| Texto facilitado por los firmantes del proyecto. Debe
tenerse en cuenta que solamente podrá ser tenido por auténtico el
texto publicado en el respectivo Trámite Parlamentario, editado
por la Imprenta del Congreso de la Nación.
|
| La
Cámara de Diputados de la Nación RESUELVE: 1º – Publicar, en el 70º aniversario de su
fallecimiento, las obras completas de Alejandro Korn, editadas por la
Universidad Nacional de La Plata en 1938. 2º – Que la impresión de la publicación sea
realizada por la Imprenta del Congreso de la Nación y tenga la
denominación de “Obras completas de Alejandro Korn, Edición ordenada
por el Congreso de la Nación Argentina, al cumplirse 70 años de su
fallecimiento” 3º – Destinar una partida de los ejemplares
impresos para ser distribuidos gratuitamente a las escuelas, bibliotecas
públicas y populares, y entidades culturales y sociales. Augsburger, Binner, Di Pollina y
Sesma Fundamentos
Señor
presidente: El 9 de Octubre de 2006 se cumplieron setenta años de
la desaparición física del médico, filósofo y legislador Alejandro
Korn. Con tal motivo, propiciamos en esta iniciativa que el Congreso de
la Nación y el sistema educativo público rindan homenaje a su figura y
su obra. En este caso, estamos proponiendo la edición de sus obras
completas. Alejandro Korn nació en el pueblo de San Vicente
(Pcia de Buenos Aires) el 3 de Mayo de 1860. Hijo de Adolfo Korn, médico
y militar alemán emigrado y de María Verena Meyer, de origen
suizo-francés, fue el primero de nueve hermanos. Realizó estudios
primarios en su pueblo, aprendiendo además el alemán y el latín. En
1872 se trasladó a Buenos Aires, en donde cursó el bachillerato y
luego estudios universitarios en la Facultad de Ciencias Médicas. Fue
redactor y traductor del “Anuario Bibliográfico de la República
Argentina”. Siendo aún estudiante de medicina, participó en el
combate de Corrales en 1880, en la tarea de socorrer heridos. Obtuvo su
doctorado en 1883 con una tesis titulada “Locura y crimen”, en la
que ya se evidenciaba su inclinación hacia la psiquiatría, disciplina
en la que tuvo una destacada actuación profesional, concretamente como
director del hospital provincial de alienados Melchor Romero años más
tarde. En 1884 contrajo matrimonio con María Cristina
Villafañe, con quien tuvo siete hijos, dos de los cuales se destacaron
en la militancia política y cultural: Adolfo Korn como profesor de
Derecho en la cátedra de Alfredo Palacios en La Plata y Guillermo Korn,
primero como concejal y luego como Diputado Nacional. Este último
contribuyó también a la divulgación de la obra de su padre a través
de la “Revista Libertad Creadora” que creara en 1936 en colaboración
con Luis Aznar. En sus comienzos en la profesión de médico, trabajó
en varios pueblos de la provincia de Buenos Aires, primero en Ranchos;
luego en la localidad de Tolosa y en 1888 asumió como médico de Policía
en la ciudad de La Plata, cargo que desempeñó hasta 1897, para ocupar
la dirección del Hospital Provincial de Alienados de Melchor Romero, al
que contribuyó a definir tanto en sus funciones específicas como en
sus características edilicias, (el diseño de pabellones, servicios,
colonias, granjas, viviendas, comunicaciones, etc.). En este ámbito
desarrolló las primeras experiencias de laborterapia y de recuperación
de enfermos que en ese entonces se consideraban “incurables”, por métodos
de puertas abiertas que más tarde se perfeccionarían con distintas técnicas,
actividad en la que se abocó hasta su renuncia, el 28 de Julio de 1916.
Afiliado a la Unión Cívica Radical en 1890, asumió la intendencia de
La Plata en 1893, designado por el gobierno revolucionario radical de la
provincia de Buenos Aires, cargo que desempeñó pocos días a raíz de
la intervención del gobierno nacional. Entre 1894 y 1897 fue diputado
provincial. En 1903 fue consejero y vicerrector de la Universidad de La
Plata, durante el mandato del doctor Dardo Rocha. Se desempeño después
como profesor titular de Historia de la Filosofía e interino de Ética
y Filosofía y Letras de Buenos Aires. En 1906, accede como suplente a la cátedra de
Historia de la Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras de la
UBA y en 1916, es nombrado decano de esa Facultad. Al consolidarse su
posición social, crece en Korn su compromiso con la vocación filosófica,
se dedica de lleno a los estudios filosóficos, orientados hacia la
gnoseología (estudio del conocimiento humano como problema filosófico)
y la metafísica (teoría del ser). “Del contacto con las libertades de su patria, nació
su ideario filosófico. La “Libertad Creadora”, su máxima obra,
enraiza en lo hondo del ser argentino. Gustaba él manifestarlo y gozaba
de que así lo reconociéramos. El paso de Korn de la medicina a la
filosofía fue un acierto del que nunca tuvo que arrepentirse. Así
ganamos un filósofo los argentinos y un feliz historiador de nuestro
pensamiento” (1) En 1918, en plena efervescencia del movimiento
estudiantil que significó el final de la obsoleta universidad del régimen,
Korn preanuncia un giro político que acentuaría después del 30: al
publicar su 'Socialismo ético'. Es proclamado por el estudiantado como
el primer decano reformista de la Facultad de Filosofía y Letras de
Buenos Aires. A partir de este momento colabora permanentemente en las
publicaciones de esa orientación:'Renovación', 'Valoraciones' y
'Verbum', entre otras. “El movimiento reformista del 18, al que rescatara
de sus impetus revolucionarios provenientes de Córdoba, tuvo en Korn su
exponente más lúcido y quien le diera relevancia intelectual en Buenos
Aires como en La Plata. Fue Consejero Académico en ambas facultades y
Decano de la primera, ternando en ésta con José Ingenieros Y Julio V.
González. El movimiento estudiantil de La Plata lo llevó a hacerse
cargo de la Universidad en 1919, a instancias de los alumnos y en forma
conjunta con los doctores Carlos Spegazzini y Edelmiro Calvo. Puede afirmarse que la Reforma Universitaria lo tuvo
como su ideólogo principal, en cuanto a la revisión de los planes de
estudio y mejoramiento de la enseñanza, por la introducción de
modernos conceptos, que motivaron críticas acerbas de pedagogos y
cientificistas, con quiénes polemizó desde revistas y periódicos, con
afán constructivo pero sin concesiones aún para destacados amigos y
colegas.” (2) “La Reforma es un proceso dinámico, su propósito
es crear un nuevo espíritu universitario, devolver a la Universidad,
consciente de su misión y de su dignidad, el prestigio perdido. Al
efecto, es imprescindible la intervención de los estudiantes en el
gobierno de la Universidad. Ellos y solamente ellos representan el ímpetu
propulsor, la acción eficiente, capaz de conmover la inercia y de
evitar el estancamiento. Sin ellos nada se ha hecho ni nada se habría
hecho. La forma en que han de intervenir, es cuestión secundaria; lo
importante es que constituyan un poder del cual en adelante no se pueda
prescindir. Por conquistar o afirmar este poder, la juventud
universitaria, en un esfuerzo solidario que abarca todo el país, lleva
dos años de gallarda lucha, y de su éxito depende el porvenir de la
cultura argentina. Los adversarios francos de la Reforma, por suerte a
la fecha han sido arrollados; nadie osa combatirla de frente. Enemigos más
taimados son otros que acuden a los recursos más insidiosos para
desvirtuarla y los peores los amigos simulados que la aceptan con
reservas mentales”. “Los que simpatizamos con la Reforma, en cambio, nos
resistimos a magnificar ciertos incidentes, conservamos la fe en los
sentimientos espontáneos de nuestra juventud, y el desquicio de la enseñanza
lo achacamos a las corruptelas acumuladas durante años. En la agitación
momentánea tan sólo vemos el punto de partida de un gran movimiento
espiritual encaminado a trasmutar la orientación ideológica de las
nuevas generaciones. Hemos anunciado el advenimiento de una intensa cultura
ética y estética, genuinamente argentina, ennoblecida por el anhelo de
la justicia social y destinada a superar, sin desmedro para la ciencia,
la época intelectualista y utilitaria. Complace ver a la juventud,
aunque sea por distintos rumbos, buscar la luz de nuevos ideales. Una cátedra
libre rodeada por estudiantes libres, dueños y responsables de sus
actos, ha de contribuir mejor a formar el carácter nacional que la
tutela verbosa de quienes jamás dieron un ejemplo de entereza”. (3) Entre 1919 y 1922 publica varios trabajos sobre la
Reforma Universitaria y sus proyecciones en el campo de la renovación
cultural. En 1930 diagnosticó: “Desde los primeros años del
siglo XX, con más intensidad después de la guerra, conmueve a los ánimos
una gran inquietud. La angustia metafísica y religiosa refleja un
estado emocional, el deseo de hallar una panacea mística para el mundo
enfermo. Es el pavor de los pusilánimes en presencia de un mundo que se
desmorona. No sin motivo, a la par de la especulación metafísica,
aparecen o reaparecen viejas doctrinas dogmáticas, el ocultismo, la
parapsicología, el espiritismo, la teosofía, la boga del misticismo
indostánico. Hasta hay quienes se ocupan en serio de la Astrología.
Sin mayor suspicacia -agregaba- es fácil vislumbrar qué intereses se
ocultan tras ese fárrago pseudofilosófico. Pero abundan quienes a
sabiendas fingen una actitud postiza: quienes en la religión, la metafísica,
las supersticiones vulgares, la denigración de la ciencia, sólo ven un
instrumento de coacción espiritual para desviar la atención de las
masas de sus intereses reales a otros ficticios”. (4) En 1931, a los 71 años, ingresa al Partido
Socialista. Es de importancia destacar los cursos y conferencias
dictados en la Escuela de Estudios Sociales Juan B. Justo de Bs As y en
otros locales partidarios, así como también la publicación de su
pensamiento en “La Vanguardia”y la “Revista Socialista”; de esta
época datan sus escritos plasmados en “Apuntes Filosóficos” y un
proyecto de reforma a la Ley Universitaria y de Educación Pública.
Durante 1934 fue electo Convencional Constituyente de la provincia de
Buenos Aires y postulado a distintos cargos legislativos por el
Socialismo. “En sus largos años de enseñanza universitaria,
Korn fue madurando su ideario y conformando una filosofía propia, con
hondas raíces en nuestra realidad social y política que había
conocido por su extensa actividad profesional. Korn influyó en toda la
corriente de pensamiento evolutivo, tolerante y pluralista que llega a
nuestros días, rechazando las posiciones dogmáticas y enterrando las
divisiones ideológicas, para dar cabida a un debate superior, más
civilizado y apasionante, en el que cada uno aporta su mejor contribución
al descubrimiento de la verdad, sin prejuicios ni dobleces. Esa fue la
gran tarea de Korn en nuestro medio. Su pensamiento filosófico se ha
extendido considerablemente y es frecuente su reconocimiento en los
centros más importantes de discusión de ideas. En el año del
cincuentenario de su muerte, 1986, fueron numerosas las
exteriorizaciones a través de sus actos, congresos y disertaciones en
las principales Universidades y centros de cultura de varios países. La
prensa nacional y extranjera comentó profusamente su ideario, como
aporte sustantivo por la precisión y síntesis de su contenido”. (5) Alejandro Korn falleció en La Plata, el 9 de octubre
de 1936, a los 77 años de edad. Al año de su muerte, amigos y seguidores del filosofo
fundaron en La Plata, el 14 de noviembre de 1937, la Universidad Popular
que lleva su nombre, entidad no gubernamental dedicada a la difusión de
la enseñanza, la investigación y la cultura en general. La Cátedra
Libre Alejandro Korn es creada oficialmente en la Universidad Nacional
de la Plata, en 1977, por gestión de la Universidad Popular Alejandro
Korn con el objetivo de difundir su ideario, exponer sobre temas de
filosofía y política contemporánea nacional y extranjera; así como
también aspectos de vanguardia de la Ciencia, la Técnica, el Arte
Contemporáneo y el Pensamiento Ambiental. En consecuencia, creemos oportuno propiciar, en ocasión
de cumplirse en 2006 los 70 años del fallecimiento de Alejandro Korn,
que este Congreso de la Nación resuelva la edición de las obras
completas de quien fuera uno de los más destacados exponentes de la
filosofía argentina. Por las razones expuestas, solicitamos la aprobación
del presente proyecto de resolución. (1) Delfina V. de Ghioldi: ”Alejandro Korn: pensador
rioplatense” (2) Carlos J. Rocca: “Alejandro Korn, un pensador de
lo nuestro” (3) Alejandro Korn: La Reforma Universitaria. 1919 (4) “Del mundo de las ideas”. La Vanguardia. Artículo
del 1 de Mayo de 1930 (5) Carlos J. Rocca: Alejandro Korn, un pensador de lo
nuestro
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