El Recinto

El Salón de Pasos Perdidos

El Salón Azul

La araña del Salón Azul

La Biblioteca

 

 

 

El  recinto

 

 

El recinto es un salón con forma de anfiteatro sobre cuyo basamento se alzan tres pisos de galerías a las que puede asistir el público para presenciar las sesiones.

En el centro se encuentra  una mesa con forma de riñón donde se ubican los ministros del Poder Ejecutivo cuando concurren a informar a la Honorable Cámara, y otra rectangular para los taquígrafos.

A mayor altura se halla el estrado donde toman ubicación el presidente del cuerpo, los dos secretarios y los dos prosecretarios y a ambos lados de este sitial están los palcos bandejas

destinados a los altos funcionarios del Estado diplomáticos ex diputados e invitados

especiales.

El salón de sesiones está dotado de un sistema electrónico que trabaja en conexióuna de las bancas y que permite determinar si hay mayoría para comenzar la sesión o votar y la forma en que lo hace cada diputado. En los costados del recinto se encuentran los n con cada tableros indicadores.

 

 

Salón de Pasos Perdidos

 

 

El  Salón de Pasos Perdidos el el lugar donde los legisladores reciben a sus visitas y delegaciones y donde se realizan exposiciones y otros eventos.

En sus extremos, sobre dos altos atriles pueden observarse los cuadros Los Constituyentes del 53 de Antonio Alice y Apertura del Período Ordinario de 1886 por parte del presidente Roca, de Juan M. Blanes.

Este salón tiene dos metros de altura y está circundado por un balcón con baranda de hierro forjado a la altura del segundo piso del Palacio. En el balcón penden de las paredes los retratos de quienes fueron presentantes  del cuerpo. Funciona aquí la Sala de Exhibición Permanente  que muestra piezas que evocan o representan a quienes fueron o son Diputados de la Nación.

 

Salón Azul

 

El uso de este salón está destinado a las grandes recepciones y para la realización de honras fúnebres a presidentes  y vicepresidentes de la Nación. Está construído en una planta octogonal recubierta de mármoles de distintas procedencias. La denominación de este salón se debe a color predominante en cortinados y tapizados de  sillones y sofás. También es azul la alfombra inglesa fabricada especialmente para el Congreso.

 

La araña del Salón Azul

 

 

Desde lo alto de la cúpula pende la araña que fue diseñada y realizada íntegramente por argentinos para la Exposición de la Industria de 1910.  Pesa  2054 kilos y sus medidas son 4,80 m de altura y 2,80 m de diámetro. Sus tulipas son de cristal de Baccarat y el bronce utilizado perteneció a cartuchos del Arsenal de Guerra de la Nación.

Esta araña además está repleta de símbolos y alegorías: cinco atados de espigas de trigo y cañas de azúcar representan la principal fuente de riqueza de la Nación: la agricultura.

El grupo central muestra la alegoría de la República con las figuras de las provincias de Buenos Aires y Santa Fe y en el aro principal hay ocho bajorrelieves que representan El Cabildo Abierto, La Primera Junta de Gobierno, la Jura de la Bandera, el Cruce de los Andes, la Jura de la Independencia, la batalla de San Lorenzo, la batalla de Suipacha  y la batalla de Chacabuco.

Ocho figuras femeninas sentadas representan a las provincias de Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, La Rioja, Mendoza , San Juan Santiago del Estero y Tucumán; y otras cuatro de pie representan a Catamarca, Jujuy , Salta y San Luis.

También se hallan presentes los bustos de San Martín, Belgrano, Saavedra, Pueyrredón, Rivadavia, Rodríguez Peña, Castelli y Mariano Moreno.

 

La Biblioteca del Congreso

 

La Biblioteca del Congreso Nacional fue fundada en 1859 convirtiéndose en una de las principales secciones del Congreso.

En la actualidad, posee 2.500.000 volúmenes y está considerada como una de las más completas del mundo.

El salón de lectura está enchapado con piezas de nogal italiano. Los gobelinos que recubren parcialmente sus paredes, así como el reloj de pie, de madera y bronce y que perteneció al rey Luis XVI de Francia, fueron obsequiados por la corona española en ocasión de los festejos del Centenario de la Revolución de Mayo en 1919, por su representante la infanta Isabel de Borbón.

El yeso que recubre el techo de la Biblioteca está pintado imitando la madera.