Cuando
en mayo del 2000 la voz firme y decidida de la Diputada Elisa Carrió
enfrentó al recientemente elegido Presidente De la Rua en el Salón de
la Casa Rosada donde desarrollaba su primera reunión con los Diputados
de la Alianza, supimos que tempranamente las aguas comenzaban a
separarse. De un lado aquellos funcionarios puestos a defraudar las
esperanzas de un pueblo que había creído en la palabra
"aliancista" de que defenderíamos la infame década menemista
para empezar a construir un país con equidad social y soberanía
política. De otro lado, Lilita y un puñado de legisladores dispuestos
a no renunciar a los principios que enmarcan nuestra práctica política
y el compromiso de no traicionar ni los sueños ni la entrega de tantos
argentinos que abonaron con su propia vida el camino que seguimos
recorriendo.
Aquella vez Lilita anunció: " o Ud. se desprende de los
obsecuentes y trepadores que lo están rodeando y gobierna con y para el
pueblo o Ud. terminará en soledad al lado de quienes sólo buscan
defender sus intereses más espurios".
La historia posterior demostró quién tenía razón. Y no nos alegramos
de ello porque el costo de semejante desatino gubernamental fue ahondar
dramáticamente la crisis política y social hasta límites
insoportables para cualquier sociedad que se precie de digna: mayor
desocupación, mayor represión, mayor dependencia de los centros
financieros, en síntesis ,mas miseria.
En los antecedentes de esta construcción deberá apuntarse la coherente
y consecuente oposición de Lilita, de los Diputados socialistas
(Alfredo Bravo, Héctor Polino, Jorge Rivas y Oscar González) los
diputados Juan Domingo Zacarías, Graciela Ocaña, Fernando Canteros,
Mario Bonacina y los llamados por entonces "diputados
rebeldes" del Frepaso (Marcela Bordenave, Elsa Quiroz, Eduardo
Macaluse y Jorge Giles) a los sucesivos "ajustes" económicos
que, en cada sesión de la Cámara de Diputados expresaban el errático
rumbo político que impulsaba el gobierno y los legisladores
"oficialistas".
El 2000 es el año de la frustración colectiva de la sociedad, del
continuismo neo-liberal ejercido por el gobierno de De la Rúa, del
surgimiento embrionario del espacio político legislativo que alumbrará
al ARI posteriormente y de la multiplicación de expresiones de la lucha
social a lo largo y ancho del país.
Ya en marzo del 2001, en ocasión de tratarse en el Congreso de la
Nación el pedido de la entrega de poderes especiales para el Poder
Ejecutivo, la diputada Carrió decidió su alejamiento definitivo del
Bloque de la Unión Cívica Radical.
Mas tarde, el 17 de mayo de ese año, fue presentado en sociedad el
nuevo espacio político, Alternativa por una República de Iguales, con
un gran acto público en el Teatro Coliseo de la Ciudad de Buenos Aires.
Apenas un mes después, el 20 de Junio del 2001, los diputados rebeldes
del Frepaso anuncian su integración formal y definitiva al Bloque del
ARI. Pocos días después los diputados de origen peronista Rafael Romá
y Mario Cafiero también se sumarían al bloque inicial.
Un capítulo gravitante en la historia del ARI lo constituye sin dudas,
la tarea encomiable y patriótica que la Diputada Carrió encabezó
entre mayo y noviembre del 2001 presidiendo la Comisión Especial
Investigadora Sobre Hechos Ilícitos vinculados con el lavado de dinero
de la Cámara de Diputados (El informe final puede leerse en www.informelavado.com
).
Cabe señalar que en la actualidad integran el bloque del ARI otros
legisladores nacionales que se fueron sumando a partir del 10 de
diciembre de 2001 (Ariel Basteiros, Alicia Gutierrez, Laura Musa,
Alberto Piccinini, y Marcela Rodriguez). Ya durante el 2002; decidieron
su integración al ARI los diputados procedentes del Frente Grande,
encabezados por el compañero José Vitar, María América González,
Fabián De Nuccio, Fernando Melillo, Irma Parentella, Carlos Raimundi,
Atilio Tazzioli.
Todos ellos trabajan política y legislativamente en un marco de unidad
con otros diputados nacionales con los que conforman el Interbloque
Alternativa: García Eduardo, Giustiniani Rubén (Partido Socialista
Popular); Monteagudo María Lucrecia (Partido Intransigente); Gutierrez
Francisco (Polo Social); y Jarque Margarita.
La declaración adjunta fundacional del Movimiento ARI, suscripta por la
Asamblea Multitudinaria de la Emilia (25 de Noviembre de 2001, San
Nicolás, Pcia. de Bs.As) es el corolario de esta breve génesis, que
hoy nos encuentra en plena tarea militante de ayudar a parir una nueva
Argentina que devuelva la Justicia Social usurpada a los millones de
compatriotas que hoy padecen las consecuencias de las políticas de los
últimos gobiernos las que a su vez le dan el contexto histórico al
nacimiento de nuestra fuerza política.
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