, en lo social y en lo institucional es absolutamente distinto al que ha trazado este gobierno.


sra. presidenta vaca narvaja.- Tiene la palabra el señor diputado por San Luis.


sr. POGGI, CLAUDIO JAVIER.- Señora presidenta: el artículo 75, inciso 8, de nuestra Constitución Nacional establece que es atribución de este Congreso fijar anualmente el presupuesto general de gastos y el cálculo de recursos de la administración nacional en base al plan general de gobierno y al plan de inversiones públicas que propone el Poder Ejecutivo. Por lo tanto, teniendo en cuenta el proyecto de ley de presupuesto para el año venidero que elevó el Poder Ejecutivo nacional, nuestro bloque presentó un dictamen alternativo, respetando lo establecido en el inciso 8° del artículo 75 de la Constitución Nacional, es decir, respetando el plan general de gobierno y el plan de inversiones públicas.
A nuestro juicio elaborar un dictamen alternativo al oficial no tiene nada que ver con hacer un presupuesto propio, en el que se cambie el plan de obras asignando más a las provincias que representamos, en el que se modifiquen los programas, en el que se cambien las estructuras ministeriales o en el que se modifique el concepto de superávit primario y financiero. Podemos no compartir lo que se consigna en el presupuesto oficial, pero lo respetamos, toda vez que constituye el programa general de gobierno y el plan de inversiones públicas que el Poder Ejecutivo propone llevar adelante en el próximo ejercicio.
La decisión de presentar un dictamen alternativo apunta a darle a la herramienta presupuestaria la verdadera jerarquía institucional y económica que tiene para el país.
En ese sentido, esta norma, tal como está diseñada y como en definitiva se va a ejecutar, toca el piso de lo que es la jerarquía institucional. Digo esto porque dejó de ser la "ley de leyes", para transformarse en una voluminosa declaración no vinculante para el Poder Ejecutivo, frente a la cual sólo debemos cumplir con la formalidad de tratarla en tiempo y forma, porque se parte del conocimiento que lo que se analiza, se debate, se vota y posteriormente lo que se sanciona no es el presupuesto que se va a ejecutar el año próximo. El Poder Ejecutivo hace como si formulara el presupuesto, y nosotros hacemos como si lo discutiéramos y sancionáramos.
Diría que el debate en el ámbito de la Comisión de Presupuesto y Hacienda ha sido inexistente. Debo reconocer que con el señor diputado Snopek nos morimos de risa, porque tiene un humor bárbaro, pero del presupuesto no discutimos nada. Como consecuencia de ello, hay una total desmotivación en torno a la discusión de este instrumento. Quizá esto se deba a que a partir del 1° de enero el jefe de Gabinete puede modificar todo el presupuesto que hoy aprobemos; incluso, puede cambiar el plan general de gobierno y el plan general de obras públicas. Esa desmotivación también puede ser producto del hecho de que el Congreso sigue ausente de la discusión de la deuda pública; este tema sigue igual y nosotros no participamos en nada. También puede ser consecuencia de que cada vez hay más fondos extrapresupuestarios, que no son incluidos en el presupuesto de la administración. Todas estas cosas van empobreciendo el tratamiento del presupuesto, y por eso esta norma ya no tiene la jerarquía que debería tener para nuestro país.
Entonces, como en nuestro bloque pensamos que algo debíamos hacer para revertir esa situación, para que no exista una brecha tan grande entre el rol que todos esperan del Congreso de la Nación y lo que realmente hace y para que el Parlamento participe activamente del proceso presupuestario, decidimos presentar este dictamen alternativo.
Nuestra propuesta se sustenta en tres ejes relevantes. En primer lugar, planteamos la necesidad de sancionar una norma presupuestaria que se ajuste a la Constitución, que fije las competencias y roles a cumplir por el Congreso Nacional y el Poder Ejecutivo nacional en materia de reestructuración presupuestaria y de deuda pública.
En segundo término, queremos una legislación que, ajustándose a la Constitución, permita fortalecer el tan vapuleado federalismo en nuestro país. A nuestro juicio, con cada ley que sancionamos retrocedemos equivocadamente.
En tercer lugar, damos un enfoque diferente al gasto social, asistencial, transformándolo en un plan de trabajo donde planteamos la implementación de un plan universal de inclusión social orientado a los desocupados de nuestro país, en donde el Estado asuma un rol mucho más activo en esa materia.
Voy a tratar de desarrollar brevemente esos tres aspectos que forman parte central de nuestro dictamen de minoría. En primer lugar, me referiré al rol del Congreso Nacional en relación con dos temas fundamentales: las reestructuraciones presupuestarias y la deuda pública.
En cuanto al primer aspecto, obviamente nuestro dictamen plantea la derogación lisa y llana de la última reforma de la ley de administración financiera, que otorga plenos poderes permanentes al jefe de Gabinete de Ministros para cambiar todo el presupuesto.
Siendo conscientes de que el presupuesto debe tener flexibilidad operativa, en nuestro dictamen se faculta al Poder Ejecutivo -no al jefe de Gabinete- para que, por medio de un decreto, pueda reestructurar partidas en la medida en que no altere la finalidad del gasto y su clasificación económica, con plena sujeción a las normas de administración financiera.
Hay cinco finalidades presupuestarias: administración general, gubernamental, servicios de defensa y seguridad, servicios sociales, servicios económicos y deuda pública. Nuestra propuesta faculta al presidente a movilizar partidas dentro de cada finalidad, con la única limitación de no pasar de un gasto de capital a un gasto corriente. Consideramos que esta es la necesaria flexibilidad que debe tener la administración del presupuesto en cabeza del Poder Ejecutivo nacional.
Para traducir esto un poco más, diré que el presidente, por medio de un decreto, podría reestructurar, por ejemplo, la partida de servicios sociales, que es la más significativa, con 77.000 millones de pesos, más del 60 por ciento del presupuesto. El Ejecutivo podría perfectamente reasignar partidas de Educación a Salud, o viceversa; de Trabajo a Educación, o viceversa; o bien podría dejar de construir una escuela prevista y construir un hospital no previsto en el presupuesto, o viceversa, etcétera.
Esas son las facultades que podría ejercer el presidente de la Nación a través de un acto administrativo. Podría reemplazar una partida destinada a una obra de agua potable por otra correspondiente a un plan de vivienda; siempre dentro de la finalidad de servicios sociales.
Esa es una necesaria flexibilidad operativa que debe tener el presupuesto en materia de reestructuración. Por supuesto que si el Poder Ejecutivo pretendiera reasignar partidas cambiando la finalidad -transferir una partida de Seguridad y Defensa a Intereses de la Deuda, o de esta última a Educación-, entonces se requeriría la aprobación legislativa. Lo mismo ocurriría si pretendiera dejar de hacer una obra pública para pagar más intereses de la deuda.
Por supuesto, también se requerirá una ley cuando se incremente el presupuesto de gastos por efectos de una mayor recaudación.
Nuestro dictamen en este tema propone derogar la ley 26.124, de superpoderes presupuestarios permanentes para el jefe de Gabinete de Ministros, y otorgar al Poder Ejecutivo nacional esta facultad de flexibilidad que acabo de mencionar, en el convencimiento de que nuestras leyes de administración financiera y de responsabilidad fiscal fueron sabias. Esta es la forma en que deben interactuar los dos poderes en el proceso presupuestario.
En el mismo sentido hablamos del tema del rol del Congreso en materia de deuda pública. El Parlamento sigue ausente en este tema; nada ha cambiado en cuanto a su participación. Nuestra Constitución establece claramente que es atribución del Congreso el arreglo de la deuda. Los números más grandes del presupuesto -los podemos ver- están en las fuentes de financiamiento y en las aplicaciones financieras, que son precisamente las tomas de nuevos créditos y sus amortizaciones o cancelaciones. Nosotros, como Congreso, seguimos ausentes.
No tenemos información detallada ni injerencia en nada que tenga que ver con la deuda pública, salvo esta aprobación global que se efectúa para poder tomar endeudamiento.
Algún día nos vamos a desayunar con la sorpresa de que lejos de una política de desendeudamiento la deuda ha seguido aumentando. Esto se justificaba cuando teníamos déficit fiscal. Mejor dicho, no es que se justificaba; lo que ocurría es que caíamos indefectiblemente en una necesidad de financiamiento.
Sin embargo, ahora que tenemos superávit fiscal la deuda sigue aumentando. ¿Cómo se explica? En junio de 2003, a comienzos de esta gestión presidencial, el stock de deuda pública era de 152 mil millones de dólares. Ahora, a tres años, el stock de deuda sigue siendo de 152 mil millones de dólares, computando la deuda que no ingresó al canje. Pero existe una particularidad, porque en el medio de este proceso existió una quita de 67 mil millones de dólares; un pago al Fondo Monetario Internacional de 9.500 millones de dólares; y también existieron pagos a otros acreedores. Pero la deuda sigue aumentando o permanece igual.
Si quieren deduzcamos el incremento de las reservas, los activos que existen con las provincias o el insignificante fondo anticrisis. Pero el endeudamiento va a seguir aumentando. Entonces, ¿de qué política de desendeudamiento estamos hablando? Realmente no se entiende. Mejor dicho, sí se entiende: este superávit fiscal que tuvimos en los últimos años y que proyectamos para los siguientes cuando lo analizamos con la política de financiamiento, es decir, con el endeudamiento, se transformó en un enorme déficit. Si todos los años me sobran 10, pero todos los años tomo nuevos créditos por 30, el déficit será de 20, pero jamás existirá un superávit de 10. Eso es lo que nos está pasando en este momento y ha ocurrido durante los últimos tres años.
No existe una política de desendeudamiento. ¿Qué va a pasar con los intereses de la deuda que están incrementándose? No debemos olvidar que la semana pasada aprobamos una ampliación de presupuesto de 2006 por 3.500 millones en concepto de intereses, y el próximo año van a ascender a 14 mil, que equivalen a un número superior al sueldo de todos los empleados públicos nacionales del país. Los intereses están aumentando porque la deuda está aumentado. ¿Qué va a pasar? Que ese superávit se transformará en un déficit, porque el resultado primario no va a alcanzar a cubrir los intereses de la deuda. Todo eso ocurre porque el Congreso sigue ausente y no tenemos información sobre el tema.
Por otro lado, otro aspecto relevante de nuestro dictamen tiene que ver con la forma como fortalecemos el federalismo. El sistema federal de gobierno se fortalece cuando los recursos de cada nivel de gobierno se ajustan a las competencias, servicios y funciones que tienen. El federalismo se fortalece cuando no existe dependencia financiera para prestar algún servicio. También se fortalece cuando existe independencia económica.
Todos nos hemos cansado de decir cuál es la relación financiera entre la Nación y las provincias: está totalmente distorsionada entre las competencias versus los recursos.
Las competencias de las provincias tienen que ver con la salud, educación y seguridad públicas. Los recursos de las provincias, con la coparticipación federal con transferencia automática de libre disponibilidad: el 25 por ciento de los recursos totales del país. Esto está totalmente distorsionado.
El 75 por ciento está reservado a la Nación con servicios que no crecen vegetativamente como los servicios que deben prestar las provincias en salud, educación y seguridad públicas. La ley de coparticipación nueva no se avizora, porque no conviene. Se prefiere seguir centralizando los recursos. En consecuencia, nuestra propuesta consiste en ir revirtiendo algunas asignaciones específicas.
-- Ocupa la Presidencia el señor vicepresidente 2° de la Honorable Cámara, don Fortunato Rafael Cambareri.


sr. POGGI, CLAUDIO JAVIER.- Por eso proponemos para el próximo año que exista la coparticipación a los débitos y créditos bancarios, con una recaudación de 13 mil millones de pesos.
Si decidimos coparticipar el ciento por ciento del impuesto a los débitos y créditos bancarios -esto también lo decíamos la semana pasada-, y no sólo el 30 por ciento, las provincias dispondrían de casi 4.325 millones de pesos adicionales. Incluso, esos recursos extras podrían cancelar los vencimientos de capital que tienen con el mismo Estado nacional. Está previsto en el presupuesto para el próximo año que el Estado nacional vuelva a represtar ese dinero a las provincias, porque ellas no podrán hacer frente a esos vencimientos.
Con esto quiero señalar que el efecto financiero para el Estado nacional de la coparticipación del ciento por ciento del impuesto al cheque sería neutro. El Estado nacional podría recobrar sus acreencias con las provincias y no tendría que volver a pedir prestado para financiarles la deuda. Sin embargo, parece que conviene más el juego de los programas de financiamiento ordenado, donde cada provincia tiene que desfilar para suscribir un nuevo convenio.
La sustentabilidad fiscal de la Argentina incluye también la de las provincias. Nuestro dictamen plantea la coparticipación del ciento por ciento del impuesto al cheque.
Asimismo, proponemos un nuevo enfoque en el aspecto social. Planteamos un plan de inclusión social universal, dirigido a todos los ciudadanos argentinos que acrediten su condición de desocupados. Deben estar dispuestos a mejorar sus posibilidades de conseguir trabajo e incorporarse a la cultura del trabajo.
Estamos convencidos de que el desarrollo económico de un país tiene que basarse en una combinación del crecimiento económico y la distribución de la riqueza. Por sí mismo el crecimiento económico genera concentración, y el derrame es lento. Por lo tanto, resulta fundamental que el Estado asuma un rol mucho más activo en el tema de la inclusión social.
El presupuesto es uno de los medios para alcanzar el crecimiento económico y la distribución de la riqueza. Por tal motivo se propone un plan de inclusión social orientado a todos los desocupados del país, a fin de que encuentren un trabajo y no el asistencialismo; el primero es sinónimo de dignidad y autoestima.
El costo del programa no superaría el 10 por ciento de los recursos corrientes del presupuesto, y se financiaría con el sinceramiento de los recursos reales del presupuesto 2007 -en función del crecimiento- y con la eliminación de programas asistenciales, tales como Jefes de Hogar, Familias por la Inclusión y programas alimentarios. Proponemos su reemplazo por un nuevo plan universal, en el convencimiento de que el trabajo es el ordenador social por excelencia.
Finalmente, sin vinculación con el presupuesto o el programa general de gobierno, los legisladores puntanos del Interbloque dejamos asentada una nueva discriminación del presupuesto nacional hacia la provincia de San Luis, coherente con la de los últimos años.
El dictamen alternativo que ponemos a consideración del plenario, que no altera en absoluto el plan general de gobierno y de inversiones públicas -respetando lo que dice la Constitución-, otorga jerarquía institucional a la ley de leyes.
Lo hace al plantear tres conceptos básicos: un nuevo rol del Congreso, ajustado a la Constitución, en materia de deuda pública y reestructuraciones presupuestarias; un concepto más acentuado del federalismo, que debería estar contemplado en nuestra herramienta presupuestaria, y un nuevo enfoque en el aspecto social, a partir de un plan de trabajo universal de inclusión social.


sr. presidente cambareri.- Tiene la palabra el señor diputado por la Capital.


sr. LOZANO, CLAUDIO.- Señor presidente: hemos presentado un dictamen de minoría que plantea la creación de una asignación universal de 70 pesos para todos los menores de 18 años y una generalización de la ayuda escolar anual de 130 pesos.
Planteamos esta medida porque hoy en la Argentina, pese a los cuatro años de crecimiento económico, el 58 por ciento de los pibes, es decir, 7.699.000, están en situación de pobreza y el 25 por ciento, esto es, 3.300.000, en situación de indigencia, pasan hambre.
La segunda medida que plantea la propuesta presupuestaria que presentamos es la creación de un seguro de empleo y formación de 720 pesos que permita que quienes son jefes de hogar desocupados completen su ciclo de formación o se incorporen a un proceso de producción de bienes y servicios orientado a la resolución de necesidades básicas. El financiamiento de esto supone aproximadamente uno 3.000 millones de pesos. El financiamiento de la asignación universal supone 10.877 millones de pesos.
La tercera medida que plantea la propuesta presupuestaria consiste en garantizar un haber mínimo de 470 pesos para todos los mayores de 60 y 65 años que carecen de cobertura previsional. En la Argentina hoy se encuentra en esa situación aproximadamente el 35 por ciento de los mayores. Hacer esto requeriría 6.757 millones de pesos.
En cuarto término, a diferencia de la iniciativa oficial, hacemos una propuesta de movilidad de los haberes previsionales, tomando como referencia un coeficiente que contempla que los haberes se ajusten según la evolución de los salarios de los trabajadores que están en blanco y considerando las disponibilidades presupuestarias que hoy tiene el sistema previsional. Esto permite actualizar a valores de 2001 y llegando al año 2006 al conjunto de las categorías, rompiendo con el esquema de achatamiento que hasta ahora hemos tenido en el sistema previsional. Para esto se necesita invertir 11.775 millones de pesos por encima de lo que está computado hoy en el presupuesto que presenta el oficialismo. Asimismo, esto permite garantizar un haber mínimo de 656 pesos, es decir, el 82 por ciento del salario mínimo vigente y definido por ley.
La otra medida que contiene nuestra propuesta presupuestaria es la creación de un fondo federal de salarios que garantice que ningún trabajador estatal, ya sea nacional, provincial o municipal, esté por debajo de la línea de pobreza. Este fondo requiere de 2.000 millones de pesos.
La otra medida que contemplamos tiene que ver con la creación de un fondo de financiamiento para ampliar la oferta productiva vinculada centralmente a pymes, por un total de mil millones de pesos.
También incorporamos la constitución de un fondo equivalente al 5 por ciento del total de la recaudación nacional para poner en marcha un proceso de reforma impositiva y de replanteo del sistema de coparticipación durante el año 2007.
El costo total de lo que acabo de mencionar para las medidas planteadas está en el orden de los 35.600 millones de pesos, y se agregan otros 6.000 millones de pesos, con lo cual se llega a 41.600 millones para crear el fondo que permita sostener y financiar una estrategia de reforma impositiva y de replanteo del sistema de coparticipación.
¿Cómo se financia esto en la propuesta? En primer lugar, usando los recursos fiscales que van a existir y que no están declarados en este presupuesto. Hay un total no menor a 9.700 millones de pesos que efectivamente van a existir y ciertamente no están declarados en la propuesta que estamos evaluando.
En segundo lugar, se financia con la subejecución del gasto a finales del año 2006, porque si bien nosotros hemos ampliado el gasto para este año a un total de 107.600 millones de pesos, los compromisos de gastos reales y concretos del Estado nacional a finales del corriente año ascienden a 101.852 millones. Es decir que van a sobrar 5.764 millones por gastos no efectuado. En este proyecto de presupuesto estamos planteando restituir las contribuciones patronales para las grandes empresas a los niveles que tenían en el año 1993, lo que implica recuperar 9.300 millones de recaudación.
A su vez, estamos convencidos de que invertir en el tipo de medidas que planteamos tendrá un impacto inmediato en la ampliación del consumo popular y supondrá un incremento de recaudación no menor a los 7.400 millones de pesos.
Además, estamos planteando utilizar los fondos acumulados en la ANSES, que a octubre de 2006 -según la Gerencia de Programación Financiera del organismo- equivalían a 9.273 millones de pesos. Con esto -si ustedes hacen la suma lo verán- se financia el conjunto de las medidas propuestas así como la constitución del fondo que permita poner en marcha una estrategia de reforma impositiva y de replanteo del sistema de coparticipación.
Ahora, ¿qué estoy queriendo plantear con esta formulación presupuestaria? Estoy tratando de señalar la existencia de viabilidad fiscal y presupuestaria para una estrategia diferente. Es decir, estoy queriendo señalar que el presupuesto puede ser un instrumento para poner en marcha primero un proceso de redistribución del ingreso hoy, no mañana. Segundo, el impacto de esta redistribución del ingreso que supone reducir la desigualdad, implicaría una ampliación del consumo popular, y digo "consumo popular" porque el consumo en una sociedad no es todo igual.
En la sociedad argentina que tenemos hoy el movimiento y la expansión del consumo están gobernados por los sectores de mayores ingresos. Sólo el 3 por ciento de los perceptores de ingreso de la población económicamente activa de la Argentina representan el 52 por ciento del consumo total de los hogares. Es decir que el consumo de los sectores populares en realidad es una parte minoritaria del consumo total.
La propuesta presupuestaria que estamos formulando implica una distribución del ingreso hoy, ampliación del consumo popular y por lo tanto cambio en la composición de la demanda de la economía, y puesta en marcha de un nuevo proyecto productivo con tres ejes: menor componente de importados que el que tenemos hoy; ampliación de la oferta de bienes y servicios con destino a abastecer el consumo popular y, tercero, agregación de valor sobre la salida exportadora que tiene la Argentina hoy.
Esta propuesta, distribución del ingreso, consumo popular y nuevo proyecto productivo, es diferente de la propuesta en vigencia. La propuesta en vigencia en realidad lo que nos plantea es que no vamos a usar el presupuesto como estrategia de redistribución del ingreso y que aceptemos la distribución del ingreso que tenemos hoy, que es la distribución construida sobre el colapso de la convertibilidad y la devaluación.
Quiero recordar al miembro informante de la mayoría que el propio INDEC sacó la cuenta de distribución funcional del ingreso indicando que al año 2005, a cuatro años de crecimiento económico, la masa total de salarios en el ingreso estaba cuatro puntos por debajo del año 2001.
Por lo tanto, digo: distribución desigual, lo cual implica que la pauta de consumo de la sociedad la mueven los sectores de mayores ingresos, y esto se expresa en una pauta de producción donde predomina el boom inmobiliario y el boom automotriz. Esto impacta en un perfil de inversiones donde como hay mucho ladrillo y poca maquinaria, la perspectiva de sostenimiento de la tasa de crecimiento es por lo menos discutible.
El oficialismo completa su propuesta intentando optimizar las exportaciones del patrón productivo que heredó, y no replanteándolo. ¿Qué quiero decir con esto? Estoy formulando un proyecto presupuestario que intenta distribuir el ingreso hoy para ampliar el consumo popular, y poner en marcha un nuevo proyecto productivo, mientras tenemos una estrategia presupuestaria que no distribuye el ingreso, que sostiene el consumo sobre la base de la evolución dominante de los sectores más acomodados y que congela el patrón productivo heredado intentando optimizar su inserción exportadora. Existen dos posturas diferentes; por eso, son dos proyectos distintos.
Planteo las cosas en estos términos porque el debate no consiste en estar en contra o a favor del presupuesto; lo que en realidad quiero señalar con esta propuesta de minoría es que estoy convencido de que es necesario otro modelo de desarrollo, diferente al que hoy existe, y hay condiciones para llevarlo adelante. ¿Por qué?
En primer lugar, porque hay una buena disposición de la sociedad para encarar cambios; en segundo término, porque hay debilidad política de los sectores vinculados al poder económico, que normalmente son refractarios a cambios de esta naturaleza, y finalmente, porque hay una coyuntura favorable en términos de crecimiento económico, de niveles de recaudación y de reservas. En consecuencia, las condiciones políticas y económicas para replantear el rumbo son inmejorables y difícilmente podamos encontrar otras. Sin embargo, lo que nosotros observamos es que se está desperdiciando la oportunidad de dejar de depender de la coyuntura internacional para pasar a depender de nosotros mismos. Es en este punto donde no vemos los límites del presupuesto oficial, ya que no se trasforma en palanca para una propuesta diferente: congela el patrón de desigualdad, el actual patrón de consumo, y consecuentemente, el patrón productivo.
Es obvio que en el debate sobre este presupuesto -correspondiente a una economía que crece, que por lo tanto tiene más recursos y por ende dispone de mayores márgenes de libertad para financiar políticas- no analizamos cuánto mejor es respecto del presupuesto anterior. Es cierto que acá hay recursos para resolver problemas, que se cumplen los objetivos de la ley de financiamiento educativo, etcétera; pero el inconveniente reside en que no se está replanteando el rumbo.
Ese es el cuestionamiento que formulamos respecto del proyecto de presupuesto para 2007 -el último de esta gestión-, que revela con claridad tres definiciones acerca de las cuales debemos discutir.
En primer lugar, está claro que la reforma impositiva se halla ausente. Podemos decir que está muy bien que hayamos debatido en torno de la reforma del impuesto a las ganancias, como ocurrió en la sesión anterior del día de hoy; pero queda en claro que por lo menos en esta gestión de gobierno no habrá reforma del sistema impositivo en la Argentina.
En segundo término, también es claro que el gobierno ha decidido que no haya reforma previsional. Si bien es cierto que se incrementan los recursos previsionales, no hagamos demasiada alharaca de ello porque a valores constantes tales recursos son prácticamente los mismos que se invirtieron en 1998 y en 2001, incluyendo el 13 por ciento y la moratoria anticipada.
Hay una política que mantiene a valores constantes la inversión en seguridad social; se trata de una política extremadamente conservadora en este punto, pero con un agregado. Al no encararse la reforma previsional, aun suponiendo el éxito del programa de moratoria anticipada, conformaremos dos sistemas: el de aquellos que están metidos en las administradoras, que tienen recursos más altos, están en blanco y tienen empleo estable -que tendrán una jubilación más digna-, y el de la mayoría -el resto de la gente-, que pasará a depender del haber mínimo jubilatorio que paga un sistema previsional que ha sido trasformado en una caja de pensiones para pobres.
Este es el tema en discusión. Por eso es grave que no se discuta la reforma previsional y se bloquee ese debate.
El oficialismo, mediante el presente presupuesto, viene a ratificar una tercera cuestión. En el marco de una Argentina en la que 15.800.000 personas están en situación de pobreza, en lugar de replantear el sistema de políticas sociales, que ha colapsado, porque este país tenía acceso a la ciudadanía social en torno del trabajo y en el marco del mundo laboral exige políticas de alcance universal; en vez de replantear esto la opción es ampliar transferencias, promociones y subsidios al capital más concentrado.
He hecho llegar al conjunto de los señores diputados un pequeño trabajo donde hemos mirado lo que se pierde por recaudación en este presupuesto, básicamente las partidas que son cuestionables, no todas. Hay 5.000 millones menos de recaudación por no encarar reformas en ganancias, bienes personales e impuesto a los combustibles. Lo que se pierde por regímenes promocionales con distintas excusas está en el orden de los 10.263 millones.
Los operadores privados perciben a través de la Secretaría de Transporte alrededor de 1.000 millones; y a través de la Secretaría de Energía, unos 2.000 millones. En realidad, para mantener un régimen de administradoras de fondos de pensión, que no resuelve el problema provisional, perderíamos 10.417 millones en el año 2007, y por no restituir las contribuciones patronales perderemos 9.300 millones de pesos.
El resultado de no encarar las reformas necesarias y de la historia acumulada de esta Argentina determina que las transferencias por todo concepto a los sectores más fuertes de la economía nacional estarán en el orden de los 37.841 millones de pesos para el año 2007, lo que equivale prácticamente al 38 por ciento del gasto de la administración nacional.
Si se suman los 14.000 millones del pago de deuda pública, estaremos en el equivalente del 51 por ciento del gasto. Obviamente, no se llega a esto sólo por la gestión de este gobierno sino que es el acumulado de lo hecho sin haber encarado las reformas necesarias para comenzar a replantearlo.
Lo que estoy formulando en este dictamen de minoría es otra política presupuestaria para otro tipo de política económica, que se funde en la idea de que la igualdad es la condición para el crecimiento y no su consecuencia.
Quiero ser muy explícito en este sentido y la verdad es que la única explicación que hay para los niveles de crecimiento económico que la Argentina ha tenido en los últimos cuatro años está vinculada no sólo con la coyuntura internacional favorable sino con la profunda y brutal redistribución regresiva de los ingresos vía devaluación que implicó la acumulación de beneficios de las principales firmas del país asentadas en el negocio productivo.
Consecuentemente, la desigualdad es condición de origen de este ciclo de ascenso económico y, por lo tanto, éste es uno de los temas a revisar, el ciclo de ascenso que es previo incluso a la asunción de este gobierno.
Quiero agregar que no aprovechar este momento para hacer las reformas que corresponden comporta riesgos futuros. Si la tasa de inversión que tenemos, que está en el orden del 23 por ciento, no sirve para sostener un crecimiento del 8 o del 9 por ciento, y si su composición es defectuosa porque hay una parte muy importante vinculada con los ladrillos antes que a la ampliación del stock de capital, está claro que con menor nivel de crecimiento y en una coyuntura internacional distinta, sin haber hecho las reformas fiscales y previsionales que tendríamos que hacer ahora, el panorama argentino se complicaría.
Por eso, nuestra preocupación no es sólo el tema de que hay condiciones para poder poner en marcha un proceso distinto sino que no hacerlo hoy va a tener consecuencias mañana.
Para terminar, nosotros creemos que el gobierno tiene derecho a presentar su plan y reivindicamos también la posibilidad de dar el debate sobre ese plan de gobierno en un órgano que debiera expresar la voluntad y la soberanía popular como es el Parlamento.
Por lo tanto, no creemos que haya un cheque en blanco. Hay una discusión que dar. Ahora bien, la decisión oficial de los últimos cuatro años de vaciar de sentido el debate institucional sobre la cuestión presupuestaria a través del mecanismo de subestimar los recursos presupuestarios y dejar afuera al Parlamento para discutir alrededor de 42.000 millones de pesos, que terminan realizándose vía subejecución del gasto -lo que también implica no discutir adónde va aquello que no se deja de gastar o lo que tiene que ver con la vigencia de los superpoderes-, no comporta sólo un debate acerca de la República perdida.
Tampoco nos convencen mucho aquellos discursos que hoy esgrimen la necesidad de la República cuando ayer
pidieron facultades similares a los superpoderes. Creemos que no se encara el debate institucionalmente, como corresponde, y esto desplaza la discusión a fondo sobre el modelo de desarrollo que debe tener nuestro país.
Por ello, porque no estamos de acuerdo con la opción tomada -pues consideramos que existen condiciones óptimas en términos económicos y políticos para plantear una opción diferente-, y porque no hacerlo comprometería el futuro de esos siete millones de chicos que están en situación de pobreza, presentamos un dictamen de minoría como alternativa al del oficialismo.


sr. presidente cambareri.- Tiene la palabra el señor diputado por Chaco.


sr. ROZAS, ANGEL.- Señor presidente: en realidad, este proyecto de presupuesto no expone cambios significativos en las políticas económicas que ha venido desarrollando el gobierno nacional.
La verdad es que el mantenimiento de facultades extraordinarias o superpoderes quita sustancia a este debate parlamentario. No obstante, podemos repasar algunas proyecciones. Por ejemplo, en primer lugar se proyecta una tasa anual de crecimiento del producto bruto interno del 4 por ciento para el año 2007. De tal manera, la reducción de la tasa respecto de los aumentos logrados en los últimos cuatro años reafirma la intención expresa del gobierno nacional de subestimar los recursos para que cuando la recaudación sea mayor pueda utilizarse ese excedente sin autorización del Congreso.
Desde luego que es bueno que se ponga prudencia en la proyección de los recursos cuando se organizan los presupuestos de un gobierno nacional, provincial o municipal; pero es malo que el Poder Ejecutivo continúe haciendo uso discrecional de los superpoderes y que se agrave la disminución de la coparticipación de impuestos al conjunto de las provincias.
En este presupuesto del año 2007 van a continuar vigentes, sin reducción de sus alícuotas, los verdaderos impuestos distorsivos, como las retenciones a las exportaciones, que no son coparticipables, o el impuesto al cheque, que la Nación retiene casi en un 70 por ciento. Por estos tributos se proyecta una recaudación conjunta cercana a los treinta mil millones de pesos, cifra que supera largamente la del superávit fiscal primario que está prevista en 21.821 millones de pesos. ¿Qué significa esto? Que se pone en riesgo la solvencia fiscal que se pretende consolidar hacia delante, pues lógicamente estos impuestos distorsivos difícilmente puedan ser sostenidos por tiempo indeterminado; en particular, las retenciones que dependen mucho del valor internacional de la producción.
Es decir, un proyecto de presupuesto más realista, innovador, con proyección a mayor plazo, debería haber sido postulado con las reformas necesarias, incluyendo desde luego una profunda reforma tributaria indispensable en el país, y excluyendo estos impuestos regresivos que no contribuyen a lograr una mejor distribución de los ingresos, uno de los objetivos fundamentales no alcanzados por la Nación Argentina. Es decir que la gradual caída del superávit fiscal primario de la administración nacional y la desaparición de este superávit en el conjunto de los gobiernos de provincia deben constituir para todos nosotros un serio llamado de atención sobre la debilidad de las concepciones federalistas en nuestro país. Y esto se reitera, lamentablemente, en todos los presupuestos nacionales que se analizan año tras año.
Para el poder central se propone que el gasto de la administración pública nacional aumente en un 15,5 por ciento con respecto al gasto del año 2006. Naturalmente que en el gasto público hay aumentos que son necesarios y razonables, y que comprendemos que se hagan, pero hay otros que sinceramente son de dudosa conveniencia. En ese sentido, creemos que no se justifica que se transfieran 2.400 millones de pesos para gastos corrientes de empresas privadas productoras de electricidad, concesionarias de ferrocarriles, propietarias de aerolíneas y otras actividades semejantes.
Hay un incremento de los fondos -y esto es bueno- para el programa de desarrollo del Norte Grande, de 163 a 381 millones de pesos, que está en manos del Ministerio de Planificación. Pero si bien esto es una buena noticia, cuando vemos la ejecución presupuestaria del año 2006 nos damos cuenta de que al día de hoy, 22 de noviembre, no se ha utilizado un solo peso de esos fondos previstos para este programa de mejoramiento y desarrollo del Norte Grande.
Un incremento importante es el de la partida correspondiente al Ministerio de Desarrollo Social, que en este presupuesto para 2007 alcanza los 5.460 millones de pesos. Se registra un aumento de 1.300 millones, que representan un 31 por ciento más de lo previsto para el corriente año.
Con una mirada que supera la coyuntura, creo que es hora de pensar en el largo plazo y en el país del futuro, ahora que precisamente no nos vemos apremiados por necesidades fiscales inmediatas. El impuesto a los créditos y débitos en cuentas corrientes, conocido como impuesto al cheque, y las retenciones a las exportaciones, que fueron creados para enfrentar una crisis económica sin precedentes, se están volviendo permanentes, y en el presupuesto actual representan un 17 por ciento y un 27 por ciento, respectivamente, de la recaudación total del gobierno nacional.
Una mayor descentralización y una mejor coparticipación indudablemente son necesarias, impostergables y posibles de encarar en este tiempo. Para ello debemos llevar adelante una reforma del sistema tributario. Sin embargo, ha quedado en claro que el gobierno nacional no tiene previsto abordar este tema de reforma estructural en la Argentina ni tantos otros temas importantes, como el de la reforma previsional.
Rechazamos una centralización cada vez mayor de los recursos por parte del poder central, así como el manejo discrecional de los subsidios y los fondos fiduciarios. Esto arrasa literalmente con el federalismo y compromete seriamente el desarrollo regional en nuestro país, mientras vemos cómo se profundizan y se agrandan las inequidades y las desigualdades entre nuestras provincias y nuestras regiones.
Una vez más mediante este proyecto de ley de presupuesto se propone una distribución altamente inequitativa, acentuando el proceso de concentración de riqueza que dramáticamente sufre nuestro país.
En los tres últimos presupuestos nacionales, tomando como variable los niveles de ingreso per cápita y la densidad poblacional, el grupo de provincias más perjudicado ha resultado siempre el de las de más bajos ingresos y alta densidad poblacional, que son las provincias que presentan las más altas tasas de pobreza en nuestro país.
Lamentablemente, no tenemos un sistema de inversiones públicas nacionales en el que las obras se ordenen por criterios de rentabilidad económica o social o por la búsqueda de equilibrios en el desarrollo entre las distintas regiones. Se aplica el criterio de seguir concentrando riqueza en aquellas jurisdicciones políticamente convenientes o en las que tienen mayor poderío económico y político, con lo cual está ausente el sentido de equidad, de justicia distributiva y de fomento del desarrollo que nos permitiría terminar de una vez por todas con la inequidad brutal que se registra en varias regiones del país.
Esa situación se repite con el uso y abuso de superpoderes generales y ocultos, que en el presupuesto nacional se manifiestan bajo un denominador común: el manejo discrecional de los recursos. Por ejemplo, en la jurisdicción 91 hay recursos para la asistencia financiera a las provincias y para gastos sociales en las jurisdicciones provinciales. En mi opinión, estos dos conceptos son lo suficientemente imprecisos como para permitir al señor jefe de Gabinete decidir cuánto distribuye entre unas y otras provincias y entre unos y otros municipios.
Además, distintas provincias reclamaron ante la Secretaría de Transporte una distribución más equitativa de los subsidios destinados a las empresas de transporte automotor. Así, cabe recordar que los colectivos del área metropolitana reciben el 87 por ciento de los fondos, mientras que a los del interior solo les llega el 12,9 por ciento. El criterio de asignación de esos fondos perjudica a las provincias en las que las dificultades para transitar, el estado de los caminos y la frecuencia de los viajes suele ser más desfavorable que en la Capital Federal.
En el país también se subsidian todos los sistemas ferroviarios, pero hay uno que no recibe ni ha recibido un solo centavo y, sin embargo, todavía no hemos podido obtener una explicación sobre los motivos de ese proceder. Por capricho del gobierno nacional o del secretario de Transporte de la Nación le niegan a SEFECHA -Servicios Ferroviarios Chaqueños- la posibilidad de recibir los mismos subsidios que le otorgan a todos los sistemas ferroviarios del país.
En el área de infraestructura, del total de obras de la Dirección Nacional de Vialidad solo un 10,9 por ciento llega a la región del NOA y un 14,7 por ciento a la del NEA. Esto pone de manifiesto que claramente se está privilegiando a otras regiones del país que están en mejores condiciones. Por ejemplo, para el Noreste argentino se ha presupuestado para el próximo ejercicio un gasto total de 409 millones de pesos para obras de Vialidad Nacional, que se han asignado en base a criterios que no conocemos, pero que indudablemente lesionan el sentido federal y regional.
Por ejemplo, a Misiones se le han asignado 40 millones de pesos; a Formosa, 97 millones; a Corrientes, 247 millones; y a mi provincia del Chaco, solamente 24 millones de pesos. Estamos absolutamente convencidos de que estos no son criterios racionales para encontrar las mejores soluciones al crecimiento sostenido de las economías regionales y constituir un verdadero país con igualdad de oportunidades para todos.
Analizando el reparto de los fondos -que consideramos discrecional- vemos que durante el año 2006 el gobierno repartió a su arbitrio 6.724 millones de pesos. Casi la mitad -unos 3.300 millones- se distribuyeron en uso de los superpoderes, en virtud de los cuales el jefe de Gabinete pudo alterar gastos de capital y aplicaciones financieras en gastos corrientes. El resto de las transferencias se hicieron con decisiones administrativas y decretos de necesidad y urgencia.
La repartición más beneficiada fue la cartera del ministro Julio De Vido, que recibió tres mil millones de pesos adicionales a lo inicialmente presupuestado.
Con los fondos fiduciarios se autoriza al Poder Ejecutivo a realizar gastos por medio de una figura que no se somete al sistema de programación de la ejecución del gasto y está por ello sujeta a un control menor. De esa forma se permite la realización de gastos que no se encuentran comprendidos luego en el régimen de compras y contratación del Estado.
En definitiva, la concentración de poder en el presidente de la Nación a través de los decretos de necesidad y urgencia, las leyes de emergencia económica y las delegaciones presupuestarias, evidentemente muy poco ayudan a mejorar la gestión y en nada contribuyen a incrementar la calidad institucional y de las políticas públicas, indispensables para consolidar el crecimiento y la democracia argentinos.
Para evitar que el gobierno nacional gaste a discreción el dinero de los ciudadanos naturalmente es necesario mejorar los mecanismos de control de gestión, reformar los organismos de control, aumentando la representación de la oposición, y mejorar el acceso a la información pública.
El oficialismo tiene hoy la mayoría de asientos y de votos en todos los organismos de control externo de la administración pública nacional. Evidentemente, esto se contradice con las disposiciones constitucionales y el sentido fundamental de la división de poderes.
El presupuesto siempre se ha considerado como un plan de gobierno que identifica responsables, señala lo que se va a realizar y la forma en que se hará, y demuestra las prioridades y los insumos que se van a utilizar para cumplir las metas y su financiamiento.
El presupuesto es el cuerpo legal donde se expresan más claramente las diversas fuerzas políticas exponiendo su proyecto de país. En él se refleja la concreción del sistema federal y la identificación con la forma republicana de gobierno.
Todos sabemos que ha habido y habrá dificultades para modificar formalmente el régimen de coparticipación federal que nos rige actualmente. Sin embargo, en los hechos ha ocurrido un profundo cambio a partir de la devaluación y de la sanción de la ley de emergencia económica.
Las retenciones a las exportaciones están excluidas del régimen de coparticipación, lo mismo que el impuesto al cheque, como también los tributos que alimentan los fideicomisos con destino específico, los aportes a la seguridad social y los dividendos distribuidos por el Banco Central.
Existe un excedente de caja a nivel nacional que naturalmente vuelve en parte a las provincias, pero esto acontece por fuera del régimen de coparticipación federal, lo que provoca que se lo haga de manera discrecional, cuando deberíamos buscar criterios legales que identifiquen claramente cuáles son los índices o niveles de participación del conjunto de las provincias argentinas.
Los superpoderes otorgados hacen posible que exista este manejo discrecional, que es lo opuesto...


sr. presidente cambareri.- La Presidencia solicita al señor diputado que redondee, porque ha concluido su tiempo.


sr. ROZAS, ANGEL.- ¡Cómo no, señor presidente!
Termino diciendo que nos duele no poder acompañar con nuestro voto este presupuesto nacional.
Es conveniente entender definitivamente que si bien el presupuesto expresa un programa de gobierno, para que realmente tenga sustancia y exprese la pluralidad democrática, no pueden existir facultades delegadas o superpoderes, ya que transforman al presupuesto en algo incompatible. Todos esos poderes extraordinarios que se han otorgado hacen que la ejecución del presupuesto se vea alterada del primero al último punto.
Simplemente, creo que estamos cumpliendo con un formalismo, porque en la práctica lo que votamos puede ser literalmente cambiado. Nos guste o no nos guste, esto atenta contra la calidad institucional y las instituciones democráticas del país. (Aplausos.)


sr. presidente cambareri.- Tiene la palabra el señor diputado por la Capital.


sr. GALVALISI, LUIS ALBERTO.- Señor presidente: para ser breve voy a solicitar la inserción de parte de mi discurso.


sr. presidente cambareri.- Así se hará, señor diputado Galvalisi.


sr. GALVALISI, LUIS ALBERTO.- Señor presidente: iba a comenzar el debate de otra manera, porque si bien el presupuesto es la ley de leyes, también es una institución de la República.
El señor diputado Snopek manifestó en su exposición que ellos pensaban en una República en serio. Todos pensamos en una República en serio. Podemos mirar la cuestión de distinta forma, pero con la intención de ver una República en serio. Y esto se logra defendiendo y respetando las leyes y no violándolas.
Este presupuesto que ahora consideramos tiene catorce artículos que violan la ley 24.156. A pesar de que nosotros debemos defender esa norma, vamos a sancionar un presupuesto que viola la ley de administración financiera.
El artículo 20 de la ley 24.156 dice textualmente: "Las disposiciones generales constituyen las normas complementarias a la presente ley que regirán para cada ejercicio financiero." Es decir que estamos hablando de un período.
Continúa el artículo: "Contendrán normas que se relacionen directa y exclusivamente con la aprobación, ejecución y evaluación del presupuesto del que forman parte."
Y para que todo eso que he manifestado quede en claro, continúa el artículo así: "En consecuencia, no podrán contener disposiciones de carácter permanente, no podrán reformar o derogar leyes vigentes, ni crear, modificar o suprimir tributos u otros ingresos." Los artículos 9º, 27, 28 y 69 del proyecto de ley se refieren a cuestiones tributarias e impositivas. El resto de los artículos modifica decretos o normas de carácter permanente. Incluso, se modifica un artículo de la misma ley de administración financiera.
Por prolijidad y para que este cuerpo actúe correctamente, creo que estos artículos tendrían que ser corregidos, cambiados o tratados a través de una norma especial, como se hizo con el artículo 37. Si fuera así, ingresaríamos al debate, pero creo que es totalmente irresponsable política y legislativamente las modificaciones previstas en esta norma presupuestaria.
Dentro del análisis normativo, me referiré a la teoría presupuestaria. Como decía Juan Bautista Alberdi, cuando se habla del presupuesto, se habla de las políticas de Estado, donde uno pude disentir o no con el oficialismo, pero existen aspectos que son claros y concisos, sirviendo para cualquier tipo de gobierno.
Uno de los casos principales es el de la obras públicas, que no pueden surgir de la noche a la mañana de la galera. Una obra pública tiene que estar fundada en un análisis previo sobre a quién beneficia y a quién se le soluciona algún problema. Debe existir un estudio de factibilidad.
Si se ingresa a la página web del Ministerio de Economía y se lee la planilla del artículo 12, se encontrará con un importe de 342 millones dirigido a una serie de obras públicas que deberían estar sustentadas por lo que acabo de señalar.
Lo irrisorio e ilógico del análisis presupuestario técnico reside en que, por ejemplo, la jurisdicción 56 -elegida al azar-, servicio 659, programa 17, subprograma 0, proyecto 72, que mejora el corredor vial 29, estaba presupuestada en 701 pesos. Hoy, en la nueva planilla, aunque no cambió el monto total, figura con 150 mil pesos, lo que es más coherente. Me pregunto si el funcionario que tiene los papeles de trabajo que le permitieron pasar de 701 a 150 mil pesos ha efectuado el estudio de factibilidad correspondiente.
Como si esto fuera poco, tenemos un subtotal 2 que asciende a 2.162 millones. Este artículo faculta al jefe de Gabinete a hacer cualquiera de las otras obras si no se concretan las primeras.
En relación con la obra pública no se puede inventar, ya que deben beneficiar a toda la comunidad y estar predeterminadas.
También en este tema se viola otro artículo de la ley de administración financiera, el 15, que menciona que cuando las jurisdicciones o entidades públicas incluyan créditos para adquirir o contratar obras y bienes y servicios cuyos plazos excedan el del presupuesto, se debe incluir lo presupuestado para el siguiente ejercicio y, a su vez, el sustento técnico de la obra y sus antecedentes.
Nosotros no tenemos la información -según lo señala el artículo 15- sobre el avance de las obras que se aprobaron en el presupuesto del año pasado.
En otro tema me referiré a lo que estuvimos discutiendo hace un tiempo: la delegación de facultades del artículo 37. El jefe de Gabinete puede hacer todo lo que quiera, y nosotros sólo podemos pedirle informes.
Lo que no entiendo es lo siguiente: cuando se aprobó la modificación al artículo 37, el diputado Snopek decía que había que buscar flexibilidad y que los tiempos habían cambiado.
El diputado Rossi, con quien concuerdo en el criterio, decía que servía básicamente para mejorar la eficiencia administrativa del jefe de Gabinete. Cuando uno tiene mayor poder también tiene mayores responsabilidades, y para administrar también hace falta coraje. Cuando se toman las decisiones no debe tenerse en cuenta la conveniencia política ni pedirnos que nosotros avalemos la decisión que el jefe de Gabinete va a tomar. Él tomará la propia y vendrá a este recinto a rendirnos cuentas, pero no puede hacernos cómplices de que en el capítulo II de la ley de presupuesto aprobemos nuevamente cuatro artículos sobre delegación de facultades. Además, desde el artículo 72 hasta el 105 se otorgan facultades al jefe de Gabinete para reasignar partidas por 440 millones en función de atribuciones que ya tiene. Lo que no dicen estos artículos es a quién se le quitan esos 440 millones para distribuirlos en esos casi treinta artículos.
Por lo tanto, es imposible que en este presupuesto haya delegación de facultades cuando éstas ya están dadas. Tampoco pueden pedirnos que convalidemos esta nueva delegación que están pidiendo. A este presupuesto no le cabe sustento técnico. Y menos aún cabe sustento a lo que siempre vengo discutiendo desde hace años, que son los gastos figurativos, que este año ascienden a 21.000 millones de pesos mientras que el año pasado representaban 15.000 millones, es decir que han aumentado casi un 20 por ciento del presupuesto total.
Teniendo en cuenta las atribuciones con que cuenta el jefe de Gabinete, tranquilamente este artículo podría desaparecer y asignar a cada programa, repartición y jurisdicción, como corresponde, el dinero que tengan predeterminado con los prepresupuestos que cada uno de los funcionarios debió haber presentado desde el mes de marzo, conforme establece la ley de administración financiera.
Otra de las cuestiones que también me gustaría saber dentro del análisis presupuestario es la siguiente. Si el artículo 4º me está demostrando cuáles son las necesidades de financiamiento, y dentro de las fuentes de financiamiento dice "nuevos endeudamientos y otros pasivos" por 61.000 millones de pesos, esto significa que alguien nos va a prestar 20.000 millones de dólares. Pero no sé quién va a prestarnos esa cifra para cancelar aproximadamente 16.000 millones de dólares, y tampoco sabemos qué se va a cancelar.
Dentro del análisis numérico de este tema del financiamiento, quiero demostrar algo significativo en un juego de números a nivel de porcentuales. En 1996, los intereses de la deuda ascendían al 10,28 por ciento del total del gasto presupuestado; en 1997, al 13,81 por ciento; en 1998, al 13,84 por ciento, y en 1999, cuando ya la situación económica venía mal, al 15,51 por ciento. Pero, ¡qué casualidad!, los guarismos no varían mucho desde 2004, porque en ese año los intereses de la deuda ascendían al 11,15 por ciento; en el año 2005, al 12,33 por ciento; en 2006, con el aumento que otorgamos la vez pasada, llegaron al 13,33 por ciento, mientras que este año alcanzan el 11,44 por ciento. Esto nos está dando una señal de alerta de lo que significa el endeudamiento y el pago de los servicios de la deuda: siguen en el mismo porcentual que en la década del 90, en la que sabemos cómo nos fue con el endeudamiento. Ahora tenemos los mismos índices porcentuales respecto del gasto del presupuesto nacional.
Voy a referirme a una cuestión también técnica desde el punto de vista del presupuesto. Muy pocos diputados, como son cuestiones técnicas, saben de las 8.000 hojas que tiene el proyecto de presupuesto, y que es complejo estudiar cada uno de los programas.
Cada uno de los programas y sus metas tienen que estar sustentados. Yo tomé -siempre para la época en que se trata el proyecto de presupuesto empiezo a estudiar el tema- un programa al azar, el Programa 26, Cobertura de Emergencias Sanitarias. La unidad ejecutora es la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias.
Es un programa chico, que consta de 5.142.119 pesos. En la descripción del programa se enuncia que el mismo vehiculiza los medios para atender situaciones de emergencia sanitaria, con lo importante que son éstas. Dice que es de su entera competencia brindar una respuesta sanitaria que evite muertes innecesarias por mala atención y coordinación prehospitalaria, y disminuir sustancialmente las discapacidades físicas y psicológicas de los afectados. Es un programa importante.
Como meta tiene atender a 80 mil pacientes, el traslado de 72 pacientes, y capacitar 472 personas. Como personal permanente tiene a 53 personas. Yo hice un análisis nada más de gestión, a ver si me daban los números. Tomé el total, los gastos de personal, con bienes de consumo, servicios no personales y maquinarias y bienes de uso.
Si divido los 5.142.000 por la cantidad de pacientes atendidos, nada más, me da que el programa cuesta por paciente y por año 64,27 pesos. Pero si le saco los bienes de consumo, es decir, los productos alimenticios, textiles, papelería, me da 43,90 pesos por paciente y por año.
Pero si a eso le resto lo que cobra el personal, con un sueldo de 2.200 pesos en función de la cantidad, me da que estoy pagando 24,71 pesos por paciente y por año. Si encima quito los servicios no personales, como son algún contrato, viajes y servicios comerciales y financieros, me da 6 pesos por paciente.
Ahora, si a mí me dicen que vamos a solucionar la mala atención y coordinación prehospitalaria y disminuir sustancialmente las discapacidades físicas y psicológicas de los afectados con cualquiera de las cifras que di por paciente, como diría mi hijo, "estamos al horno", porque esto no da. Y este programa significa a nivel presupuestario el 0,000413 por ciento del total del presupuesto.
Esto es sólo un programa. Yo no quiero saber qué va a pasar con los cientos de programas que tenemos si empezamos a hacer un análisis minucioso de este tema, porque como dijo el doctor Abad, cuando hablaba de la presión tributaria y de los ingresos, no analicemos éste sino la calidad del gasto.
Creo que esto demuestra que en el país, en muchos de los programas, como política de Estado no hay calidad de gasto. (Aplausos.)


sr. presidente cambareri.- Tiene la palabra el señor diputado por Santa Fe.


sr. BINNER, HERMES JUAN.- Señor presidente: estamos hoy debatiendo un segundo proyecto de presupuesto nacional porque cuando apenas nos habíamos integrado el 10 de diciembre a esta Honorable Cámara tuvimos que debatir rápidamente los contenidos del presupuesto que hoy está en curso.
De ese análisis apresurado que tuvimos que realizar surgieron algunos elementos que se han confirmado en este proyecto de presupuesto 2007, tal vez en algunos aspectos se han agravado porque como orientador de las políticas económicas y de captación y utilización de los recursos públicos el presupuesto sigue teniendo una debilidad importante a los fines de construir una Nación con valores que apunten a la justicia retributiva y distributiva.
Se acentúa la subestimación del ritmo de crecimiento de la economía pues se parte del supuesto de que para el año próximo tal incremento será del 4 por ciento del PBI. En realidad, nada hace prever que se frene la economía de nuestro país, y afortunadamente se espera que en ese año siga creciendo.
Si pensamos que tal crecimiento no será del 4 por ciento sino del 8 u 8,5 por ciento, nos encontraremos con que el superávit fiscal no aumentará en siete mil millones de pesos sino en ocho mil millones de pesos más, aproximadamente.
Este excedente financiero que seguramente se producirá en el trascurso del próximo año -ya hemos visto cómo se generó en 2006- queda sujeto a una utilización discrecional por parte del Poder Ejecutivo, no presupuestaria, mediante los decretos de necesidad y urgencia, en cuyo uso hay mayor discrecionalidad que en los consabidos superpoderes. Esto, sin descalificar lo que a posteriori aprobara el Congreso en alguna sesión anterior, oportunidad en que el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara estimó como inédito un hecho que en la práctica funciona no como un presupuesto sino más bien como un blanqueo, un "pospuesto"; y lo que todos desearíamos es un presupuesto complementario. Así, a posteriori se legitima un gasto ya efectuado mediante los decretos de necesidad y urgencia.
Si a ello agregamos lo relativo a fondos fiduciarios -hoy hemos aprobado uno más referido a las obras de infraestructura hídricas-, obligaciones a cargo del Tesoro y trasferencias a los sectores público y privado, tendremos una idea de la magnitud de los recursos utilizados no presupuestaria en forma más o menos discrecional. El aumento del gasto público para el próximo año, de acuerdo con lo que refleja el estudio del presupuesto, es de prácticamente el 30 por ciento en relación con el año en curso. Pero ocurre que la ejecución presupuestaria para este año se estima en 105.000 millones de pesos o un poco más, lo que está hablando de alrededor de 20.000 millones de pesos más que lo presupuestado.
Esta es una situación que realmente genera un incremento de aproximadamente el 15 por ciento. Indudablemente, hay jurisdicciones que van a tener mayor presupuesto y no el 15 por ciento como el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, con el 50 por ciento, el Ministerio de Desarrollo Social, con un 44 por ciento, los servicios de la deuda pública, con el 32 por ciento y también objetivamente es importante el incremento en educación, del 27 por ciento, o en salud, del 23 por ciento.
Esto hace que seamos muy respetuosos del presupuesto porque creemos que es una propuesta obviamente del gobierno nacional, que fija sus políticas, pero entendemos que es un presupuesto que va en desmedro de una política social y económica que aproveche precisamente este ciclo virtuoso de la economía que estamos viviendo.

-- Ocupa la Presidencia la señora vicepresidenta 1ª de la Honorable Cámara, doña Patricia Vaca Narvaja.


sr. BINNER, HERMES JUAN.- Un capítulo que nos parece no menor es el tema previsional, donde se fija el 13 por ciento de aumento jubilatorio, siguiendo con la vigencia de la ley Cavallo sin haber logrado aún cumplir con la Constitución de 1957, que en su artículo 14 bis habla de la movilidad jubilatoria.
Hoy tenemos una caja superavitaria de alrededor de 5.700 millones de pesos y es verdaderamente incomprensible que este dinero no vuelva a sus beneficiarios, que son precisamente los jubilados.
En materia de recursos vemos que hay un aumento de la presión tributaria en términos del PBI del 23,57 por ciento. Esto habla de una mayor presión tributaria que la que teníamos, lo cual reafirma el carácter regresivo del sistema impositivo. Particularmente aumenta la participación del IVA, es decir, el gravamen al consumo, y las contribuciones previsionales.
Por otra parte, los derechos de exportación, las llamadas retenciones, indudablemente hoy son un impuesto que ha llegado para quedarse. Eso nos preocupa porque no es un impuesto que se coparticipe y que sirva para ayudar a las provincias productivas para que se pueda seguir creciendo en materia de producción económica mejorando los caminos, la genética, la financiación, que tanto bien le harían a las pymes del campo y de la ciudad.
En materia de recaudación, la estimación es de alrededor de 170.000 millones de pesos, es decir que va a ser un 14 por ciento superior a la del año en curso y un 0,79 por ciento mayor en términos del PBI. De este total 121 mil millones de pesos corresponden a la administración nacional y el resto, alrededor de un 15 por ciento, está destinado a la coparticipación de las provincias. Ello significa que comparativamente entre el presupuesto 2006 y 2007 las provincias tendrán una disminución del 0,9 por ciento en concepto de coparticipación. Dicho en otras palabras, esto implica que a valores absolutos la coparticipación hacia las provincias va a crecer, pero en términos relativos decrecerá casi un 1 por ciento.
Hoy se continúa desarrollando esta concentración económica a nivel nacional y empobreciendo a las provincias, que cada vez tienen mayores responsabilidades en acción social, educación y salud, y menos coparticipación en la recaudación total.
Por lo tanto, creemos que este es un tema que hay que rever. Hay que recuperar la idea de volver a discutir la coparticipación de las provincias. Esta es una de las grandes materias pendientes de la reforma constitucional de 1994 aunque hubo un compromiso para concretarlo a través de una ley en el año 1995.
Debemos comprender que los aquí reunidos somos testigos de esta mora constitucional y por lo tanto rápidamente tendríamos que buscar formas equitativas que permitan distribuir la coparticipación de acuerdo con las necesidades sociales que vivimos a diario en nuestras jurisdicciones.
Particularmente en relación con este tema, y desde la ciudad de Rosario, queremos plantear nuestra preocupación acerca de la disminución del programa Rosario Hábitat. Se trata de un programa que tiene como destino atender las inmensas migraciones que se han dado desde el Noreste de nuestro país hacia la ciudad de Rosario. Existen barrios enteros que responden a comunidades o ciudades de otras provincias que se han trasladado a la ciudad de Rosario.
Como señala Naciones Unidas, cuando hay desplazamiento masivo de personas se debe a dos causas: la guerra o el hambre. Indudablemente, no estamos en guerra y por lo tanto la Nación ha decidido ayudar con muy buen criterio a fin de superar las villas miseria de la ciudad de Rosario.
Se trata de una contribución a partir de un crédito del BID que atiende el sesenta por ciento de la demanda, y el otro cuarenta por ciento lo sufraga la propia Municipalidad de Rosario con sus fondos.
El programa Rosario Hábitat es digno de ser estudiado e imitado porque constituye una base fundamental para brindar ciudadanía a la gente que ha decidido vivir en una ciudad, aunque no ha decidido vivir en los peores lugares, desarrollando los peores oficios y estando siempre pendiente de la mendicidad.
Cabe destacar que el programa Rosario Hábitat jerarquiza los centros comunes, las actividades de usos múltiples y les da carácter de ciudadanía a los propios habitantes sin tener que erradicarlos sino que incorpora a la trama urbana a las villas miseria, etcétera. Se establece que los niños tienen que ir a la escuela y no estar en los semáforos pidiendo, que los jóvenes tienen que aprender oficios y por eso deben concurrir a las escuelas técnicas. Asimismo, los adultos forman cooperativas de trabajo, las ideas religiosas son respetadas. Todo esto, que hace a la plena ciudadanía, tiene en la vivienda un núcleo fundamental, aunque no es el único sino que depende de todos los demás.
Por eso nosotros creemos que es importante recuperar la idea de los 19 millones de pesos que estaban asignados originariamente al programa Rosario Hábitat, que injustificadamente se bajaron a 13 millones 900 mil pesos. Pedimos que se vuelva a la asignación de los 19 millones, sobre todo teniendo en cuenta que hace poco la ciudad de Rosario se vio castigada por un fenómeno natural. Me refiero a la caída de granizo, que ha destruido todas estas viviendas humildes y ha puesto de manifiesto la pobreza en toda su dimensión.
Por lo tanto, creemos que es importante incorporar a la jurisdicción 56, que es del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, el Programa 29, que es de recursos sociales básicos, y la Actividad 05, que es la de rehabilitación de los asentamientos irregulares de la ciudad de Rosario. Allí tenemos que recuperar los 19 millones de pesos que estaban asignados originalmente en el presupuesto y que cuando llegó el proyecto se habían disminuido a 13 millones 930 mil pesos.
Por eso nosotros hemos firmado en disidencia el proyecto oficial, pero hemos reconocido que es el gobierno el que tiene la máxima responsabilidad de llevar adelante el presupuesto. Hemos objetado muchos aspectos, porque queremos un presupuesto que permita realmente aprovechar este ciclo virtuoso de la economía para solucionar problemas sociales, para que haya políticas activas para la inclusión social.
En los puntos que vamos a apoyar durante la discusión en particular se reflejará nuestra intención constructiva de una Argentina mejor.
Creemos que con la continuidad del programa Rosario Hábitat, que ya ha solucionado el problema de más de siete mil familias, podremos lograr que la ciudad de Rosario pueda atender y dar el carácter de ciudadano a todos aquellos habitantes de otras provincias argentinas que optaron por esa ciudad.


sra. presidenta vaca narvaja.- Tiene la palabra el señor diputado por Entre Ríos.


sr. GODOY, JUAN CARLOS LUCIO.- Señora presidenta: en primer lugar solicito autorización para insertar en el Diario de Sesiones el trabajo que analiza el presupuesto de la Nación.
Tomando las palabras del señor diputado Binner, respeto el presupuesto que ha elaborado el Poder Ejecutivo porque esa es la política del Ejecutivo. Lo que sucede es que no comparto algunos aspectos fundamentales. No me voy a extender demasiado porque creo que cuando se discutió el tema de los superpoderes o poderes al jefe de Gabinete -por supuesto al margen de las personas; es una cuestión institucional- dijimos todo. Entre otras cosas, yo dije que se terminaba con el concepto de malversación de fondos porque se pueden trasladar partidas para cualquier parte.
La otra cuestión es que aquí podemos estar con un Congreso enervado. Estamos con un debilitamiento muy grande porque no tenemos la seguridad de que lo que aquí se resuelva se va a llevar después a la práctica, como ocurría en otros tiempos.
Se dice que esta es la ley principal, que es estratégica, y también se dijo -utilizado frases de Alberdi- que fija la política de Estado. Lo que yo debo decir es que no veo un cambio estructural en el plazo futuro y que tampoco veo la redistribución de la riqueza que vine a pelear por la Argentina en este Parlamento. Por eso me parece que es casi ocioso un debate sobre este tema.
Antes de terminar, señora presidenta, quiero reiterar -como lo mencioné anteriormente- mi intención de participar durante la discusión en particular, en los artículos 12, 14, 28, 56, 58 y 59.


sra. presidenta vaca narvaja.- Su pedido ha quedado registrado, señor diputado.
Tiene la palabra el señor diputado por la Capital.


sr. TINNIRELLO, CARLOS ALBERTO.- Señor presidente: recuerdo que a fines del año pasado, cuando tratábamos el presupuesto para el corriente año, planteé que esa discusión nos tenía que llevar a repensar el tipo de país que nos proponíamos construir hacia futuro. En aquel momento se debatió mucho el tema de la coparticipación y el de la integración entre la Nación y las provincias y entre las provincias y la Nación. Durante ese debate manifesté que era central discutir si elaborábamos un presupuesto para un país dependiente -como lo era el que en ese momento se estaba analizando- o si empezábamos a discutir un presupuesto para un país soberano e independiente.
En mi opinión esa problemática todavía está vigente. Encontrándonos a fines de 2006, habiendo transcurrido ya un año de aquella discusión, me parece que las cosas no han cambiado sustancialmente; hasta podría señalar que en algún sentido se han profundizado.
Leyendo los diarios de las últimas semanas daría la impresión de que este proyecto tiene que ver con ese país que estamos construyendo, porque está más orientado hacia la dependencia que hacia la soberanía. Digo esto porque cuando el embajador del imperio norteamericano, Mr. Wayne, de alguna manera nos dice qué tenemos que hacer en relación al gobierno iraní, cuando nos plantea como una exigencia el aumento de los subsidios a las empresas multinacionales o que debemos cancelar urgentemente la deuda externa, seguimos enmarcados en el mismo concepto político con respecto a este presupuesto.
Por otro lado, me pregunto por qué en este Congreso no se habla de la ley de leyes. Escuché a un solo diputado que al referirse al presupuesto lo señaló como la ley de leyes. Además, leyendo las versiones taquigráficas de las reuniones de la Comisión de Presupuesto y Hacienda y algún comentario de uno de sus integrantes, me enteré de que a esas reuniones asisten muy pocos legisladores. En este sentido, recuerdo que cuando desde mi posición de trabajador preocupado por la situación del país -no desde la óptica de un economista- seguía estos debates, todos los diarios hablaban de la ley de leyes. Ahora nadie lo hace, y creo que eso es consecuencia de que no existe una ley de leyes. El presupuesto ya no es tal; es una mera sugerencia para que después el gobierno nacional, a través del jefe de Gabinete, disponga a su criterio en uso de los superpoderes que le otorgaron los bloques mayoritarios en distintas etapas -esto no es únicamente responsabilidad del actual bloque mayoritario-, de gobiernos radicales, justicialistas y frepasistas.
Aquí se presentan algunos problemas de fondo. Se sigue subvalorando el crecimiento económico: se proyecta un cuatro por ciento de crecimiento cuando todos sabemos que la realidad será del ocho por ciento.
Además, se ha tomado una serie de medidas, incluso este año, como por ejemplo adelantar para el mes de marzo el pago de la deuda externa. Sin embargo, se sigue trabajando en la acumulación de divisas para poder seguir pagando absolutamente en término y en forma religiosa una deuda que en muchos casos hemos considerado ilegítima.
Veo que los minutos van pasando y por ello me voy a referir a la cuestión impositiva. En esta materia pudimos ya analizar el tratamiento del IVA, la forma en que se gravan los sueldos y cómo se exime de impuestos a las empresas multinacionales, por ejemplo a las petroleras, que hace dos meses fueron alcanzadas por una exención impositiva.
Las empresas petroleras tienen una ganancia de 30 mil millones de pesos anuales. Repsol, por ejemplo, tiene una recaudación de medio millón de dólares por hora. Si hacemos una cuenta quizá un poco grosera y consideramos que con 20 mil pesos hacemos una vivienda popular en terrenos fiscales, podríamos estar hablando de un millón y medio de viviendas sólo con lo que ganan las petroleras.
Esa es una renta que antes, con YPF, era nuestra. Podría haber significado un millón y medio de viviendas, como mínimo.
Si seguimos desarrollando la cuestión y vamos al caso de las mineras, vemos los emprendimientos mineros que se están dando en la provincia de San Juan, con Veladero y la proyectada Pascua Lama, en la provincia de Catamarca con Bajo La Alumbrera, en Santa Cruz con Cerro Vanguardia y otros 500 emprendimientos, y podemos concluir que además de la destrucción que significan para el medio ambiente se produce un saqueo perverso que permite una acumulación de ganancia por exenciones impositivas y beneficios fiscales. Esas empresas llegan a acumular entre mil y dos mil millones de dólares anuales.
Si sumamos todos los conceptos nos encontramos con que gran parte de los problemas que padece la sociedad argentina se podrían resolver muy prontamente.
Se mencionó que el 50 por ciento de los chicos viven en situación de pobreza; eso es así, es estadístico. Tres millones y medio de chicos viven en la indigencia; es una desgracia, pero es estadístico.
Las estadísticas parecen sólo números, pero cuando uno palpa esa realidad en forma más directa se da cuenta de que se trata de seres humanos que sufren, que lloran, que no se pueden desarrollar adecuadamente, que no tienen una vivienda digna donde cobijarse y que tienen las familias destruidas. Uno se da cuenta de que los números fríos son mucho más que números, que si los transformamos en seres humanos vemos que corre sangre, sentimientos, lágrimas y sufrimiento.
Voy a ir sintetizando para hacer mi planteo de fondo.
Como tengo un montón de cosas que decir, voy a solicitar la inserción de parte de mi discurso, para llegar a las conclusiones finales. Veo que el tablero electrónico indica que me quedan tres minutos.
Les quisiera preguntar a ustedes, o por lo menos a algún ciudadano que esté escuchando, qué piensan de mi humilde opinión: ¿qué pasaría si nos planteáramos otro tipo de país, donde todo no estuviera puesto a favor de la acumulación de divisas para el Fondo Monetario Internacional, sin que existan exenciones impositivas que posibiliten la acumulación de inversiones de empresas multinacionales que podríamos decir que son iguales a un saqueo de nuestras reservas naturales, destrucción de nuestro hábitat, enfermedades y muertes? ¿Por qué no proponemos que los recursos naturales sean nuestros? Los recursos naturales son de nuestro país, están en nuestro territorio. No son de los diputados, sino de nuestro pueblo. Y si son parte de nuestro pueblo, ¿por qué las riquezas que generan esos recursos naturales no se distribuyen entre la población?
Ya hablamos de la pobreza y de la indigencia. No hay que seguir con esto, porque sería hablar en vano. Lo que queda en claro es que acá hay una desigualdad absoluta, donde los ricos son cada vez más ricos y los pobres son cada vez más pobres.
Veo que ese maldito reloj que está en el tablero electrónico marcando los minutos y los segundos no me permite avanzar por lo que voy a pedir a la Presidencia unos minutos más para decir algo importante.
El 20 de noviembre en "Página 12" apareció un artículo de un sociólogo suizo llamado Jean Ziegler, quien sostuvo que 860 millones de personas en el mundo están subalimentadas. O sea que una de cada seis personas está en esas condiciones. Además sostiene que la tecnología posibilitaría producir alimentos para 12 mil millones de seres humanos. Esa cifra equivale al doble de la gente que habita hoy el planeta.
En la Argentina se producen alimentos para 300 millones de personas. A pesar de que somos 38 millones, hay hambre, desnutrición e indigencia.
Voy a concluir mi exposición con un ejercicio muy simple. Voy a contar: uno, dos, tres, cuatro y cinco, se murió un chico en el mundo; uno, dos, tres, cuatro y cinco, se murió otro; uno, dos, tres, cuatro y cinco, se murió otro chico en el mundo.
¡Cada cinco segundos se muere de hambre un chico en el mundo! ¿Es posible que nosotros sigamos aceptando este sistema perverso, donde el capital domina al mundo, donde el imperio domina al mundo mediante las sucursales que tiene en los distintos países, que son absolutamente dependientes? ¿Es posible que nosotros, que padecemos todo esto en la Argentina -precisamente en un país rico con una acumulación de ganancias y de riquezas a favor de estas empresas-, sigamos contando: uno, dos, tres, cuatro y cinco, se murió otro chico en el mundo?

Sra. Presidenta (Vaca Narvaja).- Tiene la palabra la señora diputada por Santiago del Estero.


sra. VELARDE, MARTA SYLVIA.- Señora presidenta: en los primeros años de la democracia recuperada el tratamiento del presupuesto nacional era un mero ritual. Mientras se estaba votando a la vez perdía vigencia, porque la inflación de tres dígitos lo superaba. Luego de alcanzada la estabilidad se pudo comenzar a debatir el presupuesto, pero se mantenía latente el problema del déficit presupuestario. Era una cuestión en la que los teóricamente sumos sacerdotes de la ortodoxia monetarista fracasaron cuando tuvieron a su cargo el manejo económico del país, el que el poder político les había delegado a su discrecionalidad.
En el altar del equilibrio fiscal consideraban que la inversión en infraestructura era un gasto. Lo mismo decían de la inversión en salud y en educación, y mandaban a lavar los platos a la comunidad científica.
Mientras tanto, el gasto improductivo crecía, junto con los subsidios a las empresas con gran poder de lobby, como las concesionarias viales, que además de cobrarles a los usuarios en las casillas de peaje, recibían subsidios millonarios por cortar el pasto de las banquinas, mientras que las rutas y los caminos estaban en mal estado de conservación.
Estos teóricos de la ortodoxia monetarista no lograban bajar el déficit presupuestario, que retroalimentaban con los servicios de la deuda. Entre 1997 y 2001 la deuda pública se incrementó en 69 mil millones de dólares. ¿Para qué? Todo para gasto corriente y para los servicios de la deuda anterior; ni un peso para caminos, escuelas u obras de irrigación.
Un ministro que ocupó el cargo sólo dos semanas atinó a proponer disminuir el presupuesto universitario y educativo. Ahora por supuesto pretende darnos clases de cómo solucionar desde la política los problemas de la gente.
Lo que se trataba, se debatía y se aprobaba en el recinto era un presupuesto viejo, deficitario e improductivo. Hoy estamos considerando un presupuesto -es decir, un programa de gobierno- en un marco y contexto completamente distintos.
Desde el año 2003 el Poder Ejecutivo nacional está enviando al Congreso presupuestos que responden a esta línea directriz. La economía pública debe estar al servicio del crecimiento económico, de la competitividad internacional y del bienestar del pueblo.
Cuando hablamos de crecimiento económico nos referimos al crecimiento con desarrollo humano. Cuando aludimos a la competitividad internacional, estamos pensando en la inserción de las regiones productivas del país. Cuando nos referimos al bienestar del pueblo, estamos pensando en que cada argentino pueda tener un salario y una jubilación dignas y acceso a los bienes y servicios esenciales del Estado.
Estamos creciendo a tasas no conocidas desde el período 1893-1913. Además, existen perspectivas muy favorables a raíz de la expansión de los países del Índico y del Pacífico, que dejan atrás a Europa.
Además de crecer económicamente, la inversión alcanzó el 22 por ciento del producto bruto interno, superando el pico del 21 por ciento de 1998. Asimismo, lo hacemos en un contexto de cuentas externas sanas, de un tipo de cambio real competitivo y de una política salarial moderada.
En el año 2007 vamos a continuar creciendo. Con el presupuesto que estamos debatiendo y que vamos a votar, ese crecimiento significará para cada uno de los argentinos un aumento del 13,1 por ciento en educación, ciencia y tecnología, para seguir creciendo hasta llegar en el año 2010 al seis por ciento del PBI que pide la ley de financiamiento educativo.
Pero además, durante el año 2007 vamos a crecer, lo cual significará no sólo un aumento en educación, sino también en seguridad social, del 23,3 por ciento. Este gobierno, que lleva adelante este programa de acción política, tiene previsto aumentar los haberes jubilatorios. También prevé subsidios de contención social, aumento de subsidios por desempleo y la incorporación de más personas al sistema de la seguridad social por la moratoria provisional.
Además, toda esta expansión de gastos se realizará sin afectar las cuentas públicas, manteniendo el superávit primario. El desendeudamiento y la inversión social son los dos puntos principales de este presupuesto que estamos tratando.
Por otro lado, este presupuesto nos permite trabajar en el marco de un país con superávit fiscal y comercial, con superávit en la balanza de pagos y además con reservas en el Banco Central superiores a las que teníamos hace un año, antes de cancelar la deuda con el Fondo Monetario Internacional.
El país crece, el desempleo baja, los salarios aumentan y los argentinos podemos vivir un poco mejor. Este es el presupuesto de un país que está saliendo de la crisis económica y social, que está mejorando las instituciones republicanas con el proyecto de reforma de la Corte Suprema de Justicia, pero que también mira los desafíos del porvenir con el proyecto de reforma de la ley educativa y el aumento de la inversión en educación. Entonces, podemos ser optimistas. (Aplausos.)


sra. presidenta vaca narvaja.- Tiene la palabra la señora diputada por Mendoza.


sra. LEMOS, SILVIA BEATRIZ.- Señora presidenta: me voy a referir a lo proyectado para educación superior y a algunas cuestiones sobre la distribución.
Los coeficientes con los que se ha formulado este proyecto de presupuesto, relacionados con la inflación, con el crecimiento de la economía y con el gasto, fueron defendidos por la señora ministra de Economía cuando presentó su proyecto en esta casa. Dijo que era verdad que estaban subestimados porque el gobierno -leo textualmente- "será absolutamente responsable y si el crecimiento de estos recursos es mayor a lo presupuestado, se destinarán a aumentar el gasto previsional, la educación y los salarios".
Los coeficientes que se han estimado son los siguientes: un siete u ocho por ciento de inflación y un cuatro por ciento de crecimiento. Algunos señores diputados que me han precedido en el uso de la palabra remarcaron bien que el gasto está proyectado con un incremento del 14,5, y el señor miembro informante del oficialismo mencionó un promedio del 12,5 por ciento referido a distintas finalidades como educación, salud, vivienda, universidades, infraestructura y jubilados.
Me puse a analizar el presupuesto de las universidades nacionales, dado que soy docente universitaria, y encontré que el original proyectado para el año 2007 es de 4.223.312.341 pesos. Por una reforma que se introdujo la semana pasada en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, vía artículo 13 del proyecto, se prometen 124 millones más.
Si uno compara lo que está proyectado en el presupuesto con lo ejecutado en este ejercicio a septiembre de 2006, verá que lo que surge es que tenemos un incremento original de 323 millones, que puede llevarse con esta promesa del artículo 13, a 447 millones.
La realidad es que si uno compara este incremento a valores nominales con el presupuesto ejecutado verá que el proyecto original que mandó el Poder Ejecutivo en realidad está previendo un incremento del 8,28 por ciento. Y el nuevo proyecto modificado recientemente con la promesa del artículo 13 lleva este incremento al 11,46 por ciento, siempre en términos nominales. Es decir que la realidad para el caso de las universidades nacionales es que no se respeta este promedio del 14,5, o del 12,5, según qué cosas se estén comparando.
El artículo 13 es una promesa, porque en este artículo que está agregado en esta última reforma se condiciona a las universidades nacionales para el recibimiento de estos importes a informar en tiempo y forma al Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, a través de la Secretaría de Políticas Universitarias, la que asignará, ejecutará y evaluará los recursos que se les transfieran por todo concepto. Es decir que este aumento está condicionado.
En consecuencia, si nos quedamos con el 8,28 por ciento, que parece ser que es lo seguro que van a tener como incremento, vemos que el sector de las universidades nacionales no tiene prácticamente incremento, porque como dije son valores incrementales nominales que si uno los compara con la pauta inflacionaria con la que se ha formulado el presupuesto, que es del siete al ocho por ciento, el aumento sería neutro.
En consecuencia, me surgen muchas dudas respecto de qué van a hacer las universidades en el 2007, qué pueden hacer en relación, por ejemplo, con las becas para los estudiantes, que es un reclamo que se les hace en forma permanente; qué habrá para recuperación salarial docente y no docente; qué habrá para perfeccionamiento docente y finalmente qué habrá para ciencia y tecnología, ya que acá se acaban de referir a ello. El señor diputado Zimmermann, quien preside la comisión que trata este tema, se va a referir mejor a él cuando le toque el turno de hablar.
Yo he podido acceder a una información del gremio docente -si tengo un poco de suerte y encuentro los papeles se las voy a poder comentar- que hace referencia a compromisos que ese sector ya ha logrado con las autoridades educativas. En estos compromisos se habla de un costo de incremento de programas de 30 millones y de un costo del blanqueo del último adicional docente de 233 millones, con lo cual estas cifras que yo acabo de exponer van a resultar absolutamente insuficientes.
No quiero siquiera analizar qué va a pasar si los índices inflacionarios superan a los previstos o si la situación estática, de lo que hay, se mantiene. Es decir, me parece que en el año 2007 las universidades nacionales van a sobrevivir, pero no van a mejorar en ese ejercicio su posición.
Repito: estoy comparando el presupuesto proyectado con los valores ejecutados, no con el valor del presupuesto original de 2006, que debo reconocer que ha sido modificado y aumentado en tres oportunidades. Es de esperar que esto vuelva a suceder en el año 2007, porque si no, como digo, la situación de las universidades nacionales va a ser compleja.
El segundo punto al que me voy a referir tiene que ver con la distribución, a la cual se ha referido la señora ministra.
Ella dijo que ese criterio conservador y responsable sobre cuya base se habían estimado los coeficientes se relacionaba con la posibilidad de aumentar la inversión en educación y en salarios. Entonces, me puse a analizar qué ocurre con la distribución respecto de los salarios; encontré que por vía de la carencia de una reforma tributaria -como aquí se ha dicho- se está gravando el salario y no la renta. La falta de ajuste de los mínimos no imponibles, de las deducciones en el impuesto a las ganancias y del mínimo no imponible del impuesto sobre los bienes personales, lleva a que los sectores medios -y, en algunos casos, los sectores bajos de la sociedad- tributen impuesto a la renta o el mal llamado impuesto a la riqueza.
En consecuencia, tales sectores se encuentran afectados por un escaso o nulo poder de ahorro y ven disminuir su poder de compra. Esto surge textualmente de un informe de la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas, que pidió el ajuste de estos importes.
Lo que en realidad ha hecho el Poder Ejecutivo en el año 2006 ha sido dictar el decreto 314, que tiene vigencia a partir de marzo, en cuyos fundamentos se adopta el criterio del poder administrador con una letra parecida al artículo previsto en el proyecto de presupuesto en debate, que hace referencia a la posibilidad de que en este ejercicio vuelvan a ajustarse tales importes. Para estos ajustes no se han tenido en cuenta los índices de inflación y de costo de vida, por lo que esos importes vienen rezagados desde hace varios años; por lo menos desde 2003.
Por las razones expuestas, nuestro bloque se opone al proyecto de ley de presupuesto para 2007. (Aplausos.)


sra. presidenta vaca narvaja.- Tiene la palabra el señor diputado por el Chaco.


sr. ZIMMERMANN, VICTOR.- Señora presidenta: quiero empezar mi exposición tomando algunos conceptos que viene repitiendo la ministra de Economía en varias oportunidades, relacionados con aquello de "gobierno responsable". Digo esto porque, como señalaran varios señores diputados de distintos bloques, en el presupuesto 2007 hay una clara subestimación de recursos.
Deseo revisar aquel concepto que alude al gobierno responsable, que encontramos por tercer período consecutivo; a las pruebas me remito. Hace pocos días tratamos y aprobamos en la Comisión de Presupuesto y Hacienda un proyecto por el que se ratifica un aumento de 13.980 millones de pesos en términos del presupuesto 2006, y entendemos que esto se repetirá en adelante.
Debo manifestar que, además de esta técnica parlamentaria de confección del presupuesto, hoy nos encontramos con una extraordinaria concentración de recursos en el gobierno federal; si a ello agregamos las facultades que tiene en razón de los superpoderes, evidentemente advertiremos que estamos tratando un proyecto de presupuesto nacional para 2007 vacío de contenido, que claramente va en contra de las autonomías provinciales.
En este aspecto deseo citar algunas cifras que apuntan hacia esa dirección, relacionadas con la concentración. El presupuesto reconoce un superávit fiscal para el conjunto de las provincias argentinas del 0,38 por ciento del PBI. Si comparamos esta cifra con el superávit previsto para 2004 de esta misma gestión de gobierno, advertiremos que el superávit entonces era del 1,4 por ciento. Se observa cómo se va hacia una extraordinaria concentración en manos del gobierno federal y en detrimento de las provincias argentinas, teniendo un país rico con provincias pobres.
Esto nos preocupa porque entendemos que en estos tiempos de crecimiento importante en la Argentina deberíamos discutir una reforma tributaria y una reforma previsional; también tendríamos que discutir políticas sociales.
A pesar de este incremento de recursos que va a ser récord para el año 2007, nosotros seguimos en la emergencia ocupacional y aún tenemos dentro del Programa Jefes de Hogar casi 1.200.000 argentinos que ganan 150 pesos; antes, 150 LECOP.
Estas son las cosas en las que nosotros quisiéramos tener un espacio de discusión en algún momento, para que la distribución de los fondos federales se haga con mayor equidad e igualdad.
No quisiera dejar de mencionar la necesidad que tenemos en la Argentina de marchar hacia las políticas diferenciales. Esto significa poder tener un fondo de desarrollo regional que nos permita diseñar obras de infraestructura básica y el financiamiento de proyectos sectoriales.
Quiero citar un ejemplo: nosotros, que venimos de las provincias del Norte, tenemos cifradas esperanzas en el gobierno nacional. Comparando esto con la familia, quiero recordar que cuando se es padre de familia y se tienen hijos con debilidades, hay siempre una mirada especial hacia el hijo más débil. Creo que esto es lo que nos está faltando en la Argentina, es decir, la posibilidad de avanzar en la confección de políticas públicas compensatorias y diferenciales para dar una mano a las provincias más pobres y no seguir como hasta ahora en la Argentina, un país fragmentado con provincias de primera y con provincias de segunda.
En honor al tiempo, quiero plantear finalmente un tema que me ha causado sorpresa y que tiene que ver con el presupuesto en ciencia y técnica. Quiero hacer un reconocimiento a la figura del ministro Filmus y a todo su equipo, que han tenido la deferencia de concurrir a nuestra Comisión de Ciencia y Tecnología a discutir temas que tienen que ver con la cuestión presupuestaria.
Quiero también hacer el reconocimiento a legisladores del oficialismo y de otros partidos políticos, con quienes en forma conjunta hemos elevado el reclamo a efectos de poder tener mayor presupuesto para nuestras provincias.
Cuando hablo de mayor concentración también debo reconocer que la finalidad y función del presupuesto nacional es la que más ha crecido en el anteproyecto de 2007. Pero paradójicamente, en este trabajo que venimos llevando a cabo un conjunto de provincias argentinas, en este reclamo permanente, no hemos podido lograr asignación presupuestaria para la ley 23.877, a fin de que, de la misma forma que el gobierno nacional ejecuta políticas públicas, las referidas a ciencia y técnica las podamos hacer fundamentalmente las provincias del Norte del país.
Nosotros entendemos que la ciencia y la técnica constituyen un extraordinario instrumento que debe estar al servicio de la gente y que debe incorporarse a la agenda política de los gobiernos provinciales, de los gobiernos municipales, de los gremios, de las empresas. Pero no lo podemos hacer sólo con discursos.
Muchas veces no es fácil hablar de ciencia y técnica en mi provincia, porque los chaqueños me dicen: te fuiste a Buenos Aires y ahora venís a hablarnos "en difícil". Venís a hablarnos de biotecnología moderna, células madre, biodiésel. Realmente, te vemos como otra persona.
Frente a ello, creo que tenemos que militar mucho para que esto nuevo se incorpore a la agenda política. Creo que es una extraordinaria oportunidad, fundamentalmente para las provincias del Norte, de la misma forma que la ciencia y la técnica han sido una extraordinaria oportunidad para los países desarrollados como los asiáticos.
Quisiera dejar planteada una vez más mi preocupación por esta falta de atención por parte del gobierno nacional para incorporar fondos a la ley 23.877. Sin embargo, no pierdo las esperanzas y adelanto que durante el tratamiento en particular de esta iniciativa volveremos a plantear esta inquietud al señor presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda con el objeto de lograr una mínima asignación de fondos para las provincias.
Si bien me he excedido en el tiempo, no quería dejar de plantear esta preocupación.


sra. presidenta vaca narvaja.- Tiene la palabra la señora diputada por el Chaco.


sra. MONTENEGRO, OLINDA.- Señora presidenta: quiero expresar la inquietud de muchísimos docentes, padres, jóvenes y adultos, que ven con preocupación que, a pesar de que se está hablando de superávit, de la ley de financiamiento educativo y de los beneficios que habrá en dicho ámbito, todavía nada de eso se refleja en la realidad.
Quienes recorremos el país, quienes vemos lo que sucede en las escuelas, en los pueblos perdidos en el Norte, en el Oeste, en las montañas o en los montes, advertimos que la educación continúa siendo una necesidad vital porque no llega en la medida en que debiera a pesar de todos los esfuerzos que se están realizando.
Si hablamos de un presupuesto para educación y de que las escuelas técnicas deben recuperarse, es muy importante atender precisamente esas escuelas que están totalmente abandonadas. ¿Qué pasa en estas circunstancias? Según un estudio realizado, hay escuelas técnicas A, B y C, y de acuerdo con esa categorización se las atiende. Pero, ¿qué sucede con aquellas escuelas más pobres, olvidadas y postergadas? El INET les ofrece determinada cantidad de dinero para lo cual deben presentar un proyecto. Se trata de proyectos que estas escuelas no están en condiciones de hacer y ni siquiera cuentan con la colaboración del Estado nacional para capacitarse ni entenderlos. Por supuesto, tampoco cuentan con ninguna apoyatura económica para estos emprendimientos y justamente están en los lugares donde se necesita una salida laboral para los jóvenes más pobres.
Otra cuestión que preocupa es la confrontación que se da en las provincias entre la ley de financiamiento educativo y la ley de responsabilidad fiscal. A lo mejor los ministros del oficialismo no lo dicen claramente, pero están preocupados por este choque entre dos leyes nacionales. Una dice una cosa y otra dice otra, y ellos tienen que definirse en sus provincias respecto de sus presupuestos. Lo que más preocupa es que la ley de financiamiento educativo está pensada para la ley que agoniza, para la ley que está muriendo, que es la ley federal, y resulta que nosotros tenemos que utilizar esa misma ley de financiamiento para la nueva ley que sancionemos.
¿Qué cálculos se hicieron para hacer este tipo de proyecciones y de presupuestos? ¿Sabemos cuántas escuelas hacen falta y cuántos docentes necesitamos? ¿Sabemos cuál es el crecimiento vegetativo? Este último nos va a indicar la cantidad de escuelas iniciales, primarias y secundarias que necesitamos.
La ley de financiamiento educativo que estaba prevista para la EGB 1, 2 y 3 y para el polimodal ahora tiene que servir para la nueva ley que sancionemos próximamente.
Estas incongruencias o estas cuestiones insólitas nos hacen pensar que el presupuesto no puede ser solamente un dibujo sino que tiene que responder a las realidades; como decía el señor diputado Zimmermann, debe responder a las necesidades de las provincias que más lo requieren. En este sentido, no puede ser que siempre estemos dando más presupuesto a las provincias que no lo necesitan tanto como otras.
Si no tenemos en cuenta las necesidades de cada provincia, ¿para qué hacemos censos? ¿Para qué averiguamos cuántas viviendas, caminos o escuelas hacen falta si después no se toma la decisión precisa para que todos en el país disfrutemos de los beneficios del superávit?
Recién cuando en todas las escuelas haya energía eléctrica y equipamiento adecuado y todos los docentes ganen bien -hablo de las escuelas, pero me refiero a la sociedad en su conjunto- podremos decir que el presupuesto está bien repartido. No se trata de repartir solamente la torta; hay que repartir también la sopa y el guiso, porque todo se tiene que distribuir para que todos disfrutemos del superávit y de los beneficios que en este momento tiene la economía.


sra. presidenta vaca narvaja.- Tiene la palabra el señor diputado por Santa Fe.


sr. STORERO, HUGO GUILLERMO.- Señora presidenta: me voy a referir a dos cuestiones del presupuesto que abordaremos con toda precisión durante el debate en particular. Esas cuestiones tienen que ver con el momento que vive nuestro país, de crecimiento de la economía en los últimos años y de una nueva pérdida de oportunidades que se refleja con toda claridad en el presupuesto emanado del Ejecutivo que estamos considerando.
Esas dos cuestiones son: educación, ciencia y tecnología, por un lado, y obra pública por el otro. Ambas son palancas o herramientas utilizadas por los países para emerger de crisis, si se las usa de manera adecuada. Pero en el presente presupuesto vemos que tanto la obra pública como la educación y la ciencia y tecnología no se reflejan con la contundencia o con la dirección que deberían tener, habida cuenta de la actual crisis, de la cual este país todavía no emerge.
Si uno mira los indicadores económicos y el crecimiento sostenido y los contrasta con la situación socioeconómica y los índices de pobreza -en los próximos días los va a anunciar el INDEC-, veremos que no logra descender del 46,9 por ciento. Este índice ha descendido sólo un 2 por ciento, mientras que la economía creció a un ritmo del 8 por ciento. Esto nos está demostrando que el modelo que se aplica es inadecuado.
Después de cien años seguimos repitiendo el mismo modelo agroexportador, de bajo valor agregado, desperdiciando esta oportunidad histórica que se nos presenta por el superávit fiscal que tenemos.
Hay países que han logrado superar las crisis, como por ejemplo Finlandia, que lo hizo aumentando la inversión en ciencia y tecnología, pasando de un 0,5 a un 4 por ciento en un año. Así, aquella Finlandia que hace veinte años estaba subordinada a ese muro que se caía, logró emerger de la crisis merced a la innovación tecnológica y a una fuerte apuesta en ciencia y tecnología.
Eso es lo que nos está faltando en la Argentina. Tímidamente asoma una inversión en ciencia y tecnología, pero ella no constituye el soporte adecuado para que el país logre superar una inapelable ecuación que es muy sencilla y gráfica: si tomamos el volumen exportable y lo dividimos por la cantidad de divisas que ingresan, nos da como resultado que el país exporta a razón de un dólar por kilo. Esto quiere decir que estamos a una enorme distancia de países como Japón, que exportan a razón de 100 dólares por kilo; esos 99 dólares de diferencia están dados por el valor agregado.
Ese no es un mero número ni una entelequia; es algo que se vuelca hacia la riqueza y que trae dignidad a las personas que habitan estos territorios.
Reitero que nuestro país sigue anclado a lo que pasaba hace cien años, cuando se convirtió en una potencia mundial gracias a la agroexportación. Cien años después, con los avances científicos y técnicos y con la innovación que se ha producido, no podemos desperdiciar la oportunidad de que la ciencia, la tecnología y la educación se vuelquen plenamente a la mejora del mundo productivo.
Con respecto al tema de la obra pública, también resulta inapelable que este país se ha construido en función de una figura centrípeta, donde todo apuntaba al macrocefalismo. En ese momento se diseñaron y proyectaron las principales redes viales, ferroviarias y de navegación. Pero ha llegado el momento de que la obra pública tienda a generar mayores equilibrios en las economías regionales. Por ejemplo, cuando transitamos nuestras rutas no vemos que se hayan consolidado los cruces transversales tantas veces reclamados. Lo mismo podemos decir sobre la reactivación de los ramales ferroviarios y sobre la gigantesca arteria del Paraná, representada por la hidrovía, que se encuentra en niveles muy bajos en lo atinente a la navegabilidad de nuestro río. Hemos dejado de lado los cauces altos que permitirían la conexión con las dos cabeceras más grandes de Latinoamérica, como lo son San Pablo y Buenos Aires. Evidentemente, estamos abandonando esta gigantesca arteria por falta de decisión en materia de obra pública.
No caben dudas de que repetimos el error de concentrarnos en la macrocefalia, al no diseñar un país con equilibrios regionales. Esto se refleja de manera contundente en los datos sobre algunas regiones de nuestro país, que tienen los menores porcentajes de inversión en obra pública.
Reitero que estamos desperdiciando la oportunidad histórica que se nos presenta por el superávit sin precedentes que se registra en nuestro país. Entonces, si este presupuesto no se orienta hacia otros rumbos, significará una nueva oportunidad perdida. Nos tenemos que introducir de manera plena y categórica en el mundo del trabajo para reducir los índices de pobreza y apuntalar las economías regionales, consolidando mayores equilibrios y mayores oportunidades para la extracción de nuestros productos.
Solo quiero hacer un agregado para cumplir con el tiempo; luego volveremos sobre estos temas con motivo de la discusión en particular.
La única herramienta que tenemos es la que utilizaron otros países que hicieron fuertes inversiones en ciencia y tecnología que les permitieron introducir innovaciones e incorporarse plenamente al mundo de la producción. Conocimiento y producción no deben ir por caminos paralelos; entrelazados, deben permitirle al país avanzar, no sólo para exhibir índices elocuentes de crecimiento, sino para lograr mejores condiciones de vida y dignidad para la gente, sacándola de la pobreza y colocándola ante mejores destinos. (Aplausos.)


sra. presidenta vaca narvaja.- Tiene la palabra la señora diputada por Buenos Aires.


sra. ROSSO, GRACIELA ZULEMA.- Señora presidenta: después de haber participado del debate en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, no sólo durante la discusión de este presupuesto sino del correspondiente al año 2006, mi reflexión es que indudablemente los parámetros que siempre se usaron para criticar nuestra política económica y de gobierno no tienen en cuenta que estamos discutiendo este presupuesto en el marco de un país que crece en porcentajes que no tienen nada que ver con lo que auguraban quienes hoy nos critican desde la oposición, sobre todo aquellos que tuvieron mucho que ver con la crisis y la elaboración de presupuestos en los que nos pedían que quitáramos el 13 por ciento a los sueldos y jubilaciones. También nos pedían que achicáramos el gasto porque no había crecimiento económico, porque había endeudamiento y comprometíamos cada vez más el patrimonio nacional.
Ahora, en cambio, les cuesta reconocer que este proyecto está en el marco de una política económica de gobierno y que el crecimiento no es por bonanza, como decían en el encuentro de IDEA, ni es porque todo el mundo globalizado está creciendo. Esto ocurre porque hay una política definida por el gobierno en la Argentina que no sólo marca un crecimiento económico sino también una política clara en la que el crecimiento se expresa en el aumento del PBI, que ahora resulta que se subestima.
La mayoría de nosotros nunca toma el PBI como el único indicador económico válido. Pero quienes lo tomaban históricamente como tal, hoy lo quieren negar.
Por otro lado, el nivel de la inversión pública y privada es elevadísimo, y no tiene antecedentes en los últimos años en nuestro país. Hay aumento de las exportaciones, contención inflacionaria -para el año próximo se estima en un 10 por ciento- y un crecimiento industrial fenomenal, que no sólo vemos nosotros, los legisladores, sino que también lo ve el pueblo. El crecimiento se ve en las rutas, en la producción, en las fábricas y en el empleo.
Por otro lado, hay una reducción escandalosa del índice de riesgo país en los mercados. Este era un tema que nos saturaba todos los días por los medios masivos de comunicación cuando el país estaba en plena crisis y que usaban los mismos sectores que hoy ya no hablan más del riesgo país en la Argentina.
Todo esto -como decía mi compañera de bancada- enmarcado en una negociación de la deuda jamás vista. En tanto los distintos gobiernos nos fueron endeudando, nosotros hemos reducido la deuda y además hemos eliminado la presión del Fondo Monetario Internacional debido a la actitud que hemos tomado.
Estos años de bonanza no son producto de la naturaleza sino de una política económica, de una política de gobierno. Precisamente esa política es la que marca dónde ponemos el acento: en la redistribución que nos piden y que estamos haciendo. ¿Es lenta? Sí, por supuesto, es más lenta que la recuperación económica porque siempre se da de esta manera.
Además, en esa redistribución tenemos que decir -los diputados de la oposición lo reconocen- que la inversión en la parte social se hace en educación, en ciencia y técnica, en jubilaciones y pensiones, en inversión pública, que está puesta al servicio de la producción y no sólo de políticas asistencialistas, como pretenden hacer entender.
Esa inversión pública está puesta en caminos, en agua potable, en infraestructura sanitaria básica y en mejorar la energía en nuestro país, para producir más y mejor.
Si hacemos un análisis de los datos que se nos presentan, vemos que los aumentos del presupuesto de la administración nacional se concentran en el gasto social, por una cifra equivalente a 11.986 millones, lo que equivale al 18,2 por ciento. Dentro de los servicios económicos, en energía se gastan 4.634 millones. Esa cifra la elevamos a 5.696 millones, o sea, con una suba del 22,9 por ciento.
Dentro del gasto social, el 73,8 por ciento de aumento se vincula con el área de seguridad social: 8.841 millones. El resto de la suba se reparte entre los presupuestos de educación y de desarrollo social.
Las políticas de educación están enmarcadas en las políticas que se están discutiendo en esta Cámara con leyes no sólo de financiamiento educativo, sino de reforma de la educación en la Argentina.
En ese marco también se está trabajando en políticas de desarrollo social, que van pasando de políticas asistencialistas a la promoción del desarrollo y capacidades individuales. Estamos hablando de un desarrollo que cuesta mucho recobrar por la fragmentación que se hizo durante muchos años en nuestro país, como consecuencia de la aplicación de políticas asistencialistas. Nosotros hemos transformado todo esto en políticas universales, cuestión que no se logra de la noche a la mañana.
Es cierto que existe retraso, pobreza e indigencia en nuestro país. Es lo que hemos planteado políticamente. Nuestro proyecto político implica un desarrollo con inclusión social y un desarrollo productivo, con trabajo y empleo decente.
Ese es otro de los aspectos que debemos poner de relieve: generación de empleo en blanco, decente y con una mejora en el salario de los trabajadores. Me podrán decir que faltan cosas. Por supuesto que faltan, como la aplicación de políticas para que logremos que este país salga adelante, pero no nos falta convicción política para llevar a la práctica este proyecto. (Aplausos.)


sra. presidenta vaca narvaja.- Tiene la palabra el señor diputado por Córdoba.


sr. AGUAD, OSCAR RAUL.- Señora presidenta: pensaba pronunciar otro discurso, por lo que voy a solicitar autorización para insertar una parte de mi exposición en el Diario de Sesiones.
Entiendo que la oposición no tiene envidia ni rencor ni nada que se le parezca como ha sostenido la diputada preopinante. Simplemente tiene una opinión que puede no coincidir con el punto de vista desde el cual ve las cosas el oficialismo.
Estoy hablando a título personal, por lo que no involucro en nada a mi bloque. Soy de los que piensa que el rumbo de la economía que este gobierno está llevando adelante es el correcto; la política monetaria es acertada; la política cambiaria también es correcta; y el superávit es un gran instrumento que bien utilizado produce importantes beneficios. Pero así como pienso que el rumbo económico es el correcto -aclaro que no hago kircherismo bobo-, creo que los beneficios que de ese rumbo se obtienen están mal administrados. La prueba más eficiente de lo que digo la constituye este presupuesto. Existe como un tapujo al hablar de economía. Es como si la economía fuera tema excluyente de los economistas o de los empresarios.
Ayer, en esta Ciudad de Buenos Aires, se le ha dado el premio Konex por veinticinco años de trayectoria a un gran economista: Julio Olivera. Se trata de un economista independiente al que se le dio el premio al desarrollo de las humanidades. Estamos hablando de un economista que recibe un premio por su aporte a las humanidades. Esto es así porque la economía cuando está al servicio del hombre es el más poderoso mecanismo, junto a la educación, de su crecimiento y desarrollo. Por cierto se trata de la economía que está al servicio del hombre y que lo tiene en el centro del escenario y no de la economía que está al servicio de la concentración de riqueza en manos de unos pocos a costa de la exclusión del resto. Esto a nadie le sirve: ni al hombre que nosotros defendemos, ni a los concentradores ya que terminan siendo esclavos de sus propios atropellos.
Creo que el gobierno ha entendido todo esto y es por eso que acierta en la aplicación del rumbo en la política económica. Pero, reitero, tengo la impresión de que estamos administrando mal los beneficios del rumbo.
El presupuesto es una enorme herramienta de política económica. El presupuesto significa el país, su proyecto en números en la ley de las leyes.
Eso es lo que me parece que no terminan de visualizar. Esta forma de administrar como si estuviéramos en crisis, con los mismos códigos que fuimos construyendo a lo largo de tantos años, sin mostrar, por ejemplo las partidas presupuestarias, constituye un error. El hecho de subestimar el crecimiento es otro error elocuente.
Esconder 20 mil millones de pesos para distribuirlos sin señalar previamente en qué se van aplicar -aun suponiendo que finalmente sean correctamente aplicados- es un error. Piensan que con ese criterio se administraba en la crisis. Pero aquellos eran tiempos de carencias, penurias y privaciones. Ya es hora de cambiar nuestra actitud porque la Argentina está dejando atrás ese tiempo perdido.

Hoy estamos transitando un período -que esperamos sea continuo- donde es preferible esconder las debilidades que quedan y mostrar las fortalezas que comienzan a prevalecer.
No hay inversión -y esta debe ser no sólo una prioridad sino una obsesión del gobierno si quiere trabajar por el hombre- si quien invierte no tiene dos elementos fundamentales para orientarse: la Constitución Nacional, que muestre las reglas estables del país y las partidas presupuestarias plasmadas en números, que marcan inequívocamente el rumbo del gobierno.
Es un grave error de política económica no mostrar las partidas presupuestarias. No se trata de un problema de transparencia, porque los legisladores finalmente podrán controlar las partidas mediante la cuenta de inversión. El error consiste en no mostrar el camino.
Así se administra mal una política que es a mi juicio acertada. Es tiempo de que el gobierno se transparente, porque las inversiones necesitan previsibilidad. Nadie invierte donde ella está ausente. Este país necesita cerca de 70 mil millones de pesos de inversión privada directa y reproductiva. ¿Cómo se logra esto si no con incentivos, transparencia y desnudando el rumbo que se persigue?
También es un error creer, como muchos creen en esta Cámara, que el motor de la economía es el Estado, porque si bien es dueño de una importante cantidad de recursos y de las reglas de juego, la economía la mueve el sector privado. Es necesario entonces, incentivarlo para que efectúe la inversiones que necesitamos.
Esta es una tarea fundamental del gobierno, que debe auspiciar la inversión reproductiva y no la del corto plazo, que busca rentabilidad a cualquier precio en el menor tiempo posible. Como lo es la que va dirigida a Puerto Madero ya que -aun necesaria- busca canalizar el ahorro en actividades sin riesgo y de pronta rentabilidad.
Para que se realicen inversiones de riesgo y largo plazo se necesita previsibilidad: la Constitución y el rumbo que muestra el presupuesto.
Aquí también surge otro tema, que en la política argentina padece de un gran desprecio: los consensos. Ellos ayudan a fijar políticas de largo plazo. Cuando la oposición, aquella que puede sustituir al que gobierna y el gobierno se ponen de acuerdo en el rumbo, otorgan previsibilidad al sector que invierte. Esta debe ser una prioridad de la Argentina de hoy.
Se me acaba el tiempo, por lo que concluiré relatando un episodio que me sucedió esta mañana, en la comisión que analiza los decretos de necesidad y urgencia. Allí, una prestigiosa diputada de la Cámara, al advertir que rechazábamos un decreto de necesidad y urgencia para aumentar determinados salarios, nos dijo: "Cuando ustedes gobernaron, aplicaron un decreto de necesidad y urgencia para reducir los salarios del sector público."
Para que se entienda, allí está la diferencia. El país que reducía salarios era otro país, con otros códigos, con otras prioridades, con otras urgencias. El país que aumenta salarios y tiene superávit fiscal es otro país, que necesariamente debe abandonar aquellos códigos y comenzar a construir otros escenarios. Es contradictorio esforzarse por mostrar los logros y actuar con las reglas de lo que se dice se ha superado. Este es el criterio que impulsa seguir teniendo partidas sin definir su destino. Hay que desnudarse y mostrarle al mundo nuestras fortalezas para que tenga la disposición de venir a invertir en la Argentina.
He mencionado un error o defecto. Puede haber otros, pero es al que me quería referir. Los superpoderes podían justificarse en un país en emergencia, en donde no existían ni Estado ni recursos para invertir, pero en un país excedente, donde la recaudación crece a pasos agigantados, hay que aprovechar el viento y el rumbo del gobierno, que es bueno. (Aplausos.)


sra. presidente vaca narvaja.- Esta Presidencia informa a los señores diputados que, según lo acordado en la Comisión de Labor Parlamentaria, la lista de oradores cerrada a las 21 y 45 incluye a los señores diputados Sesma, Oliva, de la Rosa, Zottos, Cassese, Fadel, Leyba de Martí, Cinthya Hernández, Marconato, Díaz Roig, Macaluse, Sarghini, Pinedo, Chironi y Rossi. También se aclara que el proyecto se votaría en general a las 12.
La Presidencia invita a la Honorable Cámara a pasar a cuarto intermedio hasta mañana a las 10.


-- Es la hora 22 y 39.