LA SOBERANA ASAMBLEA DEL AÑO XIII
(31.1.1813 - 26.1.1815)
 

Los orígenes de nuestro Poder Legislativo se remontan a la Asamblea del año XIII, ya que constituye el primer Congreso de nuestra historia.
La Asamblea se reunió por primera vez el 31 de enero en Buenos Aires con representantes porteños y provincianos, en medio de la esperanza de grandes realizaciones.
Funcionó en el edificio del Real Consulado, en la calle San Martín entre Bartolomé Mitre y J.D. Perón (ex-Cangallo), donde luego se levantaría la casa Central del Banco de la Provincia de Buenos Aires.

Correspondió al Segundo Triunvirato, integrado por Juan José Paso, Nicolás Rodríguez Peña y Antonio Alvarez Jonte, llevar adelante su convocatoria, para lo cual el 24 de octubre de 1812 realizó una proclama dirigida a los ayuntamientos para que procedan a elegir a los diputados que luego deberían integrar la Asamblea.

Eran las ocho de la mañana de un memorable día domingo cuando se inició la ceremonia de apertura, dirigiéndose todos al Fuerte y luego a la Iglesia Catedral para asistir a la misa y al Te Deum.
Fue Juan José Paso el encargado de pronunciar el discurso inicial, luego del cual se eligió, por aclamación, Presidente del cuerpo al joven y ambicioso Carlos María de Alvear, que sólo contaba con 24 años y que jugará un papel relevante en este período de nuestra historia.

La Asamblea estuvo presidida por un espíritu de libertad, prueba de ello es su obra.
Asume la representación de la Soberanía de las Provincias Unidas del Río de la Plata, y si bien no cumple con su objetivo fundamental de dictar una Constitución, desarrolló una vasta tarea legislativa y sus diputados no deliberaron en vano.

Tuvo su órgano periodístico oficial, "El Redactor de la Asamblea", dirigido por Fray Cayetano Rodríguez, que contenía los debates y las resoluciones tomadas por el Congreso y que se publicaba los sabados de cada semana.

En el seno de la Asamblea se pusieron en evidencia las tendencias políticas, manifestándose la división entre alvearistas y sanmartinistas.
Los diputados orientales que tenían precisas instrucciones del Congreso de Representantes de la Banda Oriental convocado por Artigas, fueron rechazados por la mayoría alvearista, aduciendo razones formales, aunque la cuestión era política.
La labor legislativa de la Asamblea fue muy intensa y estuvo vinculada a cuestiones políticas, sociales, económicas, eclesiásticas, judiciales y militares.

En el campo político estableció un Poder Ejecutivo Unipersonal, creando el cargo de Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, siendo el primero Gervasio Antonio Posadas, tío de Alvear.
Instituyó el 25 de Mayo como fecha Patria y se estableció el Escudo e Himno, al hacerlo demuestra su voluntad de formar un Estado Soberano.
El Escudo debía servir de sello en todos los documentos públicos y en la acuñación de las monedas, ese escudo es con algunas modificaciones el que tenemos en la actualidad.
Se encargó la composición del Himno a uno de sus diputados, Vicente López y Planes, que da lectura ante la Asamblea el día 11 de mayo de su obra, que fue aprobada en medio de grandes aplausos, resolviéndose que se cantaría en los actos públicos.
La música la compuso el español Blas Parera.

Antes de la Revolución existía la esclavitud.
Tanto los oficios domésticos como la agricultura y otro tipo de trabajos eran realizados por negros africanos, importados del Brasil, y si bien generalmente eran bien tratados, la esclavitud era incompatible con las nuevas ideas de libertad.
Por lo que la Asamblea establece la libertad de vientres, es decir que todos los hijos de esclavos nacidos desde el 31 de enero de ese año serían libres.
Se realizó en forma gradual hasta su extinción, legislando también sobre la educación de los libertos.
En el marco de este pensamiento abolió también la mita, la encomienda y el yanaconazgo, distintas formas de trabajo forzado y servicio personal.
Suprimió el mayorazgo, las prerrogativas de sangre, los títulos de nobleza, la heráldica y los blasones que representaban un abuso contra la igualdad.

Otras de las medidas fue la supresión de los azotes a los niños en las escuelas, una abominable práctica que se ejercía como algo cotidiano, privando de su oficio a los maestros que continuaran con dicha práctica, ya que era impropio que niños que se educaban para ser ciudadanos libres fueran sometidos a penas corporales.

Prohibió el uso de Tormentos, producto de una legislación tirana, que se utilizaban para el esclarecimiento de los crímenes, eliminando los instrumentos de tortura y haciéndolos quemar públicamente.
Reconoció el Catolicismo como religión del Estado, declarando la tolerancia para los otros cultos.
Quedó en la sesión del día miercoles 24 de mayo absolutamente extinguida la autoridad del Tribunal de la Inquisición en todos los pueblos del territorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata y subordinó la Iglesia a las autoridades civiles.

También mandó a acuñar moneda de oro y plata, fundó el Instituto Médico Militar dirigido por el Dr. Cosme Argerich y creó la Academia Militar.

La Asamblea del año XIII constituyó la apertura hacia nuevas formas institucionales, promulgando medidas que contribuyeron a la afirmación de la Patria y a la consolidación de las libertades públicas.

 

Por Prof.: Alicia Accinelli