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Proyecto
de Resolución La
Honorable Cámara de Diputados Resuelve
solicitar al Poder Ejecutivo Nacional que proporcione a la Cámara de
Diputados de la Nación la siguiente información:
PUIG-STORANI-NEGRI F
U N D A M E N T O S Señor
Presidente: De
la información disponible en la Oficina Naval de Investigaciones de EEUU,
que es pública y accesible en el portal: http://www.onrglobal.navy.mil/scitech/regional/latin_america_programs.asp se
desprende que este organismo de investigación y desarrollo militar
extranjero está financiando tres proyectos de investigación científica
en nuestro país a saber: (a)
AREA
DE NANOMATERIALES:
desarrollo nanotecnológico de sensores, según el portal mencionado
mediante un convenio entre el Instituto Balseiro
dependiente de la Comisión Nacional de Energía Atómica, la
Oficina Naval de Investigaciones (ONR) de EEUU y los Laboratorios
Nacionales de Investigación (NRL). (b)
AREA
OCEANOGRAFICA:
Estudio oceanográfico de la plataforma del Río de la Plata, un convenio
entre instituciones oceanográficas de Argentina (sin especificar), el
Laboratorio Naval de Investigación (ONR) de EEUU e instituciones de
Brasil y Uruguay. (c)
AREA
FISICO MATEMATICA:
modelación en redes complejas con directa aplicación a la modelación
matemática del comportamiento de redes terroristas.
Se detalla que en este proyecto se le proporcionó a la Dra Lidia
Braunstein de la Universidad de Mar del Plata apoyo financiero y logístico
para desarrollar actividades de investigación en la ciudad de Boston
entre el 25 de Junio y 2 de Agosto de 2004. Según la información de este
portal oficial de la Marina de EEUU, la investigación desarrollada mejoró
substancialmente la modelación de los ataques terroristas con relación a
la infraestructura y la utilización de armas químicas y biológicas;
mediante la utilización de análisis de redes sociales, uso de teoría de
grafos, aproximaciones físico espaciales y otros proyectos que están
siendo financiados por el Departamento de Defensa de EEUU. Se informa además
que se estaría desarrollando un proyecto conjunto entre la Oficina Naval
de Investigaciones (ONR) de EEUU, la Universidad de Mar del Plata y la
Universidad de Boston (EEUU) para la aplicación de los mencionados
resultados. (d)
ORGANIZACION
DE EVENTOS PARA IDENTIFICAR GRUPOS DE EXCELENCIA:
La Oficina Naval de Investigaciones en concordancia con la Oficina de
Investigaciones Científicas de la Fuerza Aérea (AFOSR) de EEUU organizó
un par de seminarios en donde participaron un importante conjunto de científicos
argentinos, para detectar los grupos de excelencia en el campo de la
investigación en Nanociencia. El
15 de abril de 2004, la Oficina Naval de Investigaciones (ONR), junto con
la Oficina de Investigaciones Científicas de la Fuerza Aérea (AFOSR), el
Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), el Instituto de
Tecnológico Stevens (SIT) también, organizó un foro en la ciudad de
Washington, DC (EEUU) con el objetivo de “incrementar
el liderazgo de EEUU en el conocimiento del progreso de las actividades de
Ciencia y Tecnología en América Latina.”
Asistieron representantes de instituciones de ciencia de Argentina
(por el CONICET), Chile y México; y de empresas como Techint, DirectTV y
Pfizer. Los
mismos organizadores están planificando similares reuniones para abocarse
a temáticas como “nanotecnología” y “biotecnología” (nuevos
campos del conocimiento y la tecnología que cuentan con diversos
proyectos de Ley que se encuentran en tratamiento en ambas Cámaras del
Congreso Nacional). Señor
presidente: desde la Segunda Guerra Mundial, las universidades en los
Estados unidos y otros grupos de investigación de excelencia en el mundo,
han venido recibiendo substanciales sumas de dinero provenientes del
Departamento de Defensa (DOD) de EEUU, para financiar los proyectos de
investigación científica y tecnológica. En los primeros años que
siguieron a la Segunda Guerra, los laboratorios militares
en particular la Oficina Naval de Investigación (ONR) se
constituyeron en la principal fuente de financiamiento de la ciencia básica
en un amplio rango de disciplinas. Con el correr de los años, otras
agencias de origen militar comenzaron a hacer substanciales inversiones en
tareas de investigación científica, desarrollo tecnológico e innovación
en el campo de los armamentos. Durante los últimos 50 años, los
presupuestos gubernamentales de EEUU dedicados a las actividades de
ciencia, tecnología e innovación militar, han superado holgadamente el
50% de todos los gastos de investigación y desarrollo en todas las ramas
del conocimiento (ver National Science Board, “Science
and Engineering Indicators”, Nacional Science Foundation, Washington
DC, varios años entre 1970 y 2005).
Gráfico
que muestra la tendencia en los gastos de Investigación y Desarrollo
Militar en EEUU expresados en miles de millones de dólares constantes del
año 2005. DHS indica gastos de
I+D aplicados a la seguridad interna, DOE
son los gastos de I+D en defensa utilizados por los laboratorios
dependientes del Departamento de Energía, Other
DOD R&D implican gastos en el desarrollo de prototipos de nuevos
sistemas tecnológicos y DOD S&T
son los gastos utilizados para la investigación básica, la investigación
aplicada y los desarrollos experimentales. Debido
a este hecho, a finales de los sesenta, las universidades comenzaron a
orientar las investigaciones de sus facultativos hacia proyectos que
pudieran lograr este tipo de financiamiento. A partir de la guerra de
Indochina, se empezó a cuestionar el papel de las universidades dentro de
EEUU en la investigación militar. En esos momentos se sancionó, en la
legislación de EEUU la llamada "Enmienda
Mansfield" (Sección
203 del Acto de Apropiación del Departamento de Defensa del año 1970)
donde se establece que: "Ninguno de los fondos
autorizados por la presente apropiación podrán ser utilizados para
llevar a cabo aquel proyecto de investigación que no tenga un vínculo
directo con alguna específica función u operación militar”. Esta
legislación sigue vigente (ver por ejemplo: FY 2003 Funding for DOD’s Science and Technology Programs, SPIE,
March 2003; y AAAS R&D Funding
Update on R&D in the FY 2006 DOD Budget, American Association for
the Advancement of Science). Por
otro lado, el estatuto del U.S.
Air Force Scientific Advisory Board, describe sus funciones, en
relación a la ciencia y la tecnología, del siguiente modo: "El Comité reseña y evalúa los planes de investigación y
desarrollo para el largo plazo...usualmente recomienda desarrollos científicos
que son promisorios para los requerimientos selectivos de la Fuerza Aérea
y la aplicación de los nuevos descubrimientos científicos y técnicas
para la construcción de nuevo armamento y sistemas de apoyo...y sirve
como marco para que los expertos asesoren a la Fuerza Aérea en distintas
actividades". En
un meticuloso artículo publicado en la prestigiosa revista científica
SCIENCE (Glantz,
S.A. y Albers, N.V.,
“Department of Defense Designs its R&D Programs Intelligently so
That They Meet Projected Military Needs”, Science, vol.186,
pp.706‑771, 1974) se detalla con sumo cuidado los procedimientos que
utilizan las distintas agencias de investigación científica militar para
seleccionar y financiar los diversos proyectos de investigación básica. El
Departamento de Defensa, a través de los distintos laboratorios de
investigación y desarrollo que componen las distintas fuerzas armadas
suelen "adquirir" la capacidad de investigación (mediante
mecanismos de financiamiento de científicos de excelencia) para
desarrollar el "know how"
necesario que satisfaga sus requerimientos operacionales militares
presentes y futuros. Según el artículo de la revista Science,
antes mencionado, el proceso de selección de proyectos de investigación
a financiar sigue los siguientes procedimientos: Encadenamiento
del Protocolo de Necesidades: (I)
Análisis
del desempeño actual de las actividades militares (por ej. ¿puede un
soldado comunicarse satisfactoriamente con su comandante?) para satisfacer
con los 'objetivos operacionales' militares
dados.
(II)
La
división de sistemas relacionada con el problema a resolver o el
laboratorio militar traduce los 'objetivos
operacionales' en 'objetivos de
sistemas' (por ej. diseño de una
nueva pieza de comunicación).
(III)
El
comando de sistemas utiliza el 'objetivo
de sistema' para generar el 'objetivo
tecnológico' (por ej. un nuevo circuito integrado).
(IV)
Finalmente,
la oficina de investigación (por ej. la Army Research Office) compara
estos 'objetivos tecnológicos' con
el estado del arte tecnológico y con los recursos y capacidades de I+D,
con el fin de diseñar los 'objetivos
de investigación', que puedan ser desarrollados exitosamente
cumpliendo con los requerimientos técnicos exigidos por el laboratorio
militar.
(V)
Un
grupo de expertos de las oficinas de: Military Themes for Oriented
Research of High Scientific Merit, Air Force Research Objetives, Naval
Research Requirements seleccionan y evalúan cuidadosamente la posibilidad
de que alguno de los "contratistas" (grupos de investigación en
las universidades, en las empresas o en los laboratorios nacionales)
vinculados con alguna de las oficinas mencionadas, puedan satisfacer las
nuevas necesidades tecnológicas. Estas instituciones están organizadas
en secciones 'paralelas' a cada uno de los 'objetivos
de investigación', cada una de las cuales está dirigida por un
especialista técnico científico altamente calificado. Si el
requerimiento tecnológico no puede ser cumplimentado por alguno de los
contratistas, estas oficinas tienen la responsabilidad de redactar un "aviso
de oportunidad" (llamado a concurso por subsidios de investigación
o mediante la selección de grupos de investigación de excelencia,
previamente identificados por comités de evaluadores[1]).
Formas
de Evaluación de los "nuevos proyectos": a.
Se solicita a la Academia Nacional de las Ciencias (NAS) de EEUU y
al Consejo Nacional de Investigación (NRC), que sugiera los nombres de un
grupo de evaluadores para analizar las distintas propuestas. b.
Simultáneamente, los científicos vinculados a los laboratorios
militares, que deben desarrollar los sistemas que cumplan con los 'objetivos
operacionales', se constituyen también en evaluadores de las
distintas propuestas. c.
El Departamento de Defensa solo financia aquellas propuestas que
fueron calificadas positivamente por ambos grupos evaluadores (académicos
y militares). Como
lo demostraron Glantz y Alberz en su artículo en la revista Science,
el DOD evalúa cuidadosamente sus necesidades técnicas y patrocina
programas de I+D tendientes a satisfacer sus necesidades. Mientras, los
proyectos científicos se desenvuelven de acuerdo a los principios metodológicos
de la ciencia, todo el "sistema de financiamiento" del Pentágono
está estructurado para cumplimentar los requisitos tecnológicos de las
Fuerzas Armadas. El trabajo muestra a las claras la carencia de percepción,
por parte de los científicos contratados, en la aplicabilidad tecnológica
militar de sus propias investigaciones de ciencia básica. Por
las razones expuestas, señor presidente, queda claro que todo programa de
investigación científica básica o aplicada que sea financiado por
alguna de las instituciones mencionadas, tienen una aplicación militar
directa. Consideramos, que no es apropiado que nuestros laboratorios
nacionales y los científicos que reciben sus magros salarios del Estado
Nacional dediquen sus capacidades, para procurar el avance de nuevo
conocimiento con el objetivo de ser aplicado al desarrollo de armamento
innovativo por potencias extranjeras. Asimismo,
llama poderosamente la atención la ausencia absoluta de controles del
Estado Nacional, en particular en lo establecido en la Ley 25.467,
articulo 19 (a), donde los Ministerios de los cuales dependen cada una de
las instituciones y laboratorios nacionales de investigación y desarrollo
científico-tecnológico no estuvieran alertados de la firma de los
distintos convenios entre instituciones de investigación y desarrollo
militar extranjeras y diversos grupos de investigación y desarrollo de
excelencia en el país. Se
debe destacar, asimismo, que no todos nuestros científicos y tecnólogos,
están alertados de la legislación extranjera (por ejemplo la Enmienda
Mansfield) que obliga a los laboratorios militares a financiar solo
aquellos proyectos que están directamente vinculados a un objetivo
operacional militar y cuando, ausentes de un financiamiento adecuado de
sus investigaciones por parte del Estado Nacional, reciben subsidios del
extranjero para completar sus investigaciones, no siempre son concientes
que dichas investigaciones terminarán en una aplicación militar directa. Por
las razones, expuestas, señor presidente, consideramos de suma
importancia que las autoridades de Poder Ejecutivo Nacional, informen en
forma inmediata a esta Cámara, sobre las cuestiones señaladas. [1]
Aquí se debe señalar que el famoso Institute
for Scientific Information (ISI) que elabora anualmente el Science
Citation Index, fue creado, en la década del sesenta por el DOD
con la finalidad de detectar los distintos grupos de investigación,
que en el mundo desarrollaban áreas temáticas específicas.
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