- En Buenos Aires, a
los dieciocho días del mes de marzo de
- 1 -
Sr. Presidente (Fellner).- Con la presencia de
129 señores diputados queda abierta la sesión especial convocada para el día de
la fecha, conforme al requerimiento efectuado por varios señores diputados en
número reglamentario. (Aplausos prolongados.)
Invito al señor
diputado por el distrito electoral de Córdoba, don Francisco José Delich, a
izar la bandera nacional en el mástil del recinto.
- Puestos de pie
los señores diputados y el público asistente a las galerías, el señor diputado
don Francisco José Delich procede a izar la bandera nacional en el mástil del
recinto. (Aplausos.)
- 2 -
Sr. Presidente
(Fellner).- Por Secretaría se
procederá a dar lectura de la resolución dispuesta por esta Presidencia
convocando a la sesión especial del día de la fecha.
Sr. Secretario (Hidalgo).- Dice así:
aquí pedido de sesión especial y resolución
de
Sr. Presidente (Fellner).-
Corresponde que
Se va a
votar.
- Resulta afirmativa.
Sr. Presidente (Fellner).-
Se procederá en consecuencia.
convocatoria a elecciones de diputados
nacionales período 2009-2013 y senadores de
Sr. Presidente (Fellner).-
Corresponde considerar los dictámenes de
Aquí dictamen de comision de asuntos constitucionales contenido en el
expediente 2-p.e.-2009
orden del día Nº 1.668
Sr. Presidente (Fellner).-
En consideración en general.
Tiene la palabra el señor diputado por
Buenos Aires.
Sr. Landau.- Señor presidente: hoy nos encontramos abocados al tratamiento del
proyecto contenido en el expediente 2-P.E.-2009,
mediante el cual se propone fijar como fecha para la elección de diputados y
senadores de
En consecuencia, vamos a darle
tratamiento al mismo solicitando su aprobación, que requiere una mayoría
especial conforme lo establece en su artículo 77 nuestra Constitución Nacional
toda vez que la materia sobre la que versa la cuestión refiere a normas
electorales. Esta mayoría especial implica la obtención en este recinto de 129
votos favorables para lograr la aprobación.
El primer análisis debe enfocarse en
Nada ha dicho, en cambio, el
constituyente del 94 sobre la fecha para las elecciones de diputados y
senadores nacionales. En atención a esto es que el proyecto al cual estamos
abocados refiere exclusivamente a dos normas de origen legal -Código Electoral
Nacional- y no constitucional, o sea la suspensión por única vez del artículo
53, sobre la fecha del comicio, y del artículo 26, sobre la fecha de
distribución y exhibición de listas.
Reitero que todo ello se hace sin
generar lesión constitucional alguna ya que lo referido a elecciones
legislativas encuentra regulación únicamente en el Código Electoral Nacional.
A grandes rasgos podemos afirmar que
en materia de elecciones existieron tres etapas en la historia reciente de
nuestra historia. La primera hasta los años 90, en la cual existía un criterio
unificador de elecciones impuesto por la ley 23.229, que establecía:
“...en oportunidad de la renovación parcial de diputados nacionales, el Poder
Ejecutivo fijará una única fecha para la realización simultánea de las
elecciones en todo el país”. Además, a través del artículo 2° invitaba a las
provincias a acogerse al régimen
previsto por la ley 15.262, de simultaneidad de elecciones, a fin de que
realizaran sus elecciones provinciales y municipales en la misma fecha indicada
en el artículo antes mencionado. Esta norma rigió durante la década del 80 y
bajo su imperio se realizaron todas las elecciones que se llevaron a cabo en
ese período.
A partir de
1991, con la derogación de esas normas, derivamos en el progresivo reinado de
un estado eleccionario permanente en todo el país. A modo ilustrativo me voy a
referir solamente a lo que sucedió en 2003, porque de lo demás todos hemos sido
testigos. Simplemente quiero remarcar la multiplicidad de fechas electorales
que demuestran lo perjudicial de esa situación.
En 2003 se
celebraron 63 actos eleccionarios bajo el control y administración de
Finalmente,
en 2004, con la reforma del artículo 53 del Código Electoral, el Poder
Ejecutivo nacional encabezado en ese entonces por el doctor Néstor Kirchner
retomó el criterio de unificación vigente hasta el año 1991. En este sentido
voy a dar lectura del artículo que vamos a modificar en esta sesión para que se
entienda cabalmente el sentido de la propuesta. Dice así: “Convocatoria y fecha
de elecciones. La convocatoria a elección de cargos nacionales será hecha por
el Poder Ejecutivo nacional.
“La elección
se realizará el cuarto domingo de octubre inmediatamente anterior a la finalización
de los mandatos, sin perjuicio de las previsiones del artículo
Precisamente,
la modificación de 2004 se fundamentó en la utilización de un criterio de
unicidad, articulación y simultaneidad de elecciones, previendo los enormes
beneficios que esto le generaría a la sociedad en su conjunto. Esto es lo que
se dijo durante el debate parlamentario tanto en
No obstante,
esa norma tenía un presupuesto necesario para ser exitosa, que es que las
provincias realizaran simultáneamente sus propias elecciones provinciales y
municipales.
Sr. Presidente (Fellner).-
Continúa en
el uso de la palabra el señor diputado por
Buenos Aires.
Sr. Landau.-
Señor presidente: sin embargo, en el presente aquella finalidad se ve
desvirtuada, toda vez que diferentes provincias han modificado las fechas de
sus elecciones en relación con la establecida para la de legisladores
nacionales.
Por ello,
este proyecto fija la fecha de elección el 28 de junio e invita, recuperando el
espíritu de la ley vigente hasta
Resumiendo,
la ley 25.983 de 2004 propició la unicidad en las fechas electorales. Pero en
la actualidad la finalidad de aquella norma se ha visto desvirtuada. En
consecuencia, resulta válida y legítima la propuesta del Poder Ejecutivo de
fijar como fecha de comicio el día 28 de junio e invitar a las provincias a
adherir, con el fin de reinstaurar el principio rector indispensable de la
convergencia de las elecciones.
A lo largo de
los fundamentos del proyecto presentado por el Poder Ejecutivo encontramos las
causas o razones de interés público que habilitan la suspensión de la
aplicación del artículo 53 del Código Nacional Electoral. En mi opinión nos
encontramos ante una propuesta que responde a una causa válida y que, sobre
todo, respeta el principio de razonabilidad.
En virtud de
tal principio, que emana del artículo 28 de
El Congreso
cuando legisla, el Poder Ejecutivo cuando administra, y los jueces cuando
dictan sentencia; todos deben hacerlo en forma razonable. El contenido de los
actos debe ser razonable. El acto irrazonable entonces es arbitrario,
defectuoso e inconstitucional, por cuanto
Como hemos
expresado, la propuesta del Poder Ejecutivo goza de un alto grado de
razonabilidad, ya que no podemos desconocer el especial contexto internacional
en el que se está viviendo y que nos posiciona en un estado de especial
atención y cautela ante una crisis cuya real magnitud se desconoce.
La prioridad
consiste en evitar la multiplicidad de procesos electorales costosos que
necesitan de recursos que pueden ser destinados a atender situaciones urgentes
ante la emergencia.
Por otra
parte, es dable destacar que si bien la campaña electoral se encuentra regulada
normativamente y limitada en sus plazos a los sesenta días anteriores a la
fecha de la elección, lo cierto es que el proceso electoral ya se ha iniciado.
De esto somos testigos todos.
Por ello y en
razón de la situación excepcional que estamos viviendo, es que se llama a la
ciudadanía a expresar su voluntad mediante el voto el 28 de junio. El Congreso
de
La elección
adquiere entonces el sentido de una consulta a la opinión y voluntad popular;
un medio mediante el cual el cuerpo electoral expresa su pensamiento sobre la
conducción real del Estado.
Si todos
estamos de acuerdo en que existe una situación de emergencia a la cual hay que
abocarse de inmediato, este gobierno criteriosamente lo hará mediante las
medidas que vaya implementando. En este caso particular lo hará con una que
conlleva una mayor participación ciudadana porque, como decía Joaquín V. González, el sufragio es la
participación en el gobierno.
No puedo
dejar de remarcar –con la finalidad de evitar confusiones en la interpretación
del presente proyecto‑ que las reglas de la competencia electoral no se
modifican.
Efectivamente,
es falaz e inexacto que las reglas de juego del proceso electoral encuentren en
este proyecto su modificación, toda vez que los elementos esenciales que lo
caracterizan en su más alta expresión se encuentran incólumes.
Esos
elementos esenciales, como lo expresan la doctrina y
Por lo tanto,
se desprende de la lógica del razonamiento que si el presente proyecto no versa
sobre esos tres puntos fundamentales significa que tenemos el mismo padrón, la
misma autoridad de aplicación y el mismo procedimiento electoral. De ahí que no
pueda concluirse en absoluto que las reglas de juego hayan sido modificadas.
Finalmente,
quiero hacer mención a las observaciones que se han formulado en relación con
la exclusión de los menores de dieciocho años.
Quiero
recordar que la disposición que contempla el Código referida a la inclusión de
ellos hasta el día de la elección continúa incólume y no ha sido afectada por
esta modificación.
En
consecuencia, van a poder participar el día de la elección, estando incluidos
en el padrón.
Sr.
Presidente (Fellner).- Una vez más
Continúa en
el uso de la palabra el señor diputado por Buenos Aires.
Sr. Landau.-
Finalmente, proponemos tres modificaciones al dictamen de comisión: en el
artículo 1º, excluir los términos “en virtud de la profundidad y extensión de
la crisis económica internacional”.
En el
artículo 5º, donde dice “artículo
En lo
relativo al cronograma electoral anexo, que también forma parte de la presente,
en cuanto al límite para la designación de autoridades de mesa se menciona el
artículo 72 donde debiera decir “artículo
Se trata de tres modificaciones de forma
que no alteran en absoluto el fondo de la cuestión y, por lo expuesto, este
bloque solicita el voto afirmativo para el proyecto en consideración, dejando
constancia de que para su aprobación se requiere la mayoría prevista en el
artículo 77 de
Sr. Presidente (Fellner).- Para informar el dictamen de minoría
tiene la palabra el señor diputado por
Sr. Obiglio.-
Señor presidente: los treinta y cuatro diputados que integramos el Interbloque
Federal que se ha formado recientemente votaremos en contra del proyecto en
consideración. Llegar en conjunto a esta decisión nos ha costado bastante pero
lo hemos logrado y en verdad estamos orgullosos de ello.
Cuando la
presidenta hizo el anuncio del adelantamiento de las elecciones los miembros de
este interbloque tuvimos posiciones dispares, básicamente fundamentadas en si
creíamos o no que esa decisión respondía a la crisis internacional, para evitar
que el año estuviera cargado de política y elecciones, o al interés del propio
partido de gobierno. Realmente las opiniones estaban divididas, pero a medida
que fueron transcurriendo las horas cada vez más nos fuimos acercando a la
posición negativa, en particular porque en su mensaje la presidenta dijo que de
esta crisis debemos salir todos juntos y que era necesario convocar a todos los
sectores.
Lo cierto es
que las horas fueron pasando y los teléfonos no sonaron ni hubo convocatoria
alguna. Se enviaron los mensajes necesarios diciendo: “Estamos acá, por
A medida que
iba pasando el tiempo llegamos a la conclusión de que, lamentablemente, no
podíamos creer lo que decía la presidenta en relación con los fundamentos de
este proyecto de ley. En rigor consideramos que esto tiene otro motivo y que
básicamente hay un debilitamiento de la alianza de gobierno que quiere evitar
extender los plazos y llegar a octubre con elecciones intermedias. Por ello
creemos que esto responde al interés del partido de gobierno y no de
A todo esto
se suman algunos argumentos más potentes. En 2004, por unanimidad, el espectro
político acordó fijar la fecha de elecciones en la cuarta semana de octubre.
Cuando se quiere modificar un acuerdo político de todas las fuerzas lo que se
requiere es convocarlas para debatir el tema y fijar una nueva posición común.
Pero esto se ha decidido de manera unilateral, y no comprendemos cuál es el
objetivo de romper un acuerdo político de todas las fuerzas y decidir desde la
unilateralidad y con el apoyo circunstancial de la mayoría con que se cuenta en
las Cámaras del Congreso de
En nuestra
opinión la reforma de 2004 daba previsibilidad a las elecciones. Toda la
sociedad, las fuerzas políticas y las organizaciones civiles sabían que las
elecciones se celebraban en la cuarta semana de octubre. Esto evitaba la
discrecionalidad que introduce este cambio, por lo cual consideramos que se
debe mantener la cuarta semana de octubre para convocar a elecciones.
Por otro
lado, analizamos el argumento de la crisis internacional y observamos que este
año hay una cantidad de elecciones en Latinoamérica. Por ejemplo, en Chile
eligen presidente en diciembre, y las encuestas muestran que la oposición lleva
quince puntos de ventaja al oficialismo. Sin embargo, a nadie se le ocurrió
adelantar la fecha, y cabe señalar que se trata de un país vecino que,
teóricamente, está sufriendo la misma crisis que nosotros.
No entendemos por qué siempre
Entre los argumentos de la señora presidente hemos
escuchado que tenemos que superar rápidamente este escollo. La verdad es que
pensar que las elecciones son un escollo es algo que, por supuesto, no
compartimos. Nosotros creemos que las elecciones son el acto más importante de
la vida política; es el momento en que se produce el debate entre los
ciudadanos, entre las fuerzas políticas y entre todas las organizaciones
civiles. Es la fiesta de la democracia, no el escollo. Por eso nosotros quisiéramos
ver que se esté elogiando la fiesta de la democracia y no diciendo “Adelantemos
las elecciones porque cuanto más rápido las hagamos, más rápido nos sacaremos
esto de encima”.
Por otra parte, ¿qué va a suceder luego del 28 de junio?
Los diputados y senadores que sean elegidos el 28 de junio recién van a asumir
su cargo el 10 de diciembre. ¿Qué va a suceder en esos seis meses? Por un lado
tendremos a los legisladores que están terminando su mandato y por otro a
aquellos que van a ingresar el 10 de diciembre por haber sido elegidos.
Me pregunto qué tipo de norma de importancia va a poder
dictar el Congreso en esos seis meses. La verdad es que cualquier modificación
importante que se haga podría ser inmediatamente modificada por la nueva
composición de las Cámaras legislativas. Realmente no sabemos cómo van a quedar
las mayorías, pero las mayorías de las dos Cámaras pueden llegar a cambiar, con
lo cual no veo a la composición actual –que es la misma que va a tener el
Congreso entre el 28 de junio y el 10 de diciembre- con muchas posibilidades de
dictar normas serias e importantes para la vida de los argentinos.
Para terminar, y teniendo en cuenta que soy diputado por
Cuando el jefe de gobierno de
En este
sentido se fijó la fecha y se dio la posibilidad a todas las provincias de
tener esta discusión dividida de las elecciones nacionales con un plazo
razonable. El objetivo fue dar esta
posibilidad a las provincias, de la misma forma que se hizo en las últimas diez
elecciones en la ciudad de Buenos Aires por todos los gobiernos que la han
gobernado. Lamentablemente este proyecto de ley quita a los porteños la
posibilidad de debatir sus temas, que son los que la propia autonomía les
concede, y los introduce en una discusión mucho más confusa y amplia en la que
se van a mezclar todas las cuestiones.
Por supuesto que esto va en contra de lo que nosotros consideramos que
es la autonomía de la ciudad, así como de los intereses de los porteños, a los que
representamos los diputados por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Sobre la base
de los argumentos mencionados los treinta y cuatro diputados que integramos el
Interbloque Federal vamos a votar en contra de este proyecto y pedimos que
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado
por Buenos Aires.
Sr. Azcoiti.-
Señor presidente: voy a comenzar mis palabras repitiendo algunas preguntas que
fueron escuchadas hace unos días. ¿Por
qué adelantan tanto las elecciones? ¿Por
qué separan las elecciones nacionales de las provinciales? ¿Qué le pasa a la burocracia? ¿Tienen miedo de perder? ¿Dónde está la calidad institucional de la
que hablan? Estas preguntas las hacía
unas horas antes de la elección provincial en Catamarca el ex presidente de
En el mensaje
de la presidenta de
¿Cuánto
tiempo pasó desde el mensaje de la presidenta de
Ese país al que
la presidenta argentina recomendaba tomar medidas para la crisis, en una crisis
parecida a ésta, la del 30, no modificó la fecha de elecciones y votó, en pleno efecto de esa crisis, en el año 1932
al presidente Roosevelt, que fue sucesivamente reelecto. Tampoco en los
comicios de 1940, el 5 de noviembre de ese año y más tarde el 7 de noviembre de
1944, en plena Segunda Guerra Mundial, se modificaron las fechas de las
elecciones.
De ninguna manera creemos que la
reacción frente a la crisis sea modificar la agenda electoral. Ya lo dijimos
hasta el cansancio: lo que hicieron los países serios del mundo fue convocar a
la oposición, a los sectores del trabajo y de la producción y al empresariado.
¡Qué ejemplo para el país hubiera sido
que ayer, en la reunión con
El periodista Eliaschev dice en una
columna: “¿Qué capacidad de legislar tendrá el Congreso Nacional en los meses
de julio, agosto, septiembre, octubre y noviembre? Uno puede decir que poca y
nada. La capacidad legislativa de
Vamos a tener a partir de junio un
Congreso elegido pero sin bancas y un Congreso sentado en estas bancas pero deslegitimado
por una elección popular reciente. Creo que es un gravísimo error de la
presidenta convocar a elecciones anticipadas. Esta es una herramienta de los
sistemas parlamentarios y allí sí se disuelve el gobierno, se crea un nuevo
gobierno y adelante con los faroles.
Nada tiene que ver con la tradición
hiperpresidencialista que tiene
Creemos que lejos de contribuir a la
gobernabilidad corremos el peligro de que se ponga en riesgo la gobernabilidad.
Para terminar, quiero recordar lo que
decía la presidenta el otro día: estamos ante un mundo diferente al que
conocimos y va a exigir de nosotros apertura, serenidad, racionalidad y gran
ejercicio de patriotismo para discutir los problemas de
Desde la oposición, desde
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra la señora diputada
por Buenos Aires.
Sra. Rodríguez.- Señora presidenta: sinceramente cuando
escuchamos a la presidenta en su discurso y cuando leemos el mensaje que envió no
nos quedan dudas de que el gobierno se terminó constituyendo en el principal
deslegitimador de las instituciones democráticas.
La visión de
las elecciones como un escollo, generador de gastos económicos y de división
entre los argentinos, en verdad no tiene nada que envidiar a aquellos gastados discursos de los enemigos de la
democracia.
Creo que
quienes defienden esta posición deberían avergonzarse por defender una idea en
la cual el debate electoral se presenta como fuente de inestabilidad. Pido
permiso para leer a la presidenta. Cuando convoca dice: “De manera tal de que
podamos, superado el escollo electoral, superada la elección, que siempre son
posicionamientos, muchas veces personales,
partidarios, que poco tienen que ver con el interés de los argentinos.”
Continúa
diciendo: “Los argentinos necesitamos mucha tranquilidad, necesitamos mucha
apertura, mucho diálogo, alejado de los intereses partidarios o sectoriales,
porque la crisis es grave y demanda, entonces, una actitud diferente por parte
de todos nosotros, que todos los
esfuerzos estén orientados, precisamente, a sostener la actividad económica y
el nivel de empleo, que es lo que va a seguir permitiendo mejorar estos índices
sociales...”.
La democracia
constitucional no concibe a las elecciones como una molestia o un obstáculo
para el logro de objetivos políticos valiosos, sino todo lo contrario. Las
elecciones son la parte fundamental del ciclo vital de la democracia: son la
oportunidad para que los representantes rindan cuenta de lo que han hecho o no,
para que los partidos políticos puedan presentar sus programas, candidatos,
logros y ofertas y para que la sociedad
pueda discutir, comparar, reflexionar y dirigir el debate a los fines de una
elección concienzuda sobre cómo serán representados de mejor manera sus
intereses.
Lo más grave
es que el propio oficialismo ha sostenido lo mismo en 2004, para lo que basta
leer las versiones taquigráficas. Más grave aun, lo siguieron sosteniendo en la
convocatoria electoral del 2007, donde en el decreto 487/07 desde el Poder
Ejecutivo se afirma: “Que, asimismo, se estima adecuado dictar la medida
correspondiente con suficiente antelación, a fin de posibilitar que los
partidos políticos intervinientes en la elección realicen los actos necesarios
para la difusión de sus postulados y
conocimiento, por parte de los ciudadanos, de los respectivos
candidatos.”
Justamente,
ahora no tenemos esta suficiente antelación para que los partidos
intervinientes puedan hacer sus actos necesarios, para que se conozcan sus
postulados y para que los candidatos sean conocidos y elegidos con conciencia
por parte de la ciudadanía.
Nos oponemos
a subordinar la ley a los intereses políticos de turno. Cuando la presidenta
dice que sería casi suicida embarcar a la sociedad de aquí hasta octubre en una
discusión permanente de posicionamientos cuando el mundo se cae a pedazos, y
los pedazos de ese mundo se nos pueden caer encima, ¿qué nos está señalando?
¿Cómo se
puede aportar serenidad y espíritu de concordia,
cuando se comienza vulnerando un compromiso político como el que tenía
En primer
lugar, lo que ha sido suicida ha sido la deficiente gestión de gobierno de la
situación de crecimiento económico que hemos tenido durante los últimos años,
sin que ella revirtiera ni en mejores índices sociales ni en una mejor
distribución del ingreso ni en una base importante para el desarrollo
económico, productivo y social.
En segundo
lugar, también ha sido suicida haber negado lo obvio: que esta crisis
internacional tendría impacto a nivel nacional, habiéndose mofado de ella.
Finalmente,
ahora es suicida tratar de ocluir esta crisis de la agenda pública, del debate
ciudadano y de la ley electoral. Es suicida porque atenta contra las propias
notas definitorias de la democracia.
Una
democracia deliberativa implica abrir a la discusión pública y al debate
electoral los problemas más acuciantes
que tiene que enfrentar la sociedad. Se debe promover el debate, la
participación ciudadana y que los partidos políticos defiendan y difundan sus
propuestas, programas y soluciones.
Además, se
tratan de esconder las soluciones, porque en octubre saben que serán más graves
todos los problemas que ahora ya impactan gravemente y llevan a la pobreza, al
desempleo y la inseguridad a millones de argentinos.
Finalmente,
la democracia deliberativa exige que la ciudadanía pueda elegir entre estas
propuestas, a fin de que la expresión de la voluntad popular esté dotada de un
verdadero contenido en los comicios.
En distintos
párrafos del mensaje se hace mención a la necesidad de reducción de gastos como
fundamento para justificar la excepcionalidad. Dice: “Tal medida se propicia
con la finalidad de evitar los inconvenientes y los cuantiosos gastos que
provocarían la múltiples celebración de actos electorales en distintas
fechas...”
Esto,
justamente, es lo contrario de lo que dijimos todos nosotros en 2004. Un
integrante del oficialismo, al cerrar su discurso, dijo –quizás con un lenguaje
no muy bueno y que no comparto‑: “Tampoco debemos escandalizarnos por el
hecho de que se invoquen razones de costos.”
Es cierto que
una buena política democrática tiene un alto costo. Una dictadura,
aparentemente, es mucho más barata desde el punto de vista formal que una
democracia. Tampoco vamos a exagerar en la utilización de los dineros del
pueblo, de los que somos responsables. Es cierto que desdoblar puede presentar
algún costo, pero, ¿cuál es el costo de evitar el debate público? ¿Cuál es el costo de que la
ciudadanía no pueda expresarse sobre la base de propuestas concretas respecto
de aquellas situaciones de mayor gravedad que se van a presentar de aquí a
octubre?
Se ha dicho ayer que nos dedicaremos
hasta el 29 de junio a la campaña, como si a nosotros nos pagaran para estar
acá dedicados a ello en lugar de estar resolviendo los problemas de la gente.
Recién a partir de la mitad del año nos pondremos a ver cómo resolvemos los
problemas de empleo, seguridad, pobreza y demás. ¿Recién a partir de la segunda
mitad del año? Realmente no sé para qué nos pagan los ciudadanos nuestros
sueldos.
El proyecto se refiere de modo
negativo al estado deliberativo que existiría si los comicios se llevaran a
cabo en octubre. En una concepción democrática el estado deliberativo no es un
estado negativo de cosas. En realidad, son pocas la oportunidades que tiene el
pueblo de controlar a los gobernantes y expresarse de un modo relevante a favor
de unos u otros candidatos. El adelantamiento de los comicios hace que esa
expresión se realice sin el debate y las informaciones necesarias para que las
decisiones del pueblo sean valiosas en este contenido.
Finalmente se ha dicho acá que esta es
una medida excepcional. Entonces, vale preguntarse cuál es la verdadera
voluntad del gobierno para esta excepcionalidad que permite superar diferencias
estériles y debates inútiles. ¿Debates inútiles? Nuevamente se está
pretendiendo violar la concepción de una democracia constitucional plena y se
dice que se lo hace por única vez.
Por única vez se modifican las reglas
de juego esenciales de la vida democrática. Por supuesto que se modifican; de
hecho, vean si los partidos políticos podrán tener las mismas posibilidades de
contar con sus mecanismos democráticos internos que establece
Por única vez se agrede a los partidos
políticos; por única vez se imposibilitan las reformas antifraude; por única
vez se da a entender que la crisis es inevitable, que se va a agravar, y que el
gobierno quiere que se vote antes de que quede completamente en claro su
incapacidad para enfrentar estos tiempos difíciles; por única vez se presenta a
las elecciones como un escollo y al respeto de los tiempos que marca
Nosotros nos vamos a oponer, pero no
lo haremos por esta única vez sino todas las veces en que se intente subordinar
el estado de derecho a los intereses políticos de turno. (Aplausos.)
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra la
señora diputada por
Sra. Bullrich.- Señor presidente: el Poder Ejecutivo ha
enviado de golpe, abruptamente, un proyecto de ley para cambiar las reglas de
juego vigentes y conocidas por todos.
¿Cuántas
veces durante este año la señora presidenta acá mismo dijo que en octubre se
iba a votar, como señala la norma que rige hasta el momento a los argentinos?
Las reglas de
la democracia son previsibles. En un Estado democrático puede haber discusiones
respecto de qué políticas hay que llevar a cabo para solucionar determinados
problemas, o hasta discusiones de valores. Lo que se acuerda en una democracia
son las reglas de procedimiento; es decir, que se vota de manera regular, que
se lo hace con previsibilidad, que se conocen esas reglas y que son aceptadas
por todos.
Por esta
razón
- Ocupa
Sra. Bullrich.-
El miembro informante acaba de decir que esto es razonable. Por el contrario,
es absolutamente irrazonable; es defectuoso y arbitrario modificar en un año
electoral las normas que rigen el proceso electoral. Esto es algo
contradictorio. El propio ex presidente de
Sin embargo,
fíjense lo que ha sucedido en
En 2004
decidieron que iban a ordenar esta cuestión y que entonces la votación se
realizaría siempre el último domingo de octubre.
Por su parte,
en el año 2007 volvimos a tener una elección absolutamente desordenada: se
robaron boletas en todas las urnas, hubo denuncias en todo el país, en Córdoba
la elección fue un escándalo y hubo listas colectoras que provocaron un enorme
desorden de representación. En esa elección del año 2007 el partido de gobierno
necesitaba crear una lógica de fragmentación para poder dar la batalla
electoral.
Ahora parece
que lo que necesita el partido de gobierno es hacer una elección rapidito,
sacarse pronto de encima la elección –como dijo la presidenta‑...
Sr. Cantero Gutiérrez.- ¿Me permite una interrupción, señora diputada, con el permiso de
Sra. Bullrich.-
No le voy a conceder al compañero diputado Cantero ninguna interrupción, y
aprovecho para decir que lamento de todo corazón lo que le sucedió la semana
pasada en la ciudad de Río Cuarto.
Entonces, la
presidenta dice “votemos rapidito, casi sin que nadie se entere, casi sin
debate, salteemos este escollo”. Ahora bien, ¿con qué argumento el gobierno
plantea esto? Con el argumento de la gobernabilidad. Uno de los elementos
básicos de la gobernabilidad en una sociedad es la seguridad. Si la
gobernabilidad se quiere construir bajo la lógica de la inseguridad, es decir,
de la incertidumbre y del cambio de normas, lo que está haciendo el gobierno es
llamar a la ingobernabilidad.
Fíjese usted
lo que está haciendo el matrimonio presidencial. Está diciendo que lo que
quiere es que tengamos a partir del 29 de junio un debate más o menos
ordenado. Esto quiere decir que hasta
esa fecha no vamos a tener debate, y después de esta sesión se tendrán que ir
rapidito a ver cómo se presenta la ley de radiodifusión y nos vamos a las
elecciones.
El 29 de
junio vamos a tener un nuevo Parlamento, que va a tener otras mayorías. No voy
a decir cuáles porque no quiero entrar en la provocación de si va a ganar la
oposición o el oficialismo, pero va a haber otra composición parlamentaria. En
consecuencia, vamos a volver a generar una lógica de inestabilidad: diputados
que van a estar yéndose, diputados que van a estar queriendo opinar y un
Parlamento paralizado por la lógica de manipulación electoral del matrimonio
presidencial.
¿En qué se
asienta este discurso presidencial? De acuerdo con lo que dijo la presidenta,
en la crisis internacional. Fíjese qué paradoja. Me imagino a la presidenta de
los argentinos yendo a la reunión del G-20. Acá vino y dijo: “Voy a ir al G-
¿Qué va a ir
a decir ahora la presidenta al G-20? Irá a decir: “Tengo la medida concreta
para que el país pueda aportar al mundo ante una crisis internacional
financiera de dimensiones extraordinarias”. ¿Cuál es la medida? Adelantar las elecciones. Esto es lo que le
va a decir a Brown, a Sarkozy o a Obama: la medida que tiene el gobierno
argentino para combatir la crisis financiera es adelantar las elecciones.
No me parece
demasiado serio que la señora presidenta plantee esto como una medida frente a
la crisis internacional. Seguramente lo que acá va a suceder es lo que pasó en
la elección de 2007, que nos produjo el conflicto más importante que tuvo
En la
elección de 2007, que fue el 28 de octubre, la población, y sobre todo los
productores y productoras agropecuarios, fue a votar sabiendo que las
retenciones eran del 27 por ciento. Esto fue hasta el 28 de octubre. El 8 de
noviembre, 10 días después, el entonces presidente de
Eso quiere
decir que no lo quiso hacer una semana antes porque no quería que la población
se enterara de las medidas que iba a tomar el presidente de
Ahora
seguramente lo que está pensando el matrimonio presidencial es tomar medidas
que no quiere que el pueblo se entere. ¿Cuáles serían esas medidas? Si el
gobierno quiere ir al Fondo Monetario, que venga y traiga al Parlamento de
Por eso para
Sra. Presidenta (Vaca Narvaja).- Tiene la palabra la señora diputada por Córdoba.
Sra. Sesma.-
Señora presidenta: voy a fundamentar...
- Puestos de pie varios señores diputados hablan a la vez.
Sra. Presidenta (Vaca Narvaja).- Señora diputada Sesma: la señora diputada Giudici le solicita
una interrupción, ¿la concede?
Sra. Sesma.-
Sí, señora presidenta.
Sra. Presidenta (Vaca Narvaja).- Para una interrupción tiene la palabra la señora diputada por
Sra. Giuidici.-
Señora presidenta: acaba de ocurrir algo muy grave que quiero que quede
asentado en la versión taquigráfica.
Un diputado
se acercó a la banca de la señora diputada Bullrich y la agredió por su
condición de género.
Desde
Sra. Presidenta (Vaca Narvaja).- Señora diputada Sesma: la señora diputada Gil Lozano le solicita
una interrupción, ¿la concede?
Sra. Sesma.-
Sí, señora presidenta.
Sra. Presidenta (Vaca Narvaja).- Para una interrupción tiene la palabra la señora diputada por
Sra. Gil Lozano.-
Señora presidenta: quiero poner en
conocimiento de todos los legisladores que un señor se acercó a mi compañera de
bancada y la amenazó tratándola de “atorranta”. Además le dijo que se cuidara
antes de hablar de Córdoba.
Quisiera que
este señor, que aparentemente es diputado de
Sra. Presidenta (Vaca Narvaja).- Señora diputada Sesma: el señor diputado Montoya le solicita una
interrupción, ¿la concede?
Sra. Sesma.-
Sí, señora presidenta.
Sra. Presidenta (Vaca Narvaja).- Para una interrupción tiene la palabra el señor diputado por
Córdoba.
Sr. Montoya.-
Señora presidenta: la verdad es que no amenacé a nadie. Le dije que era una
atorranta y que no tenía autoridad moral para hablar de Córdoba, porque fue una
de las responsables del mayor desastre que vivió
- Varios señores diputados hablan a la vez.
Sra. Presidenta (Vaca Narvaja).- Señora diputada Gil Lozano: le recuerdo que el reglamento de
Continúa en
el uso de la palabra la señora diputada por Córdoba.
Sra. Sesma.-
Señora presidenta: lamentamos lo que ocurrió en este recinto y nos
solidarizamos con la señora diputada Bullrich. Entendemos que estas cosas no
contribuyen en nada a solucionar la difícil situación por la que estamos
atravesando.
En lo que
respecta al tema en consideración anticipo que votaremos negativamente el
proyecto, porque el adelantamiento de las elecciones es una maniobra electoral
inaceptable que no hace más que poner en evidencia que se sigue gobernando con un
criterio autoritario agrediendo gravemente a las instituciones. Esto perjudica
al gobierno porque ha licuado su credibilidad y el alto apoyo que tenía hace un
año por parte de la ciudadanía. Todo es producto de esta forma de gobernar cada
vez más autoritaria y agresiva. Es agresiva con las palabras, con las actitudes
y con este tipo de proyectos absolutamente injustificados desde el punto de
vista de las necesidades del país. El
primer argumento utilizado por la señora presidenta para adelantar las elecciones
en relación con la crisis mundial es absurdo; diría que es casi infantil.
Cuando se
quiere comparar la elección nacional con la facultad que tienen los
gobernadores y otros funcionarios de establecer las elecciones en el marco de
lo que establecen sus constituciones y su legislación provincial, llegamos a la
conclusión de que se trata de cuestiones que nada tienen que ver con la
realidad, ya que la desvirtúan.
Pero sí
podemos realizar una comparación con países de la región que tienen elecciones
este año. Me parece importante. Por ejemplo, Ecuador votará en dos rondas a
partir de abril; en Panamá, se votará en mayo; en Uruguay, en octubre; en
Honduras, en noviembre. Ni Chile ni Bolivia, que tienen elecciones en
diciembre, han considerado necesario adelantarlas.
En su mensaje
la señora presidenta dijo que la remisión de este proyecto fue necesaria por la
profanidad de la crisis. Es decir que según la valoración de nuestra presidenta
hemos pasado de ser el país que crecía sólo por mérito propio a ser una Nación
en crisis por responsabilidad exclusiva del proceso que se vive a nivel
mundial.
De la misma
forma hemos pasado de ser el país inmune a las crisis mundiales –aquel que
debía ser imitado por los países desarrollados‑, a ser un país que según
la presidenta ni siquiera puede sostener un proceso normal de elecciones,
porque se profundizaría la crisis. O la presidenta nos mintió antes o nos
miente ahora. O quizá pretenda que la verdad sea un vestido que pueda ajustar a
su medida, según la conveniencia y la ocasión.
Es cierto que
Nosotros
estamos convencidos de que esas razones son las que más afectan a nuestro país
en este momento.
Otra cuestión
que me parece importante aclarar tiene que ver con la unificación de los
comicios. La verdad que uno escuchó fundamentos que son absolutamente
mentirosos y desvirtúan la realidad.
Además son cuestiones que al ser manifestadas por representantes
políticos ‑diputados, senadores y distintos funcionarios‑, también
producen un retroceso institucional y confunden a la ciudadanía.
Se ha tratado
de justificar este adelanto de las elecciones planteando que el gobernador de
la provincia de Santa Fe y el jefe de
En realidad,
la situación nacional de alguna manera complica la posibilidad de realizar los
comicios en Santa Fe, debido a que en dicha provincia se juntan las internas
abiertas, que se habían fijado para el 28 de junio, con esta elección nacional
que se pretende convocar ahora. Esto genera un problema serio ya que se estaría
convocando al electorado en un mismo día a votar en una interna y en una
elección nacional con padrones y realidades diferentes.
Por estas
razones, en estos días las autoridades provinciales convocaron ‑como
corresponde‑ a los partidos políticos y dialogaron con el Tribunal
Electoral para resolver esta situación. Lo mismo ha sucedido con las otras
elecciones provinciales, que se han convocado en el marco de las facultades
otorgadas por la legislación provincial.
Por otra
parte, quiero mencionar una cuestión que tiene que ver con el mejoramiento de
las instituciones y de la democracia. Nosotros siempre hemos sostenido que,
como se hace en muchos países del mundo, las elecciones municipales y de
gobiernos locales deben realizarse en fechas separadas del resto. Los
fundamentos de ahorrar gastos y tiempo en las elecciones son más propios de
gobiernos dictatoriales que democráticos. Objetivamente, las elecciones
municipales necesitan ser debatidas en un marco que nada tiene que ver con el
ámbito nacional.
Por otro
lado, esta no es la única situación que hemos vivido durante la gestión del ex
presidente Kirchner y del actual gobierno. Como lo decíamos ayer en la reunión
de
En 2006 la
ley de internas abiertas se derogó. Por esa razón, el senador Rubén Giustiniani
presentó un proyecto de ley en 2007 donde se expresa que las normas electorales
pueden ser modificadas solo hasta el 10 de diciembre del año anterior a que se realice un proceso electoral. Por supuesto
que esto tendría que ser motivo de la cultura política de este país y de la
conducta de los dirigentes políticos, y no motivo de una ley.
Recuerdo que uno de los párrafos del discurso que la señora
presidenta pronunció frente a
Pero a poco tiempo de ese discurso la señora presidenta se
desdice, no con sus palabras pero sí con sus actitudes, llevando a este
Parlamento a la situación de tener que discutir este adelanto de elecciones sin
ninguna justificación.
Por otra parte, con respecto a ese cambio de cultura que
nos solicitaba la presidenta, en realidad seríamos bastante ingenuos si
creyéramos que se puede dar de parte de quienes hoy tienen la máxima
responsabilidad de gobernarnos. Digo esto por lo siguiente: si no se ha
dialogado con los bloques de la oposición, con los partidos de la oposición ni
con
La verdad es que nosotros también queremos un cambio de
cultura política, basada en el diálogo, en el respeto a las instituciones, pero
pensamos que los que primero tienen que dar el ejemplo son los que tienen la
máxima responsabilidad, y estamos seguros de que no lo están dando. (Aplausos.)
cuestión
de privilegio
Sra. Bullrich.-
Pido la palabra para plantear una cuestión de privilegio.
Sra. Presidenta
(Vaca Narvaja).- Para una cuestión
de privilegio tiene la palabra la señora diputada por
Sra. Bullrich.-
Señora presidenta: una vez concluido el discurso de
Terminado el discurso, se acercó un diputado de apellido
Montoya que intimidó, patoteó y amenazó a mi persona y al bloque de
Yo estaba expresando palabras políticas de mi bloque, y no
podemos permitir la patoteada, la intimidación y la amenaza de ese señor
diputado.
Sra. Presidenta
(Vaca Narvaja).- La cuestión de
privilegio planteada pasa a
convocatoria
a elecciones de diputados nacionales período 2009-2013 y senadores de
Sra. Presidenta
(Vaca Narvaja).- Continúa la
consideración en general del proyecto de ley.
Tiene la palabra el señor diputado García Méndez, quien
compartirá su tiempo con el señor diputado Raimundi.
Sr. García Méndez.-
Señora presidenta: como usted dijo, voy a compartir el tiempo que dispone mi
bloque con el señor diputado Raimundi, y conjuntamente vamos a sentar la
posición del bloque Solidaridad e Igualdad.
Nosotros rechazamos este proyecto, y queremos aclarar que
en este caso ese rechazo asumirá la forma de la abstención. Vale la pena
destacar que este bloque no ha tenido problemas en apoyar iniciativas del
gobierno cuando estas últimas, más allá de algunas dudas y suspicacias de
carácter coyuntural, iban dirigidas hacia la resolución de problemas
estructurales que benefician a los intereses nacionales. Así lo hizo, por
ejemplo, cuando se trató la estatización de Aerolíneas Argentinas y de los
fondos de las AFJP.
En este caso, la forma de abstención que asume nuestro
rechazo tiene que ver con nuestra negativa a sentarnos a discutir temas que sólo
sirven para alejarnos de los problemas reales del país.
Nos negamos a
embarcarnos en una discusión estéril porque no queremos ‑a pesar de que
ésta sea una posición minoritaria‑ embarcarnos en la lógica binaria
imperante. En general esta lógica
binaria, de un lado y del otro, está guiada y legitimada por un concepto que
mucho daño nos ha hecho y nos está haciendo, que es decidir en función del mal
menor.
Aquellos que
deciden en función del mal menor son los que apenas realizan la opción ‑guiada
por dicho mal menor‑ olvidan que se trata de un mal. Esto ya lo he adelantado en la comisión.
Rechazamos
este proyecto porque significa un manoseo gratuito del calendario electoral, lo
cual no es bueno en dos sentidos: como principio y probablemente desde el punto
de vista de la eficacia. Esperemos que
el tiempo no nos dé la razón en esto.
Jugar con el
calendario electoral en
Manosear el
calendario electoral en
En
definitiva, estamos perdiendo un tiempo precioso en donde el Poder Legislativo
debería estar trabajando en pos de solucionar cuestiones centrales y
preocupantes de la crisis. Sin embargo estamos sustituyendo esta tarea con un
debate estéril al que nosotros no queremos plegarnos. Por eso marcamos de manera
fuerte el fundamento de la abstención.
Lo que está
pasando aquí es un buen ejemplo de lo lejos que estamos, no sólo política sino
conceptualmente, de la formulación de políticas de Estado. Someter el rumbo del país al mero cálculo
aritmético electoral, como reiteradamente lo hace el gobierno y buena parte de
la oposición, significa rechazar desde el inicio las posibilidades de plantear
políticas de Estado que no se logran con aritméticas electorales sino con
consensos. Quitarle dramatismo a esta
propuesta del gobierno significa reconocer –hay que decirlo para colocarlo en
su justa dimensión‑ que esto no es una afrenta constitucional. No hay ninguna herida a la constitucionalidad
por decidir un cambio de esta naturaleza.
Ahora bien, el hecho de que esto no sea una afrenta constitucional no
significa que no sea una afrenta al buen sentido y a la razón.
Legitimar en
la dimensión de la crisis esta propuesta nos asemeja a aquellos que pisan el
acelerador en las zonas pobladas de la ruta para pasar los peligros más
rápidamente. En realidad, pisar el
acelerador implica aumentar los riesgos de sufrir este peligro y no permite
pensar en las posibilidades de evitar que el mismo ocurra. Sobran ejemplos de lo peligroso que resulta
alterar discrecionalmente las normas prefijadas por razones de
conveniencia.
Como dije
aquí, y aprovecho la oportunidad para repetirlo,
Concluyo
diciendo que con tantos iluminados que nos dicen todos los días lo que la
sociedad necesita al margen de las normas, no sería improbable que acabemos en
la total oscuridad.
Sra.
Presidenta (Vaca
Narvaja).- Tiene la palabra
el señor diputado por Buenos Aires.
Sr. Raimundi.- Señora presidenta: básicamente voy a
tomar una sola línea argumental para fundamentar nuestra posición. Se trata de
lo que creo fue uno de los principales si no el principal argumento planteado
el viernes pasado por la señora presidenta de
Ella habló
justamente de tratar de dar tranquilidad al clima político de
¡Qué distinto
sería si un ciudadano común, cualquiera de nosotros pero más que nada los
ciudadanos comunes, creyera en la humildad, en la sinceridad y en la
autenticidad de los argumentos! Cuánto hubiera ayudado que esta misma
presidenta que el otro día anticipó una crisis internacional de efectos imprevisibles
hubiera reconocido una mala lectura de la crisis cuando hace tres meses, no más
de ese lapso, planteó que
La pregunta
sería si es la anticipación de la elección lo que va a garantizar la
tranquilidad. Estaba pensando en un ejemplo, pero un ejemplo nuestro y
reciente. En octubre de 2007 hubo una elección con muchísima legitimidad en
todo el país, con una clara victoria del oficialismo y una gran distancia con
las fuerzas subsiguientes. Había incluso números de la economía y de la
situación absolutamente favorables no solo en
Sin embargo,
la mala administración política y una excelente situación económica y electoral
llevó exactamente al efecto inverso de la tranquilidad buscada, con lo que
quiero decir que no solo la elección anticipada sino aún una victoria electoral
del oficialismo en la elección anticipada no garantizan en absoluto la
tranquilidad que se busca.
Para evitarlo
debe haber de por medio una actitud, una gestualidad y una voluntad de
tranquilizar el clima político en
Hay una
primera razón elemental que nos lleva a no apoyar la iniciativa oficial y es
que a un país le ayuda mucho más, en vísperas de una crisis, dar señales de
estabilidad antes que dar señales de emergencia, de excepcionalidad y de romper
los compromisos.
Esa sola
razón nos llevaría a no sentar el precedente de nuestro apoyo a un cambio de
las reglas de juego en un país que para dar tranquilidad lo que tiene que hacer
es consolidar sus compromisos con las reglas de juego.
Hay un
segundo argumento, que comparto y complemento. Es cierto que el ex presidente
se quejaba en Catamarca de algo muy parecido a lo que hizo una semana después,
pero este juicio no va en una sola dirección, sino que es de ida y vuelta.
El ex
presidente termina haciendo lo mismo que criticó hace una semana, pero un
sector de la oposición termina quejándose del ex presidente porque hace lo
mismo que ellos hicieron antes.
Es decir que
el cambio en las reglas de juego electorales en función de la conveniencia no
es patrimonio del actual oficialismo, sino un hábito nefasto del conjunto de la corporación política de
Nosotros nos
vamos a abstener, lo que significa que no apoyaremos la iniciativa oficial,
pero también nos vamos a diferenciar. En este tema, al igual que en muchos
otros, estamos dando una profunda batalla cultural en el sistema político para
dirimir qué tipo de oposición necesita
Debemos
distinguir entre una oposición con propuestas, que no apoya, pero hace un
planteo activo de alternativas, y una oposición que no sólo no se ocupa de
encauzar los conflictos, sino que los dilata en el tiempo y los agrava, porque
a veces parece ser que los conflictos son la única razón de ser de la
existencia política de esa oposición. (Aplausos.)
En este
sentido, los lenguajes de tragedia y de Apocalipsis, al igual que algunas
actitudes oficiales, no ayudan a eliminar el estado de crispación que se denuncia.
Supongamos
que hay una nueva legitimidad electoral en
Depende mucho
de quien haya ganado la elección la utilización de esa victoria electoral,
porque se la puede utilizar como principal condición para crear consensos o
acumular fuerzas para derrotar al enemigo. Si hace lo primero, presentaría un
efecto tranquilizador, como pedía la presidenta, pero de la otra manera tendría
un efecto exacerbador de la crispación social que se denuncia frente a la
crisis que amenaza.
Nuestra
abstención no es pasiva, sino activa. No me queda tiempo, pero me comprometo a
señalar los puntos que ofrecemos para enfrentar la crisis. Nos rebelamos a que
la agenda de la política siga divorciando su escala de prioridades de la que tiene
la sociedad. Esto no lo dirime un cronograma electoral, sino una vocación de
encontrar entendimientos y reconstruir tejidos para frenar la crisis. (Aplausos.)
- 3 -
Sr. Urlich.-
Pido la palabra para plantear una cuestión de privilegio.
Sra. Presidenta (Vaca Narvaja).- Para una cuestión de privilegio tiene la palabra el señor
diputado por Chaco.
Sr. Urlich.-
Señora presidenta: voy a tratar de ser breve para manifestar mi sorpresa al
abrir esta mañana el diario “Ámbito Financiero” y encontrar en la página cuatro
una publicación titulada “Margaritas complican a un diputado” que pretende
mancillar mi dignidad y la de mi familia.
Esta
publicación realmente llama la atención, pero debo aclarar que se refiere a
hechos que no se ajustan en absoluto a la realidad. Creo interpretar lo que se
pretende hacer con esta nota. El gobernador de la provincia del Chaco y sus
funcionarios intentan hacerme callar porque estoy llevando a cabo un sinnúmero
de denuncias por situaciones irregulares ocurridas en dicha jurisdicción, entre
las que vale la pena resaltar la referida al vaciamiento del Nuevo Banco del
Chaco.
Esto se ha
convertido en una costumbre en el gobierno de la provincia del Chaco. En
ocasiones anteriores –durante el conflicto con el campo‑ he denunciado en
este mismo recinto la actuación de agentes parapoliciales en dicha provincia.
Por ello el auto de mi hijo fue quemado enfrente de mi domicilio. Los
piqueteros contratados por el gobierno fueron mandados a mi domicilio durante
mi ausencia para que se manifestaran. Estas son las actitudes que tiene el
gobierno del Chaco y hoy utiliza el medio “Ámbito Financiero” para descalificar
a mi familia y a mi persona.
¡Qué
casualidad! En la vida hay circunstancias y casualidades. El diario “Ámbito
Financiero” fue beneficiado con doce millones de pesos de préstamo por parte
del gobierno de la provincia, que siempre se jacta de que recibe inversiones,
aunque esto no es cierto. Le prestó doce millones de pesos a “Ámbito Financiero”
que ya cobró para poner teóricamente en marcha una planta de impresión para el
NEA y el NOA. Sin embargo, todavía no ha puesto ni una oficina en la provincia.
Obviamente estos dineros han tenido otro destino.
Creo que ello
constituye una chicana muy dura, pero estoy dispuesto a defenderme. Reitero,
“Ámbito Financiero” no ha puesto ni un ladrillo en la provincia del Chaco, pero
con esta noticia me están notificando que con doce millones de pesos pueden
escribirse muchas cosas en un diario. Esta es la realidad.
Es un esquema
que está utilizando el gobierno provincial por denuncias que voy a sintetizar,
porque es bueno que se sepan. He denunciado el vaciamiento del Nuevo Banco del
Chaco, entidad que recibió el gobierno en óptimas condiciones, yo diría que era
uno de los mejores bancos del país. Lo
vaciaron con préstamos políticos, a sus amigos, y con el mal manejo
administrativo.
Además del
préstamo a “Ámbito Financiero” existe una empresa brasilera llamada Tigre a la
que le han prestado treinta millones de pesos. Los chaqueños no vimos ni las
uñas del tigre, señora presidenta. Los treinta millones de pesos se los han
llevado y en la provincia no existe una oficina ni un empleado de dicha
empresa.
También
crearon un fondo fiduciario para una empresa de aeronavegación facilitando al
compañero Franco Macri la suma de doce millones de pesos, para lo cual crearon
un fideicomiso con el fin de poner en marcha una aerolínea. Sin embargo, todavía no tenemos la copia de
los contratos hechos entre el gobierno y dicha aerolínea, situación que niegan
sistemáticamente.
Creo que todo
esto obedece a una campaña para hacerme callar. Tengan la plena seguridad el
gobernador de la provincia del Chaco y sus funcionarios de que no me van a
hacer callar. Tengo la conciencia absolutamente tranquila y acudiré a los
caminos legales necesarios para defender mi buen nombre y honor.
Sra. Presidenta (Vaca Narvaja).- La cuestión de privilegio planteada pasará a
- 4 -
Sra. Presidenta (Vaca Narvaja).- Prosigue la consideración del asunto en tratamiento.
Tiene la
palabra el señor diputado por Mendoza.
Sr. Thomas.-
Señora presidenta: pido autorización para compartir mi tiempo con el compañero
Felipe Solá.
Nuestra
intención es no repetir conceptos ya vertidos por otros colegas diputados
aunque resultaría casi imprescindible hacerlo.
Queremos fundamentar nuestro voto en
contra de la iniciativa que se propone para adelantar las elecciones. ¿Cómo nos
imaginamos que debería haber sido una convocatoria de tamaña magnitud? Quizás
ingenuamente, cándidamente, se trataría de una convocatoria a todas las fuerzas
políticas representadas en este Congreso con la finalidad que expresa la señora
presidenta en su mensaje de envío de este proyecto: evitar turbulencias, dar mayor estabilidad al gobierno constitucionalmente
elegido y crear un ambiente tranquilo, sin crispaciones, para poder actuar
sobre las causas de una crisis nacional e internacional que, es necesario
repetirlo, hace tres meses aparentemente era mucho menor o casi no nos iba a
tocar. Es más, se dijo que era posible exportar el modelo argentino a otros
países del mundo para resolver una crisis de tamaña magnitud.
La verdad es
que nosotros nunca creímos eso. Seguimos pensando que la crisis ya está
instalada en
¿Cómo tomamos
nosotros esta convocatoria, más allá del resultado final? Da la sensación de
que existe un engaño en cuanto a las verdaderas causas de esta
convocatoria. No sé si mis colegas han
podido escuchar anoche al presidente del bloque de senadores del Frente para
- Ocupa
Sr. Thomas.-
Ahora bien, en todo esto también juega la percepción de la gente. Seguramente
en esto tampoco nos pondremos de acuerdo.
Hoy es un día
muy especial para
Entonces, por
un lado seguramente 50 mil o 60 mil personas se estarán concentrando en Plaza
de Mayo, y al mismo tiempo hay un conflicto del sector agropecuario en el que,
si bien el gobierno tiene más que ver que la oposición, todos estamos
involucrados. Me refiero a una convocatoria para que los productores vuelvan a
la vera de las rutas. Además, si no se trata el tema de las retenciones, mañana
a la mañana posiblemente tengamos una escalada del conflicto de imprevisibles
consecuencias.
Mientras todo
esto sucede, nosotros estamos aquí adentro hablando acerca de si la solución es
o no adelantar las elecciones. Consecuentemente, todos los dirigentes políticos
que están aquí representados tendrán que volver a sus provincias, pensar en el
armado de las listas y apurarse para hacer una elección interna en su partido.
Eso no es lo que quiere la gente a pesar de que alguna encuesta indica con
mucha felicidad que el 70 u 80 por ciento de los argentinos han considerado que
el adelantamiento de las elecciones es una sana solución para los problemas de
nuestro país. Personalmente creo que esto es mentira, y nos daremos cuenta a
poco de andar.
Cuando
decimos de qué otra manera se podría haber enfrentado esta crisis, quiero
rescatar los amagues que se hicieron para convocar al Consejo Económico Social.
¿Qué está primero? ¿Convocar a todas las fuerzas políticas en un ámbito como el
que se ofreció y que hasta ahora no se cumplió, o adelantar las elecciones?
¿Por qué esa idea de que solamente el oficialismo puede aportar a la solución
de esta crisis? ¿Por qué no considerar que todas las fuerzas políticas de este
Congreso pueden aportar algo, más, menos, ideas, equipos técnicos, experiencias
regionales, provinciales? ¿Por qué desmerecer o subestimar a otros que no
piensan igual?
Quizás en la
diversidad podamos encontrar las soluciones a una crisis. En otros países ya se
está usando este mecanismo, ya se ha convocado a gabinetes de crisis en los que
oficialismo y oposición tienen que responder a esta responsabilidad. ¿Qué
dirigente o diputado nacional en este Congreso puede negarse a una convocatoria
de este tipo realizada por la presidenta de
Nosotros
hemos enviado en el día de ayer a la señora presidenta una carta ofreciendo
esta estrategia. Quizás no sea tenida en cuenta pero la quiero reiterar. Ahí
marcamos algunos puntos absolutamente imprescindibles que queremos discutir,
sobre los que queremos aportar.
Estos son:
apertura de la agenda social, que transparente la situación angustiante del
aumento de la pobreza y la indigencia en el país; seguridad, marco social
preventivo y marco sancionatorio; economía y finanzas, incluyendo la situación
del campo, la coparticipación de impuestos y los Estados federales.
Vayan a
preguntar a las provincias si realmente no se tenía que coparticipar el
impuesto al cheque. Pregúntenlo ahora, cuando hay provincias que en 30 o 60
días se quedarán sin financiamiento. Pregúntenles.
Otros temas
son: desempleo, plan de contingencia, agenda electoral, y sobre este tema me
quiero referir con algunos párrafos. Con otros colegas legisladores tuvimos
oportunidad de visitar
También
manifestaron que nadie les consultó si estaban en condiciones de asegurar lo
que todos queremos que se asegure en junio. No comentaron que se enteraron por
los diarios, esta fue la verdad, que les falta presupuesto, que no tienen las
condiciones mínimas para trabajar, pero que van a hacerlo igual porque nuestra
ley electoral es como un Ford T que sigue funcionando, mal, regular, pero sigue
funcionando.
Creo que mi
compañero Solá va a abundar en este proyecto que presentamos para avanzar hacia
la boleta única, al voto electrónico. Claro que todo esto puede quedar
absolutamente desactualizado, pero por favor que quede constancia de que
deberíamos agregarle a este proyecto una partida específica de fondos para que
en un caso excepcional como el que estamos planteando,
12.700
escuelas, 47.500 mesas son las que van a intervenir en
No quiero
alargar más mi exposición, pero quiero decir que ahora o después de las
elecciones esto se va a tener que hacer. Tratemos de hacerlo ahora para que la
gente que representamos sufra lo menos posible esta crisis que ya nos involucra
a todos.
Sr. Presidente (Fellner).-
Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.
Sr. Solá.- Señor
presidente: hay una discusión alrededor de si el adelanto de las elecciones es
una cuestión de fondo, y a mí me parece que hay dos planos diferentes. Uno es
el del hombre que piensa que va a tener que ir a votar sin muchas esperanzas,
que en
Siguiendo
nuestros principios entendemos que la actitud del Poder Ejecutivo de proponer
el adelantamiento de las elecciones implica algo que definiría como “trampa”.
Digo esto porque el Poder Ejecutivo es el árbitro de este partido, en el que
además juega. Por esa razón, tendría que proceder con especial cuidado –como
surge de los fundamentos de la ley sancionada en 2004-, toda vez que es el
responsable de fijar reglas de juego estables, respetando a todos los sectores.
Esto es una
trampa para el ciudadano común, que no está politizado ni plenamente informado.
Hace más de cuatro años le dijeron que tenían que votar determinado día, y que
para esa fecha debía informarse sobre quiénes serían los candidatos y las
distintas propuestas, pero ahora le dicen que tiene que apurar esa decisión.
En
También se
trampea a la oposición, porque no tienen tiempo de armarse ni de integrar sus
listas. En definitiva, no se les otorga el tiempo necesario para la búsqueda de
consensos, que en un proceso electoral es una palabra fundamental para todos,
tanto para el gobierno como para la oposición.
Además, se
trampea a los partidos a los que les hubiese gustado tener internas. Ahora no
las van a poder tener, porque no hay tiempo.
Se trampea a
la población cuando se le dice que uno de los elementos centrales de la crisis
–que la señora presidenta anticipa casi como una bomba atómica para el segundo
semestre de este año- radica en el adelanto –entre comillas- del clima de
campaña electoral. En realidad, el clima de campaña repercute sobre la gente
por la cantidad de avisos que ven en la televisión, y esto todavía no se ha
instalado. Por el contrario, lo que existe es un clima de debate muy fuerte
desde hace tiempo sobre los gruesos errores en los que ha incurrido el gobierno
–así lo entendemos nosotros-, que han generado una crisis económica, que puede
convertirse en financiera. Esto es
anterior a las consecuencias que se prevé que puede tener la terrible crisis
internacional.
Se trampea
también diciendo que el debate político,
los discursos que se pronuncian en esta Cámara y la discusión en los
medios es una de las causas de la crisis y que por eso hay que superar esta
instancia para luego sí poder discutir la crisis. Esto es absolutamente falso. Lo cierto es que
habrá debate ahora, durante el proceso electoral y también después de las
elecciones, que esperamos sirvan para proteger a la gente de las consecuencias
de la crisis.
Por otro
lado, se trampea cuando se dice que los gobiernos provinciales adelantaron las
elecciones. Lo que ellos hicieron fue fijar fecha para los comicios; no
adelantaron nada. Simplemente hicieron uso de sus atribuciones. El que sí está
adelantando las elecciones es el gobierno nacional, que está modificando una
fecha establecida por ley.
Si teníamos
alguna intención de discutir con el oficialismo sobre la posibilidad de
descartar cualquier desorden que condujera a pensar que podía incurrirse en
fraude electoral, hoy esa posibilidad ha desaparecido. Teníamos la intención de
discutir la boleta única como antecedente del voto electrónico. Recordemos que
el actual ministro del Interior escribió un libro sobre el voto electrónico, y
este es un tema que hemos analizado con el superior tribunal electoral.
Hoy no
podemos discutir sobre el mejoramiento de las condiciones que todos los hombres
y mujeres de buena fe quieren que rijan en un proceso electoral, cualquiera sea
el partido en el que participen. Tengo la impresión de que eso tampoco importa,
porque queda subsumido dentro de la trampa del adelanto.
Es falso que
el clima preelectoral altere la calma y el diálogo. La calma y el diálogo se
han visto alterados desde hace tiempo por las actitudes del propio gobierno.
Además, la propia señora presidenta de
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado
por el Neuquén.
Sr. Prieto.- Señor
presidente: hay que razonar el debate que hoy se plantea desde tres planos que
han sido atacados: el de la legalidad, la legitimidad y la oportunidad de esta
medida.
Me parece que
si no ponemos las cosas en claro, pareciera que de tanto repetirse fueran
aceptadas o ciertas.
En cuanto al
plano de la constitucionalidad, se han escuchado voces en la comisión. Existen
normas en
En nuestro
caso, tal como figura en el Código Electoral y como se va a proceder de
aprobarse este proyecto, es el Congreso de
Hay muchos
lugares en nuestro propio país, aun en el orden nacional en otras etapas
históricas, donde todo quedaba librado a la discrecionalidad del Poder
Ejecutivo.
Me parece que
es más sano y ajustado a la finalidad que sea el Congreso –como efectivamente
sucede‑ el que resuelva la situación.
Resalto que
esto en manos del Poder Ejecutivo reviste discrecionalidad. De ningún modo se
puede aceptar hablar de discrecionalidad, porque arbitrariedad es lo que no
tiene razón ni sentido. En cualquier supuesto que se fije una fecha electoral
dentro de un lapso previo a la elección, esto tiene sentido. En todo caso, es
una cuestión de oportunidad o algo opinable, como ocurre en la política. En
definitiva, éste es el plano en el que debe plantearse la discusión. No ya en
el de la constitucionalidad ni en el de la institucionalidad, sino en la de la
política. De hacerlo, se trata de forzar argumentos.
Aquí se ha
dicho que se fuerza la institucionalidad o que se hace trampa. ¿Cómo podemos decir que se fuerza la
institucionalidad si se está respetando el trámite ordinario para la
modificación de las leyes, mediante la sanción de otra norma? Las leyes no son
eternas. Van cambiando de acuerdo con las circunstancias.
Se dice que
se cambian las reglas de juego en el proyecto, porque estamos en un año
electoral. Hace poquito, treinta días: el 10 de febrero y el 23 de febrero
muchos de los diputados que esgrimen esos argumentos presentaron un proyecto
para efectuar cambios fundamentales en la legislación electoral, como los
vinculados con la denominada boleta única.
¡Ese sí era
un proyecto –no abro juicio sobre su viabilidad‑ que hubiera cambiado no
sólo reglas de juego preestablecidas, sino lo que en
Allí no había
oportunismo ni alteración de las reglas de juego ni arbitrariedad.
Forzar las
instituciones, forzar las interpretaciones o trampear –como se ha dicho aquí‑
en todo caso es algo que sucedió en una elección
reciente que se ha puesto como ejemplo varias veces. Me refiero a la de
Catarmarca, no porque el resultado de la elección haya sido objetable sino por
otra razón. Fíjense lo que dice
Creo que está dentro de la lógica del juego político que
dentro de los márgenes de la legalidad y de la institucionalidad cada uno de
los actores políticos trate de ganar la voluntad del electorado. Pero es
preferible que esto se haga a través de la persuasión y de los proyectos
presentados y no a través de la obstrucción permanente; pero cada uno elige su
estilo en esto.
A mí me parece que tenemos que centrar el debate en el
plano de lo político que, como les decía, es el plano de lo opinable, de lo
discutible. Lamentablemente, advierto que en el debate político argentino –y no
sólo en esta cuestión de hoy- se está perdiendo la lógica del
“amigo-adversario”, que es la lógica del juego político, para pasar a la lógica
del “amigo-enemigo”, en el cabal sentido de este último término.
Cuando se pasa ese límite o esa lógica, es decir, cuando se
plantea el debate no en términos políticos sino en términos morales o éticos,
aparece esta perversidad –que por supuesto también la gente advierte- en la que
unos dicen que todo lo que hacen los otros está mal, por el solo hecho de que
son los otros los que lo hacen, y creen que lo que hacen ellos es la posición
correcta, la verdad dogmática y revelada, incluso cuando poco tiempo atrás su
posición pudo haber coincidido con la que esgrime quien tiene la iniciativa
política en
Me parece que eso es peligroso para el normal juego
institucional, e incluso es peligroso en términos morales, porque lo mínimo que
se debe hacer cuando se plantea la discusión en estos términos es tener la
autoridad moral para poder esgrimir el argumento.
Entonces, hablar de forzar las interpretaciones y de hacer
trampa no es un argumento válidamente utilizable por aquellos que han forzado
las interpretaciones y han actuado de acuerdo con su propia conveniencia,
dentro o fuera de la legalidad, como hay tantos casos. Pero es evidente que
algunos de los que hoy vienen a plantear esto no tienen autoridad moral, y esto
la gente lo percibe.
En definitiva, la fecha de las elecciones es una
circunstancia. El pueblo se va a expedir por cualquiera de las opciones que se
le ofrezcan, y seguramente va a votar la mejor; por lo menos va a ser lo que
resuelva la mayoría, pues así es como funciona la democracia.
Me parece que realmente atenderíamos al reclamo de la gente
si acortáramos ‑como efectivamente va a suceder‑ el tiempo del
debate político; no para no dar el debate político, porque de esto se trata.
Pero acortamos el tiempo para poder resolver estas cuestiones de aquí al 28 de
junio, y con un gobierno fortalecido, seguramente, poder enfrentar entre todos
–como corresponde‑ la crisis en la que estamos inmersos. Me refiero a la
crisis en el mundo, que bastante bien la estamos sobrellevando en
Para
terminar, quiero decir que no debemos tener miedo a votar. Al pueblo no hay que
enseñarle a votar, como se dijo recientemente desde los sectores de privilegio,
porque el pueblo sabe votar. Por eso,
hagámoslo rápido y de la mejor manera. (Aplausos.)
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado
por Buenos Aires.
Sr. Basteiro.-
Señor presidente: le informo que voy a compartir mi tiempo con la señora
diputada Cecilia Merchán. No lo había
anunciado antes a
Pertenezco al
bloque Encuentro Popular y Social e informo que vamos a votar –tenemos
diferencias en nuestro voto con la señora diputada Vilma Ibarra‑ a favor
de este proyecto del Poder Ejecutivo que impulsa la convocatoria a elecciones
nacionales para el próximo 28 de junio. El motivo principal que nos impulsa a
votar afirmativamente esta iniciativa es que consideramos que la medida es
razonable, coherente y de sentido común. Sabemos que de continuar la coyuntura
política de la manera en que se está dirigiendo terminaremos seguramente en una
maratón de elecciones en los próximos meses, donde todos los domingos muchos
argentinos estarán expectantes de cómo terminó la elección en una provincia,
una localidad o una ciudad.
Creemos que
esto no le sirve a la democracia, más allá de que es bueno que la ciudadanía se
exprese permanentemente. Entendemos que
buscar una unificación de esa fecha es algo coherente. Las diferentes posturas
adoptadas por algunos jefes de gobiernos provinciales no aceptando la recomendación
que hace cuatro años aprobó este Congreso para fijar la última semana de
octubre como fecha de elecciones nacionales, convocando a las provincias a que
lo hagan en el mismo tiempo y forma, hacen que sea
Esto
seguramente traerá aparejado ahorro de energía a muchos argentinos e incluso a
esta Cámara de Diputados, que debería estar en una actitud pensante, atenta a
legislar, y no inmiscuida permanentemente en campañas nacionales o provinciales
que restan capacidad a la labor parlamentaria. La iniciativa obviamente también
genera ahorro de recursos, porque se va a poder instrumentar en un mismo acto
eleccionario, lo cual apunta a poder trabajar coherentemente y que la expresión
de la ciudadanía sea incluso más acorde a lo que pasa en cada una de las
provincias y en el país.
La postura de
sumarnos a apoyar esta medida es vista con beneplácito por gran parte de la
población. Hoy tomé conocimiento de algunas encuestas de opinión que indicaban
que la mayoría de los argentinos está de acuerdo en adelantar la fecha
electoral. Si no se aprueba este proyecto gran parte de la ciudadanía tendrá
que estar atenta a un cronograma electoral que va a generar una situación de
distracción permanente. La población
muchas veces no es amigable con las posiciones o cuestiones políticas como para
permitirse votar tres o cuatro veces en el año, como ocurre en algunas
provincias. Por eso es que esta medida me parece más que aconsejable.
Otro motivo
que tomamos en cuenta ‑ya fue planteado por más de un legislador‑
es que esta convocatoria, como lo ha dicho la presidenta de
Basta ojear
los diarios del mundo para darse cuenta de los niveles de desocupación y del
“parate” económico que han tenido los países de Europa central, incluso los
propios Estados Unidos.
Esta
situación en otro escenario y en otro momento del país seguramente hubiese
afectado a
Por todo esto
reclaman y advierten acerca de vendavales y situaciones de crisis extremas,
cuando la realidad es que todavía por suerte no hemos sido afectados, por lo
menos de la manera en que están siendo afectados los países centrales.
Desde este
bloque, con una coincidencia plena y absoluta de cada uno de nosotros, creemos
que para evitar que la crisis se propague y llegue a nuestro país el Poder
Ejecutivo debe tomar medidas aun mucho más activas que las que tomó hasta el
momento, por lo menos aquellas que no sólo piensen en los sectores industriales
y en los productores agropecuarios sino que generen lo que la propia presidenta
tiene como una de sus intenciones: que la participación en el producto bruto
interno tanto de los trabajadores como del mundo empresario sea efectivamente
de un 50 por ciento cada uno. Para eso creemos que deben haber medidas mucho
más activas, como es el aumento de las jubilaciones o la instrumentación de
salarios mínimos que cubran el costo de la canasta familiar.
Pienso que de
esa manera vamos a salir de la crisis, la vamos a poder sortear, practicando
aún más democracia y un proceso electoral que también traiga como consecuencia
un poco de bienestar a los sectores más necesitados de la población.
Voy a ir
terminando mi exposición para que pueda hablar mi compañera Merchan. Reitero el
apoyo a esta medida. Debemos ser coherentes y saber que el próximo 28 de junio
no se termina la historia, que tiene que continuar y profundizarse el proyecto
de cambio que se está llevando adelante hasta el momento. Creo que la propia
población, el propio ciudadano, el pueblo argentino, serán los que van a
definir sobre cómo y de qué manera tenemos que seguir avanzando.
No me caben
dudas de que la mejor manera sigue siendo la democracia y que el Parlamento hoy
esté debatiendo este proyecto es la expresión de la mejor calidad de
trasparencia, principalmente para evitar trampas y poner sobre el tapete las
actitudes de sectores de la oposición. (Aplausos.)
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra la señora diputada
por Córdoba.
Sra. Merchán.- Señor presidente: agradezco al compañero
Basteiro porque me ha dejado el tiempo esta vez tal como lo habíamos acordado.
Creo que en los años 80 y 90 la dirigencia política argentina pensó que era
posible y que no habría ningún costo si se decía una cosa y se hacía
absolutamente otra.
En ese
sentido hay algunas frases célebres y tristemente recordadas por todos
nosotros, por ejemplo, “con la democracia se come, se cura y se educa”; “la
casa está en orden”; “tendremos salariazo y revolución productiva”; que lo
sigamos porque no nos iba a defraudar, que el que depositó en dólares cobrará
en dólares. Son frases que han quedado muy grabadas en nuestra historia.
Sin embargo,
con todas estas mentiras y falacias, como es decir una cosa y hacer otra, lo
que se logró fue una destrucción enorme del sistema político argentino, una
destrucción que implicó no solamente la desconfianza de la sociedad y del conjunto de la ciudadanía sino la falta de
participación en las cuestiones que se vinculan con el futuro del país.
En ese
sentido siempre hemos creído que una de las principales tareas de los gobiernos
de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández era reconstruir esa confianza de la
gente en la política y volver a enamorar a la ciudadanía con la política, en
cuanto ello significa ansias de transformación y de superar situaciones
injustas que se viven.
Este
seguramente es el desafío que tenemos muchos de los legisladores que estamos
sentados aquí. Más allá de cómo votemos, aspiramos a reconstruir y reconstituir
esta confianza como única herramienta de
legitimidad del espacio que ocupamos.
Estimamos que
el adelantamiento de las elecciones en realidad, no ayuda en esa dirección. Por
el contrario, el irrenunciable objetivo que creíamos tenían estos gobiernos en
cuanto a reconstruir la credibilidad política hace agua con estas medidas. No
es bueno forzar el calendario electoral ni manipularlo en función de evitar
resultados adversos.
Creemos que
en nuestra sociedad hay un aprendizaje
histórico, que se da a lo largo y a lo ancho del país y que no acepta los
dobles discursos ni la justificación de lo injustificable. Entonces, no es
correcto convalidar esa forma de hacer política, tan propia de los años 90 en
nuestro país.
Ese
aprendizaje está en los barrios, en las universidades, entre los trabajadores y
en todo el campo popular, donde debemos reconstruir esa confianza. Allí también
se reconstruyen las fuerzas para poder encarar efectivamente esta crisis que
nos alcanzó y que no sabemos hasta dónde nos afectará.
En ese
sentido creemos que todos los sectores populares y progresistas, lejos de caer
en un análisis apocalíptico o destructivo tenemos la enorme tarea de plantear y
vertebrar nuestras propias opciones de país.
Desde nuestro
punto de vista, cualquier legitimidad se basa en el respeto de los intereses y
legitimidades del conjunto de nuestro pueblo, que periódicamente se delega en
el gobierno y sus representantes cuando emite su voto.
También
creemos que esa legitimidad se gana cuando en contextos difíciles como el
actual se tiene en cuenta la realidad de millones de compatriotas que
atraviesan una situación muy compleja.
Por ello, en
vez de estar discutiendo esta iniciativa deberíamos debatir proyectos y
propuestas que se anticipen al escenario crítico futuro, que podría ser peor
que el actual. Sin dudas, esto nos habría ubicado mucho mejor frente al marco
que se presenta.
Creemos que
estamos a tiempo de tomar esas medidas, que son muy prioritarias. Este es el
debate que necesita la ciudadanía para volver a confiar en la política, a fin
de entusiasmarla y enamorarla nuevamente con la política.
Los cuatro
integrantes del bloque creemos que es muy importante debatir la repatriación de
nuestro patrimonio energético, la defensa de nuestros recursos naturales, la
prohibición o suspensión de despidos, la cobertura por hijo o hija para todos
los desempleados y subempleados en nuestro país, la inversión necesaria para
nuestro sistema sanitario y educativo, el incremento de los planes de
contención social –que es dinero que se vuelca directamente al consumo‑ y
tantas medidas que ayudarían a proteger a nuestra ciudadanía.
Creemos que
este es el rol que debe tener el conjunto de la dirigencia política en
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.
Sr. Álvarez.-
Señor presidente: en el día de ayer se dieron en la comisión –salvo algunas
excepciones- pocos argumentos jurídicos en contra de la modificación del Código
Electoral. Se han oído más argumentos de tipo personal ‑como ocurrió en
esta sesión- recordando quiénes estaban a favor y quiénes en contra de dicha
iniciativa, e incluso respecto de los dichos que tuvieron lugar en situaciones
similares de elecciones pasadas.
Creo que este
no es un buen camino para dilucidar el quid de la cuestión. Como dijo un señor
diputado preopinante, fundamentando su voto a favor de este proyecto de
adelantamiento de las elecciones, aquí hay un aspecto fundamentalmente político
que debemos resaltar. Aunque no es nuestro estilo, creo ver la buena fe
subjetiva de este tipo de medidas. Centrar el debate en un terreno
excesivamente pantanoso, casi rayano en el agravio personal, no es nuestra
intención ni mucho menos.
De modo que
no vamos a transitar ese peligroso camino, pero sí resaltar que la discusión
que puede darse en el recinto goza de la buena fe objetiva que tiene el
proyecto.
Se han
vertido argumentos políticos y, por lo tanto, opinables. En lo que según
nuestro criterio comprende el núcleo central de los fundamentos se hace
referencia a la crisis económica financiera que vive el mundo y que sin lugar a
dudas recibe nuestro país en forma de coletazos. Obviamente, existen algunas
cuestiones internas que impiden resolver dicha crisis y aún la agravan.
Si estas
cuestiones están vinculadas con esa crisis llama por lo menos la atención de
que no se haya exhibido con anterioridad este argumento. Casi estamos
inaugurando estas sesiones ordinarias y nunca se nos advirtió que esta
situación de crisis -que no lleva sólo quince días- pudiera derivar en la
necesidad del adelantamiento de las elecciones nacionales. Recordemos que este
ha sido un argumento vertido por algunas provincias y que hemos escuchado en reiteradas
oportunidades, pero existe una diferencia entre fijar una fecha y cambiarla.
De todos
modos quiero decir, aunque no pretendo ser oportunista porque lo he sostenido
desde hace mucho tiempo, que este es un momento apto e interesante para
plantear cuestiones relacionadas con la cultura política y que tienen que ver
con la necesidad de separar las elecciones provinciales de la nacional,
teniendo en cuenta –cosa que aprendí mientras fui intendente municipal- que en
épocas de elecciones nacionales los argumentos provinciales quedan
absolutamente subsumidos en una problemática distinta.
No es bueno
que desde las administraciones provinciales no pueda plantearse una
problemática propia en este sentido y que deba someterse a una discusión de
carácter nacional. Si este es un argumento político, creo que por el contrario
es buena esta cultura de poder separar y distinguir en momentos electorales una
problemática de otra, lo cual no debe llamarnos la atención ni tampoco
asustarnos.
Por otra parte, se han visto en este recinto
‑incluso nos ha pasado
a nosotros‑ diferencias internas, por lo cual comparto lo que dijo un
diputado preopinante en cuanto a que no debemos hacer de esto una cuestión
ética y moral sino una cuestión política. De todas maneras, creo que esta
cuestión política nos puede acercar si encontramos algunos puntos en común, y
uno de ellos es nada más y nada menos que la fecha de las elecciones. Ese fue
el espíritu con el cual se consensuó que el último domingo de octubre fuera
para todos la fecha de la elección nacional. Nada se dijo respecto de las
elecciones provinciales, por lo cual me parece que no es un argumento válido
decir que como se lo ha hecho en esas jurisdicciones, se justifica hacerlo en
ésta.
Está claro
que no hay que tenerle miedo a las elecciones. Soy de los que creen que la
alteración de la fecha no va a cambiar fundamentalmente el resultado de una
votación. Pero con la misma sinceridad debo decir que este adelantamiento
perjudica a partidos, agrupamientos o frentes en formación. No perjudica a una
dirigencia política sino a quienes –como no tenemos miedo a esa elección-
queremos ofrecernos como alternativa electoral.
Por último,
quiero expresar ‑tal como lo señalara ayer la señora diputada Ibarra‑
que en caso de aprobarse el texto del proyecto tal cual ha venido, durante el
tratamiento en particular señalaremos algunas cuestiones que presentan
inconvenientes. Me refiero fundamentalmente al artículo 5º. Supongo que cuando
la diputada Ibarra haga uso de la palabra se referirá a este asunto, porque fue
ella –no quiero quitarle el derecho de autor- quien señaló el inconveniente que
traería dejar el artículo 5º tal como está. Dicho artículo dice: “Suspéndase
por única vez lo dispuesto en el artículo 53...”. Creo que no sería bueno para
nadie, empezando por el oficialismo, suspender todo el artículo 53.
Finalmente, a
fin de no caer en reiteraciones y para ahorrar tiempo, con la autorización de
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra la señora diputada
por Neuquén.
Sra. Comelli.- Señor presidente: creo que desde el 1º de
enero no nos han quedado dudas de que este es un año electoral. Tan así es que
veníamos preparados para desplegar en
Como decía
recién un diputado, en el marco de una discusión política que no la entiendo ni
ética ni moral, adelanto que el Movimiento Popular Neuquino va a acompañar esta
iniciativa.
Ya en el año
2004, cuando discutíamos acerca de fijar o no una fecha, quienes representamos
a los partidos provinciales también hablábamos en las comisiones de dar un
debate más amplio, que hubiera sido lo ideal. Digo esto porque al unificar las
elecciones en una sola fecha y volver a colocar a los candidatos a diputados y
senadores nacionales en las mismas boletas que los candidatos a presidente,
muchos de ellos lograron ser electos gracias a estas listas sábana, “colgados”
del candidato presidencial. Quienes pertenecemos a partidos provinciales no
tenemos esa opción. Los que estamos aquí figuramos en una boleta muy pequeña,
en la que sólo estaba nuestro nombre, sin estar debajo del de ningún dirigente
nacional candidato o candidata a presidente.
Por lo tanto,
creo que todavía queda bastante por discutir en lo que respecta al Código
Electoral. Las distintas jurisdicciones podrían haber adecuado sus códigos
–algunas lo hicieron‑ estableciendo una fecha fija en la misma línea por
aquello que discutimos de si es poner una fecha o cambiar una fecha.
Independientemente
de esto quería hacer dos o tres reflexiones en cuanto a los argumentos que nos
brindan. La crisis financiera real, que cada día se traduce más en una crisis
de la economía real, la viven muy de cerca las provincias que tienen una
economía, como la nuestra, vinculada a las commodities y al petróleo.
Considero que
los costos de tener múltiples elecciones se va a tener que seguir dando y pido
al oficialismo que si quiere evitarlos digan, por ejemplo, a sus colegas de la
ciudad de Neuquén, para citar un caso, que pongan como fecha de la elección el
mismo 28 de junio, porque de lo contrario el discurso del oficialismo va a
tener distintas interpretaciones, dependiendo de si se hace acá o en otras
localidades.
Me parece un
argumento válido acortar la discusión electoral para abocarnos a los problemas
reales de la gente. En esta Cámara hemos vivido muchos años viendo cómo en los
años electorales prácticamente no ha habido sesiones. Estoy en esta Cámara
antes de la época de la presidencia de Eduardo Camaño y he visto que en meses
enteros no había sesiones porque se trataba de un año electoral. Entonces,
cualquiera se dará cuenta de que acortar este debate permitirá hacer hincapié
en los problemas reales de la gente, que son serios.
Respecto de
si la presidenta dice la verdad o no, me parece que es una terrible pregunta
plantear si uno le cree o no, o si hay especulación política. Seguro que la
hay, claro que sí. A ningún ciudadano se le escapan los problemas que se le
presentan al gobierno, con las distintas estrategias de alianza y conflictos de
gabinete, que no me voy a poner a analizar.
Pero creo que
también hay una especulación, como la ha habido en todas las jurisdicciones que
no actualizaron acorde con la ley del 2004 sus códigos electorales poniendo una
fecha fija. Esto también fue así.
Sobre la
cuestión de si hay una lógica electoral planteando un juego para debilitar al
otro, creo que también existe, pero frente a todas estas realidades necesitamos
que el Congreso funcione y discuta cómo reactivar la economía, el empleo, el
consumo, y para esto considero que lo mejor es en este año conflictivo acortar
la discusión electoral.
En junio
tenemos elecciones y tendremos un resultado que convalide o sea adverso al
gobierno nacional. Me imagino que tendrán un plan B necesario para que continúe,
como todos deseamos, una gestión con la presidenta a cargo del gobierno hasta
la finalización del mandato, con la vocación de arribar a un consenso sobre la
base de la decisión del electorado para llegar a las soluciones que se
demandan.
El Movimiento
Popular Neuquino no le teme a las elecciones. En mi provincia vamos a enfrentar
a todo un arco político, desde la izquierda, pasando por el frente,
Este es un
problema más de dirigentes que de la gente. Debemos tener muy en cuenta las
consecuencias, y a lo largo de la historia el Partido Justicialista siempre se
ha renovado con distintas facetas. Este partido provincial decide someterse a
las urnas y si es tres meses antes le damos la bienvenida en aras de la salud
de la discusión en este Congreso. (Aplausos.)
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado
por Santa Fe.
Sr. Dalla Fontana.-
Señor presidente: los diputados que integramos el bloque Santa Fe Federal no
creemos conveniente ni oportuno aprobar una modificación del cronograma
electoral vigente.
La sanción de
la ley 25.983, que estableció un día fijo para la elección de cargos
nacionales, ha sido y es considerada por todos los sectores políticos como un
importante avance institucional. Permitió superar un estado de cosas en el que
las fechas de las elecciones eran fijadas según la conveniencia circunstancial
del partido gobernante, fuera éste el que fuere. Se trata de una norma que,
además, fue sancionada con el consenso unánime de todas las fuerzas políticas.
Por ello,
merituando costos y beneficios, creemos que los argumentos que se esgrimen para
adelantar las elecciones no son suficientes para justificar una medida que
viene a alterar las reglas de juego vigentes.
Nadie duda de
que, frente a las turbulencias y la contracción económica mundial, nuestro país
va a enfrentar variados y graves problemas. Sin embargo, enfrentar esta
situación poniendo la crisis entre paréntesis, adelantando elecciones y
esperando a que estas concluyan, para recién después ponernos a trabajar para
solucionar los problemas de fondo, no nos parece razonable.
Por último,
no es verdad que la actual situación necesariamente genere falta de
gobernabilidad o erosione fatalmente el capital político de los oficialismos.
Esta crisis que nos golpea afecta también a nuestros vecinos; sin embargo, la
popularidad de Lula en Brasil, de Tabaré en Uruguay o de Bachelet en Chile no
ha disminuido sino que, por el contrario, ha registrado un aumento.
Concentrarse
en resolver los problemas que enfrentamos nos parece la única receta
recomendable para crear gobernabilidad y también para obtener el acompañamiento
de la ciudadanía a través del voto, ello con independencia de cuándo se lleven
a cabo las elecciones, más tarde o más temprano.
Por ello,
ratificamos nuestra posición respecto de la inconveniencia de modificar el
cronograma electoral vigente.
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado
por Córdoba.
Sr. Delich.-
Señor presidente: hubiera preferido que las elecciones se llevaran a cabo
conforme lo establecido, en octubre próximo, pero sobre todo hubiera preferido
que esta crisis descomunal que afecta a todo el planeta no se hubiese
producido.
Desgraciadamente
esta crisis, que no podemos eludir, que no podemos desconocer ni podemos dejar
de instalar en el centro de nuestras preocupaciones, por la fuerza de las cosas
está decidiendo por nosotros en no pocos planos.
No me voy a
referir aquí a la crisis ni a su naturaleza ni a sus consecuencias; ya lo hice
en dos oportunidades anteriores. Por esa razón, solicito la inserción en el
Diario de Sesiones de dos artículos que publiqué durante el último mes en
distintos medios del país y de la región.
Al parecer,
siempre estamos detrás de los acontecimientos en lugar de estar delante de
ellos. La pregunta es cómo enfrentar la crisis y cuáles son las opciones que
tienen
A medida que
pasan las semanas y los meses vamos tomando conciencia de que lo que al
comienzo aparecía como una crisis financiera está afectando cada vez con más
fuerza las economías reales, desatando transformaciones mucho más profundas.
A medida que
transcurre el tiempo se va instalando una suerte de bruma que nos aleja de los
orígenes de la crisis. Por ello, vale la pena recordar que el responsable de
esta crisis planetaria es Estados Unidos. Lo novedoso de todo esto es que toda
América latina -en particular
Pero no sólo
necesitamos reconocer los orígenes de esta crisis, sino que también debemos
apelar a nuestra propia historia para repensar cómo salir de esta situación y
qué propuestas debemos impulsar. Así, recuerdo que la crisis de 1929 terminó
con el régimen constitucional a partir del golpe que derrocó al gobierno de don
Hipólito Irigoyen; en ese momento se inauguró una década de incremento de las
desigualdades y de decremento en la calidad de la democracia.
La salida de
la última crisis que enfrentamos -me refiero a la de 2001-, cuyo punto cúlmine
fue la devaluación del 400 por ciento en la paridad del dólar que hasta
entonces era de uno a uno, implicó la duplicación de los niveles de pobreza.
Así, de un 30 por ciento pasamos literalmente al 60 por ciento de pobres en
nuestro país. No necesito decir que las consecuencias de esa crisis la
terminaron pagando los sectores más pobres de la sociedad.
Las
consecuencias no sólo se vieron reflejadas en los índices de pobreza. Como todo
el mundo sabe América latina es la región más desigual del planeta; aclaro que
no estoy hablando de porcentajes de pobreza o de indigencia sino de desigualdad
en el sentido literal de la palabra.
Por lo tanto,
la pregunta crucial que debemos formularnos es cómo enfrentamos esta crisis sin
agudizar las desigualdades sociales, sino tendiendo más bien a disminuirlas. No
es una utopía pensar que las crisis implican siempre una oportunidad. Quizás
para nosotros esta también sea una oportunidad. Tenemos la posibilidad de
evitar que las condiciones sociales se agraven, que la desigualdad se
incremente y que la pobreza aumente. Debemos preocuparnos por evitar que la
crisis golpee a los sectores menos favorecidos de la sociedad.
En algún
momento dije que esta crisis se va llevar puesto los modelos de desarrollo y de
industrialización que parecían asentados para siempre. Esta civilización, que
se construyó a partir de la senda marcada por Estados Unidos de Norteamérica,
cuenta con varios íconos. Uno de ellos es el del automóvil, que refleja lo que
implica el individualismo en el país del Norte: cada uno con su automóvil. No
importa lo que pasa con el medio ambiente ni con la comunicación ni con el
transporte ni con el traslado a las personas, etcétera. Cada uno en automóvil.
Hasta el año pasado esa sociedad llegó casi al sueño perfecto: 0,8, casi un
automóvil por habitante. La contaminación del ambiente no tiene límite a partir
de lo que pasa en los Estados Unidos.
Simplemente lo señalo como un ejemplo de lo
que se avecina: una reestructuración de las economías y de la sociedad.
No vamos a
estar ajenos a replantear nuestro propio modelo de desarrollo y de crecimiento.
Precisamente en este marco es donde quiero situar ahora esta decisión de
convocatoria a elecciones. Precisamente en dicho marco imagino cuándo y cómo la
crisis es una oportunidad.
Llamar a
elecciones –y que por supuesto se lleven a cabo‑ implica abrir un período
de debate nacional muy pero muy necesario en un momento de extrema intensidad
de la crisis, donde todas las medidas que tome el gobierno, más las que pudiera
adoptar, deben estar orientadas a la solución del problema que padece el mundo,
por lo menos de manera equitativa.
Ayer la
señora presidenta de
Esa vieja
fábrica militar de aviones fue fundada en 1928. Diez años después fue
acompañada por
No es que se
estatice un polo productivo, sino que se trata de otro modo de imaginar el
futuro, con el objeto de que esa fábrica esté ligada a lo mejor de la ciencia y
de la tecnología argentinas. Desde ese momento comenzamos a pensar en que
existe otro modelo. Esta decisión, tomada en el marco de la crisis, apunta a su
superación.
Espero que el
debate electoral sea tan franco y sincero como el que necesita el país.
Algunos
dirigentes han dicho que ninguna medida
es posible si estamos lejos del mundo. ¿Qué es el mundo? Algunos creen que el
mundo es el Fondo Monetario Internacional. Otros consideran que es el sistema
financiero internacional. Realmente pensar así constituye una tontería.
Gracias a que
no estamos en el Fondo Monetario Internacional, y a que Brasil tampoco forma parte
de él, estamos resistiendo la crisis. Con las recetas del fondo, ahí sí diría
como cualquier cordobés del medio: “Estamos en el horno, amigos.”
Precisamente
porque no estamos en el Fondo Monetario Internacional es que la crisis se pudo
enfrentar.
Otros creen
que no importa dejar de lado el superávit fiscal. Insisten en volver al Fondo y
en endeudar al país como en la década de 1990. Ya conocemos las consecuencias.
No se puede dejar de lado el superávit fiscal. Constituye una pieza central no
sólo para este gobierno, sino para un nuevo modelo de desarrollo si es que
pensamos en términos propiamente nacionales.
Voy a votar
favorablemente esta convocatoria a elecciones, con la esperanza de que tengamos
un gran debate nacional, y que digamos todo lo que pensamos no sobre gobierno,
sino acerca de cómo salir de la crisis. Esta no
tiene que ser una elección contra el gobierno. Personalmente, me gustaría o
quisiera que fuera un gran debate sobre cómo salir de la crisis.
Por eso voy a votar favorablemente este proyecto de ley. (Aplausos.)
Sr. Presidente
(Fellner).- Tiene la palabra la
señora diputada por Salta.
Sra. Torfe.-
Señor presidente: no voy a redundar en muchas cuestiones que ya se plantearon,
pero me gustaría hacer hincapié en algunas cuestiones políticas, sobre todo con
respecto a la falta de diálogo político. Para nosotros, como partidos
políticos, es muy importante tener en cuenta estos temas, sobre todo en los
casos electorales como el que estamos tratando hoy.
Pensamos que debe existir un respeto hacia nuestras
instituciones, tal como lo establece el artículo 38 de
Digo esto porque en el caso particular del municipio de
Payogasta tenemos previstas elecciones internas abiertas para el 29 de marzo.
El 7 de junio hay elecciones para elegir intendente. Luego tenemos tres
elecciones para cubrir cargos legislativos. Asimismo, se estableció que el 14
de junio habrá elecciones internas abiertas para que los partidos elijan sus
candidatos. En caso de aprobarse esta iniciativa, el 28 de junio habrá
elecciones para elegir legisladores nacionales. Y el 6 de septiembre habrá otra
elección para elegir legisladores provinciales. Si este proyecto no se aprueba,
las elecciones en Salta se realizarán conjuntamente en el mes de octubre.
Por eso quería plantear esta situación en especial.
Nosotros como políticos conocemos de cerca lo que significa una elección en las
provincias y el trabajo que lleva organizar un comando electoral y una campaña
por parte de los candidatos. También pensamos, como partido, que debe existir
una relación directa entre la fecha en que los candidatos son electos y la
fecha en la que asumirán, porque en caso de aprobarse esta iniciativa habría un
hueco y una falta de legalidad. No sabríamos a quién tendríamos que dirigirnos,
y creo que esto debilita todavía más un sistema democrático.
En su proyecto, la señora presidenta habla de la
profundidad de la crisis. Creo que esta medida está provocando una crisis
dentro de la institucionalidad, dentro de los partidos políticos, porque no nos
está permitiendo poder organizarnos como partidos.
También debemos hacer hincapié en lo que significa la
campaña para un candidato, cuestión que también es respetable. Hay algunos
partidos que ya tienen sus candidatos instalados, pero hay otros partidos que
merecen tener el tiempo suficiente como para poder instalarlas o poder hacer
una campaña electoral como la venimos realizando.
Con esta medida, en la provincia de Salta vamos a provocar
un desencuentro entre los ciudadanos, porque la verdad es que muchas
veces cuando se hacen encuestas la gente no sabe qué cargos electivos están en
juego. Imaginen el caso de nuestra
provincia, donde tenemos tantas elecciones. Creo que debemos ser serios para el
ciudadano y hacer las elecciones como las veníamos realizando.
Leí el debate
de la iniciativa que se trató en oportunidad de convocarse a elecciones de
diputados nacionales en diciembre de 2004.
No quiero ahondar en ese tema pero coincido plenamente –y coincidimos
como partido‑ en que ésa debe ser la fecha en que se deben realizar las
elecciones.
Espero que
sepan entender que este bloque ha sabido acompañar y dar todas las herramientas
necesarias para que el Poder Ejecutivo pueda afrontar ciertos problemas, como
esta crisis. Lo supimos acompañar en
todo sentido, pero en esta oportunidad la medida que se quiere implementar
perjudica a nuestra provincia.
Por las
razones expuestas el bloque del Partido Renovador votará por la negativa el
proyecto que estamos tratando.
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado por
Sr. Lozano.-
Señor presidente: en primer lugar explicitaré la posición del bloque de
Proyecto Sur y luego haré dos reflexiones, una sobre lo que entendemos que
plantea lo que hoy estamos haciendo para la relación entre el sistema político
institucional y la sociedad, y otra respecto de algunos datos objetivos del
contexto que resultaría si se aprobara este proyecto, que van más allá de la
intencionalidad que cada uno pueda esgrimir y que creo que deben ser tomados en
cuenta.
- Ocupa
Sr. Lozano.-
Respecto de nuestra posición hago mías las palabras de los señores diputados
Emilio García Méndez y Carlos Raimundi.
Nosotros también vamos a abstenernos en la votación de este proyecto. El
fundamento de esta postura es que entendemos que desde el punto de vista de la
alteración de las reglas de juego lo que hoy estamos discutiendo es en gran
medida un verdadero mamarracho institucional.
Es un mamarracho que subordina la lógica de las instituciones a la
especulación electoral y que también subordina la suerte de los argentinos a la
suerte de sus dirigentes. Pero es un
mamarracho que, por lo menos desde nuestro punto de vista –en esto queremos ser
muy claros‑, no involucra solamente al oficialismo a nivel nacional.
En realidad, más allá de la hojarasca discursiva las verdaderas razones que
explican la decisión del adelanto de las elecciones nacionales no son muy
distintas a aquellas por las cuales se produjo el desdoblamiento abrupto, por
ejemplo, de las elecciones en la ciudad de Buenos Aires.
Quiero ser
claro también en esto: no es que yo esté desconociendo la existencia de
facultades para que el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires establezca
la fecha; lo que quiero decir es que si fuera por ser serios respecto del
cumplimiento de
Sin embargo,
en lugar de que los porteños supiéramos hace tiempo que teníamos elecciones
desdobladas tuvimos que esperar meses de especulación electoral hasta que quien
terminó resolviendo esto fuera el encuestólogo de turno Durán Barba. Es decir,
la lógica institucional es puesta al servicio de una especulación electoral e
incumpliendo una vez más, como los gobiernos anteriores en
Con esto
quiero decir que este tipo de práctica no involucra exclusivamente a la
estrategia del oficialismo nacional. En ese sentido, la preocupación que
tenemos es que pareciera que estamos brindando la imagen de una corporación
política que lejos de estar discutiendo una agenda de prioridades de la
sociedad frente a la crisis, está discutiendo cómo escapa de los efectos
negativos que la crisis puede producir sobre los oficialismos en cada uno de
los lugares.
Por eso es
que no nos sentimos contenidos ni en la opción del sí respaldando esto que nos
parece inadecuado, ni tampoco en una opción negativa que vemos cargada de
cierta cuota de oportunismo, porque la verdad es que la práctica que ambos
tienen es exactamente la misma.
El segundo
punto que quería decir es esta pequeña reflexión sobre la cuestión que implica
discutir estas cosas para la relación entre el sistema político y la sociedad.
En verdad la
sensación que tenemos es que este tipo de debates aleja a la sociedad del
sistema político. Los otros días veía una encuesta, y más allá de los límites
que todos sabemos que toda encuesta tiene, advertía que había votaciones
divididas respecto de quienes fueron encuestados en cuanto a la conveniencia de
junio o de octubre. No había discusión entre los encuestados para mostrar una
mayoría elocuente, ya que sostenían que, tanto junio como octubre, ninguna de
esas dos fechas les alteraba su vida cotidiana.
No se trata
de un tema menor: que la elección no tenga nada que ver con la alteración de la
vida cotidiana significa la expresión manifiesta de un grado de distancia que
sería conveniente desandar para dar sentido al debate político en
En verdad
esto tiene que ver efectivamente, como recién decía un señor diputado
preopinante para justificar su voto a favor, con que ciertamente deberíamos
estar discutiendo qué opciones tenemos frente a la crisis. Pero no es eso lo
que estamos discutiendo. Estamos discutiendo el adelanto electoral. No estamos
discutiendo las opciones frente a la crisis. No estamos discutiendo si es
correcto haber planteado tarifazos que han despertado una situación de
conflicto abierto en parte importante de la población del conurbano.
No estamos
discutiendo cómo llegamos con políticas específicas sobre la infantilización de
la pobreza o sobre la población más vulnerable. Tampoco estamos discutiendo un
seguro de empleo y formación para
quienes están en situación de desempleo. No estamos discutiendo la prohibición
de los despidos en las empresas más importantes del país. No estamos
discutiendo el control sobre los fondos de
En ese
contexto, estas cosas son las que tendríamos que estar discutiendo, como el
tratamiento diferencial que merecen tener las unidades de menor tamaño, tanto a
nivel urbano como rural, para evitar los efectos de mayor concentración que
toda crisis tiene, más las urgencias estructurales que tienen que ver con el
saqueo del petróleo, la minería y de tantas cosas que sería urgente discutir
para replantear nuestra situación actual. Y en lugar de estar discutiendo las
opciones, estamos discutiendo el adelanto electoral.
Si
estuviéramos discutiendo opciones sería razonable el debate del Parlamento. A
buena parte de la sociedad le interesaría y además, si no alcanzara con el
Parlamento, yo podría incluso entender el planteo plebiscitario que hace el
gobierno nacional de poner al pueblo por detrás de una estrategia política que
implique afrontar la crisis para que no la paguen los de siempre.
Ocurre que no
es esto lo que estamos discutiendo: estamos discutiendo un adelanto electoral
que tiene como única excusa buscar o bien un nuevo cheque en blanco o revolear
la crisis de gobernabilidad al conjunto de la sociedad.
Ese es el
punto donde esta cuestión no cuaja y no tiene sentido. No tiene sentido
acompañarla y hay que tratar de pasar rápido de este tipo de debate para entrar
en las discusiones de fondo que la sociedad argentina en todo caso necesita.
El tercer
punto que quiero plantear se relaciona con un contexto del que no podremos
escapar, más allá de la intencionalidad o de las razones que se esgriman
verbalmente.
Se deben
considerar dos datos en materia económica. El primero se vincula con las
cuentas públicas nacionales. Si uno observa la recaudación y la proyecta hacia
el total del año, el anuncio de los 53 mil millones de pesos de obra pública,
hecho por la presidenta de
En realidad,
si la obra pública se realizara, implicaría que tendríamos un rojo en las
cuentas públicas de 34 mil millones de pesos. Si observáramos el agregado de
las provincias en el año 2007, encontraríamos un rojo de 500 millones, mientras
que en 2008 el déficit fue de 1.800 millones de pesos. Pero la previsión para este año es de un
déficit de 13 mil millones de pesos para el agregado provincial.
Esto
significa que no hay plata para hacer lo que se dice que se va a hacer este
año. Entonces, si no la hay, el segundo semestre, salvo que haya
rectificaciones, requerirá objetivamente un ajuste fiscal.
En segundo
lugar, los dólares que dispone
Un tercer
punto reside en que si se cumple con lo que se plantea, tendremos un conjunto
de políticos elegidos, pero un
Parlamento que funcionará con menor potencia y respaldo político. Es decir que
las medidas de ajuste estarán acompañadas por un sistema político más débil y
no más fuerte.
Esto tendrá
un solo resultado: aumentará la capacidad de avance del poder económico sobre
el conjunto de la sociedad. Este tipo de estrategias, en lugar de fortalecer,
debilitan. Esto es lo que el Parlamento debería evitar. (Aplausos.)
Sra. Presidenta (Vaca
Narvaja).- Tiene la palabra la
señora diputada por Santiago del Estero.
Sra. Velarde.-
Señora presidenta: el gobierno nacional vuelve a sorprendernos con una decisión
que es mitad increíble y mitad insufrible, consistente en cambiar el calendario
electoral, lo que es ajeno a la institucionalidad de
Digo esto
porque en una República democrática la norma no sólo debe ser legal –es decir,
ajustada a derecho‑, sino, sobre todo, también legítima, o sea, válida
desde la confiabilidad que genera.
Si de algo
adolece la decisión de adelantar las elecciones es de confiabilidad. En primer
lugar, no es confiable, porque se trata de una decisión arbitraria. El régimen
electoral es la regla jurídica de la convivencia política.
En
consecuencia, cualquier modificación al régimen electoral exige como condición sine qua non para su validez
que nazca del consenso o acuerdo entre las distintas fuerzas políticas que
integran el país. La pregunta es: ¿a
quién se consultó para hacer esta modificación? Ni siquiera al propio partido.
Me parece que no estamos en una
República; esto es más propio de una monarquía, pero lo que es más complicado,
no de cualquier monarquía, no estamos hablando de la monarquía inglesa
posterior al siglo XVIII donde el poder estaba en el Parlamento, estamos
hablando de la monarquía de los últimos años de
Pregunto nuevamente: ¿a quién se
consultó? Los ministros no fueron consultados, el propio partido no fue
consultado, y la oposición ni que hablar; jamás fue convocada al diálogo y al
consenso. Entonces, si esto no es una construcción hegemónica de poder creo que
los argentinos deberíamos plantearnos el concepto de hegemonía en el poder.
La decisión no es legítima
precisamente porque es arbitraria. La decisión de adelantar las elecciones no
es legítima porque no es seria. La previsibilidad es una de las razones de
prosperidad de los países serios, y en el año 2003 el entonces presidente
Kirchner prometió a los argentinos el siguiente eslogan: “Argentina un país normal, Argentina un país serio”. No
hay un país serio si no hay previsibilidad. Estamos hablando precisamente de
eso: de un país normal y serio.
Las democracias presidencialistas no
cambian su régimen electoral por las crisis. Tal vez podría justificarse en una
democracia parlamentaria, pero no en una democracia como la nuestra que es
presidencialista. ¿Qué ocurre en una democracia parlamentaria? En un momento de
crisis, ante la falta de apoyo a los proyectos de gobierno, se busca construir
una nueva mayoría, pero si no la logran se van.
Entonces, ¿cómo puede gobernarse con
media Cámara que se va el 10 de diciembre y media Cámara que es elegida seis
meses antes? El gobierno contribuirá a la ingobernabilidad mientras que la
oposición, como corresponde, sostiene la gobernabilidad del sistema. ¿Acaso no
contribuye también a la ingobernabilidad este gobierno cuando mantiene el país
en conflicto y confrontación permanentes?
Apuran la huida. Lo que ocurre es que
nosotros, la oposición, queremos que este gobierno termine su mandato como
corresponde el 10 de diciembre de 2011. Ratificamos: somos opositores no
golpistas. Esta decisión de adelantar las elecciones es arbitraria, y por eso
no es legítima. Es poco seria, por eso no es legítima. Y no
es legítima –y con esto termino- porque no tiene fundamentos serios.
La verdad es que la señora presidenta
acaba de descubrir la pobreza, y eso es importante en una Argentina que tiene
más de diez millones de pobres e indigentes. Pero lo que es más importante
ahora es que no solamente ha descubierto la pobreza sino también que el país está
en crisis. Esto es lo que realmente vale. El país está en crisis, pero en esta
confrontación permanente amigo-enemigo al que nos tiene acostumbrados el
gobierno en estos últimos tiempos aparece un nuevo puesto. ¿Cuál es este nuevo
puesto? Crisis versus elecciones. La
verdad es que tenemos que convocar a elecciones para poder afrontar la crisis.
Ocurre que de esta manera, mediante el
adelantamiento de las elecciones no van a lograr su cometido, que no es otra
cosa que evitar una derrota catastrófica ‑ya que de igual modo la van a
tener‑, ni tampoco van a lograr el cometido planteado erróneamente, que
es el de paliar la crisis. ¿Sabe por qué, señora presidenta? Porque los países
serios enfrentan las crisis con un plan serio tratado en el Congreso Nacional,
y la verdad es que este gobierno no tiene ningún plan anticrisis para que lo
trate Parlamento.
Por lo tanto, esta medida que sin
lugar a dudas ‑y lo ratificamos- es arbitraria, poco seria y carece de
fundamentos ciertos, es otro de los efectos de este estilo que la misma
presidenta ha llamado “jazz”, de improvisación de este gobierno. Por eso no
estamos dispuestos a apoyar este desatino institucional de neto corte fascista
y por ese motivo vamos a votar en contra.
Sra. Presidenta (Vaca
Narvaja).- Tiene la palabra la
señora diputada por Buenos Aires.
Sra. Vázquez de
Tabernise.- Señora presidenta: en
principio quiero adelantar el voto afirmativo de nuestro bloque, Partido de
Si bien
podemos hacer propios muchos de los argumentos que se han vertido aquí, de
todas maneras quisiera dar algunas precisiones. Entonces, voy a comenzar
leyendo la frase que pronunció la
presidenta Cristina Fernández de Kirchner el jueves pasado en Chubut:
“Elecciones desdobladas desde marzo a octubre. Una larga fiesta de la
democracia, bajo vientos huracanados”... “¿No les parece suicida y hasta
obsceno que mientras arde el mundo, en vez de trabajar para la cohesión social,
la solidaridad y la unidad nacional, estemos asistiendo al triste espectáculo
de sectores que hacen de cada tema, de cada conflicto, una emboscada contra las
instituciones democráticas?”
¿Por qué cito
las palabras de la señora presidenta? Porque me parece que la oposición
lamentablemente vuelve a incurrir en un error que consiste en leer el libro por
la mitad. Es decir, cuando habla de la decisión que toma el gobierno nacional
de enviar este proyecto al Parlamento, se enanca en que supuestamente el
gobierno nacional dijo que es debido a la crisis que está planteando el
adelantamiento de la elección de diputados y senadores nacionales. Pero ni el
gobierno ni la presidenta han dicho esto. La presidenta habla de elecciones
desdobladas desde marzo hasta octubre.
Con este
proyecto de ley lo que están diciendo la presidenta y el gobierno es
simplemente que gobernadores, como el caso de Binner en Santa Fe, y como el
jefe de Gobierno de
Cuando ella
planteó el adelantamiento lo hizo en este contexto. El gobierno nacional nunca
hubiera mandado este proyecto de ley si los gobernadores o el jefe de gobierno
de
En este
contexto de crisis internacional ‑opositores y oficialistas podemos
discutir muchas cosas pero ninguno niega su magnitud‑ aparece como
suicida que cada uno se quiera salvar en forma individual. De esto está
hablando el gobierno nacional, que la salvación no es individual, que la
salvación es colectiva, que todos construimos un modelo y todos necesitamos aportar
a él.
Pero yo
quisiera que desdramaticemos la cuestión porque desde ese anuncio para acá la
verdad es que se ha hecho casi imposible escuchar la radio o mirar la
televisión una hora seguida, porque la dramatización absoluta de la fijación de
una fecha electoral hoy es moneda corriente.
Hoy parece
que la causa de todos los males –ayer era el campo, antes de ayer las AFJP, y
siempre hay un motivo nuevo‑ es el adelantamiento de la fecha de las
elecciones, que simplemente fue la reacción de un gobierno, que toma una
decisión en el campo de la legalidad y la legitimidad.
Nosotros
tampoco salimos a discutir la legalidad de la decisión tomada por Binner, Macri
o el gobernador Brizuela del Moral. Entonces, ¿por qué nos niegan y nos
discuten la legalidad y legitimidad de la decisión que toma el gobierno
nacional?
Una buena
parte del arco opositor de
Lamento que
no esté presente el señor diputado De Narváez porque me gustaría que me contara
por qué cambió la decisión, porque yo también le creí cuando en una primera
instancia salió por los medios a decir que iba a apoyar la medida del gobierno.
No hay explicación ante la pregunta de por qué unos pueden y otros no.
La realidad
es que se han sorprendido y mucho al ver que –como en la cancha jugamos todos‑
el gobierno nacional hizo uso de sus herramientas constitucionales,
democráticas, para responder frente a la cuestión, porque reitero que no es la
crisis lo que causa la convocatoria anticipada a elecciones, sino los distintos
adelantamientos de las elecciones anunciados en las provincias. Esto nos llevó a la necesidad de unificarlas.
Hay una larga
lista desde el año 1987 para acá que indica cuántas veces se cambiaron las
fechas de las elecciones. Por empezar
voy a citar la de 1987, que la hicimos el 6 de septiembre. Esta fecha aciaga la
recuerdo muy bien porque en
Todos los
partidos políticos hemos hecho esto en
Entonces, si
vamos a poner una fecha unificada y establecer una regla unívoca para todos,
bienvenido sea, hagámoslo, pero reconozcamos que en cada una de estas medidas
siempre hubo un grado de especulación, y hagámonos todos cargo de ello.
Otra cosa que
vamos a decir una y mil veces, y no me voy a cansar de repetirlo, es que uno no
puede salirse de su propia historia. No se puede ser tan incoherente y
pretender gobernar un país diciendo desde el arco opositor que es
inconstitucional, ilegal o inoportuna aquella herramienta que el propio partido
ha usado cada vez que consideró que servía a sus intereses. Digan otra cosa,
pero no usen estos argumentos que están utilizando.
Para no
aburrir a los señores diputados con cifras, voy a solicitar la inserción en el
Diario de Sesiones de la larga lista de fechas –más de cien‑ que tenemos
acá y que abarca los últimos veinticinco años.
Por otro
lado, aquí se ha hablado de que es necesario debatir los problemas que aquejan
a la ciudadanía. Estamos totalmente de acuerdo; de eso queremos hablar y todo
el tiempo venimos a hacerlo a través de los proyectos de ley que envió el Poder
Ejecutivo el año pasado. Siempre estuvimos hablando sobre cómo hacer frente a
la crisis, sostener el modelo de crecimiento y resguardar el trabajo de la
gente.
Siempre hemos
escuchado en la teoría política que la campaña electoral ofrece a todos el gran
escenario para presentar sus propuestas, hablar de los temas que cada uno
prefiere y que promete a la ciudadanía concretar, y para que la ciudadanía
pueda evaluar no solo lo que decimos sino desde qué lugar hablamos, quiénes son
los que hablan y con qué pasado. Eso también lo va a medir la ciudadanía.
Otra de las
cosas que me he apuntado para señalar es que aquí se ha dicho que el
adelantamiento de las elecciones fue una provocación, que prácticamente todos
pueden llegar a coincidir, y que fue una consecuencia del adelantamiento que se
produjo en el período preelectoral. Pero yo me pregunto: ¿fue el gobierno el
que adelantó la discusión preelectoral? La respuesta es no. Claramente fue la
oposición a través de los medios de comunicación que han ofrecido un sinnúmero
de espacios para que se instale este discurso tratando de legitimar que no
solamente reflejan la realidad sino que además la van produciendo.
Pese a la
crisis internacional, a lo largo de estos meses la oposición buscó –creo que de
una manera irresponsable‑ el desgaste del oficialismo, como si el
desgaste de un gobierno no trajera aparejado –estamos hablando de una campaña
que empezó el año pasado, no ahora‑ el desgaste de los sueños, las
esperanzas y las posibilidades de los argentinos, esmerilando la credibilidad
social de un gobierno democrático.
El maridaje
entre medios de comunicación, oposición y algún sector que sirvió como
disparador de toda esta cuestión, fue lo que vimos la semana pasada en esa
conferencia de prensa que dio la mesa de enlace acompañada por todo el arco
opositor y donde pudimos escuchar una vez más frases que pensábamos que estaban
en el archivo o en los libros de historia, como cuando Hugo Biolcati habló de
que había que aprender a votar. En ese momento el maridaje quedó más que
explícito.
Y ya que se
habla de las supuestas confesiones que hacemos los oficialistas, yo diría que
la oposición a través de sus propias declaraciones de estos días ha confesado
que no está preparada ni en condiciones de abordar en estos tres meses una
campaña electoral, sus elecciones internas, etcétera. Entonces, la ciudadanía
tiene que pensar que si esta gente no puede abordar en conjunto una campaña
electoral, ¿cómo pueden presentarse como una alternativa para gobernar?
Evidentemente no lo son.
Ha quedado
demostrado que les resulta fácil juntarse para decir “no”. También ha quedado
demostrado que les resulta tremendamente difícil ponerse de acuerdo en alguna
propuesta que sirva para mejorar la calidad de vida de los argentinos.
En los
próximos días cada fuerza democrática alistará, organizará y mostrará su caudal
representativo. Digo esto porque les adelanto que vamos a ganar esta votación,
al igual que la del Senado. Pero no hay nada que temer; no tienen que tener
miedo del voto popular. Es bueno para todos que esto suceda, porque una vez más
la esperanza de un país mejor y más justo va a salir de ronda por las calles
cuando el pueblo vote. (Aplausos.)
Sra. Presidenta (Vaca Narvaja).- Tiene la palabra la señora diputada por
Sra. Ginzburg.-
Señora presidenta: a pesar de que no integro
Un diputado
oficialista dijo que era necesario actualizar la voluntad popular lo antes
posible por la crisis que estábamos viviendo. En este sentido, me pregunto cómo
va a funcionar este Congreso habiéndose elegido con tanta anticipación una
nueva composición para esta Honorable Cámara.
El mismo
diputado señaló que a otros gobiernos se les ocurría bajar los sueldos y las
jubilaciones, pero que este gobierno busca otras soluciones. Sinceramente, no
creo que una elección sea la solución a una crisis.
Ese mismo
legislador se refirió a los grupos de poder y expresó que el campo estaba
tratando de ubicarse en las estructuras de los partidos políticos.
Además, se
hizo un racconto de las veces que se vulneró la credibilidad por no respetar
las fechas electorales. Se mencionó el Pacto de Olivos y se dijo que teníamos
una gran deuda. Ahora bien, tenemos una gran deuda pero nunca la honramos. No
entiendo cuál es el sentido de hablar de todas las violaciones en las que se ha
incurrido a lo largo de nuestra historia para justificar esta otra.
Otro diputado
habló de coherencia y dijo que el diputado Pinedo o De Narváez –no recuerdo
exactamente- expresaron su apoyo en un primer momento y luego, de acuerdo con
lo que resolvieron en el seno del bloque, cambiaron de opinión. En este
sentido, me hubiese gustado que el ex presidente Néstor Kirchner hubiera
procedido con la misma coherencia cuando le preguntó a Brizuela del Moral por
qué adelantaba las elecciones y si lo hacía por miedo. Cuando hablamos de lo
que hacen los demás primero debemos mirarnos a nosotros mismos.
Alguien
remarcó que alguna diputada estaba exacerbada. ¿Acaso no tenemos el ejemplo del
presidente del partido Justicialista agrediendo y fustigando continuamente?
¿Alguien cree que es el único con derecho a salirse de cauce?
La campaña de
Catamarca fue nacionalizada, pero no porque se hicieron presentes en esa
provincia los presidentes del partido Justicialista y de
Recién una
diputada se refirió a lo que ocurrió en 1987. Por supuesto que se adelantaron
las elecciones. Pero en aquella oportunidad fueron consultados todos los
bloques. Existía una crisis reconocida, y por eso se requirió la opinión de
todos. Además, ese adelantamiento de las elecciones significó que un presidente
se tuviera que ir antes, cuestión que no ocurrió en ninguna provincia.
“Si se
pudieron adelantar las elecciones provinciales, ¿por qué no se adelantan las
nacionales?” Porque nunca ocurrió que un gobernador se tuviera que ir antes.
Aquí lo que aconteció fue que un presidente debió retirarse antes de que
concluyera su mandato.
Realmente me
alarman las cosas que se han votado en este Congreso desde que soy diputada.
Alguno me va a decir seguramente si no me ha alarmado ser funcionaria durante
los gobiernos de los doctores Alfonsín y de
Me alarma lo
que ocurrió cuando se votó el tema de las AFJP. No es porque estemos de acuerdo
con un sistema solidario, de reparto o privado, sino porque si queremos
restablecer un sistema solidario, devolvamos los ahorros, porque muchos en
lugar de comprarse una casa en las Lomas de San Isidro los guardaron para su
vejez. Esto realmente fue un robo. Insisto: devolvámosle el dinero que
injustamente le quitamos a la gente, y después comencemos con un sistema
solidario.
Esa votación
va a surtir efecto en el tiempo, porque creo que los que votaron a favor de la
reforma van a tener que responder personalmente. Reitero: no se trata de un
sistema de reparto o privado, sino de hacer las cosas en forma ordenada,
devolver a la gente su dinero y no robarle.
No voy a
negar que adelantar las elecciones me parece algo muy nimio. Las consecuencias
las vamos a tener ahora y no el año que viene. En cambio, los que como
colocaron su plata esperanzados en una AFJP van a tener consecuencias en el
futuro.
Recién se
hablaba de que estaban en condiciones. Perdón, pero me parece que hay diputados
que se olvidan de que hay partidos políticos que realizan internas. Nutren su
vida de las internas. ¿Cómo puede ser que de un día para el otro venga a decir
que todo el cronograma que existía queda sin efecto? ¿Van a designar sus
candidatos a dedo, como hizo el ex presidente con la actual presidenta? No hubo
una interna.
Los partidos
que tienen elecciones internas no están en condiciones, lo que es muy grave y
perjudica a la institucionalidad.
También se
dijo que la señora presidenta habló de cohesión nacional y de unidad. ¿Qué
consulta se ha efectuado a la oposición desde que está este gobierno sobre
algún tema? ¿Qué es lo que hace el ex presidente Kirchner? Gritar y decir que
los que tienen más den un poco. Entonces, que comience él a dar algo de su
patrimonio, que todavía no lo pudo explicar. Se predica con el ejemplo.
También se
habló del desgaste que la oposición le causa al oficialismo. El oficialismo se
desgastó todo, a pesar de tener todo a su favor: las mejores circunstancias
económicas y el mejor apoyo popular. Por su torpeza y soberbia el oficialismo
se desgastó.
Si comparo
esto con algunas cosas que se han votado acá, me parece intrascendente.
Pero vuelvo a
decir que perjudica la vida institucional del país porque afecta a aquellos
partidos políticos que tenían programadas elecciones internas. Pero parece que
los partidos políticos ya no interesan.
Realmente estoy preocupada, porque esta
manifestación de la señora presidenta diciendo que la crisis obliga a adelantar
las elecciones, cuando eso no pasa en ninguno de los otros países que están
viviendo la misma crisis que nosotros, demuestra cierto grado de inseguridad.
No voy a decir cuáles serían las consecuencias que tendría el adelantamiento de
las elecciones, pero les puedo asegurar que serían consecuencias nefastas para
la economía de nuestro país.
Me preocupa la inseguridad que todo
esto está creando en la sociedad. En este sentido, ya vemos lo que dicen
algunos diputados: que se quieren ir, que llegamos a octubre, que no llegamos a
octubre. ¿Cómo creen que con estas conjeturas –sea de quien sea la culpa‑
vamos a poder encontrar una solución a la crisis que tenemos? Verdaderamente,
vamos de mal en peor.
Yo no sé a quién va a beneficiar o a
perjudicar esto. No estoy tan convencida de que el cambio de la fecha electoral
perjudique a la oposición y beneficie al oficialismo, o viceversa. Lo que creo
es que va a perjudicar al país, porque la inseguridad que demuestra una
presidenta que dice que hay que adelantar las elecciones por la crisis está
despertando mucho miedo en la gente.
Un día votamos aquí una ley de reforma
previsional y de la noche a la mañana se quedaron con los ahorros de las AFJP
porque había que tener un sistema solidario. En realidad a mí no me perjudicaba
esa medida porque yo había optado por el sistema de reparto, pero eso se
tendría que haber hecho ordenadamente y, en todo caso, devolviéndole sus
ahorros a la gente.
Al mismo
tiempo, así como el presidente del Partido Justicialista dijo que Brizuela del
Moral adelantaba las elecciones porque tenía miedo, y ahora ellos las terminan
adelantando, no me extrañaría que mañana busquen una mayoría calificada para
acortar nuestros mandatos, porque en este gobierno todo es posible. A veces
recuerdo lo que ocurrió durante el gobierno del ex presidente Menem con María
Julia Alsogaray y ENTEL. Pero la verdad es que al lado de esto, aquello era un
bálsamo de seguridad. Este es el peor gobierno constitucional que he vivido,
incluyendo el de Isabel Perón.
Sra. Presidenta (Vaca
Narvaja).- Tiene la palabra el señor
diputado por Buenos Aires.
Sr. Sarghini.-
Señora presidenta: ya mucho han expresado algunos diputados con los que
comparto tarea parlamentaria respecto de lo que significa esta iniciativa y las
razones por las que no la acompañamos.
A manera de síntesis, usaría el término
que utilizó el señor diputado Solá, quien dijo que esto es una trampa. Y no lo
digo porque nos sintamos tocados por esa trampa. No acompañamos esta norma
porque no queremos ser cómplices de esa trampa.
Dicho esto, quiero referirme a los
fundamentos de esta iniciativa. Si bien he escuchado otros argumentos de parte
de aquellos diputados que la defienden, yo me voy a ceñir estrictamente a los
argumentos vertidos en el mensaje que acompaña el proyecto del Poder Ejecutivo
y a los argumentos que expresara aquí el miembro informante.
Los fundamentos del mensaje dicen
textualmente que esta medida es excepcional por la profundidad y extensión de
la crisis externa. El miembro informante decía que el adelanto tiene un alto
grado de razonabilidad, en especial en el contexto internacional de crisis
financiera. Allí están los fundamentos
objetivos explicitados por el oficialismo acerca de la necesidad de adelantar
la fecha de las elecciones que estaba prevista, marcando una regla de juego
sagrada –diría yo‑ de la democracia, para el cuarto domingo de
octubre.
¿Quién puede
ignorar la crisis internacional? Las
estimaciones prudentes hablan de una caída del 6 por ciento del producto de la
principal economía del mundo en el segundo semestre; del 2 al 2,5 por ciento de
caída de nuestro principal socio, Brasil; y de una caída del 4 por ciento de
México. ¿Quién puede ignorar lo que está
pasando en el mundo? A los únicos que escuché ignorar la crisis durante un
período prolongado fueron precisamente los voceros de este gobierno, incluyendo
sus máximas autoridades.
No hace tanto
tiempo que tratamos aquí el presupuesto nacional para el año 2009, y la crisis
en el mundo ya había estallado. En aquel
momento decíamos “no apuremos la votación del presupuesto”, “pueden estar allí
los principales instrumentos fiscales y financieros para poder mitigar los
costos de la crisis.” El argumento era
que nada nos iba a pasar.
Recuerdo que
apareció entonces una expresión que yo no usaba en el lenguaje de la economía:
“estamos desacoplados”. Ese desacople hacía que pudiéramos votar aquí, cuando
la crisis ya había estallado, un presupuesto que tenía un dólar promedio de
3,19 pesos. Hoy, promediando marzo, está
en 3,67 pesos ‑centavo más, centavo menos‑ y se está vendiendo a
futuro a 5 pesos.
En aquel
momento también se aprobó un presupuesto que indicaba que la economía argentina
–se lo escuché repetir a la ministra de
Como sería
tan miope ignorar la crisis y no saber que tenemos que hacer algo, es miope
ignorar que hubo errores propios, internos, que trajeron hacia adentro del país
las consecuencias que hoy estamos viviendo.
No todo es
efecto de la crisis. Muchas cosas tienen
que ver con errores de política económica que cometió este gobierno y que
lamentablemente muchos advertimos. Los
advertimos cuando se discutió el presupuesto para el año 2008 y también cuando
se trató el presupuesto para 2009, y lo hicimos del mismo modo cada vez que
tuvimos la posibilidad, planteando ‑con aciertos o con errores‑
propuestas alternativas. Es mentira que
no tenemos propuestas alternativas; en todo caso se podrá no coincidir con
ellas.
Cada vez que
advertimos que iban por mal camino sugerimos algo; por ejemplo, que con los
excedentes de recaudación se generara un fondo que posibilitara tener hoy
recursos que nos permitan hacer la verdadera política de un momento de crisis,
que sería tener que poner la plata donde hay que ponerla para aquellos que
tienen la máxima propensión al consumo, que son aquellos que menos tienen, y
que además son los que tienen el mayor efecto multiplicador en la economía.
Pero manifiestan que no las tenemos, porque en aquellos momentos era preferible
decir que los que critican y se oponen no tienen propuestas. Teníamos
propuestas, y a todos nos gustaría hoy poder tener un fondo equivalente a 2
puntos del PBI, cuando todo el mundo le está dedicando 2 puntos del PBI a la
salida de la crisis. Nosotros no lo tenemos porque nos los gastamos en
la fase expansiva del ciclo cuando no había ninguna necesidad de hacerlo.
Por eso nos
pasan muchas de las cosas que nos están pasando. Estos errores, a los que se
les puede agregar el conflicto con el campo, la manipulación del INDEC, el
desgaste institucional que significó tantas cosas que hoy debatimos, son los
que le han creado a este gobierno esa sensación de falta de credibilidad, de
falta de legitimidad.
Yo les
respondo que tienen legitimidad porque se las dio el pueblo en la última
elección. La mayoría que tiene el oficialismo en esta Cámara de Diputados es
legítima, se la dio el pueblo con el voto, y la pueden, la deben y la tienen
que usar hasta el 10 de diciembre de este año. No hay ninguna necesidad de que
este gobierno se busque revalidar a sí mismo.
El gobierno
ha perdido credibilidad porque se ha distanciado de la gente y yo, como
peronista, que cree que lo principal que ha dicho Perón es que el único
heredero es el pueblo, les digo que cuando se distancian del pueblo se están
alejando de su verdadero origen, y se han distanciado del pueblo porque se han
equivocado con las medidas.
Si se quieren
relegitimar con el pueblo, les pido que no vayan a una elección anticipada,
corrijan estas medidas. Todavía estamos a tiempo porque la política siempre
manda a la economía, y en crisis, mucho más.
En vez de
tomar medidas hoy para resolver temas concretos como la inseguridad, el riesgo
de desempleo, el desplome de las exportaciones, la caída de la actividad
industrial y de la producción agropecuaria, y en vez de estar haciendo las
correcciones, se va a cometer un error político que va a traer ahora las
consecuencias de la crisis que temen sufrir en octubre.
Digo esto
porque precisamente lo único que se hace cuando se cometen errores, tratando de
ocultar crisis que van a venir, es adelantar sus consecuencias. Esto es lo que
quiero advertir. No digan que no tenemos propuestas, porque proponemos no hacer
esto, y también debatir leyes para resolver el tema del sector agropecuario y
del sector agroalimentario, así como el problema del empleo y abaratar los
costos de las pymes, que tienen que sostener casi el 70 por ciento del empleo,
cuando los pedazos de la crisis se les caigan encima, y aquí utilizo las
palabras de la propia presidenta.
Reitero que
esta ley nos va a enfrascar en la necesidad de tener que resolver cuestiones
electorales en los próximos cuarenta días. Una vez resueltas esas cuestiones
electorales en ese lapso, se va a entrar en un proceso electoral, y una vez
salidos de ese proceso electoral vamos a terminar junio con una elección que
les va a quitar legitimidad a quienes hoy la tienen por derecho propio en estas
bancas.
Además, se va
a paralizar hasta fin de año el Congreso, después de la elección, porque en vez
de estar legitimado, como ocurre hoy, va a estar deslegitimado por una elección
que no tiene ningún sentido.
Me pregunto
por qué adelantar las elecciones. ¿Cuál es la razón? Salvo que ese tan
anunciado “Plan B”, que le reclamamos al mundo y que nunca lo enunciaron, fuera
este. ¿El Plan B para resolver la crisis será adelantar la elección?
¡Qué lástima
que no le dijimos al mundo que estaríamos zafando de las consecuencias tan
duras para los argentinos! (Aplausos.)
Sra. Presidenta (Vaca
Narvaja).- Tiene la palabra la
señora diputada por Córdoba.
Sra. Morandini.-
Señora presidenta: me resulta muy difícil reivindicar para este Congreso un
lugar de debate, donde la ciudadanía dialoga con sus representantes, con tan
escaso número en las bancas. Si fueran ciertos los fundamentos de la iniciativa
que hoy nos convoca, una ley excepcional para corregir o para solucionar la
crisis, estaríamos todos aquí sentados tratando de debatir, de escuchar, de
argumentar para salir de esta crisis que se invoca como fantasma. En realidad,
me temo que todo esto servirá únicamente para que nuestra sociedad se llene de
miedo y se cancelen todos los derechos laborales, porque no hay nada peor que
perder el trabajo, lo que obliga a aceptar cualquier condición que se ofrezca
para que ello no suceda.
Me he tomado
en serio este debate y tengo una tendencia a dar respuestas de tipo personales,
porque me cuesta mucho argumentar sobre lo irracional, quizás porque le tenga
miedo.
Entonces, fui
a buscar autoridad jurídica, para tratar de suplir mi falta en este sentido.
Así encontré un fallo de
Entonces, lo
que consideraba de sentido común –la irrazonabilidad, como una interpretación
de quienes no tienen cultura jurídica‑ se plasmó en una sentencia
jurídica, que señala que también hay decisiones de los poderes ejecutivos que
son absolutamente irrazonables.
La sentencia
dice que se trata de un típico acto de arbitrariedad, que desborda totalmente
la discrecionalidad temporal que razonablemente le otorgan al Poder Ejecutivo
En los
considerandos del fallo se dice: “Las elecciones, que son un acto de suprema
garantía para los electores, se convierten en una imprudente puja de poder
político.”
Estando
autorizada por una sentencia jurídica, en verdad ahora tengo ganas de hablar a
los escasos colegas que están sentados en el recinto y tratar de responder –a fin de que exista un verdadero debate‑
a algunas de las consideraciones que se han vertido.
También estoy
tentada de hacer psicopolítica, analizando lo que quizás no pueda entender por
mi escasa cultura partidaria. Parecerían delirios políticos; me refiero a la
proyección que se enseña desde el psicoanálisis o desde el budismo, en el
sentido de que siempre ponemos afuera todo lo que carecemos.
Entonces, me
pregunto qué firmeza hay en los argumentos para que tenga que descalificar
tanto al otro. Digo como reflexión que no se traen argumentos para convencer o
para señalar cómo salir de la crisis. Sólo se trata de descalificar al otro.
Tal vez de esa manera se da más fuerza –perdónenme la suspicacia‑ a la
escasa firmeza de convicciones.
En un día
como hoy también es inevitable que haga referencia a lo que estaba previsto que
sucediese en la calle. Desconozco lo que está pasando ahora, pero lo que
debería estar en los debates parlamentarios ha sido desplazado a los medios de
comunicación, cuando al significación política debería estar aquí.
Entonces
tengo que preguntar qué nos ha pasado para que la ciudadanía esté en la calle,
legitimando la pena de muerte como forma de resolver problemas, cuando vivimos
en un país en el que hace más de treinta años una gran parte de nuestra
sociedad legitimaba con el “por algo será” a los secuestros y las muertes, sin
que podamos reconocer una corriente subterránea entre el “por algo será” y el “esta
gente no merece vivir”, que hoy se está plasmando por el miedo a la
inseguridad.
Resulta que
si esto es fácil detectar como dolor y carencia, porque hemos sido incapaces
–me refiero a todos: la dirigencia
política, los periodistas, los maestros‑ de poner valores y de brindar
una cultura de derechos humanos, para que en lugar de reclamar por más
violencia, todos estuviéramos tratando de resolver lo que nos afecta, que
llamamos la inseguridad, cuando en otros tiempos, en nombre de otra seguridad,
se cancelaban también todos los derechos.
Si esto es
fácil es fácil de reconocer por la ciudadanía, qué perturbador resulta escuchar
esta concepción antidemocrática y mercantilista que reduce al ciudadano a una
mero votante. Hemos escuchado a la señora presidenta hablar del escollo
electoral. Ayer en
Pertenezco a
ese sector de la ciudadanía que todavía se emociona por ir a votar, en un país
donde las urnas estuvieron escondidas durante mucho tiempo. Por eso no termino
de entender que hoy se diga que las elecciones son escollos, caras, partiendo
de un criterio absolutamente antidemocrático y mercantilista. Creo que no hemos
sido capaces de construir una cultura democrática en el poder.
Por un lado
una buena parte de la ciudadanía legitima la pena de muerte y por otro, desde
el poder se declama una cultura política que ha normalizado el debate sobre las
elecciones. El momento de las elecciones es el tiempo que tiene la sociedad de
verse a sí misma; es el gran momento de poder hablar de las cosas que nos aquejan. No es el momento de hablar
de candidaturas sino de reencontrarnos con nosotros mismos como sociedad para
que estén en debate todos los temas. Esto hace a la riqueza de la democracia y
a la riqueza de las elecciones.
Porque se ha
hecho de la propaganda un instrumento político pareciera que lo que molesta es
que se esté en campaña electoral. Me gustaría hacer una reflexión sobre algo
que me asombra desde hace mucho tiempo, aunque no diría que me quita el sueño.
Tal vez este puente roto que existe entre la ciudadanía y aquellos que tenemos
que representarla se deba al hecho de que se haya dejado en manos de la
publicidad, que vende ilusiones y mentiras, lo que tiene que ser verdad: el
compromiso de la dirigencia política para resolver los problemas que nos
aquejan.
Me parece
antidemocrático que se diga que se distraen esfuerzos pensando que se tienen
que cambiar las reglas de juego en un momento en que la ciudadanía debe
concentrarse en sí misma, en lo colectivo. La política es eso: es el otro, es
la interacción con el otro.
Temo que lo
que estamos logrando con esta forma de usar la ley como traje a medida y no
como chaleco de fuerza es el ensimismamiento de las personas con sus problemas
privados. Estamos cerrando la puerta a la participación, al diálogo ciudadano y
al sustento de una democracia que se precie de tal.
Con el
argumento de la previsibilidad se abona la incertidumbre. Quiero agradecer a muchísimos
diputados que en este momento se encuentran en el recinto por todo lo que me
han enseñado; esto me permitió no solo aclarar lo que ignoraba en relación con
las leyes sino también lo importante que resulta la filosofía que las sustenta.
Un colega que
no está en este momento -por eso no digo su nombre-, me enseñó uno de los
dichos anónimos jurídicos de mayor fuerza filosófica: las Constituciones son los chalecos de fuerza que se colocan las
sociedades en momentos de lucidez para evitar suicidarse en momentos de locura.
Nuestro país ha hecho de la emergencia
la normalidad. En este mismo recinto se han convalidado argumentos de unos
diciendo que siempre se hizo. Yo misma podría haber pensado en algún momento
“tengo que ser humilde y aprender de aquellos que llevan años en este recinto”,
cuando muchas veces se dice que son las reglas del juego.
Si nuestro país no estuviera en la
crisis brutal en la que se encuentra, podríamos
-insisto- tener humildad y decir “quiero aprender de ustedes”. Pero hoy
no hay razón para decir que siempre se hizo, porque lo único que nos va a sacar
de la crisis actual es, precisamente, que nos aferremos a la ley como si fuera
un chaleco de fuerza para construir normalidad democrática, que no es otra cosa que el diálogo.
Una parte de los fundamentos del
proyecto que estamos considerando se refiere a la necesidad de recuperar la
legitimidad de un gobierno. ¿Qué es la legitimidad de un gobierno si no el
respeto al otro? Es cierto que las elecciones dan permiso para gobernar, pero
la democracia lleva implícitos derechos. Y los gobiernos tienen legitimidad
cuando garantizan esos derechos: derecho a la ciudadanía, a los partidos y a
este Congreso, que va a terminar más herido de lo que estaba, cuando en nombre
de las mayorías se presentaron aquí muchos proyectos que ni siquiera fueron
abiertos al debate. Esos proyectos venían cerrados, lacrados, porque contaban
con esa mayoría que nos enrostraban y que debilitaban este Parlamento. Después
de junio no importan los resultados. No me importa quién gane o pierda porque
tengo claro que quienes están perdiendo son la democracia y la ciudadanía. Se
está debilitando la democracia. Esta es la psicopolítica...
Sra. Presidenta (Bayonzo).-
Sra. Morandini.- Hacer psicopolítica es darnos cuenta de qué
estamos diciendo. En cada exaltación de lo que decimos para defender la
democracia y buscar legitimidad, lo que en realidad estamos haciendo es
deslegitimar a este Congreso que había empezado a ser escuchado, que había
empezado a ser un poder autónomo. Ahora sí sospecho que la intencionalidad de
esta ley no es otra que volver a disciplinar este Parlamento para que sea una
escribanía que convalide lo que con un control remoto se hace desde
Sra. Presidenta (Bayonzo).- Tiene la palabra el señor diputado
por Mendoza.
Sr. De Marchi.- Señora presidenta: voy a hacer tres
reflexiones en forma rápida.
En primer
lugar, este pretendido adelanto de elecciones, esta violación flagrante a las
reglas de juego, constituyen el reconocimiento más explícito por parte del
gobierno del fracaso de sus políticas. Digo esto porque adelantar significa
decir entre líneas que dentro de un tiempo vamos a estar peor que hoy.
Inclusive ha superado a Menem, quien decía “estamos mal pero vamos bien”. En
este caso, este gobierno está diciendo “hoy estamos mal, pero quédense
tranquilos que dentro de un tiempo vamos a estar peor”.
La pregunta
que cabe formularnos en esta primera reflexión es qué va a pasar el día 29.
¿Ese día vamos a empezar a estar bien, vamos a estar mejor?
Este gobierno
equivoca permanentemente el rumbo. El 29 no vamos a estar mejor sino peor, y
vamos a estar peor por un hecho muy claro: han hecho lo imposible por romper
las bases del sistema de gobierno argentino, caracterizado por el
republicanismo, el federalismo y la representatividad.
Ya se han
llevado puesto el primero, porque está claro que no estamos en presencia de una
verdadera república. Se han llevado puesto el segundo, porque estamos en un
esquema centralista como pocas veces o nunca el país conoció. Y el tercer
pilar, la representatividad, la van a perder el 28 de junio, porque en esta
fecha la gente va a demostrar que este gobierno ni siquiera la representa.
Entonces, la solución que pretenden plantear desde el gobierno se va a
transformar a partir del 29 en una trampa.
Podemos hacer
una segunda reflexión y mencionar algo que ya se ha dicho aquí, pero no por
esto deja de valer la pena reiterarlo. Lo que se está haciendo implica
claramente el desprecio más absoluto por las reglas de juego, por la ley. Esto
es como pretender cantar envido con 34 y encima hacernos creer que a partir de
ahora es válido. Es como cambiar las reglas de juego a medida que se juega.
Esta mañana
leí en un diario digital de la provincia de Mendoza, MDZ, una columna de un
historiador muy importante que hacía algunas referencias o reflexiones rápidas.
Se planteaba, por ejemplo, qué pasaría si al Papa se le ocurriera adelantar
No cabe en la
cabeza de la ciudadanía responsable que estas cosas sucedan. Hay una realidad.
¿Por qué no suspenden las elecciones? El fundamento sería hasta que midan mejor
en las encuestas. Entonces pueden pasar dos o tres años y quizás en algún
momento haya algún golpecito de suerte, de acuerdo con algún encuestador -que
no sea pago porque si no les va a mentir y van a ir a las elecciones y van a
perder-, algún encuestador serio que les diga que están bien y pueden hacer las
elecciones.
Hay una ley
que dice que en
Eso es lo que
hace este gobierno, improvisar día tras día. Yo he escuchado declaraciones de
importantes hombres de este gobierno el mismo día en que se estaba anunciando
la medida, y decían que se estaban enterando por televisión. Esto no es serio.
La tercera
reflexión es que con esta medida se deja expuesta la más humillante sumisión en
la cual se encuentran no todos, pero la mayoría de los gobernadores.
Podemos citar
el caso de la provincia de Mendoza. Su gobierno, que es buena gente, está en su
peor momento, no producto de ninguna crisis sino de su propia ineficiencia.
Quizás hubiera necesitado un par de meses más para ver si hacían algo de lo que
venían prometiendo y mejorar así aunque sea un poco la imagen, porque iban a
una derrota absoluta y desastrosa. Sin embargo, sumisamente, sin hacer la más
mínima reflexión al respecto, en Mendoza se adelantaron a decir rápidamente que
iban a acompañar la decisión de la presidenta.
Esto se suma
a una ya larga lista de abusos del gobierno nacional hacia todas las
provincias, pero en lo que a mí respecta me refiero a Mendoza. No quiero
detenerme en este tema, pero Mendoza está perdiendo por año cerca de 2.000
millones de pesos de un presupuesto de casi 5.000. Es decir que del total del
dinero que debe disponer la provincia, pierde el 40 por ciento por haberse
transformado en una delegación –para colmo no calificada‑ del gobierno
nacional.
Hablaba al
comienzo sobre la pérdida clara del federalismo en el país, y estas son las
consecuencias: provincias que tienen un déficit importante, que casi no pueden
pagar sus sueldos, y sin embargo están sometidas a este esquema nacional
tramposo, sin mencionar la larga lista de humillaciones a las cuales se las
somete. No estoy incluyendo el dinero que Mendoza tiene que gastar en viajes
del gobernador a la ciudad de Buenos Aires, con los cuales no consigue nada.
Sería mejor sugerirle al gobernador que no viaje más, porque nos sale más caro
el collar que el perro.
Han
transformado a los gobernadores de provincia en aplaudidores VIP del Salón
Blanco. Esta medida demuestra con meridiana claridad lo que estoy diciendo.
Termino mi
exposición con un paralelismo, dejando a salvo las enormes distancias
históricas, de impacto internacional y de ilustración que rodearon a los
episodios. ¡Cómo le encantaría a Néstor Kirchner pararse y decir a los cuatro
vientos “el Estado soy yo”, al mejor estilo de Luis XIV en la segunda mitad del
siglo XVII, cuando conducía con absoluta intolerancia y personalismo los destinos
de aquella Francia!
Pero Luis
XIV, con su intolerancia a cuestas, le hizo conocer a los franceses un extremo,
y eso dio lugar al advenimiento casi inmediato de
Sra. Presidenta (Bayonzo).- Tiene la palabra el señor diputado por
Misiones.
Sr. Kakubur.-
Señora presidenta: el bloque Dignidad Peronista va a acompañar la iniciativa
del Poder Ejecutivo votando afirmativamente el dictamen de mayoría recaído en
el proyecto de ley mediante el cual se fija en forma excepcional para el 28 de
junio de este año la fecha de las elecciones legislativas nacionales y se
dispone la suspensión de las disposiciones del artículo 53 del Código Electoral
Nacional, aprobado por ley 19.945.
Resulta
importante destacar que nuestra posición parte de la certeza de que el
adelantamiento de las elecciones es constitucional. En eso coincido con lo
manifestado por la señora diputada Silvia Beatriz Vázquez. Se trata de una
modificación que se pone en práctica a través de una reforma al Código Nacional
Electoral y el Poder Ejecutivo no hace más que ejercer la facultad que tiene
para pedir esa modificación. Obviamente, el trámite incluye el paso del
proyecto por ambas cámaras de este Congreso, respetando todas las instancias
institucionales.
Percibimos
una aceptación por parte de la sociedad de la propuesta de acortar los tiempos
electorales a fin de acortar el debate, que de lo contrario sería excesivamente
largo en el escenario de crisis que se está dando a nivel mundial y que sin
duda va a repercutir en nuestro país.
Coincidimos
con los fundamentos por los cuales se convoca a elecciones y por los que además
se invita a las provincias a adherir a esta iniciativa. Entendemos que es
conveniente que las elecciones se hagan en un mismo día. No es bueno escalonar
el proceso electoral, incluso hasta por una cuestión económica.
Comparto las
expresiones de un diputado que dijo que no hay que temerle a la expresión de la
voluntad popular y al ejercicio pleno de la ciudadanía, es decir, a votar y ser
votado.
Lo relevante
en este momento de crisis es que resulta necesario seguir trabajando para
defender los puestos de trabajo recuperados y creados, para lograr una mejor
distribución de la riqueza y para construir un país más federal que nos incluya
a todos por igual. En definitiva, debemos seguir trabajando por una nación más
humana, solidaria y equitativa para todos los que habitamos en este querido
país.
Desde mi
provincia, Misiones, que cuenta en esta Cámara con siete legisladores
nacionales, seguiremos acompañando el proyecto nacional puesto en marcha desde
el Poder Ejecutivo, apoyando las políticas e iniciativas que coincidan con
nuestras convicciones de avanzar hacia un proyecto de país consolidado en los
principios democráticos, soberanos, solidarios y aquellos que bregan por una
verdadera justicia social. (Aplausos.)
Sra. Presidenta (Bayonzo).- Tiene la palabra el señor diputado por
Sr. Lorenzo Borocotó.- Señora presidenta: siempre me gusta hacer análisis, que en este
caso hasta puede ser casi médico. Diría que voy a aplicar lo que en la
actualidad se denomina “medicina por la evidencia”.
No se pueden
discutir las cosas que son evidentes. Últimamente
Es importante
que para medir estas dos crisis se utilice el mismo metro patrón. Si quieren
podríamos usar el de platino e iridio que se encuentra en París, la
diezmillonésima parte del Ecuador, o la velocidad de la luz en el vacío. Es
maravilloso, pero es el mismo metro patrón. Y eso es lo que no tenemos los
seres humanos, menos cuando tenemos ideologías. Ni hablar cuando tenemos
intereses.
Es curioso
ver eso desde esta banca que es unipersonal, aunque convendría que de vez en
cuando miraran cómo se votan algunas cosas, y no tergiversar nada.
Todos los
movimientos políticos existentes
–recién el señor diputado Lozano dijo lo mismo‑ están
regidos por la misma idea: que se viene una crisis que en realidad ya está. La
noto en el hospital. Va a ser peor, y entonces todos quieren guarecerse, quizá
políticamente.
Pero a mí lo
que me interesa es valorar el origen de las dos crisis que acabo de mencionar.
En realidad, son un poco ideológicas.
En la
historia de mi vida –que ya es larga‑ cayeron por implosión los dos
únicos sistemas que eran nuevos: el comunismo, o las ideas de izquierda, y
ahora acaba de caer la ideología de derecha.
Pero aquella
era una ideología; esto, si me permiten –como buen diputado de
La llaman “la
crisis financiera”. Me llama la atención la palabra, que viene del griego finis;
finiquitar: fin y quito; finado. Tiene que ver un poco con todas
esas cosas turbias o con la muerte de algo.
Bertrand
Russell publicó en 1922 un artículo, “Free Thought and Official Propaganda”,
donde afirmaba que las escuelas primarias deberían enseñar el arte de leer con
incredulidad los periódicos.
Sobre ese
mismo tema, dice Borges: “Entiendo que esa disciplina socrática no sería
inútil. De las personas que conozco, muy pocas la deletrean siquiera. Se dejan
embaucar por artificios tipográficos o sintácticos. Piensan que un hecho ha
acontecido porque está impreso en grandes letras negras. Confunden la verdad
con el cuerpo doce.” Se los dice un periodista que hizo periodismo siempre.
En AIG
comenzó el problema: 73 ejecutivos se premiaron con hasta 6 millones de dólares
cada uno. O sea que Obama les dio 165 millones para arreglar lo que ellos
mismos habían roto, pero se quedaron con la plata. Se siguen dando un sueldo.
Esto es lo que me interesa de las dos crisis.
Aquella
ideología cayó porque quizá se equivocaron en valorar al hombre; creyeron en la
solidaridad y en la comunidad, pero después aparecieron los pícaros. Pero acá
fue un robo.
Tenemos que
guarecernos un poco de esto del robo. Más aun: hasta pienso distinto a algunos
economistas. A veces incluso se enturbian más las aguas para que parezcan más
profundas. Hay muchos que hablan de nuevo, a pesar de que en 2001 dijeron que
el dólar iba a estar a 10 pesos.
Lo que acaba
de ocurrir en el mundo y que está provocando todos estos movimientos no ha sido
una caída estructural, sino un robo. Se robaron todo, quienes nos dicen a
nosotros que no debemos hacerlo.
De manera que sobre la base de este
problema que nos han creado me pongo a pensar seriamente si conviene o no
anticipar las elecciones, sea en Catamarca, en
Indudablemente la lucha política se
transmite. Entonces, ¿qué convendrá más? Por ejemplo, un éxito apoya una
gestión, mientras que un fracaso la debilita. Es ahí por donde hay que
estudiarlo.
Y no me gusta usar pequeñas palabras para
después hacer todo un discurso; esto es feo. Acá se trajo a colación la palabra
“escollo” utilizada en su discurso por la señora presidenta, a quien no conozco
pero de la cual me llama la atención su capacidad intelectual para poder
improvisar y la capacidad física que tiene para no cansarse, más allá de que
esté equivocada o no.
Le aseguro, señora presidenta, que ya
prácticamente no tengo dudas de que la cosa anduvo mejor, porque en el año 2001
–o sea, hasta hace un ratito‑ mi hijo, mi hermano y yo atendíamos en el
consultorio veinticuatro enfermos por día, y terminamos atendiendo a uno.
Les pido
perdón porque para poder sintetizar uno no tiene más remedio que generalizar;
de lo contrario, uno no puede opinar. Se trata de la misma idea económica. Es
decir, las dos crisis son producidas por la misma idea, en la que yo creí,
porque desde hace quince años vivo intentando saber cuál es el camino.
Vuelvo a
repetir que ya dudo de la especie a la cual pertenezco, porque se ve que el
camino no lo encontramos en ningún lado; en todo caso, pasamos épocas mejores o
peores. Pero es buscando y buscando como vamos a encontrar el camino. Mi
familia procedió así: buscó y buscó. ¿Qué podía hacer mi padre a comienzos del
siglo pasado si no había terminado tercer grado y tenía que estar
rebuscándosela en la curtiembre de un frigorífico que tenía calabozos dentro de
su predio, hechos por sus fantasmas, que avisaban a la policía a qué obreros
tenía que meter presos? ¿Qué podía ser mi padre si no anarquista? ¿O qué podían
ser nuestros abuelos, que vinieron con el socialismo?
Pero un día nos dimos cuenta de que lo
estatal no andaba y nos pasamos a lo privado. Y ahí me equivoqué médicamente,
porque se nace empresario; es genético. Una vez dije en este recinto que los
músculos que aprietan y agarran tienen mucha más fuerza que los que abren la
mano. Es así, y no está ni bien ni mal. Lo único que tenemos que ver es cómo
nos vamos refugiando en esto y buscarle la vuelta a la cosa.
Todo depende
del cristal a través del cual se mira. Depende de si los diputados estamos
sentados acá o allá. Pero siempre se esgrimen los mismos argumentos, para un
lado o para otro. Es decir, si el penal se comete en el área de River, los de
Boca van a gritar que fue penal y los de River van a gritar que no lo fue, y si
ocurre a la inversa, la opinión también será al revés. Así somos en todo.
Quiero remarcar que esto se fue
levantando muy de a poco y que costó mucho. Esta crisis no fue producida por el
Poder Ejecutivo que tenemos en este momento sino que empezó allá por el año
2001 cuando a alguien se le ocurrió, pese a declamar que el uno a uno se iba a
seguir manteniendo, decir “esto no sigue”.
Y
después vino otro ministro que consiguió que esa tremenda deuda externa ‑por
Dios, no nos endeudemos más‑... Escuchaba recién hablar a Delich, pero escucho
el nombre del Fondo Monetario Internacional y resulta que son los mismos de
esto. Somos los mismos. El fiscal general de Nueva York, Andrés
Cuomo, denunció que ya pagó por lo menos un millón de dólares ‑hubo casos
en que se pagaron cuatro y seis millones‑ a cada uno de los setenta y
tres ejecutivos. Obama aparece por
televisión diciendo “señores contribuyentes: sepan que ustedes están pagando lo
que hicieron los señores de Wall Street por incapacidad y por codicia”. Pueden escucharlo; hasta lo traducen.
Sra. Presidenta (Bayonzo).- Señor diputado: redondee su exposición.
Sr. Lorenzo Borocotó.- Sinceramente creo que de acuerdo con nuestra forma de ser
conviene que esto se haga en
No quiero más
mentiras ni que se tergiversen las palabras.
Permítame,
señora presidenta, que lea algunas expresiones: “compleja madeja”, “raras
alianzas”, “candidatos entremezclados”, “salto de partidos”, “nuevas uniones”,
“traspasos políticos”, “nuevos lazos políticos”, “cambios de rumbo político”,
“sorpresivos entendimientos”, “increíble alianza”, “notable cambio”, “impensado
giro”, “vueltas políticas”, “reubicarse”, “nueva alineación”, “encuadrarse”,
“conversos”, “reanimación”, “una baja para Cobos”, “vuelve”, “nuevos lazos”,
“oposición se amalgama”, “viraje”, “cambio de postura inicial”. Estas son todas las palabras que se buscan.
Sin embargo, cuando se quiere hacer daño, ¿saben cómo le dicen a una persona
que se portó toda la vida con hidalguía y corrección? Que no pueden encontrar nada más que ironías.
¿Y sabe qué se le dice?
Sra. Presidenta (Bayonzo).- Por favor, señor diputado...
Sr. Lorenzo Borocotó.- “Tránsfuga”. Algún
reputadísimo diputado de ese momento dijo eso.
(Aplausos.)
Sra. Presidenta (Bayonzo).- Tiene la palabra el señor diputado
por
Sr. Bonasso.-
Señora presidenta: quiero adelantar que el bloque unipersonal de Diálogo por
Buenos Aires va a votar afirmativamente este proyecto, tal como lo he
anticipado en una columna que escribí y en algunos medios.
Como es
obvio, incluso por la ubicación geográfica que tengo en esta Cámara, este no es
un paso de carácter oficialista, como podrían presuponer algunos. Son notorias mis diferencias con el gobierno
en algunos puntos estratégicos, uno de los cuales, sin ningún lugar a dudas, es
la muy desafortunada política ambiental que en beneficio de un falso concepto
de federalismo esgrimido por algunos gobernadores con intereses particulares en
la minería, en la soja o en la industria maderera ha determinado que la ley de
bosques tardara catorce meses en tener su correspondiente decreto reglamentario
y que la presidenta vetara la ley de glaciares, sobre la cual vamos a
insistir. El próximo 30 de marzo haremos
en el Anexo de
Yo estoy
apoyando –lo voy a decir con toda claridad no una medida, como han sostenido
algunos diputados de la oposición, que teóricamente beneficia al gobierno, sino
una medida que, por el momento en que se la toma, creo yo, protege al Estado.
Los diputados
y las diputadas no solo somos representantes del pueblo, sino también hombres y
mujeres de Estado, cosa que a veces se olvida porque pareciera que somos
comentaristas, opinólogos, por la consulta de algunos medios.
Nuestro deber
primordial es la defensa del Estado, concebido como síntesis del conjunto de la
sociedad. Y además, como lo he dicho tantas veces, como refugio de los débiles.
Cuando la
presidenta de
La
gobernabilidad no es un problema que solo preocupe a este gobierno o a
cualquier otro que pueda ocupar transitoriamente el poder del Estado. La
gobernabilidad es un tema que le preocupa al Estado, y yo siento que hay
corrientes subterráneas o superficiales que van en contra de los intereses del
Estado. He escuchado, como si se tratara de una adivinación ante una bola de
vidrio, que en este país vamos a tener elecciones anticipadas de presidente de
Me parece
absolutamente contrario y deletéreo al espíritu de las instituciones que se
diga temerariamente que va a haber elecciones anticipadas de presidente de
También por
influencia de estos nuevos tribunos autoconvocados e inventados por los grandes
medios de comunicación, como la señora Susana Giménez o el señor Tinelli u
otros más, estamos en vísperas de otra marcha contraria y repugnante a los
principios del Estado de derecho, en la medida en que se basa en el
sostenimiento de la pena de muerte. Y lo digo con toda claridad y sin ninguna
demagogia, con el mismo carácter y con la misma firmeza con que con otros
legisladores me levanté y me retiré del recinto cuando se sentó ahí el falso
ingeniero Blumberg para tratar de que reformáramos el Código Penal a todo
vapor, con resultados gravosos para ese cuerpo normativo. No soy penalista,
pero los resultados fueron gravosos para dicho código.
En defensa
del interés del Estado, en momentos de canibalismo político y de odio en todos
los sectores, debo señalar que se advierten manifestaciones sumamente desafortunadas
de miembros del oficialismo, así como acciones sumamente desafortunadas en
contra de miembros del oficialismo, como la agresión de la que fueran objeto
los señores diputados Alejandro y Agustín Rossi, con quienes me solidaricé
cuando fueron víctimas de ese acto brutal, sin ninguna clase de justificación.
En función de
esa historia personal y de la audacia o temeridad que algunos me adjudican
–diría, en todo caso, de la coherencia con ciertos principios‑, me opuse
al veto presidencial a la ley de glaciares y a la ley de blanqueo de capitales,
pero hoy defiendo el adelantamiento de las elecciones.
Podría
oponerse un argumento incontrastable, que consistiría en que la iniciativa
fuera contraria a nuestra Constitución, que es el pacto social en el cual se
basa nuestro estado de derecho. Sin embargo, no es así: no he escuchado a
ningún constitucionalista que diga que esta medida del Poder Ejecutivo nacional
es contraria a
Podría
argumentarse que en algún caso está justificado el adelantamiento de las
elecciones, como lo hizo el señor jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires, Mauricio Macri, quien actuó de acuerdo con la ley, lo que está
bien. Probablemente, también actuó de acuerdo con su conveniencia política, al
igual que la presidenta de
¿Pero qué es
necesario para la salud de
Invoco la paz
social, porque creo que ella se puede alterar. Estoy en contra de que se altere
la paz social de los argentinos. En un marco de reflexión y de diálogo institucional,
debemos abocarnos a la consideración de los problemas que sí preocupan al
conjunto de los argentinos, como la inflación –que recorta el salario, a pesar
de las cifras adulteradas‑, la
verdadera distribución del ingreso, la preservación del empleo -ante la
crisis internacional y sus efectos sobre nuestro país- y la inseguridad, lo que
es legítimo y no es de izquierda ni de derecha, como creen algunos tontos.
El otro día
un diputado, con el que tengo una buena relación personal y bastantes diferencias
políticas, decía que esto era un plebiscito, y no podemos recurrir a él.
Asumamos que
ello fuera así. ¿Cuál es el temor? Si es una medida temeraria del gobierno, me
extraña que algunos miembros de la oposición digan que el gobierno se está
equivocando, porque le puede ir mal.
Si al
gobierno le va mal, tendrá que acelerar y profundizar el diálogo institucional
con la oposición, que yo estoy proponiendo. Incluso, si al gobierno le va bien,
también estará obligado a profundizar el diálogo con todos los argentinos. (Aplausos.)
Sra. Presidenta (Bayonzo).- Tiene la palabra el señor
diputado por Buenos Aires.
Sr. Amenta.-
Señora presidenta: sé que somos muchos los que queremos fijar nuestra posición
hoy, por lo que solicito autorización para insertar parte de mi exposición. Me
concentraré en los puntos que sí quiero sostener a viva voz.
Uno de ellos
se refiere al consenso. Cuando se encuentra que
¿Por qué en
esta materia, al igual que en temas impositivos o fiscales, se requiere una
mayoría agravada o hay una limitación para no poder legislar sobre la base de
decretos de necesidad y urgencia? ¿Por qué ocurre eso? Yo encuentro la
siguiente respuesta independientemente
del procedimiento: cuando se ha agotado el diálogo, la única manera de resolver
determinado tema sometiéndolo a votación, según el constituyente, es que la
búsqueda del diálogo y del consenso sea genuina.
Puede darse
el caso de que muchas leyes tengan la mayoría necesaria para ser legales, pero
no siempre cuenten con el consenso necesario o se constituyan como resultantes
de aportes de diversas personas con distintas visiones. Esto es así por dos
motivos: la naturaleza de lo que estamos discutiendo hoy, el sistema electoral
por el cual vamos a dirimir nuestras diferencias y someternos a la ciudadanía
en la próxima elección, y los fundamentos que el Poder Ejecutivo utiliza al enviar este proyecto ante un fuerte
contexto de crisis. Obviamente el consenso resulta fundamental.
No deberíamos
pensar si se cuenta o no con los ciento veintinueve legisladores sino decidir
si agotamos o no todas las herramientas en búsqueda de una resultante que le dé
a la norma la verdadera fortaleza que requiere más allá de la legitimidad del
número. En este aspecto estamos en deuda.
Habida cuenta
de que los fundamentos y la norma en sí misma son suficientemente importantes,
no comparto que el tema haya sido enviado al Parlamento, tratado en comisión
esa misma tarde, para cumplir el trámite de rigor, y se haya traído a este
recinto como si fuera un proyecto sobre tablas sin haberse agotado la
discusión.
En este
sentido, creo que estamos involucionando. Estamos modificando transitoriamente,
pero modificando al fin, una norma que había marcado una evolución en nuestro
sistema electoral. La capacidad del gobernante de turno de modificar una fecha
o determinar el cronograma electoral ‑capacidad que teníamos en las
décadas del 80 y 90, antes de la reforma- no le hace bien al sistema, porque si
bien es legal, así como es legítimo que el partido que detente el poder de
turno tenga la posibilidad de participar electoralmente, también hay que
reconocer que es un arma muy poderosa que la elección se realice en una fecha u
otra.
Creo que
habíamos ganado en fortaleza y en previsibilidad, pero lo que nos proponemos
hoy representa un paso atrás. No quiero dejar de resaltar cuál es mi opinión en
el sentido de sostener un discurso para cada postura. No comparto el doble
discurso. Lo que vamos a hacer, modificar una norma para adelantar las
elecciones, es muy distinto a lo que implican las facultades que tienen los
distintos gobiernos provinciales para fijar y establecer sus cronogramas
electorales de acuerdo con las normativas internas o constituciones
provinciales.
Así como digo
que es distinto, no puedo dejar de resaltar que el sistema nacional era de
mayor evolución y calidad. Por supuesto que todos debemos respetar el criterio
federal y las normas provinciales, pero hubiera sido deseable que aquellas que
no evolucionaron en ese sentido lo hicieran en algún momento para quitar al
gobernador la facultad de fijar discrecionalmente la fecha de la elección. No
se trata de una coyuntura de un determinado momento, porque ganaría el sistema.
Otro aspecto
importante a resaltar es que algunos fundan, quizás como fortaleza del
proyecto, que esto es por única vez, que es una medida excepcional. Creo que el
hecho de que sea por única vez y una medida excepcional lo único que hace es
legitimar que la norma de fondo que va a perdurar es la correcta. Si
estuviéramos ante una normativa que falló, este Congreso tendría todas las
facultades para derogarla, cambiarla o para proponer otro sistema. Pero como se
trata de modificar por única vez y circunstancialmente determinada norma
manteniendo la normativa de fondo, hay que reconocer que la posibilidad de que
el Ejecutivo de turno no establezca un calendario electoral permanente es mucho
mejor.
Para
finalizar –voy a completar mi exposición por escrito- quisiera decir que creo
que las causas que motivan este proyecto poco tienen que ver con los
fundamentos de la crisis económica. Y si lo tuvieran, creo que son argumentos
equivocados. En un proceso de crisis económica como el que estamos atravesando
se necesita como nunca del consenso, del diálogo, de una postura generosa,
poner el hombro y una oposición totalmente propositiva. Pero también es
necesario que del otro lado estén receptivos. Entiendo que esa es la manera de
afrontar una crisis y no echándole la culpa a ella –aunque es cierto que
existe- como único motivo para cambiar un sistema electoral, que en el fondo
persigue el objetivo de interferir en el proceso de constitución de las
alianzas o de evitar un desgranamiento de personas que hoy son allegadas al
oficialismo pero que podrían ir buscando otros rumbos. En mi opinión, estos son
los principales motivos por los cuales se pretende adelantar las elecciones.
Fíjese,
señora presidenta, que se dice que este adelanto de las elecciones es por causa
de la crisis. Sin embargo, en Estados Unidos durante el epicentro de la crisis
tuvo lugar una campaña electoral, que no se alteró. Eso no significa que no
hubiese temática para discutir; por el contrario, había temas muy importantes
que debatir, como el relacionado con la política internacional o la cuestión
sanitaria. Les explotó un tema importantísimo que no anuló el debate ni la
obligación de opinar o de trabajar sobre el resto de los asuntos. Agregó un
tema más a la agenda, pero con una determinada característica: que la sociedad
–según muchos estudios que se hicieron en ese momento- iba a castigar a quien
utilizara la crisis de una manera cercana a la politiquería y con fines
totalmente cortoplacistas y electoralistas.
Entonces,
nosotros debemos aprender de eso porque si tenemos que poner el hombro para
salir adelante, ya sea que nos encontremos en un proceso electoral hacia junio
o bien hacia octubre, también tendremos que responder con sensatez y respeto y
no hacer politiquería o política electoralista de corto plazo con las
propuestas de salida de la crisis.
Por otra
parte, me hubiera gustado que esta iniciativa contuviera otras cuestiones que
sí están enunciadas en los fundamentos. Por ejemplo, se dice en ellos que nos deberíamos abocar a
la defensa de los puestos de trabajo, al ahorro y a la inversión nacional. Yo
coincido con esto, pero también sostengo que esa es una obligación que tenemos
estemos o no en un proceso electoral. De una vez por todas debemos asumir que
no hay paréntesis en el año electoral. No es que cierra el Congreso. Si alguien
piensa eso, está equivocado; si damos esa imagen, está mal. Tenemos que
ocuparnos de los problemas de los argentinos todos los días, estemos o no en un
año electoral.
En este
proyecto en particular me hubiera gustado encontrar algunas otras cosas,
algunos gestos. Por ejemplo, en la parte de los fundamentos se menciona
“acortar el espacio de la propaganda electoral”, y me hubiera gustado que eso tenga correspondencia
en el articulado.
¿No hubiera
sido interesante modificar el artículo 64 quater llevando el plazo de la
publicidad oficial al término del 64 ter?
Para tenerlo fresco, en vez de que haya una limitación de siete días
sobre la inauguración de obras en el período electoral, ¿no hubiera sido
interesante, dado que se acorta el escenario electoral y todo se precipita, que
la ampliemos a treinta y dos días?
Esto lo dejo
como propuesta. Me parece que se podría haber avanzado mucho más de lo que se
avanza. Dado que queremos atravesar rápido el proceso electoral, que no haya
dudas de legitimidad, de fraude y que nos aboquemos directamente a la solución
de los problemas, ¿no hubiera sido coherente hablar de voto electrónico, de
boleta única y de toda otra medida –la proponga la oposición o el oficialismo‑
que facilite, transparente y haga más ágil el sistema?
Creo que se
ha perdido una gran oportunidad. Considero que habría sido interesante que así
como en 24 horas sacamos dictamen para tratar este tema prácticamente sin
discusión, nos hubiésemos abocado a hablar de todos estos temas que también
habrían enriquecido el debate, el sistema y la metodología. (Aplausos.)
Sra. Presidenta (Bayonzo).- Tiene la palabra la señora diputada por
Sra. Lenz.-
Señora presidenta: quiero dejar constancia de mi voto afirmativo al proyecto de
ley enviado por el Poder Ejecutivo que modifica de modo excepcional el artículo
53, en su segunda parte, del Código Electoral nacional, sancionado en diciembre
de 2004. Su reforma puso en cabeza del Poder Ejecutivo la facultad de la
convocatoria nacional.
Voy a
compartir algunas breves consideraciones políticas en virtud de las ya cinco
horas que llevamos de debate, para reflexionar acerca del espíritu del artículo
53, que fija como fecha de las elecciones el cuarto domingo de octubre. Cuando
se lo sancionó, la discusión rondaba en torno a concentrar las elecciones que
se realizaban en las provincias.
La realidad
política mostró que las provincias terminaron teniendo elecciones en distintos
momentos del año. Un ejemplo de esto –y como militante de
Acuerdo con
la modificación excepcional de unificar las elecciones porque resulta
necesario, a mi modo de ver, frente al incierto escenario global, tomar
decisiones activas para no someter a la ciudadanía a un período prolongado de
campaña electoral, y para que la sociedad pueda definir lo antes posible
quiénes serán sus representantes en ese contexto.
Debemos tener
una legislación que nos permita ahorrar
los recursos y los esfuerzos que se pondrían en juego en una campaña
prolongada. La pronta realización de las elecciones es una iniciativa que
seguramente va a ser acompañada por la sociedad con su voto.
La ciudadanía
espera que estemos dispuestos a debatir ideas y presentar propuestas concretas. Las campañas dependen
de esto y no de su extensión en el tiempo.
Es por eso
procedente y legítimo que el Poder Ejecutivo envíe a este Congreso el
mencionado proyecto de ley. Debatirlo en este recinto fortalece las
instituciones y es un aporte a la calidad institucional, como uno de los
puntales del Estado. Además, implica dar respuesta a las expectativas y a la
demanda de certidumbre de futuro imaginado por la sociedad.
En la
sociedad democrática la política es esencial, en la medida en que garantice el
funcionamiento del sistema.
Los procesos
de diálogo han ingresado en un escenario que necesita de soluciones políticas.
Éstas se dirimen en las urnas y aquellos que esperen el apoyo del pueblo
tendrán que someterse a su voluntad.
Sra. Presidenta (Bayonzo).- Tiene la palabra el señor diputado
por Buenos Aires.
Sr. Lanceta.-
Señora presidenta…
Sra. Presidenta (Bayonzo).- Señor diputado: el diputado Bullrich
le solicita una interrupción, ¿se la concede?
Sr. Lanceta.- Sí,
señora presidenta.
Sra. Presidenta (Bayonzo).- Tiene la palabra el señor diputado
por
Sr. Bullrich.-
Señora presidenta: no quería dejar pasar más tiempo porque escuché declaraciones
del señor diputado Bonasso utilizando esta Cámara para atacar una marcha que
está por suceder a las dieciocho horas, diciendo que es una marcha por la
muerte, una marcha por la pena de muerte.
La marcha de
las 18 horas es para pedir mayor seguridad por parte de ciudadanos que no
tienen banderías políticas. La va a encabezar un rabino y un sacerdote
católico.
Me alegro de
que el señor diputado Bonasso haya evolucionado y no crea más que hay que matar
al que piensa diferente ‑como pensaba en el pasado‑ para imponer
una idea. Pero la difamación y la mentira tampoco sirven.
Si el señor
diputado Bonasso tiene una propuesta, estamos dispuestos a escucharla. Si tiene
una propuesta respecto de la inseguridad, que la proponga y la debatiremos.
Pero no usemos la difamación y la mentira para atacar al otro. Es mejor que
querer matarlo, pero sigue siendo igual de malo para construir una sociedad y
una República que realmente funcione.
Sra. Presidenta (Bayonzo).- Continúa en el uso de la palabra el
señor diputado por Buenos Aires.
Sr. Lanceta.-
Señora presidenta: viene bien el tema mencionado en la interrupción a mi
discurso porque en realidad tendríamos que
estar ocupándonos de la seguridad, de los ocho chicos que mueren por día
por causas evitables, de la educación, de la salud pública, de la inseguridad
que torna a la provincia de Buenos Aires en un lugar en el que no se puede
vivir.
Lo cierto es
que hoy nos convoca la modificación del calendario electoral. Ayer yo tenía
fundamentos de tipo jurídico y de tipo político, que los sostengo. Durante el
transcurso de la noche, a través de programas políticos, se han incorporado
otras cuestiones que me llevan a la convicción de que estamos ante un escenario
sumamente grave de manipulación, y que denota que estamos ante una gestión
absolutamente populista.
Hay tres
pilares en los que se legitima la democracia republicana: los comicios, las
instituciones y la ciudadanía. Desde el punto de vista electoral, la democracia
es democracia de electores, según sostiene Naciones Unidas. Visto desde el
ángulo de las formas institucionales es la convergencia de todos los factores
en un ciudadano que asume la res
pública como su norte. Hay ciudadanos proactivos, no pasivos, esperando una
comunicación directa. Las modernas formas de comunicación hacen que los
ciudadanos tengan un rol activo permanente, del que no nos damos cuenta. Este
ciudadano activo se está formando e informando de las verdaderas razones por
las cuales este gobierno decide adelantar las elecciones.
Aquí se ha
dicho, no sin razón, que el segundo semestre fiscal va a ser catastrófico, que
va a ser malo. Ojalá nos equivoquemos en el diagnóstico, pero todo indica que
así va a ser. Es decir que este cuerpo, deslegitimado en el 50 por ciento por
los nuevos diputados que tendrían que ingresar, tendrá que tratar con la actual
composición las leyes de ajuste que seguramente van a venir.
Sigo
insistiendo y lo reafirmo que no es cierto que esta ley no se contradiga con
Este
acortamiento del plazo electoral no nos permite vivir la democracia interna en
cada uno de nuestros partidos políticos. Tengamos en cuenta que en esta
República –gracias a Dios- ningún ciudadano puede ser candidato si no lo es a
través de un partido político.
Aquí hemos
hablado de la necesidad de consolidar el sistema de partidos, pero este
objetivo no lo vamos a lograr si no hacemos lugar a la democracia interna.
Quizás como el oficialismo no necesita de democracia interna no le importa que
los demás partidos la sostengan a rajatabla.
En ese
sentido, mi partido, el radical, que dirime las candidaturas y otras cuestiones
en escenarios de democracia interna, ha visto alterado y roto su cronograma
electoral, que fue diseñado en función de la vigencia de una norma de consenso.
Recordemos que en su momento se dijo que esa norma era de consenso porque
surgió de una decisión y de una política de Estado. Esa ley se sancionó para
los tiempos, de ahí la exigencia de una mayoría calificada para modificarla.
Este proyecto
vulnera las posibilidades que tiene un ciudadano que quiere postularse a una
banca de diputado o senador nacional o provincial, o de concejal en su pueblo.
Se está violando el derecho que todos tenemos a ser elegidos.
También
vulnera en más de 180 días la posibilidad de muchos jóvenes que por primera vez
podrían llegar a votar, porque quienes cumplan los 18 años después del 28 de
diciembre del año pasado no podrán participar de estas elecciones, cosa que sí
podrían hacer si el escrutinio se hiciera en octubre, ya que el plazo de 180
días se computaría tomando en cuenta esa fecha. Por lo tanto, esta iniciativa
viola nada menos que el derecho de los jóvenes a elegir, cuando justamente
ellos son los que están aprendiendo a vivir en democracia.
Además, aquí
hay una doble trampa. Lo digo porque en condiciones objetivas el oficialismo
siempre es el que está mejor posicionado para presentarse prontamente a una
elección. Y la doble trampa se daría en caso de confirmarse lo que es un
secreto a voces, en cuanto a que el ex presidente sería candidato a diputado
nacional por la provincia de Buenos Aires. Recordemos que el ex presidente
tiene domicilio en Santa Cruz y que la residencia de Olivos es territorio
federal. Por lo tanto, no tiene residencia en la provincia de Buenos Aires como
para ser candidato por ese distrito.
Lo que más me
preocupa es que se incorpore un elemento político que me provoca pavura. No le
temo a las elecciones, pero me da pavura cuando se juega con las instituciones.
En estos días escuché decir a un subsecretario de Estado –el señor Emilio
Pérsico- que si perdían las elecciones se iban. El periodista repreguntó:
”¿Cómo que se van?”. La respuesta fue directa: “Nos vamos porque esta es una
elección plebiscitaria. Vinimos con un proyecto para no correrle una coma”.
Pero si el plebiscito les sale en contra es porque deben correr más de una
coma. Hoy nos encontramos en esta situación porque no están dispuestos a
arribar a ningún tipo de consenso. Por eso la decisión de Kirchner, hecha
pública esta mañana, fue transmitir la idea de que si pierden se van.
Esa es una
democracia de chantaje. Ninguno quiere que la presidenta se vaya antes de
cumplir su mandato, que finaliza en 2011. No queremos vernos sometidos al
chantaje que implica decir: “Si nos votan en contra la señora presidenta se va
y que Cobos cumpla el mandato con un grupo económico”, tal como lo señaló
Emilio Pérsico.
Si esta es
una elección basada en el chantaje el ciudadano proactivo lo sabrá visualizar.
De ser así, los vamos a condenar. Vamos a ganar las elecciones por más que se
apruebe este proyecto. La oposición va a llenar las bancas de este recinto.
Todos sabemos
que los pingüinos tienen que residir en zonas frías o, a lo sumo, en un
zoológico, en un acuario o en la residencia de Olivos, porque en la provincia
de Buenos Aires se mueren; duran poco tiempo. No importa con quién vayan, la
oposición los va a derrotar. Aquí están jugando con las instituciones.
Sra. Presidenta (Bayonzo).- Tiene la palabra la señora diputada por Buenos Aires.
Sra. Llanos.-
Señora presidenta: como integrante del bloque del Frente para
Escuchando
los distintos argumentos, me pregunto: ¿por qué tanta resistencia a este
proyecto? Entiendo, comprendo y sé que los consensos son necesarios, pero la
comprensión, la razonabilidad y la oportunidad, también.
Todos sabemos
que la decisión del pueblo es soberana y está por encima de todos nosotros. ¿Es
malo consultarlo? ¿Es malo convocarlo?
Ahora nos
quieren hacer creer que es malo pedirle al pueblo que se exprese libremente en
las urnas con su voto, y que es malo cuando un gobierno legítimamente electo,
por razones de gobernabilidad, excepcionalmente solicita adelantar la fecha
prefijada para saber qué proyecto elige el pueblo de
¿O resulta
que ahora debemos sacrificar la estabilidad y el crecimiento económico para
privilegiar los intereses particulares de algún sector?
Sí, hablo de
interese particulares, porque todos podemos leer en los párrafos finales del
dictamen de minoría que se dice textualmente: “...no puedo dejar de mencionar
que la unificación de las elecciones municipales con las nacionales va en
contra de los intereses de los ciudadanos porteños. No es lo mismo discutir el
estado de las plazas o de las veredas que discutir la política exterior de
A confesión
de parte, relevo de pruebas. Tengo muy claro que el gobierno de todos los
argentinos pretende tener en cuenta cuanto antes la decisión del pueblo y
actuar en consecuencia. Todos juntos: el mundo de la política, del campo
social, de las fuerzas laborales y empresariales, absolutamente todos deseamos
que se solucionen los problemas que nos aquejan, como hemos escuchado acá.
- Ocupa
Sra. Llanos.-
Pero todos sabemos que de a poco los problemas se van a ir solucionando. Somos
conscientes de que no existen las soluciones mágicas. Debemos respetar la
propuesta de nuestro gobierno y no descalificar constantemente todas sus
iniciativas, sin importar si son buenas o malas. Simplemente se las critica
porque son políticamente inconvenientes para los intereses de algún sector.
En función de
lo expuesto, reafirmo convencida
–después de haber razonado profundamente‑ que estamos
en el camino más noble: el de someternos a la voluntad del voto soberano,
cuando el país lo necesita. (Aplausos.)
Sr. Presidente (Fellner).-
Se me ha
comunicado que los presidentes de bloque habrían llegado a un acuerdo para
iniciar los discursos de cierre a partir de las 19.
En cuanto
tengamos quórum someteremos a decisión de
Tiene la
palabra la señora diputada por Santa Fe.
Sra. Berraute.-
Señor presidente: teniendo en cuenta la larga lista de oradores y el pedido por
usted formulado, seré brevísima.
Lo que nos
pide la señora presidenta es de una claridad tan meridiana que realmente no se
comprende el larguísimo debate en el que estamos sumidos.
La crisis
internacional no puede ser negada absolutamente por nadie. Todos los días y a
toda hora escuchamos a personajes destacados de nuestro país y del mundo entero
señalando las condiciones de esa crisis.
Entonces, la
señora presidenta no dice que con esta norma vamos a solucionar la crisis, como
aviesamente señalan algunos, sino que, dadas las características que suele
tener, el debate preelectoral en
Les recuerdo
que nosotros como políticos estamos aquí precisamente para “defender” a
nuestros ciudadanos. En este sentido, no sólo debemos garantizar la
recuperación económica de los individuos sino la armonía de las familias y la
red social, que a todos nos debe unir y que nos puede llevar a la recuperación
de los valores solidarios que hemos abandonado o que están deteriorados. Ese es
el objetivo prioritario que debemos perseguir.
Esa es
simplemente la propuesta: abreviemos los tiempos electorales, y una vez
superada esa etapa, que nos obliga a trabajar para la obtención de los votos,
atendamos de una buena vez lo prioritario con todas nuestras fuerzas y todos
unidos.
Es así de sencillo y de transparente.
No hay nada que se pueda discutir, porque en ello no está en juego la confianza
o la desconfianza que podamos tener en la señora presidenta. Son cuestiones que
conocemos todos, son verdades de perogrullo, son obviedades.
Esa es la lectura simple y clara de lo
que está ocurriendo y de lo que aquí estamos considerando. Pero algunos se han
empeñado en ver otras cuestiones debajo del agua. Yo no quiero hacerlo; si no,
tendría que pensar que más allá de la confusión de algunos colegas, muchos
otros están apostando a no llegar a octubre; y esto no quiero ni pensarlo. (Aplausos.)
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra la señora diputada
por Córdoba.
Sra. Baldata.- Señor
presidente: tal como lo hicieron otros miembros de la bancada de
No voy a
entrar en consideraciones técnicas, pero quiero señalar que la sola
presentación de este proyecto trajo una modificación en el escenario político e
institucional. Por ello, no podemos dejar de hacer un análisis al respecto.
Inmediatamente después de conocerse el
viernes pasado la decisión del gobierno nacional de modificar el calendario
electoral y ponerlo ‑como es evidente- al servicio de las estrategias del
partido de gobierno, que viene a modificar –como bien se dijo‑ la
previsibilidad, absolutamente necesaria, y las reglas de juego,
Debo
reconocer que la primera reacción fue de mucho asombro, de incertidumbre lógica
por querer entender, conocer y dilucidar las razones que ameritaban que se
borre con el codo lo que muy bien se había escrito con la mano hace cuatro años
y que seguramente salió de la misma cabeza que en aquel momento la presentó,
porque esta irracionalidad tiene nombre y apellido: Néstor Kirchner.
Pero además
del asombro, de no saber el porqué, sentimos indignación, porque se nos atacó
en nuestra inteligencia. No puede ser
más burdo el argumento, que inclusive está escrito en el proyecto de elevación,
al decir que se modificaba el escenario electoral y el cronograma porque había
una crisis, que sabemos que existe y que segura y lamentablemente se va a
profundizar.
Se nos atacó
en nuestra capacidad de análisis, de pensamiento y de espíritu crítico. ¿Cómo creer semejante despropósito? Cuando no hay causalidad alguna por la crisis
económica y social, de la cual se debiera salir con más medidas para poder
paliarla, se modifica el calendario electoral.
Después del
asombro y de la indignación hoy llego a este recinto con muchísima
preocupación, porque anoche escuché en
Pero no sólo
esto es de gravedad, porque además la presidenta mintió cuando presentó en el
sur este proyecto, si tomamos en cuenta las desafortunadas expresiones vertidas
por Emilio Pérsico esta mañana, como bien se mencionó acá. Debo decir –los
integrantes del oficialismo lo saben‑ que Emilio Pérsico verbaliza el
pensamiento del ex presidente. Todos
saben que es así. Pérsico dijo que si en
junio –en caso de que se apruebe la iniciativa‑ la ciudadanía es
adversa a este proyecto de gobierno, el gobierno quedaría en manos de
Cobos. Díganme si no es éste el más
preocupante discurso y línea política de desestabilización. Yo apelo no a las
risas, porque en esa banca oficialista hay muchos hombres y mujeres muy
sensatos, responsables, honestos. Por favor, a través de ustedes, les pido que
pongan fin a la locura de Néstor Kirchner. Pérsico, quien lee e interpreta el
pensamiento del presidente, no puede decir ni anticipar prácticamente un
autogolpe.
Lo que estoy
diciendo es lisa y llanamente el pensamiento no de
Sra. Conti.-
¡Las locuras de Carrió!
Sra. Baldata.-
No puede el señor presidente o la señora presidenta -pero en todo caso,
aparentemente es el matrimonio gubernamental o presidencial- querer modificar
el rol que tiene la oposición.
Vamos a
seguir investigando, vamos a seguir controlando y señalando, porque
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra la señora diputada
por Mendoza.
Sra. Lemos.-
Señor presidente: adelanto que voy a compartir mi tiempo con la señora diputada
Giudici.
Nosotros
adelantamos, desde
Dicha
conducta se viene dando desde 2003, pero se ha acentuado, en mi opinión, desde
2006, propiciando normas legales que atentan contra las instituciones. Desde
2006 el Poder Ejecutivo nacional ha intentado vaciar de contenido al Congreso
de
Somos muy
respetuosos de las instituciones porque creemos que son el basamento y el
fundamento de
Las leyes son
instrumentos de estas instituciones, y a su vez, también son instituciones.
Pero nosotros creemos que las leyes no pueden ser chalecos a medida; en todo
caso son el límite dentro del cual el Poder Ejecutivo puede llevar adelante su
cometido.
Por esa
razón, porque creemos en la institucionalidad y en la permanencia, es que no
podemos avalar que ahora, por conveniencia política y económica y con
argumentos que en nuestra opinión son absolutamente falaces, confusos y
contradictorios, se diga que es necesario adelantar las elecciones, porque con
eso se va a acotar o limitar este largo proceso electoral.
Dadas las
características federales de este país, que tampoco son respetadas por este
gobierno, nada garantiza que además de las elecciones nacionales que se
realizarán el 28 de junio, si esta ley es aprobada, el resto de los Estados
provinciales unifiquen sus procesos electorales, con lo cual me parece que se
cae el argumento más fuerte que esgrime el gobierno.
Por esa razón
no vamos a apoyar esa iniciativa.
Antes de
terminar quiero decir que se da una gran paradoja, porque aquí se ha hablado
del modelo desde la oposición y desde el oficialismo. La gran paradoja es que
el modelo no puede modificarse en una letra mientras que las instituciones son
permanentemente modificadas. Se modifica el Código Electoral, se modifican las
leyes, también el presupuesto, es decir, modificamos todo.
Quiero
concluir con el recuerdo de un presidente que fue muy importante para el
radicalismo y que fue el doctor Arturo Illia. Ese día, el 28 de junio, se van a
cumplir 43 años de su derrocamiento.
En la fecha
del derrocamiento yo era muy chica, pero he podido leer los documentos de la
época, y así puedo decir que el coronel que fue a
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra la señora diputada
por
Sra. Giudici.-
Señor presidente: las razones institucionales y jurídicas que recién planteaba
la diputada Lemos generan el rechazo absoluto de nuestro bloque.
También es
necesario efectuar una reflexión política, en el mismo sentido planteado por la
señora diputada Baldata. Cuando nos enteramos del adelantamiento, pensamos en
las razones o la lógica de la decisión. ¿Es simplemente una especulación
electoral?
Repasando los
últimos acontecimientos de
Cuando las
cuentas fiscales empezaron a no cerrar y a enviar señales de alerta, el año
pasado se intentó generar mayores recursos para el fisco mediante las
retenciones móviles. Esta decisión se revistió de la épica vinculada con el
conflicto entre la oligarquía y el pueblo; era la patronal rural o el pueblo.
El debate terminó muy mal y la generación de ese antagonismo paralizó a
El otro
dilema falso se plantea a partir de la censura en los medios y el
cuestionamiento a los periodistas y la prensa independientes. Con un discurso
épico también se señala que tendremos que dirimir entre Kirchner y Clarín.
El tercer
elemento también constituye un dilema falso. En estas horas el ex presidente
decía que las razones de la inseguridad en
Nada está más
allá de nosotros que el caer en estas trampas. Al nuevo dilema que se intenta
instalar entre los argentinos, consistente en elecciones anticipadas o el caos,
la oposición responde que se deben hacer cargo.
La sociedad
no les demanda que se vayan o cambien el proyecto nacional. Les demanda que
cambien el modelo y den soluciones. La plaza llena no es una plaza de la
muerte: hay que gobernar para quienes aplauden y para quienes hacen oír sus
demandas.
Desde
Muy
pocos de quienes están a favor de la institucionalidad y de la democracia van a
poder defender esta medida que están tratando de imponer con las 129 manos
levantadas. (Aplausos.)
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra la señora diputada
por Buenos Aires.
Sra. Puiggrós.-
Señor presidente: no voy a dar argumentos legales, puesto que la discusión es
política. Desde el punto de vista legal se han dado todos los argumentos.
Incluso, la oposición ha dado argumentos en el sentido de que el hecho de que
el Poder Ejecutivo envíe un proyecto de ley al Parlamento es uno de los actos
de mayor legalidad posible. Por lo tanto, esto está afuera de discusión.
Desde el
punto de vista político, quiero subrayar lo siguiente: en
Esa costumbre
a la cual me refiero es la de no entender que el corazón de los acuerdos es el
Congreso de
Un ejemplo es
el diálogo que está manteniendo en estos momentos el Poder Ejecutivo con los
sectores vinculados con la actividad agraria, especialmente con representantes
de algunos de dichos sectores, en el Ministerio de Producción con la presencia
de la señora presidenta. Este es un espacio de diálogo con sectores que además
de pertenecer a corporaciones últimamente se han ido mostrando cada vez más
como una oposición política.
La propia
presidenta de
Muchas
comisiones en este Congreso han seguido la costumbre no sólo de recibir a todos
los sectores de la sociedad que así lo soliciten sino también de convocarlos.
Podría dar un montón de ejemplos demostrando que esta es una actividad que
honra al conjunto de diputados que pertenecen a este recinto y se encuentran
sentados en sus bancas.
Las consultas
con la sociedad son actividades que se llevan a cabo permanentemente, pero
cuando la oposición dice que el gobierno no consulta e impone una ley se está
confundiendo realmente a la población. En realidad, lo que se está haciendo es
campaña electoral; es decir, participar de esa campaña electoral que el
gobierno ha lanzado prematuramente. Sin embargo, se dice algo que no es cierto
como parte de esa campaña electoral.
¿Qué es lo
cierto? Que la señora presidenta de
Entonces, el
envío de un proyecto a este Parlamento con el fin de fijar nueva fecha de
elecciones es una potestad del Ejecutivo, que cuenta con todo el respaldo
constitucional y de tratados internacionales; es decir que tiene todo el
respaldo legal para mandar esta iniciativa al Parlamento, que en definitiva
decidirá.
En síntesis,
quiero decir que la sociedad ha sido y está siendo consultada por intermedio de
sus más legítimos representantes. También quiero destacar que me parece
realmente dañino para la sociedad y para el buen funcionamiento de las
instituciones que se denigre, menoscabe y reste valor a la representatividad
que quienes estamos aquí tenemos para decidir en torno a la reforma de un
artículo de una ley que fija la fecha de las elecciones.
Para
terminar, no podemos anteponer los intereses electorales inmediatos a la gran
crisis que se está viviendo. Lo que está haciendo el gobierno es dar prioridad
al combate de la crisis e instarnos a tomar conciencia de la situación que se
vive y que tenemos por delante. Esto es más importante que la cuestión
electoral, que estamos tratando de llevar adelante con todo respeto y de hacer
todo el esfuerzo para que en los tres meses próximos se cumplan todos los pasos
necesarios para que a fin de junio votemos como corresponde. (Aplausos.)
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra la señora diputada
por Santa Fe.
Sra. Fein.- Señor
presidente: en primer lugar quiero ratificar la importancia que da nuestro
bloque a la seguridad jurídica, que tiene que ver con el respeto a las normas
vigentes y su contenido, porque esto es lo que construye confianza entre los
ciudadanos y el Estado. En este sentido, no vamos a apoyar un cambio de la ley
vigente para adelantar la fecha de las elecciones.
En el debate
del día de hoy y también en los días anteriores se ha hablado reiteradamente de
las elecciones en mi provincia, Santa Fe, y se las ha citado como antecedente.
En este contexto quiero permitirme aclarar
la situación legal y política de mi provincia.
En primer
lugar, la ley 10.300 de la provincia de Santa Fe determina que la elección de
autoridades municipales y comunales se realizará con una antelación no inferior
a noventa días de la fecha de terminados los mandatos. Si entendemos que estos
finalizan el 9 de diciembre, según el artículo 1º de la ley 10.300, el límite
para la elección es el 9 de septiembre.
Pero además el sistema electoral vigente dispone la realización de elecciones
primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias para elegir los candidatos que
se presentarán en los comicios municipales y comunales. La ley 12.367 establece
que las elecciones obligatorias deben realizarse 60 días antes de las generales
y da al gobernador un plazo de entre 120 y 150 días para llamar a elecciones.
Con esta ley vigente, y previa consulta a
todos los partidos políticos con representación parlamentaria, el gobierno de
Santa Fe llamó a elecciones internas, abiertas y obligatorias para el 28 de
junio, y generales para el 30 de agosto.
Si bien todas
las provincias, y por supuesto
El
oficialismo de mi provincia por veinticuatro años tomó diferentes decisiones en
cada uno de los años electorales. Por ejemplo, en el año 89 en mi provincia se
llamó a elecciones a intendentes y concejales junto con las presidenciales. Por
supuesto que el socialismo, como siempre, planteó que no compartía la decisión
tomada por el partido Justicialista, que impedía el debate local al unir las
elecciones para presidente con las elecciones de intendentes y concejales.
Pero diez
años después, en el 99, cuando la realidad nacional era diferente, la
apreciación del Ejecutivo fue distinta y decidieron separar las elecciones
locales de las nacionales. Como digo, el 89 era diferente del 99.
Pero esta
realidad de cambios de leyes en Santa Fe tuvo un nuevo engendro. En 1990 se
sanciona la famosa ley de lemas santafecina, y digo famosa porque además de
todo lo que podríamos decir de esta ley, permitía la unión de lemas, partidos o frentes y los
votos los sumaba el partido que tenía más afiliados, no el más votado, es decir
que creemos que era una ley hecha a medida.
En Santa Fe,
como lo hemos reiterado, asumieron cargos no aquellos que fueron más votados
sino muchas veces quienes sumaron los
votos de diferentes candidatos. También existieron concejales “truchos” que
aprovecharon esta gran confusión electoral para tener un cargo.
Pero en el
2003 se generó una nueva ley, la 12.121, que permite unificar las elecciones
locales provinciales con las nacionales. En el 2003, por un decreto firmado por
el entonces gobernador Reutemann, que planteaba que la ley de lemas era muy
valiosa, tuvimos en nuestra provincia la
elección de senadores nacionales, diputados nacionales, gobernador,
vicegobernador, senadores, diputados provinciales, intendentes, concejales, uniendo
dos sistemas electorales en una misma boleta.
Se trataba de
una boleta que se llamó “supersábana”, que tenía
El altísimo
cuestionamiento social de esta ley llevó a que el gobernador Obeid, hoy actual
diputado, a los once días de asumir mandara el cambio de ley y se aprobara la
ley 12.367, de internas abiertas, simultáneas y obligatorias.
Los
santafecinos hemos reclamado un sistema electoral transparente. Queremos que
los ciudadanos a nivel local puedan discutir sus problemas, elegir sus
concejales, presidentes de comunas e intendentes, discutiendo los problemas
locales, que es donde se construye la democracia.
Queremos que
las elecciones provinciales se hagan en forma separada, y se puedan discutir
los problemas de nuestra provincia y por supuesto las elecciones nacionales.
Hay muchos
que plantean que esto tiene un alto costo. Los que hemos luchado por la
democracia sabemos lo que significan los costos de no tener democracia. Pero
además si este fuera el elemento que definiera nuestras acciones, podríamos
decidir por ejemplo en el área de salud –que es donde yo actúo‑ prohibir
el ingreso de enfermos graves a los hospitales porque esto conlleva un muy alto
costo.
La verdad es
que el costo de los procesos democráticos se deben medir por la participación,
el involucramiento y el debate de los ciudadanos acerca del fortalecimiento
institucional.
Finalmente,
estamos dispuestos a discutir los problemas de la crisis: el problema del
trabajo, el de las jubilaciones, el agropecuario. Nuestro bloque está dispuesto
a discutir aquellas cuestiones que los ciudadanos reclaman y que seguramente
habrá para ellas una respuesta mejor que el adelantamiento de las elecciones.
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra la señora diputada
por Buenos Aires.
Sra. Giannettasio.-
Señor presidente: en honor a la brevedad y a la cantidad de expositores que
restan hacer uso de la palabra quiero efectuar una consideración general sin
perjuicio de insertar el resto de mi discurso en el Diario de Sesiones, con la
autorización del cuerpo.
En estos días
hemos escuchado decir que la norma que pretende modificar el segundo apartado
de un artículo de la ley electoral, anticipando así la convocatoria a
elecciones, atenta contra el régimen electoral.
El régimen
jurídico electoral está constituido fundamentalmente por los partidos
políticos, la periodicidad de los mandatos y la posibilidad de la renovación
sin un acortamiento o extensión de los mismos. Ningunos de estos supuestos
están involucrados en esta modificación.
Desde la
recuperación de la democracia
Recordemos
todos que el primer acortamiento de los mandatos surgió con el primer
presidente de la democracia, en momentos de una crisis importante que implicaba
casi el estado de disolución de la sociedad argentina. Cierto es que la
dirigencia política participó de la decisión. También valdría la pena recordar
en este recinto que la dirigencia política participó anticipadamente en este
proceso y no por convocatoria, como consecuencia de la asonada militar del año
1988. Cualquiera de los que están sentados en estas bancas puede tener en sus
retinas la imagen del doctor Antonio Francisco Cafiero ingresando a Campo de
Mayo junto con muchos legisladores de distintos partidos políticos, algunos de
ellos muy recordados por sus peleas en materia de derechos humanos y
actualmente ya fallecidos. No hubo necesidad de convocatoria. Fueron todos los
partidos políticos argentinos los que concurrieron a defender la democracia. No
alcanzó con aquel consenso espontáneamente surgido en el núcleo de la
democracia argentina incipiente y todavía débil.
Todos
recordamos la época de la hiperinflación, cuando en la provincia de Buenos
Aires votamos cuatro presupuestos sucesivos porque se agotaban trimestralmente.
Esa situación llevó a un estado tal que motivó el adelantamiento de las
elecciones justamente para garantizar la paz social, la estabilidad y quizá un
nuevo sistema de consensos. Era el preludio de lo que después en toda América
se conoció como la década del noventa.
Hubo una
segunda interrupción con el gobierno de
Este
Parlamento fue fundante en cada uno de aquellos momentos. No hubo acortamiento
de los mandatos. Ningún legislador con mandato vigente atentó contra las
instituciones porque sabía que la patria se moría en cada uno de los momentos
que describo. Simplemente hubo una toma de conciencia de la realidad.
Algunos
discursos de hoy nos dan cuenta de que esta decisión no es apresurada sino
atinada. Quienes adjetivan, ironizan o ridiculizan la imagen de la señora
presidenta de
También me
enteré de algunas otras versiones atribuidas a autores anónimos, que indican
que
Justamente,
en esta materia
Por otro
lado, quiero aclarar que
En estos días
he escuchado diferentes discursos que tienen que ver con las distintas tomas de
posiciones. Pero algunos bloques que adelantaron su voto afirmativo cuando esta
decisión tomó estado público -seguramente se sentían en condiciones de afrontar
el debate electoral- y felicitaron a la
señora presidenta por recurrir al voto popular, en esta sesión fijaron una
posición distinta.
En su momento
también escuché los discursos de algunos legisladores que negaban la autoridad
de los parlamentos provinciales para fijar la fecha de las elecciones, pero hoy
quieren recuperar esa facultad para el Parlamento nacional.
En derecho,
así como existen definiciones para determinar cuáles son las facultades
constitucionales, también rige la teoría denominada “de los actos propios”.
Esta teoría no deviene de una norma escrita sino del derecho natural. (Aplausos.)
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra la señora diputada por Córdoba.
Sra. Storni.-
Señor presidente: el adelantamiento de las elecciones constituye, lisa y
llanamente, una muestra más del ejercicio abusivo del poder al que nos tiene
acostumbrado este gobierno.
Hoy asistimos
a una muestra típica de la denominada “viveza criolla”, con la que el ex
presidente
-que junto con la señora presidenta es quien toma las
decisiones que rigen los destinos de
Esa es una
muestra más del divorcio que existe entre el gobierno y la ciudadanía, a la que
intentan convertir en un espectador pasivo frente al desmoronamiento de las
instituciones.
Cuando este
gobierno fue electo no se le otorgó un cheque en blanco, sino que obtuvo los
votos necesarios para gobernar pensando en
Hace pocos
días el presidente del Partido Justicialista dijo en Catamarca: “Adelantan las
elecciones porque tienen miedo.”
Evidentemente,
algo de eso hay en este adelantamiento de las elecciones que coarta la
posibilidad de que los partidos –en
Además, todo
esto coincide con una crisis que no solamente está golpeando fuertemente a
nuestro país, sino también con una fuerte caída de los índices de popularidad
de este gobierno como consecuencia de la falta de un plan serio y previsible.
La solución
no se va a encontrar con mentiras ni transgrediendo reglas básicas de
democracia; se soluciona convocando realmente a todos los sectores, a todos los
partidos políticos y a todas las instituciones representativas de nuestra
sociedad para realmente poder trabajar y pensar, con el fin de hacer frente a
una crisis sin precedentes, que requiere de una consulta a todos los implicados
para que podamos colaborar efectivamente con el gobierno.
El cambio en
el cronograma electoral y en las reglas de juego introduce un factor de
imprevisibilidad importante. También contribuye a una pérdida de la calidad
institucional. Ni hablar de la falta de seguridad jurídica que provoca este
cambio y manipulación del Código Electoral.
Por otro
lado, existe una cuestión muy importante: en un momento en el que arrecian las
denuncias por corrupción, el gobierno está siendo investigado no solamente por
Hay que hacer
frente a todo, permitiendo que se investigue lo que haya que investigar.
Además, los ciudadanos deberán pensar seriamente. Se trata de un momento muy
difícil para nuestro país.
El gobierno
ha avanzado en forma permanente sobre este Congreso, limitando sus funciones
mediante la sanción de la ley de superpoderes. También, con la modificación de
la ley del Consejo de
Realmente nos
encontramos en un momento difícil. En realidad, estamos ante una crisis
internacional, aunque es cierto reconocer que nosotros venimos de una crisis
previa y esto no se soluciona modificando el Código Electoral ni adelantando
las elecciones.
No vamos a
acompañar el proyecto del oficialismo por este motivo. Realmente esperamos que
en algún momento cesen estas iniciativas que en nada contribuyen a mejorar la
calidad institucional de nuestra República.
Sr. Presidente
(Fellner).- Tiene la palabra el
señor diputado por Tucumán.
Sr. Dato.- Señor
presidente: retomo lo que decía la señora diputada Giannettasio en cuanto a la
teoría de los propios actos ‑probablemente esta es una suerte de
deformación por provenir del Poder Judicial‑, que sostiene que los
propios actos son sancionados por los jueces cuando se contradicen.
Pero creo que en el ámbito
parlamentario vale el tema de los precedentes. Cuando analizamos la historia de
estos veinticinco años de democracia argentina observamos como un movimiento
pendular entre la elección simultánea y la elección provincial, entre si la
convoca el Poder Ejecutivo nacional o la convocan los poderes provinciales.
En ese conjunto de leyes que retocaron
el Código Electoral sancionado por la llamada “revolución argentina” aparece
una ley sobresaliente: la 23.952. La califico como sobresaliente por su
condición de excepcional, tal como se aclara expresamente en su texto. Esta
norma, que llegó al Parlamento el 14 de mayo de 1991, recibió sanción
definitiva el 20 de junio del mismo año. Es bueno hacer algunas precisiones
sobre su articulado.
Esa ley tocaba algunos plazos, como los
plazos de convocatoria y de candidatura, y derogaba expresamente la ley 23.229.
Cuando se refería a la convocatoria, reducía la previsión del artículo 54 de
noventa a cuarenta y cinco días. Cuando se refería a las listas provisionales,
reducía el plazo de noventa a setenta y cinco días, y al referirse a las listas
de presentación de candidatos reducía el plazo de cincuenta a treinta días.
¿Cuál es la particularidad de esa ley?
Que fue un proyecto del Poder Ejecutivo que se trató sobre tablas en el Senado,
fue aprobado y enviado en revisión a esta Cámara de Diputados, donde se le dio
un tratamiento preferencial y se lo trató sin despacho de comisión.
Pero eso no tendría ninguna importancia
si no supiéramos quiénes definieron esa excepcionalidad. La definió como
miembro informante el ex diputado Soria Arch y la definieron votando diputados
que han sido íconos de la joven democracia argentina. Entre los diputados que
la votaron figuran el maestro Juan Carlos Pugliese y el renombrado, querido y
admirado César Jaroslavsky, como presidente de bloque. Pregunto: ¿acaso podemos
imputarles a Pugliese o a Jaroslavsky que votaran una medida de excepcionalidad
quebrando lo que hasta ese momento eran las reglas de juego? Realmente es algo
impensado.
Lamentablemente,
en esa sesión no pudo estar, porque estaba con pedido de licencia, el
constitucionalista Jorge Vanossi. Y digo que su ausencia fue lamentable por dos
razones: primero, por su sapiencia en la materia, y segundo, porque integró
sucesivamente dos de los partidos que hoy se oponen a esta excepcionalidad.
- Ocupa la
presidencia la señora vicepresidenta 1ª de
Sr. Dato.-
Creo que ya se ha hablado mucho del tema legal,
y como decía el señor diputado Bonasso, no ha habido ningún
constitucionalista en
Con respecto
a esa ley del año 1991 que se aprobó rápidamente, el último tratamiento sobre
tablas ‑no tenemos más referencias que eso- lo plantea el actual
gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá. O sea que en el caso de esa ley
sancionada en 1991 todo el espectro político argentino aprobó el cambio de los
términos sin que esa excepcionalidad haya hecho que se rasguen las vestiduras
los que creo que han titularizado un segmento importante del proceso
democrático argentino.
Al no tener
más antecedentes que el tratamiento sobre tablas del proyecto, nosotros debemos
decir que acogieron las razones por las cuales el Poder Ejecutivo lo mandaba,
que rápidamente paso a leer: “Es por lo
expuesto que por razones operativas de índole económica y de racionalidad en el
aprovechamiento de los recursos humanos que se aconseja el desdoblamiento de
las elecciones nacionales a los efectos de posibilitar la simultaneidad de ésta
con los comicios locales, evitándose así la realización de dos elecciones en
breve lapso”.
Si se toma el
mensaje del Poder Ejecutivo, evidentemente ésta fue la razón de la decisión
casi unánime de nombrar una norma excepcional.
Salvada la
cuestión constitucional y legal, me parece que lo que en definitiva corresponde
es examinar si las razones que expone el Poder Ejecutivo tienen la suficiente
entidad como para que se disponga una norma excepcional. Yo digo que sí, y
aunque a algunos los escandalice rescato el párrafo que dice que en toda esta
crisis es importante una suerte de ratificación de la legitimidad.
Probablemente hoy, como ayer, tengamos que decir, como el viejo adagio romano, vox
populi vox Dei. (Aplausos.)
Sra. Presidenta (Vaca
Narvaja).- Tiene la palabra el señor
diputado por Córdoba.
Sr. Ardid.-
Señora presidenta: voy a ser breve para no reiterar conceptos que ya
escuchamos.
No voy a
discutir la legalidad de esta medida, pero no puedo menos que reflexionar con
pena acerca de las circunstancias que hacen que la presente medida se compare
con otras decisiones que se han tomado en otros estamentos gubernamentales, que
no fueron iguales porque en ninguno de esos casos se tuvo que modificar una ley
que establecía una fecha eleccionaria precisa que, de algún modo, había hecho
que todo el espectro político del país hiciera previsiones a ese respecto.
En la época que estamos viviendo creo que esto
sí atenta contra algo que es fundamental para que podamos funcionar
adecuadamente y dar soluciones, que es la credibilidad. Al no tener
credibilidad nos va a costar muchísimo más tratar de encontrar solución a esta
crisis que, según mi óptica, nos está llevando a un problema que no hace
fundamentalmente a lo que va a ser el desempeño del país, que es adelantar un
poco más o menos una fecha política para un gobierno que no necesita reafirmar
nada porque ya tiene la legitimidad de origen que debe tener. Es más, creemos
que está haciendo una jugada que puede ser arriesgada y terminar atentando
contra la gobernabilidad de este país si los resultados electorales no son
aquellos con los que el gobierno piensa que se va a encontrar después del 28 de
junio.
Habríamos
querido que esta reunión que tenemos la hubiéramos hecho para debatir los
problemas puntuales que hacen a la crisis que está empezando a sufrir este país
y no para discutir esta cuestión. Se trata de una crisis que en alguna medida
fue generada por nosotros, los argentinos, y que en otra buena medida nos viene
de afuera, pero creo que toda la ciudadanía hubiera visto con mejores ojos que
nos dedicáramos a resolver otras cuestiones en vez de juntarnos en esta sesión
especial solamente para tratar si se adelanta o no una fecha electoral.
No discuto la
legalidad de la iniciativa, pero tiene mucho de la picardía de jugar en un
tablero que puede ser el más adecuado para una determinada fracción
política. Son las reglas de juego y
tendré que aceptarlas, pero repito que no es lo más conveniente ni hace a la
credibilidad que tiene que despertar un gobierno. El ejemplo claro lo tenemos
quizás en la democracia más firme que tiene el mundo, que es la de los Estados
Unidos, que pese a la enorme crisis que atraviesa y a ser ellos los que la
generaron ‑y por eso están en el ojo de la tormenta‑ no modificaron
para nada la fecha electoral que tenían. Creo sinceramente que sería un
importante ejercicio para los politólogos plantearse qué hubiera pasado si en
los Estados Unidos se hubieran adelantado las elecciones y se hubieran hecho
antes de la caída de Lehman Brothers.
Por todas
estas cuestiones debemos empezar a apuntar a una institucionalidad de mejor
calidad. Reitero que no estoy discutiendo la legitimidad o la legalidad que
puede tener esta iniciativa, pero sí estoy expresando que desearía que en
nuestro país alguna vez empecemos a manejarnos con reglas distintas y no que
usemos el triste argumento de que porque otro quebrantó o cambió una
determinada regla de juego que puede modificar bastante lo que hace a la vida
de un país, yo también me siento autorizado a hacerlo.
Creo que las
cosas no tienen que ser así. Incluso veo con mucha preocupación el hecho de que
este gobierno pareciera querer plebiscitarse a través del acto electoral del 28
de junio, ya que si el resultado no es el que el gobierno espera puede poner
aún en más serio riesgo la gobernabilidad que todos vamos a necesitar para
poder capear esta crisis.
Por lo
señalado, adelanto mi voto por la negativa.
Sra. Presidenta (Vaca Narvaja).- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.
Sr. West.- Señora
presidenta: quiero bucear en un tema que hasta ahora no se ha tocado: cuál fue
el espíritu de la ley que se votó bajo el número 25.983. ¿Qué era lo que se
buscaba en ese momento?
El mensaje
actual de la presidenta nos dice que es desaconsejable la extensión de las
campañas electorales desde principios de marzo hasta el cuarto domingo de
octubre. El adelantamiento de los comicios ya anunciado en dos de los
principales distritos, a los que se pueden sumar otros, terminará por instaurar
un verdadero estado deliberativo que hará que el año 2009 casi íntegro resulte
dedicado por superposición a campañas electorales de distinto tipo y nivel.
El mensaje
enviado por el presidente Néstor Kirchner en el año 2004 decía que la
experiencia recogida hasta el presente aconsejaba unificar las fechas de las elecciones
a fin de posibilitar su realización en un solo y único acto electoral, evitando
así la dispersión de esfuerzos, etcétera, y coadyuvando a avanzar en la reforma
política electoral que ha venido impulsando el gobierno nacional.
Analicemos lo
que decía el senador Pichetto cuando se discutía el proyecto. Señalaba que era
para evitar lo que en muchas oportunidades en el país ha sido una larga
cabalgata de elecciones, que empezaban en febrero o marzo del respectivo año
electoral y concluían en noviembre o diciembre, en un fixture decidido
por las provincias que obligaba prácticamente a los Estados provinciales y al
propio país a estar permanentemente preocupados por la instancia electoral;
cuando lo importante en tiempos de crisis es gobernar y gestionar,
indudablemente esta situación no es conveniente.
Eso decía en
ese entonces el senador Pichetto, y otros senadores se expresaron en forma
parecida. Pero lo más interesante es cómo lo tomaron los diarios en aquella
fecha, cuando en diciembre
El diario “
Más
impactante todavía es lo que dijo el diario “Clarín”, el de mayor tirada de
nuestro país, el que más influye en la formación de la opinión pública. Se
trata de un tema que hoy mismo estará tratando la presidenta con su propuesta.
El diario “Clarín”
anunció el 16 de diciembre de 2004 que se unificaban las fechas de las
elecciones, señalando: “
El espíritu
de lo que se discutía era, sin ninguna duda, lograr que se unifique la
totalidad de las elecciones. En aquellas épocas había un ánimo de conciliación,
y todos estábamos preocupados por la tremenda crisis en la que había entrado el
país.
Se habían
apaciguado los espíritus y se buscaba que la totalidad de las elecciones se
hicieran en la misma fecha para acortar los tiempos de los debates electorales.
En ese momento el resultado en
Algunos
diputados de la oposición han dicho cosas increíbles. La versión taquigráfica
del discurso de uno de ellos reza: “En nuestra Constitución, la mayoría
especial está pensada para una lógica de acuerdo entre partidos y no para que
el oficialismo, a partir de un mecanismo de construcción de una mayoría
bastante poco transparente, quiera cambiar las reglas electorales”.
Le contesto
con lo que dijo otra diputada de su mismo bloque: “
Sra. Presidenta (Vaca
Narvaja).- Tiene la palabra la
señora diputada por
Sra. Gil Lozano.-
Señora presidenta: no voy a referirme a aspectos técnicos o formales, pues me
parece que ya se han expresado todos.
Quiero dejar
una reflexión vinculada con la relación que estamos teniendo en este momento
con la sociedad, a cuyos ciudadanos teóricamente debemos representar.
Para esto me
retrotraeré a la crisis de 2001, que no ha ocurrido hace tantos años. En esa
época recuerdo que un gran número de políticos sufrió realmente la repulsa de
toda la ciudadanía.
Estos hechos
se pueden justificar o repudiar, pero de alguna manera reflejan un estado de
ánimo del ciudadano frente a nosotros. Esa crisis pasó, pero creo que nuestra
credibilidad quedó seriamente dañada.
Posteriormente,
producto del crecimiento económico, se va modificando esta actitud y comienza a
generarse un nuevo vínculo entre la ciudadanía y la clase política, pero no se
restablece por completo.
Hoy hay una
relación entre la ciudadanía y la política matizada con síntomas de
desconfianza. Muchos sectores salen a la calle a manifestarse por los motivos
más diversos, ya sea porque se quedan sin trabajo, les falta el agua, les dieron viviendas en malas
condiciones, por las retenciones o por la seguridad.
A raíz del
proyecto que hemos estado discutiendo hoy durante toda la tarde he recibido por
lo menos treinta correos a través de mi teléfono donde me hablan de distintas
movilizaciones en todas partes.
Me parece que
está bien que discutamos la ley, como lo hemos hecho durante toda esta tarde,
pero creo que se trata de un problema interno que nos interesa a nosotros; me
parece que la ciudadanía está con otras dificultades.
Sinceramente
considero que hay señales que nos están acercando nuevamente al año 2001. La
semana pasada se votó aquí una ley marco de violencia de género. Sin embargo,
un patotero que tengo como compañero en esta Cámara tuvo el tupé de insultar y
amenazar de muerte a una compañera de bancada, y curiosamente...
- Varios señores diputados hablan a la vez.
Sra. Presidenta (Vaca Narvaja).- El señor diputado West le solicita una interrupción, ¿se las
concede?
Sra. Gil Lozano.- No, señora presidenta.
No estoy
exagerando, ustedes no estaban aquí. Esto es lo que sucedió.
...Curiosamente
la negación que todos tienen, y no por nada mayoritariamente varones, cuando
digo que hay 500 mujeres en los prostíbulos todos se ríen, aunque a espaldas o
a escondidas me llaman y me dicen: “Tengo una persona desaparecida, ayudame”. Y
yo los ayudo. Votaron impunemente una ley que es una basura –la ley de trata-,
y que hace diferencias de las víctimas. Ahora abuchean, en privado piden
disculpas.
Este señor se
comportó como un golpeador con la mujer golpeada. Vino despacito, estableció
una atmósfera privada y amenazó a la diputada. Después se fue rápidamente y
dijo: “Yo no dije eso. ¡Qué barbaridad!”. ¿Qué es lo que hacen sus colegas
compañeros? No dicen absolutamente nada como no dijeron nada cuando discutimos
la violencia de género, porque estaban en otro lado. Se fueron todos, las
mujeres solas nos quedamos hablando de la violencia de género...
- Varios señores diputados hablan a la vez.
Sra. Gil Lozano.-
Mi compañera dijo lo que hay que decir en la forma en que hay que hacerlo, y no
insultó a nadie. Este es un lugar fuerte de discusión. Aquí discutimos ideas; y
esto es válido, pero yo no tengo ningún derecho de acercarme a la otra bancada
para insultar o amenazar a nadie. Esto no está bien de ninguna manera; mucho
menos decir: “No te metás con tal cosa porque te vamos a hacer cagar”. Estas
fueron las palabras que utilizó.
Sra. Presidenta (Vaca Narvaja).- La señora diputada Camaño le solicita una interrupción, ¿se la
concede?
Sra. Gil Lozano.-
No voy a conceder ninguna interrupción, señora presidenta, porque tengo muy
poco tiempo.
Creo que
estamos en un contexto donde votamos determinadas cosas y no las podemos
aplicar. Dicen que la sociedad es fascista porque pide la pena de muerte. Yo me
encuentro con muchas madres que me dicen por qué no vuelve el servicio militar
obligatorio. También podría decir: ¡qué fascistas que son! ¡Qué vergüenza! Lo
que yo pienso es que la gente está pidiendo políticas públicas que no aparecen
por ninguna parte.
La gente está
desesperada y nos damos el lujo de estar discutiendo cuestiones, en el marco de
una interna que nos importan sólo a nosotros. El tema del campo no lo resolvimos,
y hay un montón de otros asuntos que podría citar como ejemplo. El conurbano
está lleno de narcotraficantes que están dirimiendo territorio. Sin embargo,
tenemos un ministro que dice que está todo bien. Eso es violencia.
Sinceramente
creo que esta tarde que hemos pasado, en la que algunos expusieron mejores
argumentos y otros no tanto, sólo nos interesa a nosotros. Debemos utilizar
mejor nuestro tiempo, porque el país nos está demandando otro tipo de acciones
que nada tiene que ver con esto. La ética y los principios republicanos se ven
en los momentos de crisis, cuando está todo bien todos somos espléndidos. Aquí
la ética la tenemos que probar en la dificultad, al igual que la política y que los principios que decimos
que defendemos. Y si votamos favorablemente un proyecto con un marco de género
y de violencia, no tienen que venir acá a decirnos “¡Estuviste bien! ¡Qué
barbaridad!”. Tienen que agarrar el micrófono y solidarizarse con las mujeres
que fueron agredidas. Eso es lo que debieron haber hecho. (Aplausos.)
Sra. Presidenta (Vaca
Narvaja).- Tiene la palabra la
señora diputada por Buenos Aires.
Sra. Camaño.- Señora presidenta: brevemente y sin ánimo de
interrumpir el debate, que me parece que es lo más importante, como a mí sí me
interesan las cuestiones de género, como sí creo que existe violencia laboral,
como sí creo que la población más desfavorecida de nuestro país es precisamente
la femenina, quiero recordar a este honorable recinto que ha habido otras discusiones
en las que mi género agredió al otro género. Recuerdo que hubo una señora
legisladora que se levantó de su banca y sopapeó a un señor legislador.
Con esto
quiero decir, señora presidenta, que tenemos que poner el ojo donde
corresponde. No se puede pedir a los compañeros y colegas, como lo está
haciendo la diputada, una suerte de manifestación pública en aras de la defensa
del honor de nadie, porque francamente no sentí que fuera ni más ni menos
agresivo que muchas otras circunstancias que se viven en el recinto. (Aplausos.)
Sra. Presidenta (Vaca
Narvaja).- Tiene la palabra el señor
diputado por Entre Ríos.
Sr. Varisco.-
Señora presidenta: el gobierno pretende que las elecciones se realicen el
próximo 28 de junio, y para ello propone modificar el Código Electoral. En
realidad, no hay ningún asidero o argumento que justifique esto desde lo
jurídico, salvo la propia conveniencia electoral del gobierno. Desde el
oficialismo se la ha calificado como una decisión noble, pero creo que
solamente se puede exhibir el cálculo y el oportunismo.
Se dice que
nosotros no queremos que se consulte al pueblo. ¡Por supuesto que queremos! En
la historia nadie más que nosotros tuvo que ver con el cuarto oscuro para todos
los argentinos. Queremos que se consulte al pueblo, pero también queremos que
se lo consulte sobre las retenciones, sobre el blanqueo de capitales y sobre
los superpoderes. ¿Por qué no se lo consulta acerca de la actual composición de
Se dice, casi
tomándonos el pelo, que hay que acortar las campañas electorales. ¿Desde cuándo
el debate es malo en la democracia? Con lo que hay que terminar es con el doble
discurso, como ocurrió en mi provincia, Entre Ríos, donde en su momento se
desarrolló una campaña electoral a favor del pueblo de Gualeguaychú y sin
embargo hoy se trata de demonizar la lucha de ese pueblo.
Entonces, no
hay argumento alguno para acompañar este proyecto. Esto genera dos debates: uno
es el que tiene lugar en este recinto y el otro, el de la calle, la voz de la
calle. En este sentido, desde el más humilde hasta el más encumbrado de los
argentinos sabe que la única razón, el único argumento y el único objetivo que
persigue este proyecto es patear para adelante, mostrando una capacidad supina
del gobierno para resolver los problemas que son urgentes hoy, como la
seguridad, el conflicto agropecuario y lo que sucede día a día, encubriéndose
bajo el paraguas de una crisis internacional que, si bien influye, no tiene que
ver tanto como los errores y
desaguisados del propio gobierno.
Con esta
medida se pretende ocultar una trampa. A mí no me interesa cómo resuelven sus
cuestiones internas los demás partidos. En definitiva, son partidos
democráticos que tienen elecciones internas. Con esto se mete una cuña
pretendiendo que lleguemos desorganizadamente a la lucha por el poder.
Por lo tanto,
no hay razón alguna para acompañar este proyecto que trae improvisación, y que
lleva implícita la idea de la picardía. Desde el gobierno se piensa en cómo
aniquilar al otro en términos políticos.
Digo esto
porque el diálogo y la convivencia que presupone la democracia lamentablemente
van a quedar sepultados por muchos meses, porque estas cosas lo único que hacen
es ahondar las diferencias y confrontar cada vez más. Hasta la fecha no es feliz ni acertada.
El 28 de
junio de hace 43 años, salteadores nocturnos de las corporaciones, de las
fuerzas armadas y la oligarquía deponían a un presidente como don Arturo
Humberto Illia. El país creció un 8 por ciento de promedio en sus casi mil días
de mandato. Supo enfrentarse a los
poderes extranjeros con la ley de medicamentos, retomando el control de la
soberanía del petróleo.
En fin, supo
enfrentarse a los grandes con políticas de pleno empleo y de salario mínimo,
vital y móvil. Traer aquí la humildad y la sabiduría de Illia debe servir para
que todos, gobierno y oposición, aprendamos que la democracia es otra cosa que
esta medida oportunista.
Sra.
Presidenta (Vaca Narvaja).- Tiene la palabra la señora
diputada por Mendoza.
Sra. Montero.-
Señora presidenta: en función de los siete minutos que tengo para hablar voy a
tratar de conceptualizar lo más rápido posible lo que me parece que tengo para
decir. En principio me parece que lo importante de este proyecto de ley es el
impacto que tiene, como cualquier ley que nosotros votamos en este Congreso,
sobre el sistema político, el sistema económico y el sistema social. No es una
ley cualquiera, es una ley que impacta gravemente y afecta a estos tres sistemas.
Por eso creo
que no se puede hacer una valoración de ella. Es decir, en el momento en que
los diputados tenemos que votar por sí o por no, debemos hacerlo dentro de un
marco valorativo adecuado, y creo que éste no es el que dan los propios fundamentos
de la iniciativa.
Los
fundamentos hablan simplemente de que nosotros tenemos que votar este cambio de
fecha eleccionaria por el contexto de crisis económica. Si bien este es grave
para
Creo que debe
enmarcarse valorativamente esta ley en otro contexto, que es el de la
legitimidad de este gobierno. Este gobierno fue legitimado por el voto popular
a partir de una propuesta que hizo, convocando al pueblo para que fuera
aceptado y votado. Eso no es cosa menor,
porque justamente ese pueblo es soberano y transmite la titularidad del poder
para su ejercicio al gobierno, por lo cual la idea que el futuro gobierno
presenta en el acto eleccionario es lo que lo convoca.
Esto debería
guiar por lo menos todas las acciones de este gobierno hacia el logro del
objetivo que propuso. Creo que este debe ser el marco valorativo, justamente el
de los objetivos que ellos propusieron, desde lo político, desde lo social y
desde lo económico, que son los sistemas que se van a impactar con esta ley.
Desde lo
político recuerdo, y simplemente para hacer una abstracción muy simple, que la
presidenta hablaba de calidad institucional, y después voy a volver sobre
esto. Desde lo económico se hablaba del
desarrollo económico con diversificación, con industrialización, con inclusión
social y con internacionalización.
Desde lo
social se hablaba de un moderno Estado de bienestar, con educación y salud, es
decir el goce de los derechos sociales para todos y cada uno de los argentinos,
que de esto sí ha sabido siempre hablar bien el Justicialismo.
Yo me
pregunto qué es lo que tenemos que entender por calidad institucional. A mi
criterio se trata de respetar los principios rectores. Uno puede fijarse un
objetivo pero después debe tener principios rectores para llegar a él y un
organigrama funcional para hacer cumplir todas las acciones que nos conduzcan a
ese objetivo.
La calidad
institucional está dada justamente por la letra de
Pero
Cuando
hablamos de República nos referimos al gobierno de todos, y ella se moviliza a
través de principios. Como decía Montesquieu, así como el principio que
moviliza las acciones de una monarquía es el honor, el que moviliza las
acciones de una república es el de la virtud, y la virtud consiste en el amor a
la patria para tratar de llegar a lograr el bienestar de todos y para todos.
Creo que
tenemos que ver lo que hemos hecho en materia de leyes durante todo el año que
pasó para saber si hemos logrado acercarnos al objetivo o no. En principio,
creo que nos hemos excedido. La primera ley que votamos en este Congreso fue la
llamada “ley de Antonini Wilson”: no respetamos la división de poderes ni
tampoco la estrategia de internacionalización. Así, durante todo el año
seguimos violando sistemáticamente los objetivos que el gobierno se había
propuesto para este país.
Mi pregunta
entonces es hacia qué modelo vamos cuando en realidad actuamos sobre una
realidad virtual fabricada con los números de Moreno; o cuando actuamos con la
lógica de la sustitución de todos los poderes del Estado; o cuando actuamos con
la lógica de la negación de la realidad y con la lógica de la acumulación.
Quiero
terminar señalando que este proyecto de ley vulnera principios fundamentales,
así como la posibilidad de acción de los partidos políticos al acortarle los
tiempos para su propia organización antes de llegar al acto eleccionario.
También vulnera el principio de participación para muchos ciudadanos, viola
principios constitucionales ‑aunque no está excluida la posibilidad de
adelantamiento de las fechas‑ y vulnera la legitimidad de este gobierno.
Este gobierno
nos está conduciendo hacia un modelo que desde el punto de vista económico es
de acumulación, como bien dice la presidenta; desde lo social, en vez de un
moderno estado de bienestar se plantea un Estado que hace beneficencia a partir
de lo que acumula para construir su propio poder, y desde lo político debemos
rever si en la categorización de las formas de gobierno estamos ante un
república o ante una “nupciocracia”, guiada por principios que no creo que sean
para el bien común.
Sra. Presidenta (Vaca
Narvaja).- Tiene la palabra el señor
diputado por Tucumán.
Sr.
Vargas Aignasse.- Señora presidenta: creo que el señor
miembro informante ha sido muy claro al hacer uso de la palabra al comienzo de
esta sesión, cuando se refirió a los aspectos técnicos, jurídicos y
constitucionales de este proyecto. No hay dudas de que la calidad institucional
no se afecta en lo más mínimo, porque nos estamos manejando dentro del marco
que fija nuestra Constitución Nacional. En consecuencia, si logramos la mayoría
que prevé el artículo 77 no vamos a estar modificando ninguna regla de juego,
dado que el Código Nacional Electoral mantendrá la vigencia en todos sus
aspectos.
Evidentemente,
esta iniciativa tiene un enorme componente político. Por ello, de acuerdo con
la subjetividad e intereses de cada uno de los bloques, puede considerarse una
buena o mala propuesta.
A
continuación quisiera hacer un poco de memoria y recordar que en 2004 nos tocó
debatir la ley que estableció el último domingo de octubre como fecha fija para
la realización de las elecciones. Esa fue una propuesta del entonces presidente
de
A pesar de
que algunos hablaron de unanimidad en el resultado de la votación de aquel
proyecto, lo cierto es que no fue tan así, porque se plantearon algunas
diferencias. La idea fue establecer reglas de juego para que las provincias y
Reitero que
el resultado no fue por unanimidad, tal como lo señalaron algunos legisladores.
Como ocurre habitualmente, los extremos se opusieron. En este sentido, me
gustaría recordarle al señor diputado De Marchi lo que dijo en aquella sesión
el legislador por Mendoza Gabriel Joaquín Llano, quien manifestó: “Señor
presidente: como representante del Partido Demócrata de Mendoza, un partido de
entrañable filiación federal, adelantamos nuestro voto negativo al proyecto de
ley en tratamiento. Creemos que la fijación de la fecha de elecciones debe
estar reservada exclusivamente a las provincias argentinas.”
Es decir que
el diputado Llano estaba en contra de lo que dispone
El núcleo de
coincidencias básicas que se aprobó en 2004, que hoy, extraordinariamente,
intentaremos modificar por cuestiones que nada tienen que ver con problemas
internos de nuestro país –hablamos de una crisis que viene de afuera-, intentó
establecer una pauta común que lamentablemente fue violada por quienes tenían
responsabilidades en los gobiernos locales.
Así, recuerdo
que en 2007 en
Un diputado
de
Lo mismo
ocurre en la provincia de Santa Fe, porque desde 1983 al presente ésta va a ser
la primera vez que las elecciones municipales se van a efectuar en una fecha
diferente a las nacionales. En Santa Fe se va a votar en agosto. Es cierto que
van a gastar más dinero y que se van a someter a la provincia a una maratón de
elecciones, pero tienen la facultad de hacerlo. Seguramente tomaron esa
decisión porque les conviene políticamente, y no está mal que lo hayan hecho.
No podemos
demonizar ni tildar de falta de ética aquellas decisiones que se ajustan a lo
que establece
Lamento que
en este momento no esté presente en el recinto el ingeniero Solá, porque en
2004, cuando era gobernador de la provincia de Buenos Aires, en
Cuando se
enteró el ingeniero Solá –en ese momento gobernador‑ por todos los medios
comenzó a vilipendiar el proyecto. Logró anularlo, diciendo que a él no le iban
a atar las manos. Dijo que contaba con la facultad de fijar la fecha y que iba
a ser cuando “le conviniera a la provincia.”
Es decir que
podemos observar como existe un doble estándar ético cuando somos oficialismo u
oposición.
El domingo lo
vi al ingeniero Solá en un programa de América, y hablaba de “una cuestión de
principios.”
¡Esto es una
cuestión de principios y de ética! La verdad que a uno le molesta mucho cuando
advierte que se procede de una forma cuando existe una responsabilidad nacional
y de manera distinta cuando no se la tiene.
No nos
olvidemos de que el ingeniero Solá, con todo derecho, buscó su reelección hasta
último momento. Quería que
Pero a partir
de lo que ocurrió en Misiones el presidente de
Para el final
había dejado el tema Catamarca. En realidad, en dicha provincia se produjo un
hecho muy grave, que se viene repitiendo hace dieciocho años desde que el
Frente Cívico gobierna.
Acá hay
muchos periodistas de diferentes medios que hablaron de la derrota del gobierno
nacional y de Kirchner. Lo cierto es que hace dieciocho años en todas las
elecciones intermedias de Catamarca el Frente Cívico
–integrado por el radicalismo básicamente‑ obtiene
triunfos que varían entre el 12 y el 17 por ciento. En esta última elección
obtuvo la victoria por una diferencia de menos del 10 por ciento de los votos.
Para el peronismo fue una elección bastante importante.
Al peronismo
siempre se lo acusó de manipular leyes, constituciones y de utilizar las normas
para beneficio propio. Por eso quiero leerles lo que dice
Hace
dieciocho años que se viola
En Catamarca
la campaña se hace en vacaciones. ¡Es una vergüenza institucional!
Sra. Presidenta (Vaca
Narvaja).- Tiene la palabra la
señora diputada por el Chaco.
Sra. Damilano
Grivarello.- Señora presidenta: voy a ser breve resaltando cuatro o cinco
puntos que son los que fundamentan mi decisión de acompañar el proyecto
oficial, totalmente convencida de que estamos en el camino correcto. Creo que
los diputados que me precedieron en el uso de la palabra y nos representan en
el bloque han sido más que claros y explícitos con respecto al convencimiento que
tenemos sobre el proyecto del Poder Ejecutivo.
Si me
permiten, quiero hacer una breve aclaración a fin de no dejar un manto de
dudas, por lo menos en lo que a mí respecta, sobre lo que escuché del señor
diputado preopinante, de la provincia del Chaco. Me parece de muy mal gusto que
utilice cada sesión para venir a hacer denuncias contra el gobernador de
nuestra provincia. Me parece que éste no es el ámbito, pues tenemos la
provincia para eso.
Aprovecho
para decir que hay distintas cuestiones que el señor diputado mantiene con la
justicia desde hace muchos años. En el diario “Ambito Financiero”, que hoy
leímos porque justamente él lo manifestó acá, se habla de un juicio que el
señor diputado tiene desde hace muchos años con productores por haberles vendido
semillas adulteradas. Los productores se
dieron cuenta de ello cuando en lugar de crecer girasoles crecían margaritas,
tal como se expresa en la nota publicada en el diario. Le pido al señor
diputado que resuelva estas cuestiones en el ámbito de
No coincido en absoluto con quienes
dicen que este proyecto es inconstitucional o antidemocrático. De hecho, si la
presidenta de
Por otro lado, quiero remarcar algo que
se ha dicho muy poco. Se dice que este problema nos interesa solamente a
nosotros y que en realidad la gente está preocupada por otras cuestiones. Puede
ser, pero tampoco se tiene en cuenta una encuesta que se le ha hecho a esa
gente y que ha salido la semana pasada en un programa televisivo, que arroja
que el 60 por ciento de los argentinos estarían conformes con el adelantamiento
de la fecha de las elecciones. Tampoco se tiene en cuenta una encuesta
realizada hace apenas quince días en la provincia del Chaco que dice que el 54
por ciento estaría de acuerdo con que se unifiquen las fechas de las
elecciones.
Me parece que de esas dos encuestas
podemos hacer una clara lectura, y es que la gente efectivamente tiene otros
problemas pero también le preocupa saber cuál será el futuro de cada uno de
ellos y de nosotros. Entonces, más allá de la importancia que tiene ese acto
democrático o esa expresión cívica de poder elegir a nuestros representantes, sería
bueno acortar los tiempos de la campaña electoral porque todos sabemos que las
campañas electorales provocan la distracción de quienes ocupamos algún cargo
ejecutivo o legislativo, ya que debemos compartir nuestra función con nuestra
campaña electoral.
En caso de no
adelantarse la fecha de las elecciones, no sólo perderíamos de trabajar todos
estos días sino hasta el mes de octubre, pues sabemos que muy pocas veces
lograríamos llegar al quórum para celebrar las sesiones y poder debatir todos
esos temas que nos preocupan y le preocupan a la gente, tales como el problema
del campo, de la educación, de la inseguridad, etcétera. Mal podríamos tratar
todos esos temas si no tenemos quórum. Ya vimos lo que ocurrió el día de hoy:
si el oficialismo no llegaba al quórum, seguramente la oposición –que estaba
detrás de las puertas- no iba a ingresar al recinto para que podamos hacer este
debate.
Por otro lado, con respecto a la
expresión de que no hay gobernabilidad, creo que el justicialismo ha dado
sobradas muestras de que es capaz de gobernar hasta el último día de mandato, y
esto no lo decimos nosotros sino la historia y lo que ha pasado con los
anteriores gobernantes.
Por último, cuando se habla de
imprevisibilidad, yo imagino el caso de
Estas son las distintas medidas
anticíclicas que se han venido anunciando desde el año pasado a esta parte que
tienden a preservar el trabajo, el consumo interno y la industrialización. Por otro lado esta otra medida que se suma es
justamente una de esas maniobras que hacen que al no tener que estar en
permanente campaña electoral desde ahora hasta octubre podemos acortar los
tiempos electorales y definir cuestiones, ya sea apoyando el modelo actual o
bien diciendo que no estamos de acuerdo con él.
Para eso están las elecciones, pero el 29 de junio debemos seguir
trabajando para que esta gran nave en la que estamos todos –no está únicamente
el oficialismo sino que también está la oposición y el país entero‑ salga
ilesa. Todo va a depender de la voluntad
que ponga cada uno de nosotros.
Por lo
expuesto acompaño este proyecto y espero que se convierta en ley. (Aplausos.)
Sra. Presidenta (Vaca
Narvaja).- Tiene la palabra la
señora diputada por el Chaco.
Sra. Beveraggi.-
Señora presidenta: voy a compartir mi tiempo con el legislador de la bancada de
Voy a ser
breve, y pido autorización a
En reiteradas
ocasiones se ha dicho que llama la atención que el adelanto de las elecciones
de los cargos electivos de diputados y senadores nacionales se fundamente en la
profundidad y extensión de la crisis internacional y en el impacto que genera
en nuestro país. A esta altura yo no
puedo considerar que eso sea un hecho nuevo para el gobierno nacional.
Aquí se ha
dicho que había una trampa para los partidos políticos. Creo que lamentablemente es cierto, y no es
sólo para los partidos políticos sino también para el pueblo de
Aunque sea
muy tentador para la sociedad en general, no creo que vayamos a ahorrar en
propaganda o en campaña electoral.
Además tendríamos que haber pensado si no podíamos haber tomado otras
medidas cuando se estableció la disposición económica para la llamada ley de
recuperación de Aerolíneas Argentinas.
Creo que
frente a las crisis debemos tener políticas públicas que las traten y las
enfrenten, atendiendo las distintas situaciones de fondo, como las políticas
agropecuarias o de salud. Las
emergencias deben ser atendidas en forma oportuna.
Pertenezco a
la provincia del Chaco, donde lamentablemente hay una epidemia de dengue, hoy
ya públicamente informada por el director de Infectología del Hospital
Ferrando. Menciono el caso a modo de ejemplo.
Esas son las
cuestiones de fondo, las prioridades que vamos a tener para gastar. ¿Cuando se
anunciaban los megaplanes de obra no se tenían en cuenta? ¿No existía la crisis? La crisis estaba y no creo que hoy sea un
argumento válido aplicado solamente para adelantar las elecciones.
En ese
sentido el párrafo tercero del mensaje de la señora presidenta habla
expresamente de actualizar la voluntad popular.
Durante el tiempo que he sido diputada, la mayoría de las veces que
hemos votado el oficialismo dio como fundamentación que se trata de una
votación y que están absolutamente legitimados porque ganaron las elecciones y
son mayoría.
¿Por qué hay que adelantar la fecha?
¿Están perdiendo la legitimidad? Es un discurso
algo contradictorio.
También
preguntaría por qué en la crisis se ahorra con el más débil. Por ejemplo, en el
caso de las viviendas, las achicaron en
Hoy estamos
tratando un tema que aparentemente es del microclima político o del ámbito de
la elección, pero creo que trasciende a toda la ciudadanía y, por lo tanto,
adelanto mi voto negativo, no por oposición sino realmente por convicción.
Sra. Presidenta (Vaca
Narvaja).- Tiene la palabra el señor
diputado por Santa Cruz, aclarándole que le quedan tres minutos.
Sr. Acuña Kunz.-
Señora presidenta: en primer lugar me gustaría preguntar, desde esta tribuna
política, por qué la presidenta, en su discurso inaugural del período ordinario
de sesiones, no nos informó el 1º de marzo la intención de acortar los tiempos
electorales, y lo hizo un tiempo después, desde la ciudad de Rawson, donde
además el presidente del Partido Justicialista y ex presidente en funciones
Néstor Kirchner reconocía la futura crisis de gobernabilidad, cuando hasta el
momento parecía que la crisis solo castigaba al mundo y no rozaba de lleno a
En nuestro
criterio, este proyecto es pura y exclusivamente una maniobra especulativa, que
rompe con las más elementales normas de los cronogramas electorales, creadas y
enviadas por el propio Kirchner a este Congreso Nacional en el año 2004.
Pero a
nosotros nada nos sorprende. Los que venimos de Santa Cruz estamos
acostumbrados a que permanentemente el kirchnerismo nos cambie las reglas.
Modificaron
Sin ir más
lejos, en la elección de 2007, cuando el ex ministro Ginés González García fue
electo diputado por Buenos Aires, al poco tiempo abandonó y ahora está en una
embajada, que creo que es la de Chile.
Hasta desafía
las propias leyes naturales. Este pingüino, que dice ser del sur, ahora quiere
convertirse en “pingüino del norte”, porque quiere presentarse como candidato
en la provincia de Buenos Aires.
En rigor de
verdad, sabemos que esta medida fue tomada en la más absoluta soledad del
matrimonio Kirchner, tal vez con alguien más, pero porque se acerca a un shock
crítico que viene en tiempos muy cercanos con profundo descreimiento por parte
de la sociedad, y va a venir con una amedrentada y enflaquecida billetera, y ya
la “caja rosada” no va a poder alcanzar para pagar los sándwiches para la gente
del conurbano, ni siquiera el transporte de los humildes peregrinos políticos
que concurren a cada acto organizado por este gobierno en forma clientelista.
Es lamentable
que la agenda política del momento sea esta discusión y este debate, cuando
deberíamos estar discutiendo la crisis económica, los problemas del campo, la
mortalidad infantil, la inseguridad, la inflación o la educación, que también
son crisis. Y no estoy seguro si mañana vamos a poder conseguir el quórum en
esta Cámara.
Quiero
terminar con una anécdota: mi hija de seis años me decía el otro día, cuando
miraba la televisión: “Papá: ¿la presidenta es la esposa del presidente?” Le
tuve que decir, invariablemente: “Sí, hija, es la esposa del presidente”.
Sra. Presidenta (Vaca
Narvaja).- Tiene la palabra el señor
diputado por Buenos Aires.
Sr. Recalde.-
Señora presidenta: parece que el mes de marzo es muy propicio no solamente para
estos debates sino también para recuperar la memoria colectiva.
Lo hicimos
hace poco, cuando esta Cámara votó un proyecto de resolución del señor diputado
Morante y otro de mi autoría, homenajeando
También el
mes de marzo es propicio para recordar qué pasó el 18 de marzo de 1962, cuando
gobernaba el doctor Frondizi con el peronismo proscripto. Se convoca a
elecciones en la provincia de Buenos Aires, y, proscripto el general Perón, las
elecciones las gana un dirigente sindical, secretario general del gremio de
obreros textiles, Andrés Framini.
Por supuesto
que no se admite el triunfo popular de un dirigente sindical que encabezaba esa
fuerza política, que ni siquiera pudo presentarse con la sigla del Partido
Justicialista porque estaba proscripto; creo que lo hizo con la sigla de Unión
Popular.
Así llegó al
gobierno el ex senador –casi digo general, pero vale el acto fallido‑
Guido. Estos hechos que nos sucedieron son momentos para recordar. En general,
fuimos los que sufrimos el atropello y las violaciones legales y
constitucionales.
Me parece
importante rescatar lo que dijo una diputada en cuanto a dejar de lado las
calificaciones –en realidad, son descalificaciones‑ para pasar a discutir
los temas de fondo.
En este
debate he escuchado hablar de trampa, debilidad y fraude. Faltaba que se
invoque al monstruo de Amstetten, pero todavía faltan algunos oradores, por lo
que quizás lo mencionen.
También tuve
oportunidad de hacer una autocrítica, porque una diputada habló de una ley
basura, y a mí no me gustó. Pero después
hice una autocrítica y recordé que yo también mencioné una ley que contenía
contratos basura, aunque no era legislador en ese momento.
Entonces,
dejemos las calificaciones y discutamos el fondo de la cuestión. Una ley puede
ser reformada por otra ley. No voy a ser reiterativo porque hay otros diputados
que también quieren expresarse, pero ha sido señalado con mucha capacidad jurídica por compañeros como
Prieto, Giannettasio, Vargas Aignasse y otros, por lo que me remito a ellos.
Además, en el
proceso de formación de leyes, donde deben alcanzarse las mayorías consagradas
por el voto popular, también hay derecho a elegir el sentido de la oportunidad.
La presidenta
de
No es cierto
que se viole la ley o
Sra. Presidenta (Vaca
Narvaja).- Tal como se ha acordado
con los jefes de bloque en el sentido de que a las 19 horas comienzan los
debates de cierre, queda tiempo para dos oradores más.
Tiene la
palabra la señora diputada por Formosa.
Sra. de
Quiero
refutar algunas cuestiones que se han expresado en el recinto, porque parece
que no se ha escuchado convenientemente el discurso de la señora presidenta de
Fue muy clara
al hablar de la crisis económica financiera internacional y su impacto a nivel
global, de América latina y de
Es necesario
que muchos organismos multilaterales, incluida las Naciones Unidas, se tengan
que reformular. Además, habló de la necesidad de crear un nuevo acuerdo
macroeconómico global, vinculado con la demanda global y el financiamiento para
sostener la actividad mundial. Asimismo, ese financiamiento debe venir de
nuevos o reformulados organismos multilaterales de crédito.
Además, se
habló del contexto de
Estaríamos
hablando demasiado si dijéramos por qué estamos mejor parados para afrontar la
crisis internacional. Muchas veces nos referimos al superávit, al
desendeudamiento, al fin con el Fondo Monetario Internacional y sus
condicionamientos dictados durante muchos años en
¿Qué presenta
hoy nuestro país? Políticas claras, porque este modelo productivo pudo hacer
que
La posición
de
Esta crisis
–vemos lo que está ocurriendo en el mundo entero- está dejando y va a dejar
millones de desocupados, con la caída de la economía en las grandes potencias,
el quiebre dramático del comercio internacional y el impacto que ello tendrá en
nuestro país.
Estamos
preparados y como bien dijo el señor diputado Delich hay un modelo que vamos a
defender. Y justamente con eso se vincula este proyecto de ley. Es bueno
adelantar las elecciones y la discusión acerca de cuál es la visión de
Esto es lo
que hoy se discute en
Sra. Presidenta (Vaca Narvaja).- Tiene la palabra la señora diputada por Santa Fe.
Sra. Martín.-
Señora presidenta: voy a tratar de sintetizar un punto de vista que en cierta
forma anticipé en la reunión de comisión del día de ayer porque creí que era mi
obligación aportar a la discusión de este tema.
Con el
proyecto de ley del Poder Ejecutivo en materia electoral que estamos
considerando se pone nuevamente en tela de juicio quién tiene la facultad de
convocar a elecciones nacionales de diputados y senadores, y en cierta medida
la modalidad. Voy a abordar esto desde dos aspectos: uno de ellos es el
constitucional y el otro es el aspecto práctico de la cuestión.
Desde el
punto de vista constitucional, cuando hablamos de facultades del Estado debemos
considerar la fuente constitucional, no la ley. La ley no es suficiente fuente
constitucional cuando se trata de la atribución de facultades para los órganos
del Estado. La fuente constitucional es la que determina el marco legal dentro
del cual puede moverse el gobierno federal.
En este
aspecto, ¿qué es lo que nos dice
En este punto
entiendo que debe regir el principio general que
En esta
materia tan delicada como es la convocatoria a elecciones, entiendo que es
competencia de las provincias, de acuerdo con el diagrama de distribución de competencias
que por fuente constitucional tenemos en nuestro país.
En lo que
respecta a la conveniencia, veamos un poco lo que ha sucedido en nuestro país.
Desde
Evidentemente,
todos los partidos políticos de nuestro país, en lo que va de la historia
nacional desde
- Ocupa
Sra. Martín.-
Hay una cuestión, que también forma parte de la realidad y que se vincula con
el desarrollo democrático. En los tiempos en que nos toca vivir, el desarrollo
democrático no sólo tiene que ver con la expresión del voto sino que
afortunadamente se vincula también con la multiplicidad de centros o sedes en
los que debe expresarse el voto. En nuestro sistema democrático, en nuestro
sistema institucional, no hay un poder único. En nuestra sociedad existe una
multiplicidad de poderes que se refleja en el gobierno federal y en los
gobiernos locales o federales, que son autónomos.
Esta
multiplicidad de sedes donde debe expresarse el voto genera una serie de
problemas adicionales que es necesario solucionar. Esos problemas se relacionan
con la coordinación de las elecciones, su organización y realización, que no
son problemas menores a la hora de definir todas estas cuestiones.
En ese
sentido, en diciembre de 2004 se llegó a una solución transaccional que
entiendo fue buena. Y efectivamente fue así porque recibió la adhesión de la
mayoría de
Se establecía
que además las elecciones iban a ser el cuarto domingo de octubre del año que
corresponda. Esto otorgaba a las provincias que pudieran organizar sus
elecciones locales y que en ese sentido fueran respetadas las autonomías locales.
Téngase en
cuenta que ya sea por Constitución, por ley o por voluntad política muchas
provincias consideran que las elecciones provinciales y locales deben
realizarse en forma separada de la nacional.
Sr. Presidente (Fellner).-
Señora diputada: se ha agotado su tiempo.
Sra. Martín.-
Termino en un minuto, señor presidente.
El tema es
que con esta propuesta se desquicia esta situación.
Acá se ha
hablado mucho de la regla de la mayoría. Es cierto, la regla de la mayoría es
una de las reglas del sistema democrático pero no es la única. Hay también
dentro del sistema democrático reglas que no se pueden suprimir, ni aun por la
mayoría. Y esas reglas que no se pueden
suprimir están dadas en los principios constitucionales.
Entiendo que
en este caso el proyecto afecta la distribución de competencias, y
concretamente ha sido así en nuestras provincias. La convocatoria a elecciones
se hace en forma superpuesta con la convocatoria que ya tenía realizada mi
provincia para las elecciones internas, simultáneas y abiertas que deben
realizar los partidos políticos.
Como estamos
hablando de padrones que tienen cierre en distintas fechas, esto genera una
situación de incoordinación absoluta, de manera tal que esta resolución
avasalla decisiones que ya tenía adoptada nuestra provincia y que no es posible
solucionar.
Sr. Presidente (Fellner).-
Se ha agotado su tiempo, señora diputada.
De acuerdo
con lo acordado por los miembros de
Sr. Presidente (Fellner).-
Tiene la palabra el señor diputado por Jujuy.
Sr. Giubergia.-
Señor presidente: solicito que por Secretaría se lea el pedido de renuncia
presentado por el señor diputado Alejandro Nieva, quien ha sido nominado para
cubrir el cargo de auditor en
En ese
sentido, nosotros desde el bloque de
Quienes lo
conocen más allá de las pertenencias políticas, saben de su actitud, hombría de
bien y de su compromiso permanente y consecuente con los sistemas democráticos
en defensa de los intereses de
Por eso,
desde el bloque de
Sr. Presidente (Fellner).- Señor diputado: para que el cuerpo
pueda considerar la renuncia presentada por el señor diputado Nieva es
necesario que se formule moción de apartamiento del reglamento.
moción de orden
Sr. Giubergia.-
Formulo entonces moción de apartamiento del reglamento, señor presidente.
Sr. Presidente (Fellner).- En consideración la moción de
apartamiento del reglamento formulada por el señor diputado por Jujuy.
Se va a
votar. Se requieren las tres cuartas partes de los votos que se emitan.
- Resulta afirmativa.
Sr. Presidente (Fellner).- Queda aprobada la moción.
renuncia
Sr. Presidente (Fellner).- En consideración la renuncia
presentada por el señor diputado Nieva.
Se va a
votar.
- Resulta afirmativa.
Sr. Presidente (Fellner).- Queda aceptada la renuncia del señor
diputado Nieva a partir del 31 de marzo de 2009.
Le deseamos
mucha suerte en sus nuevas funciones y lo vamos a extrañar personalmente.
Tiene la
palabra el señor diputado por Jujuy.
Sr. Nieva.- Señor
presidente: quiero agradecer a todos los diputados la consideración y respeto
con el que nos hemos tratado durante todos estos años.
Como digo en
el texto de mi renuncia, creo que todos los diputados venimos a este recinto
buscando representar de la mejor manera posible los intereses de todo el pueblo
argentino y del pueblo de las provincias a las que pertenecemos. Sé que todos
lo hacemos a veces equivocándonos y a veces acertando, pero siempre actuando de
buena fe.
Me llevo de
este recinto a lo largo de todos estos años los mejores recuerdos y muchas
amistades.
También deseo
mucha suerte a todos los señores diputados y seguramente seguiremos en
contacto, en mi caso desde otro rol institucional. (Aplausos.)
convocatoria a elecciones de diputados nacionales período
2009-2013 y senadores de
Sr. Presidente (Fellner).- Prosigue la consideración de los dictámenes de
Tiene la
palabra la señora diputada por
Sra. Ibarra.-
Señor presidente: yo fijé mi posición en la reunión de
Creo que
todos percibimos que estamos hoy ante un gobierno más débil que el que fue
elegido en 2007. Seguramente el conflicto con el sector agropecuario se generó
en alguna medida a causa de errores propios del gobierno, llevándolo a márgenes
de debilidad; también el tema de las alianzas electorales, pero esta es una
cuestión que no viene al caso tratar hoy; sin embargo, todos percibimos que es
un gobierno más débil.
No dudo que
es posible que además de la crisis haya habido motivos de conveniencia política
para elevar este proyecto al Congreso de
Mucho se
habló de la previsibilidad y de la conveniencia política, y suelen ir juntas.
Durante la década del 80 la facultad de convocar a elecciones para cargos
nacionales radicaba en el Poder Ejecutivo, y en los años noventa se
provincializó, pudiendo cada provincia convocar a elecciones para dichos
cargos. En el año 2004 se volvió a nacionalizar.
Alfonsín
adelantó elecciones y convivimos con un Congreso en ejercicio y diputados
electos que no iban a asumir hasta luego de seis meses.
Menem convocó
al pacto de Olivos. Miren la previsibilidad y el cambio de reglas de juego.
Allí participó
Con de
Además,
suspendimos la ley de internas únicas, obligatorias y simultáneas, que habíamos
sancionado dos años antes pero que nunca aplicamos. Al suspenderla permitimos
que un solo partido fuera con tres candidatos a las elecciones generales.
La ley de
internas abiertas es un caso peculiar, porque luego de sancionarla la derogamos
sin haberla aplicado nunca, ya que se suspendió su vigencia en dos
oportunidades.
Sin duda
todos tenemos una enorme deuda –me incluyo- por la responsabilidad que nos cabe
en cuanto a la necesidad de encarar una verdadera reforma política. El gobierno
también tiene una deuda en esta materia, dado que prometió una reforma política
y no presentó ninguna iniciativa en tal sentido.
En cuanto a
la facultad que tienen los gobernadores para fijar las fechas de las elecciones
aquí se ha dicho que la situación es diferente porque a nivel nacional existe
una ley que fija la fecha del comicio, mientras que los gobernadores tienen la
facultad de establecer cualquier otra. ¿Saben por qué tienen esa facultad?
Porque la mayoría de las provincias no cuentan con códigos electorales. En
Estas cosas
siempre se deciden por conveniencia política. Pegan las elecciones provinciales
a las nacionales cuando el candidato arrastra votos y las despegan cuando el
candidato no tiene la posibilidad de traccionar más sufragios. Esto pasa en
casi todos los distritos, a excepción de unas pocas jurisdicciones que cuentan
con sus propios códigos electorales. Lo cierto es que este sayo le cabe a la
clase política en su conjunto y a los dirigentes que no asumimos con seriedad
la discusión de una reforma electoral.
Como
representantes del pueblo debemos preguntarnos si esta ley va a ser buena para
el país y los ciudadanos. Sinceramente creo que sí. El mejor ejemplo lo tuvimos
cuando el jefe de Gobierno de
Sin embargo,
al día siguiente la lógica electoral los llevó a anticipar que votarían en
contra de este proyecto. Esta es la lógica propia de los procesos
eleccionarios, cuando uno intenta debilitar al otro y diferenciarse. En épocas
electorales nadie busca consensos.
Hemos hablado
hasta el cansancio del problema de la crisis. A esta altura nadie discute su
magnitud. El diputado Claudio Lozano hizo un análisis que nos debería llamar a
la reflexión, sobre todo en lo que respecta a algunos indicadores que nos
tienen que alertar sobre la dimensión de la crisis.
Nos llenamos
la boca hablando de diálogo y de consenso, pero me gustaría saber si alguien
piensa que con la virulencia que tienen nuestras campañas electorales y la
virulencia con la que se mueve el gobierno y la de muchos sectores de la
oposición es posible encontrar consensos que nos permitan afrontar la crisis.
Para el
ciudadano común es mejor que se cierre definitivamente el calendario electoral
en el primer semestre de este año. Una vez ordenadas las cosas en el segundo
semestre deberemos abocarnos a discutir las políticas que apunten a proteger el
empleo, sostener la producción y controlar la pobreza.
Aquí se han
planteado distintos escenarios. Muchos se preguntaron qué podría ocurrir si el
oficialismo perdiera las elecciones y pasara a ser minoría en el Parlamento. La
verdad es que siempre que hubo crisis y se afectó la paz social el costo se
paga con millones de personas que caen por debajo de la línea de pobreza. Las
crisis siempre las pagan los más pobres, mientras que otros logran sostener sus
privilegios con cualquier gobierno.
Probablemente
estemos votando un proyecto detrás del cual haya muchas conveniencias
políticas, pero no tengo dudas de que nos va a ordenar en la búsqueda de
diálogo, consenso y seriedad para enfrentar la crisis.
Por último
quiero plantear –así me lo pidieron en el marco de
Así, en el
artículo 1°se suprime del texto: “en virtud de la profundidad y extensión de la
crisis económica internacional”. No es porque no sea pertinente la causa, sino
porque forma parte de los fundamentos y no del texto del articulado.
En el
artículo 5°, donde dice: “Suspéndese por única vez, lo dispuesto en el artículo
53 del Código Electoral Nacional...”, debe decir: “...en el artículo 53, último
párrafo,...”, porque si suspendiéramos todo el artículo 53, no tendríamos
facultad para convocar a elecciones.
Finalmente,
en el Anexo referido al cronograma electoral, en la última parte, donde se
habla del límite para la designación de
autoridades de mesa, se cita el artículo 72. Debería cambiarse por el artículo
75.
Esas tres
modificaciones fueron aceptadas por la comisión, pero quería dejar planteado
que ya fueron debatidas.
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado
por Mendoza.
Sr. Alvaro.-
Señor presidente: voy a hacer uso de la palabra para fundamentar nuestro voto
positivo.
Como ha dicho
un señor diputado hace varias horas, en el fondo acá existe un profundísimo
debate político. Estamos ante la toma de
una decisión que significará un paso trascendente en la vida democrática de
nuestro país.
En realidad,
en este marco de crisis internacional, lo que está en juego en
Este país, si
no cuenta con un Estado que se erija en el rector de la distribución de la
renta, seguirá siendo un país con un costado conservador, con un costado
retrógrado y con un costado de atraso que trae las consecuencias sociales que
aquí se han enumerado, que por ahí dan motivo a marchas multitudinarias de
gente afectada.
El
adelantamiento de las elecciones que propone el Poder Ejecutivo nacional,
precisamente se inscribe en la necesidad de relegitimizar su gestión, ya que a
esta disputa por la renta ante la crisis internacional –un escenario por demás
negativo‑, se suma el rol que cumplen los medios de difusión masiva.
Seguramente
dentro de un tiempo vamos a discutir la ley de radiodifusión. No quiero hablar
del tema, pero debo reconocer que en la sociedad argentina hoy el humor de
muchos sectores urbanos y rurales se digita desde los ámbitos donde en
apariencia se expresa la conciencia y la opinión de la mayoría de los
argentinos. Esto no es así en absoluto.
Hoy el
gobierno nacional nos plantea plebiscitar su gestión, porque si seguimos
mirando y escuchando a las personas que asisten a los programas políticos de
televisión, viendo cómo cuestionan cada una de las medidas que toma el gobierno
nacional, nos queda la impresión de que estamos ante un gobierno carente de
legitimidad, un gobierno que miente, un gobierno que distorsiona la realidad y
que engaña a los argentinos. Pero estoy absolutamente seguro de que la gran
mayoría de los argentinos no opina como las figuritas que vemos en televisión
recurrentemente.
Por eso, vayamos al escenario real.
Vamos a preguntarles a los argentinos si están de acuerdo con esta marcha o con
esta forma de tomar decisiones, y por fin encararemos los problemas que están y
que van a seguir estando.
No sé si se
trata de ser apocalípticos. Por ahí, retóricamente y generalizando se habla de
la inminente crisis, pero la verdad –y escúchenme bien- es que me tienen
podrido con el Apocalipsis. (Aplausos.)
Según algunos, hace dos años nos íbamos a quedar sin energía, hace un año nos
carcomía la inflación y ahora se nos viene el cuco de la crisis. Yo no sé si se
puede hacer futurismo; no sé si iremos a perder nuestro superávit comercial; no
sé si iremos a tener una recesión o no, aunque creo que no. Lo que sí sé, señor
presidente, es que si esta toma de riesgo que nuevamente hace el Poder
Ejecutivo nacional ‑plebiscitando su gestión, plebiscitando su programa y
plebiscitando un proyecto que emergió de una terrible crisis de
Entonces,
vamos a votar favorablemente este proyecto; vamos a tomar nosotros también el
riesgo y veremos en qué quedan las invocaciones triviales y genéricas al
diálogo después de que ganemos las elecciones. Pareciera ser que la aspirina
para los problemas de
¿Esa es la forma en la que aquí se
invoca el diálogo? Es una terrible irresponsabilidad, es absolutamente
demagógico. Sólo hay un diálogo posible en el futuro inmediato de
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado
por Buenos Aires.
Sr. Katz.- Señor
presidente: en la vida siempre he tenido bastante buena suerte y hoy no ha sido
la excepción, porque me toca hablar justo ahora.
Me voy a sumar a aquellos que afirman
que no estamos discutiendo un tema constitucional ni un tema cuyo centro lo
tengamos que analizar desde el punto de vista jurídico. Adscribo a aquellos que
dicen que estamos discutiendo un tema eminentemente político. La diferencia que
seguramente tenemos y vamos a profundizar es acerca de qué entendemos por un
criterio político.
Destaco y pondero favorablemente que el
gobierno haya reconocido que la crisis internacional también va a afectar a
Me parece
bien que en ese contexto antes de que aparezca otra vez la protesta social, el
cacerolazo o el “que se vayan todos” pensemos en que la gente vote para
descomprimir esta situación. Lo que no
me parece bien es que toda esta lógica en realidad responde a una necesidad
electoral en términos de agravamiento de esta crisis, y yo agrego algo más:
electoral en la provincia de Buenos Aires.
La elección que hay que apurar en
Ahora bien,
si de políticas de Estado estamos hablando, el 28 de junio también es muy
tarde. La verdad es que los problemas
del Estado argentino requieren que nos reunamos mañana a la mañana y no
solamente en una sesión especial para discutir la problemática agropecuaria de
Me parece que
lo más grave de todo esto es lo que se está anticipando inexorablemente para el
día 29 de junio. No se está aceptando
revisar la cultura política de la imposición, de la confrontación, de los
buenos y los malos o de aquellos que tienen la razón indiscutible. Esta cultura política no se quiere dejar atrás. Por lo tanto, pienso que la vocación del
diálogo, la construcción de consensos, la visión del estadista no se va a tener
ahora ni tampoco el 29 de junio.
Lo que
nuestro país está necesitando desesperadamente es reconstruir confianza. Se trata de la misma confianza que hace no
tantos años, con el propio presidente de
Alterar las
reglas de juego no significa construir confianza; todo lo contrario.
No le voy a
dar a Pérsico más entidad de la que merece, aunque sí todo el respeto, como a
cualquier dirigente político, pero me refiero a entidad como vocero del
gobierno. Está en todos los portales de
noticias desde hace ya más de seis horas y diez un titular enorme que dice: “Si
perdemos las legislativas entregaremos el gobierno y que siga gobernando
Cobos”. Es preocupante que habiendo
pasado varias horas ningún integrante del gobierno desmintiera o descalificara
esta afirmación. Sí acabamos de
escuchar, con una honestidad a la cual me tiene acostumbrado el diputado
Alvaro, -honestidad en todo sentido, tal cual ha sido su historia de vida-,
plantear frontal y honestamente que lo que está en discusión es un proyecto de
país. Anoté textualmente lo que dijo: un proyecto de país que básicamente va a
discutir la apropiación de la renta, y a partir de ahí plantea que el gobierno
tiene una imperiosa necesidad de volver a legitimarse para avanzar. Eso
desemboca en lo que por fin alguien plantea claramente, que es la necesidad de
entender estas elecciones del próximo mes de junio como un plebiscito al
gobierno nacional.
Aquí se acaba
de decir “queremos plebiscitar nuestra gestión”, pero se dijo algo que es mucho
más revelador. Se dijo “queremos plebiscitar nuestra forma de tomar
decisiones”. Y ahí se entra en el terreno de dónde están las mayorías o los
porcentajes realmente calificados para definir un modelo de país, que
seguramente no es la televisión ni las revistas de espectáculos, pero que sin
lugar a dudas es el Congreso de
Lo último que
acabo de decir debo sumarlo al sugestivo silencio y a una verdad no original,
porque cuando se votaba la confirmación o derogación de la resolución 125
también el rumor de renuncia corrió a troche y moche por
Y en verdad,
lo que debería venir después de que la gente vote, cualquiera sea el resultado,
es terminar de hacer cierto aquello de que el nuestro es un sistema de gobierno
que, aparte de ser representativo, empieza a ser republicano y federal.
La verdad es
que va a haber muchos problemas electorales para el oficialismo en algunas
provincias. También es verdad que van a disfrutar de holgados triunfos en
otras. Pero en lo que es el núcleo electoral de
Sra. Conti.-
¡Lo hubieras pensado cuando entraste!
Sr. Katz.-
Debería haberlo pensado mucho antes, cuando fui parte de un armado que prometía
una cosa e hizo otra. Yo sigo pensando igual; el que cambió fue Kirchner.
- Varios señores diputados hablan a la vez.
Sr. Katz.-
Yo sigo pensando igual. Sigo pensando que los problemas de
Pienso que un
país serio y maduro necesita del concierto de toda la sociedad para sentarse a
planificar estratégicamente un país, y que los momentos en los que se acumula
poder son aquellos en que realmente hay que arriesgar en la construcción de una
nueva política, sin tentarse a volver al supuesto calor y comodidad del partido
histórico del que uno proviene.
Lo que quiero
plantear es que nosotros no vamos a votar una necesidad electoral del gobierno
en la provincia de Buenos Aires. Sí vamos a estar dispuestos a discutir
políticas de Estado, pero somos muy pesimistas, porque vemos que lo que el
gobierno quiere es imponer a través de los votos un modelo de gestión, lo que
supone pensar que aun en la democracia no hay lugar para matices. Estamos muy
lejos de pensar en términos republicanos, y el federalismo tan ansiado está aun
más lejos para imponer el elemento fundamental, que es la caja. (Aplausos.)
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado
por San Luis.
Sr. Lusquiños.- Señor presidente: con su autorización, voy a
compartir el tiempo con el señor diputado Albrisi, a quien le cedería el uso de
la palabra.
Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado
por Córdoba.
Sr. Albrisi.-
Señor presidente: estamos ante el tratamiento de un proyecto de ley de enorme
importancia, que se ha considerado de sopetón y en forma vertiginosa. Nada de
esto debería sorprendernos, porque es el sello y la marca del kirchnerismo en
el Parlamento.
Igualmente,
hemos escuchado a los miembros informantes y al resto de los discursos; dentro
de pocos minutos votaremos en general y en particular, y se alcanzará o no la
sanción correspondiente.
Lo que me
preocupa es la profundización de los conceptos del plebiscito en boca de la
señora presidenta. En el mensaje mismo del proyecto se habla de actualizar
la voluntad popular; también hemos
escuchado este concepto del señor ex presidente ayer en